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15/5/2013 19:25:47

 

La celebración del 15 de mayo, Día Internacional de la Familia, ofreció hoy a expertos cubanos la oportunidad de reflexionar sobre esa célula primaria, nutricia y esencial de la sociedad, sus realidades, contradicciones y retos.

 

Realista e, incluso, cruda, pero también esperanzadora, fue la mirada que a la familia cubana actual dirigió un taller científico auspiciado por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el Centro de Estudios de la Mujer y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

La familia es un valor esencial para los cubanos, afirmó Teresa Amarellé Boué, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y secretaria general de la FMC, en la apertura del encuentro, con sede en el Hotel Nacional de Cuba.

Si como pueblo hemos resistido tantas adversidades se debe en gran medida al sistema de valores forjado por el Socialismo y que ha hecho de la preocupación por el otro divisa y ejercicio cotidiano, afirmó Rolando García Quiñones, representante auxiliar del UNFPA en la Isla.

De ningún modo podemos permitir el desmontaje de esos valores solidarios que nos definen y sustentan nuestro modelo como alternativa viable en un mundo signado por el egoísmo y tantos otros antivalores, añadió.

Oportunidad para socializar los resultados de valiosas investigaciones, el taller observó a la familia cubana en su heterogeneidad y diversidad de estructuras, en el contexto sociodemográfico actual y sus perspectivas, en el ámbito jurídico y desde los roles de género y la ética del cuidado.

Sobre esto último, la psicóloga y pedagoga Patricia Arés aludió a la realidad de muchos hogares, donde son más las personas necesitadas de cuidados, que las personas para cuidar, y cada vez hay menos tiempo, y a la penosa situación de quienes tras consagrar su vida a cuidar a otros, a nadie tienen ahora para que los cuiden.

Llamó a que la actualización del modelo económico cubano no pierda de vista la necesaria conciliación trabajo-hogar ni minimice la función social del cuidado, que no es un asunto privado o, a lo sumo, una cuestión de familia, y mucho menos una responsabilidad exclusiva de la mujer.

Temas como el reto de avanzar en la protección jurídica de los adultos mayores y sus derechos, y en esa asignatura pendiente que son los roles de género en la vida doméstica, también fueron tratados en el taller.

Este debate inauguró el amplio programa de celebración en Cuba de las dos décadas transcurridas desde la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El Cairo, una de las más trascendentales en la historia de las Naciones Unidas.

Jesús Robles, coordinador internacional de programas de UNFPA, significó que Cuba, uno de los países que más aportó a aquella cita inicia ahora un proceso de revisión de la agenda de El Cairo 1994, para ir más y más lejos.

 

Por: (Fuente: Vanguardia/AIN)