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31/03/2011 2:03:11


Por Mercedes Rodríguez García

 

Para Alfredo Martirena Hernández, hace tiempo que el verbo «arrasar» —según el gran diccionario de la RAE—no constituye «echar por tierra» porque en materia de premios lo que ha hecho es «levantar tremenda polvareda» mundial. Y ya que están al día los terremotos y las siguientes olas gigantescas, el muchacho es un verdadero tsunami, con réplicas nacionales internacionales.

  

Por tierras habaneras de San Antonio de los Baños, debe andar todavía, este talentoso caricaturista cubano, celebrando el  Gran Premio «Eduardo Abela» de la 17ma Bienal Internacional de Humorismo Gráfico, Cuba 2011, por su obra «Niños de la guerra», acreedora también del primer lugar en el género de sátira política, galardones que el más joven caricaturista del  

Melaíto dedicó a ese suplemento humorístico del periódico Vanguardia de Villa Clara, donde se formó y, por supuesto a su familia.

En esta ocasión Martirena debió competir con 617 trabajos (siete más que en la edición anterior) de 29 países, hasta lograr aparecer en la lista de las 181 obras de 101 autores, relación en las que casi siempre aparece y la cual no creo abandonará abandonar, a juzgar por su tenacidad, laboriosidad, disciplina en el trabajo e inspiración, cualidades que lo han conducido siempre por «el camino correcto».

Corría 1984 cuando Martirena se dio a conocer en popular semanario de la región más central de Cuba. Sus dibujos, caricaturas, «que parecían tener electricidad» rápidamente adquirieron sello de calidad, tanto por la personalísima línea como por lo prístino del chiste. Más, la notoriedad le llegó cuando comenzó  a publicar en periódicos  y revistas nacionales como el DDT «del Juventud Rebelde»

A los escenarios internacionales  salta «por atrevido que soy» y vestido de gala, pues se trata de prestigiosas revistas El Jueves, Batracio Amarillo, Quevedos y monografico.net de España,  así como para la multinacional farmacéutica BAYER.

Gracias al correo electrónico sus dibujos llegan —y encantan— a los editores de  México de Chocarreros y de Diario Monitor. Lo mismo le sucede (¡vaya, que este chico es bien gracioso!) con los de El nuevo Diario, de Nicaragua) y la norteamericana Witty World.

En realidad, ha viajado bastante teniendo en cuenta que vive en Santa Clara, ciudad muy cosmopolita, «dueña» del único Mejunje internacional, pero distante 320 kilómetros de la capital del país, por lo que le resulta muy difícil conseguir pasaje en los ómnibus interprovinciales y, mucho más, un boleto en cualquier aerolínea o embarcación transoceánica.

No obstante, por lo empecinado que es y los que en otros lares aprecian la calidad por sobre todas las cosas, visitó Suiza en dos oportunidades. Allí, además de tomarse como 10 vasos leche diariamente y embadurnar innumerables galleticas de soda y panes con queso crema o mantequilla expuso en varias galerías. Y cuentan que  el público, bastante circunspecto y poco efusivo, carcajeaba hasta morir.  Después voló en Aerocaribbean hasta la tierra de Sandino,  donde realizó un mural en el Hotel Colonial situado en el balneario de San Juan del Sur….¡all successful!

No voy a referirme a los premios porque me resultaría muy trabajo debido a lo extenso de la relación. Por ahora bate decirles que  son premios, y que van desde el microbio hasta la nube y a la velocidad de internet.  ¿Libros publicados?, ¡sí!... Tres libros personales (dos de ellos en España) y una veintena en obras colectivos. Sus trabajos aparecen en varios sitios digitales, pero el suyo es http://www.martirena.com

¡Visítelo! Y podrá comprobar que nada de he escrito ha sido magnificado. Lo puede corroborar si así lo desea contactando con los renombrados nacionales Antonio Mariño, Ñico, —quien fungió como presidente de Jurado de la Gran Premio de la 17ma Bienal—, u otros miembros del tribunal, a saber: Ángel Boligán (el caricaturista cubano más premiado en Salones Internacionales),  Carlos Fuentes, Charli, joven ganador del Gran Premio «Eduardo Abela» el pasado año; y Elsa García Domínguez,  museóloga del Museo del Humor.

Un poco más allá de valles y montañas de la Mayor del Caribe, puede localizar a otros internacionales responsabilizados con el veredicto , como Nerilicón, de México, y los colombianos Adriana Mosquera, Nani, y  Luís Fernando Hincapié, Pica.


Vea lista completa de obras Premiados

 

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