20100717012820-lista.jpg

No hay quien siga las «las traquimañas» del Imperio. Ahora resulta que los editores de medios de comunicación en Utah, en el oeste de Estados Unidos, se niegan a publicar o transmitir una lista de nombres, direcciones y números telefónicos de supuestos inmigrantes indocumentados, enviada anónimamente a periódicos y estaciones de televisión, según publica el New York Times, y comenta una nota de EFE en español.

De acuerdo con el artículo, «muchos medios de comunicación dijeron que dudaban de la veracidad de la lista y notaron que lo más probable es que la información contenida en ella hubiera sido obtenida de manera subrepticia y posiblemente ilegal.

Las organizaciones noticiosas y las autoridades de Utah estaban tratando de determinar el miércoles quién había enviado las cartas y cómo la información personal de tanta gente había quedado expuesta», pero según el Nuevo Herald, funcionarios de Utah identificaron al menos a dos personas que aparentemente accedieron a una base de datos estatal para crear la lista de supuestos inmigrantes indocumentados.

CNN reportó que la relación de 1.300 nombres —que también incluye números del seguro social— fue probablemente elaborada con información oficial proveniente del departamento de servicios de la fuerza laboral de Utah.

Una carta de presentación que acompañaba la lista de nombres demandaba la «inmediata deportación» de esas personas y exigía a los medios «hacer su trabajo y terminar de poner excusas. «Exigimos acción», según informó MSNBC.

Esta situación planteó el dilema ético a la prensa de qué hacer con la lista. Sean P. Means, del Salt Lake Tribune, escribió que a menos de que alguien sea parte de la comunidad inmigrante en Utah y desee saber si su nombre o el de sus seres queridos aparece en la lista, “no hay motivo para leer la información” que aparece en ella.

La lista —que en nada se parece a la de Oskar Schindler (1908-1974),el alemán cuya actuación salvó la vida de numerosos judíos—  fue enviada en momentos en que los legisladores de Utah están analizando patrocinar una ley similar a la que aprobó el estado de Arizona y que autoriza a la policía a interrogar a sospechosos sobre su estado migratorio si hay razones para creer que están ilegalmente en el país, según reportó la agencia de noticias Associated Press (AP).