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20/03/2011 8:52:14

                            

El consumo de analgésicos opiáceos como la codeína durante el primer trimestre del embarazo podría aumentar el riesgo de malformaciones congénitas en los niños, demuestran especialistas en un reciente estudio en unas 18 mil mujeres durante ocho años. 

 

Demostró cómo en los bebés de aquellas que consumieron esos fármacos entre un mes previo al embarazo y tres meses después de la concepción, estaba presente algún defecto congénito. 

La principal patología que afectó a esos niños fue el síndrome del corazón izquierdo hipoplásico, cuyo órgano no se desarrolla de manera completa en esa zona. 

Otras enfermedades asociadas fueron espina bífida, en la que el tubo neural no se fusiona y la médula espinal queda sin protección ósea y la gastrosquisis, caracterizada por un desarrollo fuera del abdomen de los intestinos. 

También la hidrocefalia, la acumulación excesiva de líquido cefalorraquideo en el cerebro, y el glaucoma congénito, entre las afecciones oculares.