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13/8/2013 19:47:28 

 

Impresionante Fraser-Pryce. Salvo en Daegu 2011, cuando aceptó un cuarto lugar, la gacela jamaicana Shelly Ann Fraser-Pryce ha sido la reina de la velocidad femenina desde el 2008, siempre impresionando con sus registros inferiores a 10.80.

 

En la pista moscovita resultó impactante su fácil desplazamiento en 10.71 (lider 2013), dejando a sus rivales sin opciones desde el mismo comienzo, tanto que Murielle Ahoure, de Costa de Marfil, llegó segunda a dos metros en 10.93. Cuando en Berlín 2009 la Fraser marcó 10.73 lo hizo presionada por el 10.75 de su compatriota Kerron Stewart.

Cuarta mujer más veloz de todos los tiempos en el hectómetro, con 10.70, se impuso en los Olímpicos de Beijing 2008 con 10.78 y en Londres 2012 con 10.75.

Y a sus 33 años la estadounidense Carmelita Jeter todavía guarda pólvora explosiva. Aunque cedió el título ganado en Daegu, volvió a frecuentar el podio con bronce semejante al de Berlín 2009. Etiquetada por su 10.64 en 2009 como la segunda mujer más rápida de la historia, sin embargo en los mundiales está casada con los 10.90 iguales en Berlín y Daegu y ahora 10.93.

Sorpresa en pértiga. Al galo Renaud Lavillenie no le van bien los mundiales en el salto con pértiga. Un especialista con resonantes registros, como el de 6.02 hace apenas dos semanas, se notó algo desajustado desde el mismo comienzo de la final moscovita con cuatro imprevistas faltas en su concurso que al final le pasaron factura dándole la victoria en el desempate sobre 5.89 al alemán Raphael Holzdeppe, quien no falló en una idéntica secuencia de 5.65-5.82-5.89 que ambos cerraron frente a un 5.96 inexpugnable.

Nunca un alemán había disfrutado de un título o un subtítulo mundialista en la especialidad y por eso Holzdeppe gozó a plenitud tras errar el francés campeón olímpico su último intento, sacándolo de la inmensa ansiedad que lo embargaba en el crucial compás de espera.

Era el «más tostado por el sol», el más joven, con 23 años, y de inferior registro personal (5.91) en el desafiador trío teutón con aval al podio, conformado por Bjorn Otto (35-6.01) y Malte Mohr (27-5.91), quienes adornaron una inédita faena de conjunto con el bronce de Otto y el quinto escaño de Mohr, ambos iguales a 5.82 con el estadounidense Brad Walter, monarca en Osaka 2007.

La jornada del lunes, tercera del XIV Mundial de Atletismo en el moscovita estadio Luzhniki, no tuvo que envidiar a las precedentes —aun sin la presencia del fenómeno Usain Bolt—, pues regaló también tres atractivas finales de velocidad en la pista y otras dos interesantes entre forzudas y forzudos del área de lanzamientos.

Al fin Oliver. Fuera de la escena después de Londres 2012 el cubano Robles y el chino Xiang Liu, el cetro de los emocionantes 110 metros con vallas parecía listo para quedarse en manos estadounidenses no por beneficio de terceros como lo recibió Jason Richardson en Daegu 2011 gracias a la descalificación de Robles por sus agarres con el chino.

Desde la época del prodigioso Allen Johnson, quien sumó su cuarto trono en París 2003, los norteños no ganaban por derecho propio, pero con cuatro finalistas era muy difícil que se les escapara por contar sobre todo con Arries Merritt, amo olímpico en Londres 2012 y espectacular recordista mundial (12.80), además del campeón defensor Richardson, escolta londinense de Merritt.

Sin embargo el veterano de 31 años David Oliver, lider mundial en 2010 y 2011, al fin consiguió dominar un gran evento gracias a un crono de 13 segundos exactos sin etiqueta de deslumbrante pero lo mejor de la actual temporada, escoltado por Ryan Wilson, un año mayor y su seguidor en mejores marcas previas este año. Los encumbrados defraudaron, Richardson (27 años), cuarto lugar, y Merritt (28), sexto.

Ohuruogu por sus fueros. La vuelta al óvalo para damas obsequió la primera definición del certamen mediante la foto de llegada, tras recibir idénticos 49.41 la combativa británica Christine Ohuruogu  y la favorita Amantle Montsho, de Botwana. Curiosos empates refleja la historia mundialista en 100 y 200 metros, pero jamás en esta especialidad.

El furioso embalaje de Ohuruogu para alcanzar sobre la meta a su rival fue premiado con el lugar de honor y crédito de récord nacional. Transita por su segunda luna de miel con las grandes figuraciones, la primera de ellas con méritos de campeona mundial en Osaka 2007 (49.61) y titular olímpica en Beijing 2008 (49.62) y tras un período discreto comenzó la actual inspirada por los Juegos Olímpicos 2012 en su país (escolta de Sanya Richards con 49.70) y continuada en Moscú con su corajuda demostración frente a la líder de la temporada.

Martillo novel y bala consagrada. En el área de lanzamientos destacó la consagración de la neozelandesa Valerie Adams en impulsión de la bala, quien hizo historia al convertirse en la primera tetracampeona consecutiva con victorias desde Osaka 2007, mientras que en el lanzamiento de martillo para varones se produjo el estreno de un joven polaco de 24 años frente a consagrados rivales gracias a engarzar en su intento inicial un 81.97 infranqueable.

(Fuente: Granma / Enrique Montesinos)