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24/02/2012 15:56:48

 

La historia reúne a dos pedagogos-periodistas. Uno, todavía en ejercicio profesional; en la escritura de libros. Otro en la memoria, como protegiendo  el manto tutelar la palabra escrita; la voz y la hechura final de un diario.   

 

El azar ahora deja una chispa de relente entre alumnos y profesionales, y la congratulación viene de cerca: Luis Sexto Sánchez (General Carrillo, 1945), y Roberto González Quesada (Cienfuegos, 1917-2004) recibirán este viernes en la tarde la Distinción de Pedagogos Destacados del Siglo xx, mérito que los enaltece por sus respectivas misiones educativas en aulas, redacciones o cabinas de transmisión radial. 

A Sexto la congratulación, conferida por la Asociación de Pedagogos de Villa Clara, viene en plenitud de facultades profesionales y literarias. A Roberto llegará post mortem. El acuerdo del Capítulo Cuba, de carácter nacional, integrado a la Asociación de Educadores de América Latina y el Caribe (AELAC), así lo registra al constituir ambos fuentes de inspiración en la docencia y el quehacer investigativo. 

Los méritos instructivos de González Quesada, devenido el Patriarca de las Teclas Villareñas, surgieron siempre con el magisterio cotidiano de las redacciones de los periódicos El Comercio, El Comercio Libre y Vanguardia, y ejerció, además, como profesor adjunto de la Universidad de La Habana, centro docente en el cual también se incluye Sexto. 

Por si fuera poco, ambos son escritores: González Quesada con Y Cuba era una fiesta (Crónicas, Capiro, 1992),  solamente llegó a publicar un libro.  Era remiso a las entregas a las editoriales cubanas que lo asediaron. Sexto, en cambio, resulta un prolífero en estudios teóricos de periodismo, poesía (Noticias de familia, Unión, 1989), relatos, crónicas y... Los hechos demuestran que, a pesar de esa diferencia, son maestros indiscutibles de palabras forjadas, uno en Santa Clara, y otro, el remediano, en La Habana. 

Ahí están los archivos del primero en Contrafilo y Tirando a Fondo, contenidos en Vanguardia. El segundo prefirió agruparlos en Vistazos, Coloquiando y Con la manga al codo, aparecidas en Juventud Rebelde. Textos que, según palabras de los lectores, constituyen una suerte de lecciones de columnas de opinión. 

Sexto, por si aún no se conoce en otros confines, lleva a su casa en Ciudad de La Habana otro premio: allá en Cangrejo, actual poblado de General Carrillo, le confirieron este miércoles 22 de febrero una Distinción: es Hijo Ilustre de San Juan de los Remedios, la Octava Villa, tierra madre de los principales asentamientos poblacionales de la porción centro-oeste cubana. 

Con anterioridad, similar reconocimiento recibió el colega villaclareño Luis Orlando Pantoja Veitía. Ahora toca, por decisión unánime, a Roberto, el Patriarca, y a Sexto, quienes, además, forman el catálogo de los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, máximo galardón que confiere la UPEC a profesionales que, en ejercicio, descuellan por sus laudables virtudes entre todos los colegas del país. 

El escenario escogido por los Pedagogos del centro del país, sin dudas, constituye el más oportuno de todos los existentes: el Aula Magna del antiguo Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara, actual Pre-Universitario Osvaldo Herrera, institución docente que acumula en más de ocho décadas existencia una entusiasta formación de simientes profesionales para la historia de la región.

 

(Fuente: Vanguardia/Luis Machado Ordext)