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Por primera vez tengo un gato en casa: Madonno. ¿Lo del nombre? Me lo regalaron por gata y resultó varón. De ahí la masculinización del nombre. Así que de cerca me duele la noticia que me comenta una amiga que vive en Palmeto Bay, un residencial del Sur de la Florida.

Pues allí precisamente han tenido lugar una serie de asesinatos de mininos. Le abren el vientre y le sacan las entrañas. La policía dice haber recibido más de 60 denuncias y en 18 casos existen pruebas para sancionar al culpable con privación de libertad. Se trata de un acto repugnante. ¿Cómo pueden hacerle eso a un animalito? ¡Oh, Dios, qué sociedad tan torcida!