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Los videos fueron captados por las cámaras de seguridad en donde se produjo la avalancha que causó la muerte de 21 jóvenes aglomerados en la fiesta alemana de música tecno. Su organizador pretende demostrar que el siniestro desencadenado el 24 de julio  de 2010 tuvo su origen en la actuación de la policía.

El organizador de la Love Parade, Rainer Schaller, publicó en su sitio web un video de 22 horas filmado por las cámaras de seguridad del recinto de Duisburg en el que producto de una avalancha humana murieron 21 jóvenes y más de 100 resultaron heridos.

Los videos corresponden a las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la fiesta de música tecno y con ellas Schaller pretende demostrar que el siniestro desencadenado el 24 de julio pasado tuvo su origen en la actuación de la policía.

La organización del evento, el Ministerio del Interior del estado federado de Renania del Norte-Westfalia y la alcaldía de Duisburg, se culpan mutuamente de lo sucedido desde la fatídica jornada.

La tragedia se desencadenó en un túnel debajo de una autopista que llevaba a los antiguos terrenos del ferrocarril, donde se realizaba el evento. Una multitud comenzó a amontonarse y muchas personas cayeron y fueron pisoteadas por la multitud que pugnaba por ingresar en el lugar.

Por ese fatídico túnel de 100 metros de largo, miles de personas se amontonaron para entrar a la fiesta electrónica y, al mismo tiempo, otros intentaban salir. El túnel se convirtió así en una trampa mortal. Muchos trataron de huir del horror subiendo por una escalinata lateral, pero de pronto eran tantos los que presionaban por salir que el lugar se saturó y la gente empezó a caerse al piso y a aplastarse unos a otros. Los agentes de seguridad no dieron abasto.

Schaller considera que las cadenas de policías formadas para controlar y dirigir la afluencia de público a la Love Parade, una de ellas en la rampa de acceso al túnel, fueron las desencadenantes de la catástrofe.

«Ninguno de nosotros puede explicarse por qué la policía formó cadenas en el túnel y que función tenía la que formaron al final de la rampa. Creo que si esa cadena no hubiese existido, las 21 personas estarían con vida», afirma Schalle en la última edición del semanario Der Spiegel.

Por el contrario y en declaraciones que publica el rotativo Bild, Rainer Wendt, presidente del Sindicato de la Policía Alemana (Dpoig), rechaza esas acusaciones y asegura que los agentes trataron, «jugándose la vida, de evitar las peores consecuencias de la planificación de la Love Parade».

«El organizador solicitó la ayuda de la policía porque su concepto de seguridad se había venido abajo. Se había comprometido a cerrar las vías de acceso, algo que no sucedió», señala por su parte Dieter Wehe, inspector jefe de la policía de Renania del Norte-Westfalia.

La policía de dicho estado considera además inaceptable que Schaller no tenga intención de acudir además personalmente a declarar ante la comisión de Interior del parlamento de Renania del Norte-Westfalia, que esta semana se reúne en Düsseldorf para investigar lo sucedido el día de la catástrofe.

Bajo el título «Película documental», la web de la Love Parade destaca que «en las últimas semanas se ha especulado mucho sobre los acontecimientos de ese día. Esta película muestra lo que sucedió el 24 de julio de 2010».

«Se basa en las grabaciones de las cámaras de vigilancia, animaciones explicativas, documentos, informaciones de la prensa y declaraciones de testigos», añade el texto de la web, que solo muestra las imágenes hasta el momento en que se desencadena la catástrofe.

Por ello, los responsables de la Loveparede «piden comprensión para que, por respeto a las víctimas, los heridos, sus familias y los asistentes solo se publiquen los cortes de vídeo hasta las 16.40», cuando está a punto de producirse la avalancha humana que causó los 21 muertos.

 Una fiesta con historia propia.

La Love Parade fue creada en 1989 para unas 150 personas en Berlín y, desde entonces, fue copiada en toda Europa. En 1999, alcanzó su apogeo con 1,5 millones de participantes, pero se enfrentó a problemas de financiación, y los habitantes de la capital alemana, además, se cansaron de tener que soportar a jóvenes alcoholizados o drogados que estropeaban al Tiergarten, el gran parque del centro de la ciudad.

En 2007, la Love Parade abandonó Berlín y se instaló en la región de la cuenca del Ruhr, en 2007, y en Dortmund, en 2008, cuando la asistencia alcanzó la cifra récord de 1,6 millones de personas. La edición 2009 estaba prevista en Bochum, pero tuvo que ser anulada por las obras que había en la ciudad. El año próximo estaba programada como sede la ciudad de Gelsenkirchen.

Sobre camiones con megainstalaciones se trasladan los DJ y los ravers, y a su alrededor bailan frenéticamente y a veces con muy poco ropa los fans de la música tecno. Las drogas y el alcohol también suelen jugar un rol importante, mientras la música está a un nivel ensordecedor.

Tras un fallo del Tribunal Constitucional Federal alemán, la Love Parade perdió en 2001 su estatus de manifestación política del amor para convertirse en evento comercial.