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23/11/2011 18:20:53

 

 

 

Estados Unidos vive una guerra civil digital que puede tener consecuencias en todo el mundo. Un proyecto de ley prevé hacer desaparecer de internet aquellas páginas acusadas de contener material que infrinja la propiedad intelectual de la industria cultural estadounidense. 

 

El Comité Judicial de la Cámara de Representantes de EEUU celebró ayer una audiencia previa para escuchar argumentos a favor y en contra de la Stop Online Piracy Act (SOPA). 

El proyecto de ley, apoyado por una veintena de congresistas y senadores tanto demócratas como republicanos, establece un mecanismo por el que el fiscal general podrá exigir un mandamiento judicial para bloquear aquellas páginas extranjeras que «roban y venden innovaciones y productos americanos», dice en el texto. 

Para conseguirlo, las autoridades podrán ordenar a los buscadores que bloqueen las páginas denunciadas por albergar música, películas, libros e incluso falsificaciones de medicinas o marcas de EEUU. El objetivo es que los ciudadanos de aquel país no puedan visitarlas. 

También incluye instrucciones para obligar a las empresas estadounidenses que alojen web acusadas a retirarlas de sus servidores. Además dará cobertura legal para pedir a las empresas de pagos por internet o con tarjetas que impidan transacciones hacia estos sitios. 

Si todo esto no funciona, el fiscal general podrá exigir el bloqueo a nivel de Sistema de Nombres de Dominio (DNS). Se trata del mecanismo que traduce los nombres de las páginas (www.publico.es, por ejemplo) a direcciones IP que entienden las máquinas (178.249.14.9 en este caso). El servidor raíz de DNS se encuentra en EEUU. 

En ella participaron representantes de la Biblioteca del Congreso, de la farmacéutica Pfizer, de la asociación de las cinematográficas (MPAA), de MasterCard y la poderosa AFL-CIO, el principal sindicato estadounidense. Todos se mostraron a favor de la ley. 

Google, Twitter, Facebook, AOL y eBay, entre otros, firmaran una carta conjunta a los congresistas mostrando su rechazo a la nueva ley. Otras organizaciones lanzaron la iniciativa American Censorship Day: Nov 16, 2011 para denunciar una medida que «traería el caos a internet». Uno de sus impulsores es Wikimedia, responsable de la Wikipedia. 

El portavoz de la Fundación Wikimedia escribió ayer: «Nuestros usuarios y todos nuestros proyectos se verían obligados a operar en un entorno legislativo insostenible, poniendo la Wikipedia al servicio de los propietarios de los derechos en lugar de la distribución libre del conocimiento». 

SOPA aún tiene que ser debatida por el pleno del Congreso de EEUU. Y ya hay varias iniciativas reunidas en la web de American Censorship Day para presionar a los políticos estadounidenses.

 

(Fuente: Público/España)