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ARCO Power Technologies Incorporated (APTI), una filial de Atlantic Richfield Company, es una de las mayores compañías petroleras del mundo. APTI fue la contratista que construyó las instalaciones de HAARP. ARCO vendió esta filial, las patentes y el contrato de construcción de la segunda fase a E-Systems en junio de 1994.

E-Systems es uno de los contratistas de inteligencia más grandes del mundo; hace trabajos para la CIA, organizaciones de inteligencia de defensa y otros. 1.800 millones de dólares de sus ventas anuales son a estas organizaciones, con 800 millones de dólares para proyectos negros: proyectos tan secretos, que no se informa de cómo se está gastando el dinero ni siquiera al Congreso de los Estados Unidos.

E-Systems fue comprada por Raytheon, una de las mayores contratistas de defensa del mundo. En 1994 Raytheon fue catalogada como el número cuarenta y dos de la lista de 500 empresas de Fortune. Raytheon tiene miles de patentes, algunas de las cuales serán valiosas en el proyecto HAARP. Las doce patentes que se citan a continuación son la espina dorsal del proyecto HAARP, y están enterradas entre los millares de ellas poseídas por Raytheon.

La Patente U.S. Patent # 4, 686,605 de Bernard J. Eastlund «Método y Aparato para Alterar una Zona de la Atmósfera, la Ionosfera, y/o la Magnetosfera de la Tierra» estuvo sellada durante un año conforme a una Orden de Secreto gubernamental.

El calentador ionosférico de Eastlund era distinto de los otros; la radiación de la radiofrecuencia (RF) se hallaba concentrada y enfocada a un punto de la ionosfera. Esta diferencia lanza una cantidad de energía sin precedentes a la ionosfera. El dispositivo de Eastlund permitiría una concentración de un vatio por centímetro cúbico, comparado con otros que son capaces de suministrar sólo una millonésima de vatio.

De ahí que podría elevarse y cambiar la ionosfera en las formas necesarias para crear los efectos futuristas descritos en la patente, según la cual el trabajo de Nikola Tesla a principios del siglo XX constituye la base de la investigación.

¿Para qué le valdría esta tecnología a ARCO, la propietaria de las patentes? Sus dueños podrían hacer enormes ganancias emitiendo energía eléctrica hacia el consumidor desde una central situada en los campos de extracción de gas, sin cables.

Durante cierto tiempo, los que investigaban a HAARP no pudieron demostrar que éste era uno de los usos pretendidos. Sin embargo, en abril de 1995, Begich encontró otras patentes, conectadas con una lista de «personal clave» de APTI. Algunas de estas nuevas patentes de APTI eran de hecho un sistema inalámbrico para enviar energía eléctrica.

La patente de Eastlund afirma que su tecnología es capaz de confundir, o interrumpir completamente, los sofisticados sistemas de teledirección de aviones y misiles. Es más, esta capacidad de rociar grandes zonas de la Tierra con ondas electromagnéticas de frecuencias variables, y controlar los cambios de esas ondas, hace posible el corte total de las comunicaciones en tierra y mar, así como en el aire.

Así, este invento da la capacidad de poner en la atmósfera de la Tierra cantidades sin precedentes de energía en ubicaciones estratégicas y mantener el nivel de inyección de energía, especialmente si se emplea la emisión de impulsos al azar, de una manera mucho más exacta y mejor controlada que lo que antes permitía la tecnología anterior, en particular mediante la detonación de dispositivos nucleares de diversos rangos de kilotones [2] en diversas altitudes...» [3]

En otras de sus partes, la patente de Eastlund refiere que:

«... Se puede no sólo interferir las comunicaciones de terceros, sino también aprovechar uno o varios de estos rayos para tener una red de comunicaciones aun cuando el resto de las comunicaciones mundiales esté interrumpido. Dicho de otra forma: lo que se usa para interrumpir las comunicaciones del otro, al mismo tiempo lo puede emplear un conocedor de este sistema como red de comunicación.»

«… Grandes zonas de la atmósfera se podrían elevar de improviso a una gran altitud, de modo que los misiles encuentren fuerzas de arrastre inesperadas e imprevistas, con la destrucción resultante...»

«Se puede modificar los fenómenos meteorológicos, por ejemplo, cambiando los patrones de viento de las capas superiores de la atmósfera, mediante la construcción de uno o varios penachos de partículas atmosféricas que actuarán como una lente o dispositivo de enfoque. ... pueden suceder modificaciones moleculares de la atmósfera de modo que se alcancen efectos ambientales positivos. Además, al hacer cambiar la composición molecular de una zona atmosférica, se puede elegir una molécula particular o más de una para aumentar su presencia. Por ejemplo, las concentraciones atmosféricas de ozono, nitrógeno, etc., se podrían aumentar artificialmente…»

Begich encontró otras once patentes de APTI, referidas a cómo hacer:  «explosiones de tipo Nuclear sin Radiación», sistemas radiantes de energía, el radar de sobrehorizonte, sistemas de detección para misiles que lleven cabezas nucleares, pulsos electromagnéticos antes producidos por armas termonucleares y otros recursos de la Guerra Espacial. Este racimo de patentes fue la base del sistema de armamento de HAARP.

Otras investigaciones de Begich y Manning al respecto destaparon extraños esquemas. Por ejemplo, documentos de las Fuerzas Aéreas revelaban que se había desarrollado un sistema para manipular e interrumpir los procesos mentales humanos mediante la radiación de pulsos de radiofrecuencia (el instrumento de HAARP) sobre grandes zonas geográficas.

La mayor parte de la información sobre esta tecnología provenía de los escritos de Zbigniew Brzezinski (ex Asesor de Seguridad Nacional del Presidente estadounidense Carter) y J.F. MacDonald (asesor científico del Presidente estadounidense Johnson y profesor de Geofísica en UCLA), que escribieron sobre el empleo de transmisores radiantes de energía para la guerra geofísica y la ambiental [«ecológica»].

Los documentos mostraban cómo se podrían causar estos efectos, y los efectos negativos sobre la salud humana y el pensamiento humano.

[2] N. del T.: En el texto original, la expresión empleada es «yield», que es la energía liberada por una explosión, sobre todo por una explosión nuclear, expresada en las unidades de peso del explosivo TNT requerido para producir una liberación equivalente de energía. Un kilotón es la energía equivalente a la liberada por 1.000 toneladas de TNT. Como referencia: las estimaciones de la explosión nuclear de Hiroshima varían entre 13 y 16 kilotones.

[3] N. del T.: altitud: altura medida desde el nivel del mar.