20120521033408-11-bienal-habana.jpg

 


 20/05/2012 21:29:40

 

 

El arte cubano contemporáneo ha coronado las grutas, paredes y espacios exteriores de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña durante la Oncena Bienal de La Habana. Más de cien artistas participan en esta muestra, considerada por los organizadores de la cita como una de las más completas realizadas bajo este concepto.  

 

Entre las múltiples propuestas visuales que desde el 10 de mayo pueden apreciarse en el recinto, se encuentran las muestras personales de los artistas gráficos Reynerio Tamayo, Arístides Hernández (ARES) y Ramiro Zardoya Sánchez (Zardoyas), herederos y continuadores de la caricatura y el humorismo gráfico, vertientes que tradicionalmente han distinguido el panorama visual de la Isla.   

Gánster en La Habana es el título de la serie de Tamayo que puede apreciarse en el Pabellón D-17. Elaborada en los últimos tres años, el creador en ella representa a figuras de la mafia que negociaban en la capital de la Isla sobre todo en la década de los 50 del siglo pasado y, pese a su condición delincuencial, terminaron convirtiéndose en personajes de la cultura popular a partir de su presencia en el cine, la literatura negra, las series televisivas, etcétera. 

Según sus declaraciones a la revista digital Arte de Excelencias, Reynerio advierte que no tiene con esto una intención documental, sino que parte de las propias ficciones que le sugieren estos mafiosos, a fin de divertirse con ellos y hacer que el público la pase bien. Sus inicios en el humor gráfico acercan la estética de la serie al cómic y la caricatura, aunque se trata de un artista graduado del Instituto Superior de Arte (ISA) y con amplias dotes como dibujante.   

De Ramiro Zardoya Sánchez (Zardoyas) aparece la muestra Dándole cabeza —en el Pabellón A10— formada por dibujos, monotipias y animados. El conjunto parte del humor para llegar a la esencia reflexiva que marca la propuesta visual del artista gráfico, y resume parte de su trabajo en el último lustro. En el centro de sus dibujos e ilustraciones, se encuentran los dilemas de los seres humanos en los conflictos de las sociedades contemporáneas como la guerra, la violencia, la desigualdad y el hambre. 

«En él hay un reporte de ese nadar en seco referido por Virgilio Piñera, que viene tras múltiples encrucijadas: las relativas al espíritu o aquellas definidas por el dinero, los intereses o el poder. Ese sitio impreciso donde su personaje interviene sumergido en su corporeidad, suma cada vez más apuntes al memorándum de este artista: fragilidad del entorno natural, adicción al consumo, migraciones, protagonismo del mercado y la tecnología, junto a rasgos de la sicología social contemporánea», escribió a partir de la muestra Caridad Blanco de la Cruz. 

Junto a Zardoyas, otro de los principales caricaturistas cubanos, Arístides Hernández (ARES), comparte el espacio. La expo El otro horizonte utiliza los rascacielos como metáforas gigantes de la arrogancia occidental. Desde esta figura, ARES se cuestiona la violencia, el consumo, la tecnología y los comportamientos sociales contemporáneos, con una perspectiva siempre lúdica e irónica.   

Las obras resultan particulares en la carrera del artista, vinculado por lo general a los medios periódicos y a las cartulinas, pues incluye lienzos de mediano y gran formato y una obra tridimensional.  

Durante un mes podrá apreciarse en La Cabaña este cúmulo de propuestas, diversas en formatos, estéticas y discursos, pero con el sello que unifica el sentir de nación en las artes visuales contemporáneas de Cuba, donde reír con las neuronas es también parte de la invitación.

 

(Fuente: La Jiribilla/Anne Luis)