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LA TECLA CON CAFÉ

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Muere “Quino”, el creador de Mafalda


miércoles, 30 de septiembre de 2020
9:45:10 pm 

La familia dijo que su muerte se produce por "razones propias de la edad y derivaciones de su salud de este último tiempo". 

El dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado, conocido como "Quino" y popular por ser el creador de Mafalda, falleció este miércoles en Mendoza, su ciudad natal, a los 88 años, confirmaron fuentes del entorno del autor.

Hijo de españoles y poseedor de galardones como el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y la Medalla de la Orden y las Letras de Francia, Quino desarrolló las aventuras de su personaje más popular entre 1964 a 1973, aunque las historias de la icónica niña se han replicado en todo el mundo hasta la actualidad.

Desde hace unos años, el autor, que se había mudado a Mendoza desde Buenos Aires a finales de 2017, tras quedarse viudo, sufría problemas de salud y se trasladaba en silla de ruedas, aunque siguió asistiendo a diversos homenajes a su obra. 

Presidente de Argentina despide a Quino

El presidente argentino, Alberto Fernández, se unió hoy a los múltiples mensajes de dolor por la muerte del gran dibujante Joaquín Lavado, conocido mundialmente como Quino, a quien consideró uno de los más grandes de la historia cultural de este país.


“Se nos fue Quino, uno de los artistas más grandes de la historia de nuestro país. Nos hizo reír, nos hizo pensar y nos convocó siempre a reflexionar sobre la Argentina, con la que estuvo comprometido como pocos. Hasta siempre, maestro”, subrayó el mandatario en un emotivo mensaje difundido en Twitter.

En Argentina todos lloran al padre de Mafalda y también del otro lado del atlántico, donde el maestro de las viñetas dejó profundas huellas.


El ministro de Cultura, Tristán Bauer, también expresó a la radio de la agencia Télam su conmoción por la pérdida de un hombre al que calificó de excepcional, con una obra que recorre toda la vida de los argentinos.

Cuántas generaciones marcadas por Mafalda y sus personajes y su particular mirada hacia el mundo. Quino fue una persona valorada en el mundo entero, respetada, admirada, con ese candor humano tan particular que tenía. Son de esos esenciales que se van pero que quedan para siempre, señaló Bauer.


Muestras de cariño y amor se sienten en diversos portales de internet, mientras la televisión, los medios de prensa y la radio rememoran toda la trayectoria de uno de los más importantes artistas nacidos en esta tierra austral, quien con su pincel agudo y sin cortapisas legó para siempre profundas reflexiones que permanecen hoy más vigentes que nunca a través de su niña traviesa.

 

 

“Yo le tengo mucho cariño a Mafalda por todo lo que me ha dado, la alegría que me ha dado, el reconocimiento de la gente, todo, pero a los demás personajes míos aunque aparecían nada más que un día, una semana nada más, les tengo el mismo cariño”, dijo en una de sus varias entrevistas el destacado creador. 

Mafalda o la vocera de las mayorías

Por Jorge R. Bermúdez, ensayista, poeta y crítico de arte 

Un día después de celebrar el ámbito gráfico latinoamericano el 56 aniversario de la aparición de Mafalda, el 29 de septiembre de 1964, el mundo conoció del fallecimiento de su autor, el humorista y caricaturista Joaquín Salvador Lavado, internacionalmente conocido con el seudónimo profesional de Quino. El gran artista gráfico contaba al morir ochenta y ocho años. 


Nacido en Mendoza, Argentina, de padre andaluz ―tenía que ser― y republicano, Quino estudió Bellas Artes, carrera que abandonó para dedicarse por entero al humor gráfico. Su obra maestra, la niña Mafalda, en un principio fue concebida para promocionar un producto comercial. Y como no hay mal que por bien no venga, al no ser aprobado el personajillo, devino el personaje infantil más notorio de los sesenta y setenta en Latinoamérica y el mundo.


De hecho, la celebridad de Mafalda, a nuestro entender, responde a dos hechos esenciales: el contexto sociopolítico de una América Latina que se ponía de pie frente a la injusticia social y las tiranías nacionales apañadas por el imperialismo, y ser un personaje infantil para un público adulto, por más señas, inteligente y progresista.

Con su enorme frente poblada por un cerquillo igual de enorme, la muy “petisa” se convirtió pronto en la conciencia crítica de su pueblo. Nada le fue ajeno, excepto el desinterés. A los globos de su decir, el lector iba de inmediato en busca de la respuesta precisa e inesperada, a veces, entre irónica y contestaría, que le hiciera airear su espíritu e inteligencia con una sonrisa o carcajada. Ella fue la voz de la clase media de nuestros pueblos, así como de su estudiantado y juventud más radical. Con su gordito rostro de “yo no fui”, no se le escapaba una. Su manera de reflexionar y responder a las complejas situaciones que el diario acontecer de su pueblo y el mundo le imponían a su cuasi condición de “vocera” de las mayorías, finalmente, le granjearon la simpatía internacional.

Esto explica que Mafalda se llegara a publicar en más de treinta idiomas. No es casual, que Umberto Eco, al prologar su publicación en Italia, confesara “amarla muchísimo”.  A fin de cuentas, quién con más razón que ella, para meterse su dedito índice en la boca, en claro gesto de preocupación ante una esfera del globo terráqueo, en cuya cartela aún se lee: “¡Cuidado! ¡Irresponsables trabajando!”.

Quino, Morir es seguir viaje, escribió nuestro José Martí. ¡Mafalda vive! ¡Se queda con nosotros!

(Fuentes: prensalatina/cubaperiodistas)

Las pérdidas crónicas y la evasión tributaria de Trump

Las pérdidas crónicas y la evasión tributaria de Trump


martes, 29 de septiembre de 2020
11:47:37 pm 

El Times obtuvo información fiscal de Donald Trump que abarca más de dos décadas y revela propiedades en dificultades, cuantiosas devoluciones de impuestos, una batalla de auditoría y cientos de millones en deuda por vencer. 

  

(Por Russ Buettner, Susanne Craig y Mike McIntire/28 de septiembre de 2020)  


 

Trump pagó 750 dólares en impuestos federales el año que ganó la presidencia. En su primer año en la Casa Blanca, pagó otros 750 dólares.

No pagó impuesto sobre la renta en 10 de los 15 años anteriores, en gran parte porque reportó haber perdido mucho más dinero del que ganó.

Mientras el presidente lleva a cabo una campaña de reelección que las encuestas dicen está en peligro de perder, sus finanzas están en dificultades, acosadas por las pérdidas y cientos de millones de dólares en deudas que están próximas a vencer y que él ha garantizado personalmente. También tiene encima una auditoría de una década con el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés) sobre la legitimidad de un reembolso de impuestos de 72,9 millones de dólares que reclamó, y recibió, después de declarar enormes pérdidas. Un fallo adverso podría costarle más de 100 millones de dólares.

Las declaraciones de impuestos que Trump ha luchado durante mucho tiempo por mantener en privado cuentan una historia fundamentalmente diferente de la que ha vendido al público estadounidense. Sus informes al IRS retratan a un hombre de negocios que gana cientos de millones de dólares al año y, sin embargo, acumula pérdidas crónicas que utiliza agresivamente para evitar el pago de impuestos. Ahora, que sus desafíos financieros van en aumento, los registros muestran que cada vez depende más de ganar dinero de negocios que lo ponen en un potencial y a menudo directo conflicto de intereses con su cargo de presidente.

The New York Times ha obtenido datos de declaraciones de impuestos que abarcan más de dos décadas de Trump y de los cientos de empresas que conforman su organización empresarial, incluyendo información detallada de sus dos primeros años en el cargo. No incluyen sus declaraciones personales para 2018 ni 2019. Este artículo ofrece una visión general de las conclusiones del Times; se publicarán artículos adicionales en las próximas semanas.

Las declaraciones son algunos de los registros que más se han buscado y sobre los que más se ha especulado en la historia reciente de Estados Unidos. En los casi cuatro años del mandato de Trump —y a lo largo de sus interminables décadas de bombo publicitario a la vista del público— periodistas, fiscales, políticos de la oposición y conspiradores han intentado, con poco éxito, de desentrañar los enigmas de sus finanzas. Por su propia naturaleza, los expedientes dejarán muchas preguntas sin respuesta y a muchos interrogadores insatisfechos. Comprenden información que Trump ha revelado al IRS, no los resultados de un examen financiero independiente. Informan que Trump posee cientos de millones de dólares en activos valiosos, pero no revelan su verdadera riqueza. Tampoco revelan ninguna conexión con Rusia que no se haya informado con anterioridad.

Las declaraciones de impuestos de Donald Trump en 18 puntos

En respuesta a una carta que resume las conclusiones a las que llegó el Times, Alan Garten, abogado de la Organización Trump, dijo que “la mayoría, si no es que todos, los hechos parecen ser inexactos” y pidió los documentos en los que se basaban. Después de que el Times se negó a proporcionar los registros, con el fin de proteger a sus fuentes, Garten solo cuestionó directamente la cantidad de impuestos que Trump había pagado.

“En la última década, el presidente Trump ha pagado decenas de millones de dólares en impuestos personales al gobierno federal, incluyendo el pago de millones en impuestos personales desde que anunció su candidatura en 2015”, dijo Garten en una declaración.

Sin embargo, con el término “impuestos personales”, Garten parece estar combinando el impuesto sobre la renta con otros impuestos federales que Trump ha pagado: Seguridad Social, Medicare e impuestos correspondientes a sus empleados domésticos. Garten también afirmó que parte de lo que el presidente debía fue “pagado con créditos fiscales”, una caracterización engañosa de los créditos, que reducen la factura del impuesto sobre la renta de un empresario como recompensa por diversas actividades, como la preservación histórica.

Los datos fiscales examinados por el Times proporcionan una guía de revelaciones, desde las condonaciones por el costo de un abogado defensor penalista y una mansión utilizada como un retiro familiar hasta la contabilidad completa de los millones de dólares que el presidente recibió del concurso Miss Universo 2013 en Moscú.

Junto con los documentos financieros relacionados y expedientes legales, los registros ofrecen la mirada más detallada hasta ahora dentro del imperio de negocios del presidente. Revelan el vacío, pero también el truco detrás de la imagen de multimillonario —perfeccionada por su lanzamiento al estrellato en El aprendiz— que ayudó a impulsarlo a la Casa Blanca y que todavía sostiene la lealtad de muchos de su base.

En última instancia, Trump ha tenido más éxito al interpretar a un magnate de los negocios que siendo uno en la vida real. 

El aprendiz, junto con los acuerdos de licencia y patrocinio que surgieron de su creciente celebridad, le reportó a Trump un total de 427,4 millones de dólares, según el análisis de los registros realizados por el Times. Invirtió gran parte de ello en una serie de empresas, en su mayoría campos de golf, que en los años posteriores han devorado efectivo constantemente, de la misma manera que el dinero que recibió en secreto de su padre financió una ola de gastos excesivos y quijotescos que lo llevaron a su colapso a principios de la década de 1990. 

  

De hecho, su situación financiera cuando anunció su candidatura a la presidencia en 2015 da cierta credibilidad a la noción de que su improbable campaña era, al menos en parte, una táctica para reanimar las posibilidades comerciales de su nombre.

A medida que se han intensificado las batallas jurídicas y políticas sobre el acceso a sus declaraciones de impuestos, Trump se ha preguntado a menudo en voz alta por qué alguien querría verlas. “No hay nada que sacar de ellas”, dijo a The Associated Press en 2016. Hay mucha más información útil, ha dicho, en las declaraciones financieras anuales que se le exigen como presidente, que ha señalado como prueba de su dominio de un floreciente e inmensamente rentable universo empresarial.

De hecho, esas declaraciones públicas ofrecen una imagen distorsionada de su estado financiero, ya que simplemente informan de los ingresos, no de las ganancias. En 2018, por ejemplo, Trump anunció en su declaración que había ganado al menos 434,9 millones de dólares. Los registros fiscales ofrecen un retrato muy diferente de sus resultados: 47,4 millones de dólares en pérdidas.

Los registros fiscales no tienen especificidad suficiente para evaluar la legitimidad de cada gasto empresarial que Trump presenta para reducir sus ingresos imponibles; por ejemplo, sin ninguna explicación en sus declaraciones, los gastos generales y administrativos de su club de golf Bedminster en Nueva Jersey se quintuplicaron de 2016 a 2017. Y anteriormente ha alardeado de que su capacidad para arreglárselas sin pagar impuestos lo “hace inteligente”, como dijo en 2016. Pero las declaraciones, por su propia cuenta, socavan sus afirmaciones de perspicacia financiera, al mostrar que simplemente está poniendo en muchos negocios más dinero del que recibe.

La imagen que quizás surge más crudamente de las montañas de cifras y calendarios fiscales preparados por los contadores de Trump es la de un empresario-presidente en un restrictivo aprieto financiero.

La mayoría de las empresas principales de Trump —de su constelación de campos de golf hasta su hotel en Washington, un imán de los conservadores — reportan que pierden millones, si no decenas de millones, de dólares año tras año.

Sus ingresos procedentes de El aprendiz y de los acuerdos de licenciamiento e agotan y hace varios años vendió casi todas las acciones que ahora podrían haberle ayudado a cubrir los huecos de sus propiedades en dificultades.

La auditoría fiscal se avecina

Y en los próximos cuatro años, más de 300 millones de dólares en préstamos —compromisos de los que es personalmente responsable— llegarán a su fecha de vencimiento.

Con este telón de fondo, los registros van mucho más allá para revelar los conflictos de interés reales y potenciales creados por la negativa de Trump a despojarse de sus intereses comerciales al estar en la Casa Blanca. Sus propiedades se han convertido en bazares para recaudar dinero directamente de grupos de cabildeo, funcionarios extranjeros y otras personas que buscan un trato directo, acceso o favor; los registros ponen por primera vez cifras precisas en dólares a dichas transacciones.

En el club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, una avalancha de nuevos miembros a partir de 2015 le permitió embolsarse cinco millones de dólares anuales adicionales procedentes del negocio. En 2017, la Asociación Evangelística Billy Graham pagó por lo menos 397.602 al hotel de Washington, donde el grupo celebró al menos un evento durante los cuatro días de su Cumbre Mundial en Defensa de los Cristianos Perseguidos.

El Times también logró hacerse la dimensión más completa hasta la fecha de los ingresos del presidente provenientes del extranjero, donde tiene la máxima influencia sobre la diplomacia estadounidense. Al tomar posesión del cargo, Trump dijo que no perseguiría nuevos tratos en el extranjero como presidente. A pesar de ello, en sus primeros dos años en la Casa Blanca, sus ingresos del extranjero fueron de 73 millones de dólares. Y aunque una gran parte de ese dinero provino de sus propiedades de golf en Escocia e Irlanda, otra parte procede de los acuerdos de licenciamiento en países con líderes tendientes al autoritarismo o de geopolítica complicada, por ejemplo: 3 millones de las Filipinas, 2,3 millones de India y 1 millón de Turquía. 

 

En cambio reportó haber pagado impuestos en una serie de sus empresas en el extranjero. En 2017, la contribución de 750 dólares del presidente a las operaciones del gobierno estadounidense palideció junto a los 15.598 que él o sus empresas pagaron en Panamá, los 145.400 que contribuyeron en India y los 156.824 pagados en Filipinas.

El pago de Trump en Estados Unidos, después de tomar en cuenta sus pérdidas, resultaba equivalente aproximadamente, en dólares no ajustados a la inflación, a otro cobro de impuestos que se dio a conocer hace casi medio siglo. En 1973, The Providence Journal reportó que, después de una deducción caritativa por haber donado sus documentos presidenciales, Richard M. Nixon pagó en 1970 792.81 dólares por ingresos de alrededor de 200.000 dólares.

La filtración del pago reducido de impuestos de Nixon causó una indignación que sentó precedentes: desde entonces, presidentes y candidatos presidenciales han publicado sus declaraciones de impuestos para que el pueblo estadounidense las consulte.

 

UN MAPA DEL IMPERIO

 “Me encantaría hacerlo”, dijo Trump en 2014, cuando le preguntaron si daría a conocer sus impuestos si se postulaba para presidente. Desde entonces, ha estado dando marcha atrás.

Cuando se postuló, dijo que podría hacer públicos sus impuestos si Hillary Clinton hacía lo mismo con los correos electrónicos borrados de su servidor privado, un eco de su desafío burlón, mientras alimentaba la ficción sobre el movimiento birther, al decir que liberaría las declaraciones de impuestos si el presidente Barack Obama presentaba su certificado de nacimiento. Una vez se jactó de que sus declaraciones de impuestos eran “muy grandes” y “hermosas”. ¿Pero hacerlas públicas? “Es muy complicado”. A menudo afirma que no puede hacerlo pues está siendo auditado, un argumento refutado por su propio comisionado del IRS. Cuando los fiscales e investigadores del Congreso emitieron órdenes judiciales solicitando sus declaraciones, no solo empleó a sus abogados privados, sino también el poder de su Departamento de Justicia para paralizarlos hasta la Corte Suprema.

El elaborado numerito de Trump y su desafío solo han avivado las sospechas sobre los secretos que podrían ocultarse en sus declaraciones de impuestos. ¿Hay alguna pista financiera de su deferencia a Rusia y a su presidente, Vladimir V. Putin? ¿Consignó como gastos de negocios el dinero pagado a cambio del silencio de la estrella de cine pornográfico Stormy Daniels en los días previos a las elecciones de 2016? ¿Una fuente de dinero encubierta alimentó su frenesí de adquisiciones que comenzó a mediados de la década de 2000?

El Times examinó y analizó los datos de miles de declaraciones de impuestos de individuos y empresas de 2000 a 2017, junto con información adicional de impuestos de otros años. El hallazgo incluía años de información sobre la compensación a los empleados y registros de pagos en efectivo entre el presidente y sus empresas, así como información sobre las continuas auditorías federales realizadas a sus impuestos. Este artículo también se basa en decenas de entrevistas y material no reportado previamente de otras fuentes, tanto públicas como confidenciales.

Toda la información que el Times obtuvo fue proporcionada por fuentes con acceso legal a ella. Aunque la mayoría de los datos fiscales no se han hecho públicos anteriormente, el Times pudo verificar partes de ellos comparándolos con la información disponible públicamente y los registros confidenciales obtenidos anteriormente por el Times.

Profundizar en los registros es ver de cerca la compleja estructura de los intereses comerciales del presidente, y la profundidad de sus enredos. Lo que se conoce popularmente como la Organización Trump es, de hecho, una colección de más de 500 entidades, prácticamente todas ellas propiedad de Trump, muchas con su nombre. Por ejemplo, 105 de ellas son una variación del nombre Trump Marks, que utiliza para los acuerdos de licenciamiento.

Anteriormente se han filtrado fragmentos de las declaraciones de impuestos de Trump.

Las transcripciones de su principal formulario de impuestos federales, el 1040, de 1985 a 1994, fueron obtenidas por el Times en 2019. 

Demostraron que, en muchos años, Trump perdió más dinero que casi cualquier otro contribuyente estadounidense. Tres páginas de sus declaraciones de 1995, enviadas anónimamente al Times durante la campaña de 2016, mostraban que Trump había declarado pérdidas por un valor de 915,7 millones de dólares, lo que le daba una deducción fiscal que podría haberle permitido evitar el pago de impuestos federales sobre la renta durante casi dos décadas. Cinco meses más tarde, el periodista David Cay Johnston, obtuvo dos páginas de las declaraciones de Trump de 2005; ese año, su fortuna había repuntado hasta el punto de que estaba pagando impuestos. 

El nuevo y vasto hallazgo de información analizado por el Times completa el patrón recurrente de ascenso y descenso que ha definido la carrera del presidente. Aún así, tiene sus límites.

Por ejemplo, las declaraciones de impuestos no registran el valor neto, que en el caso de Trump es un tema de mucha impostura y casi tanto debate. Los documentos registran una gran cantidad de dinero, pero mientras que las declaraciones reportan deudas, a menudo no identifican a los prestamistas.

Los datos no contienen nuevas revelaciones sobre el pago de 130.000 dólares a Stephanie Clifford, la actriz que trabaja con el nombre de Stormy Daniels, algo que interesaba en la citación del fiscal del distrito de Manhattan que solicitaba las declaraciones de impuestos y otra información financiera de Trump. Trump ha reconocido haber reembolsado a su antiguo abogado, Michael D. Cohen, quien hizo el pago, pero los materiales obtenidos por el Times no incluían ningún pago detallado a Cohen. Sin embargo, la cantidad podría haberse incluido indebidamente como parte de los honorarios legales pasados a pérdidas y ganancias como un gasto comercial, que no deben detallarse en las declaraciones de impuestos.

Ningún tema relacionado con las finanzas de Trump ha provocado una especulación más intensa que su vínculo con Rusia. Si bien los registros fiscales no revelaron ninguna conexión financiera previamente desconocida —y, en su mayor parte, carecen de la especificidad necesaria para hacerlo— sí arrojaron nueva luz sobre el dinero que hay detrás del concurso de Miss Universo 2013 en Moscú, un tema de intriga duradera debido a las posteriores investigaciones sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

Los registros muestran que el concurso fue el Miss Universo más rentable durante el tiempo en el que Trump fue copropietario, y que generó un pago personal de 2,3 millones de dólares, hecho posible, al menos en parte, por la familia Agalarov, que más tarde ayudaría a preparar la infame reunión de 2016 entre los funcionarios de la campaña de Trump que buscaban “suciedad” sobre Clinton y un abogado ruso relacionado con el Kremlin.

En agosto, el Comité de Inteligencia del Senado publicó un informe que analizaba ampliamente las circunstancias del certamen de Moscú y reveló que, tan recientemente como en febrero, los investigadores citaron al cantante ruso Emin Agalarov, que participó en su planificación. El padre de Agalarov, Aras, un multimillonario que se jacta de tener estrechos lazos con Putin, fue el socio de Trump en el evento.

El comité entrevistó a una alta ejecutiva de Miss Universo, Paula Shugart, quien dijo que los Agalarov se ofrecieron a financiar el evento; su negocio familiar, Crocus Group, pagó una cuota de licencia de seis millones de dólares y otros seis millones en gastos. Pero aunque el concurso resultó ser una pérdida financiera para los Agalarov —ya que solo recuperaron dos millones de dólares— Shugart le dijo a los investigadores que era “uno de los tratos más lucrativos” que la organización de Miss Universo había hecho nunca, según el informe.

Eso queda confirmado por los registros de impuestos. Muestran que en 2013, el concurso reportó 31,6 millones de dólares en ingresos brutos —los más altos desde, por lo menos, la década de 1990— permitiendo a Trump y a su copropietario, NBC, dividir las ganancias de 4,7 millones de dólares. En comparación, Trump y NBC compartieron las pérdidas de dos millones de dólares del concurso del año anterior al evento en Moscú, y 3,8 millones de dólares del año siguiente.

 

 PERDEDOR, GANADOR

Mientras, en 2015, Trump atravesaba el país y se describía como inusualmente calificado para ser presidente porque era “realmente rico” y había “construido una gran empresa”, sus contadores en Nueva York estaban ocupados dando los toques finales a su declaración de impuestos de 2014.

Después de tabular todas las pérdidas y ganancias de los diferentes emprendimientos de Trump en la Forma 1040, los contadores llegaron al Renglón 56, en el que tenían que escribir el ingreso sobre la renta total que el candidato debía pagar. Solo necesitaron un espacio para un solo dígito.

Cero.

A Trump, esa línea debió parecerle conocida. Era el cuarto año consecutivo que no pagaba ni un centavo de impuesto federal a la renta.

La evasión de impuestos sobre la renta de Trump es uno de los más sorprendentes descubrimientos en sus declaraciones fiscales, especialmente por la vasta estela de ingresos detallados en el resto de esa declaración.

Los ingresos netos de Trump por su fama —su 50 por ciento de El aprendiz, junto con las riquezas que le dieron quienes pagan por usar su nombre— dieron un total de 427,4 millones en 2018. Además percibió otros 176,5 millones en ganancias por sus inversiones en dos edificios de oficinas muy exitosos.

¿Entonces cómo fue que esa fortuna logró escaparse de casi todos los impuestos? Incluso la tasa de impuestos efectiva que paga el uno por ciento más adinerado de los estadounidenses le habría costado más de 100 millones.

La respuesta radica en la tercera categoría de los emprendimientos de Trump: negocios que posee y opera él mismo. Las pérdidas colectivas y persistentes que reporta de ellos en gran parte lo absolvió de pagar los ingresos federales sobre la renta de los 600 millones ganados con El aprendiz, las inversiones y los acuerdos de licencia.

Esa ecuación es un elemento clave en la alquimia de las finanzas de Trump: usar las ganancias de su celebridad para comprar y establecer negocios arriesgados y después apalancarse de sus pérdidas para evadir impuestos.

A lo largo de su carrera, las pérdidas de los negocios de Trump a menudo se han acumulado en sumas superiores a las que podían usarse para reducir los impuestos a la renta de un solo año. Pero el código fiscal ofrece una solución alternativa: con algunas restricciones, los dueños de negocios pueden usar las pérdidas remanentes para reducir sus impuestos en los años siguientes.

Esa provisión del código fiscal ha sido la música de fondo de la biografía de Trump. Como ya mostraron los reportes del Times sobre su declaración de 1995, las pérdidas por casi mil millones de dólares de su colapso a principios de los noventa le generaron una deducción fiscal que podía usar los siguientes 18 años.

Las más recientes declaraciones de impuestos muestran que Trump agotó el remanente de su capacidad para reducir impuestos derivada de esos mil millones en 2005, justo cuando un torrente de riquezas empezaron a llegarle tras el debut de El aprendiz un año antes.

De 2005 a 2007, el efectivo de los acuerdos de licencia y patrocinio llenaron las cuentas bancarias de Trump con 120 millones de dólares en pura utilidad. Sin pérdidas de los años previos para reducir su ingreso gravable, pagó impuestos federales considerables por primera vez en su vida: 70,1 millones.

Al incrementarse sus ingresos por celebridad, Trump cayó en un frenesí de adquisiciones como ningún otro desde los años ochenta, cuando los bancos que buscaban la riqueza de su padre le permitieron comprar o construir casinos, aviones, un yate y un viejo hotel que derribó poco después de su compra.

Al estrenarse El aprendiz, Trump había abierto solo dos campos de golf y estaba en proceso de renovar otros dos. Para fines de 2015 poseía 15 campos y transformaba el edificio de la Antigua Oficina Postal en Washington en un Trump International Hotel. Pero en lugar de que eso lo volviera más adinerado, los registros fiscales revelan que, como nunca antes, con cada nueva adquisición solo mermó su balance de resultados.

Están por ejemplo los resultados en su principal hotel con campo de golf, el Trump National Doral, cerca de Miami. Trump compró el resort por 150 millones en 2012; para 2018 sus pérdidas alcanzaron los 162,3 millones. Ha inyectado 213 millones de efectivo fresco a Doral, según muestran los registros fiscales y tiene un saldo de 125 millones de hipoteca por vencerse en tres años.

Sus tres campos en Europa —dos en Escocia y uno en Irlanda— han reportado pérdidas combinadas por 63,6 millones de dólares en pérdidas.

En total, desde 2000, Trump ha reportado pérdidas por 315,6 millones en los campos de golf que constituyen sus estimadas posesiones.

Y con todo su atractivo trumpiano, a su hotel de Washington, inaugurado en 2016, tampoco le ha ido mucho mejor. Sus registros fiscales muestran pérdidas hasta 2018 por 55,5 millones de dólares.

La Corporación Trump, la empresa de servicios de bienes raíces, ha reportado pérdidas por 134 millones desde el año 2000. Trump personalmente ha financiado las pérdidas año con año al marcar las infusiones de efectivo como préstamos con saldo que va aumentando, según muestran sus registros de impuestos. En 2016 renunció a que se le pagaran y convirtió el préstamo en una donación de efectivo.

Trump con frecuencia ha planteado que sus pérdidas son más magia de contabilidad que dinero que de verdad salía por la puerta.

El año pasado, después de que el Times publicó los detalles de sus declaraciones de impuestos de los años ochenta y noventa, Trump adjudicó los números rojos a la depreciación, algo que en un tuit dijo que mostraría “pérdidas en casi todos los casos” y “mucha era no monetaria”.

“Me encanta la depreciación” dijo Trump durante un debate presidencial de 2016.

Sin embargo, la depreciación no es una varita mágica: involucra dinero verdadero que se gasta o se toma prestado para comprar edificios y activos que deben durar años. Dichos costos deben distribuirse como gastos y deducirse de la vida útil del bien o activo. Incluso entonces las reglas sí encierran ventajas para los desarrolladores inmobiliarios como Trump, que tienen permitido usar sus pérdidas de bienes raíces para reducir su ingreso gravable procedente de otras actividades.

No obstante, lo que muestran los registros fiscales de los negocios de Trump es que ha perdido porciones de su fortuna, incluso antes de tomar en cuenta la depreciación. Los tres campos de golf europeos, el hotel Washington, Doral y la Corporación Trump reportaron haber perdido un total de 150,3 millones de dólares de 2010 a 2018 sin incluir la depreciación como gasto.

Para ver cómo luce un negocio exitoso, con o sin depreciación, no hay que buscar más lejos que uno de los portafolios de Trump que él no maneja.

Luego de que se estancaron los planes de una mini ciudad estilo Trump en el extremo oeste de Manhattan en los noventa, la participación de Trump fue vendida por su socio al Fondo Vornado Realty. Trump objetó en tribunales la venta y dijo que no se le había consultado, pero terminó con una participación del 30 por ciento de dos valiosos edificios de oficinas que Vornado posee y opera.

Su parte de las ganancias hacia el fin de 2018 daba un total de 176,5 millones, ya con la depreciación. Los registros fiscales muestran que no ha tenido que invertir más dinero en esa sociedad.

Entre los negocios que opera, el primer éxito de Trump sigue siendo el mejor. Los espacios comerciales y de venta al por menor de Trump Tower, concluida en 1983, le han redituado más de 20 millones de dólares al año en ganancias, un total de 336.3 millones desde el año 2000 que han hecho mucho por mantenerlo a flote.

Trump tiene un historial de no pagar a sus acreedores. Pero las declaraciones de impuestos revelan que ha dejado de pagar más dinero del que hasta ahora se sabía: un total de 287 millones de dólares desde 2010.

En Estados Unidos, la hacienda pública (IRS por su sigla en inglés), considera que las deudas condonadas constituyen ingresos, pero Trump logró evadir impuestos en gran cantidad de ese dinero al reducir su capacidad de declarar pérdidas de negocios a futuro. Para el resto, se acogió a una provisión del rescate de la Gran Recesión que permite que el ingreso permitido de una deuda condonada pueda diferirse completamente durante cinco años y luego distribuirse en partes iguales durante los siguientes cinco. Declaró los primeros 28,2 millones de dólares en 2014.

Una vez más, sus pérdidas de negocios absorbieron gran parte de sus responsabilidades fiscales. No pagó impuestos federales a la renta para 2014.

A Trump se le requirió periódicamente que pagase un impuesto a la renta paralelo llamado el impuesto mínimo alternativo, creado como una suerte de trampa para evitar que las personas adineradas empleen cuantiosas deducciones, entre ellas las pérdidas de negocios, para borrar por completo sus responsabilidades impositivas.

Trump pagó el impuesto mínimo alternativo en siete años entre 2000 y 2017, un total de 24,3 millones de dólares, sin contar los reembolsos que recibió luego de presentar la declaración. Para 2015 pagó 641.931 dólares, su primer pago de impuestos sobre la renta federal desde 2010.

Al instalarse en la Oficina Oval, sus facturas de impuestos pronto volvieron a la forma. Su ingreso potencialmente gravable en 2016 y 2017 incluía 24,8 millones en ganancias de fuentes relacionadas con su estatus de celebridad y 56,4 millones por los préstamos que no pagó. El temido impuesto mínimo alternativo le permitiría a las pérdidas de sus empresas borrar solo una parte de su responsabilidad fiscal.

En cada ocasión, solicitó una prórroga para presentar la forma 1040 y en cada ocasión hizo el pago requerido por el IRS por los impuestos a la renta que podría deber —un millón de dólares para 2016 y 4,2 millones para 2017—. Pero prácticamente toda la responsabilidad se desvaneció cuando finalmente presentó la declaración y la mayor parte de los pagos fueron pospuestos para otro ejercicio con el fin de cubrir impuestos potenciales en los años siguientes.

Para cancelar las facturas de impuestos por pagar, Trump utilizó 9,7 millones en créditos a la inversión de negocios, algunos de los cuales estaban relacionados con su renovación del hotel del Antiguo Edificio Postal en Washington, que calificaba para una exención de impuestos por concepto de preservación histórica. A pesar de que contaba con suficientes créditos para no deber impuestos, sus contadores parecen haber separado una asignación para una reducida responsabilidad fiscal tanto para 2016 como para 2017.

Al llegar al renglón 56, el del impuesto sobre la renta por pagar, fue la misma cantidad cada año: 750 dólares.

Trump’s Taxes Show Chronic Losses and Years of Income Tax Avoidance. La versión en español de este reportaje está en actualización. Una versión completa de este reportaje puede leerse aquí en inglés 

 

Trump y Biden frente a frente en su primer debate presidencial

Trump y Biden frente a frente en su primer debate presidencial


martes, 29 de septiembre de 2020
10:44:03 pm 

Los candidatos se enfrentaron en la ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio, a 35 días de las elecciones. 

Ambos candidatos tuvieron dos minutos para exponer por qué deberían ser electos. Trump dijo: “Nadie ha hecho más que yo. Pese a la mentira del juicio político, pese a muchas otras cosas”. Y aseguró que un aspecto clave ha sido nombrar tres jueces de la Corte Suprema y cientos de jueces de instancias menores. “Para el final de mi administración habremos nombrado alrededor de 300 jueces, un récord”, expresó. 

Biden, por su parte, usó su tiempo para criticar la administración actual: “Ahora estamos más enfermos, divididos, somos más débiles, más violentos. Cuando me eligieron vicepresidente heredé una recesión, la arreglamos. El causó una recesión. Yo he lidiado con (Vladimir) Putin, él es su mascota. La manera en la que habla de las tropas es inaceptable. Mi hijo estuvo en Irak por un año, el no era un perdedor”, expresó, en referencia al artículo del medio The Atlantic, que le atribuyó frases de esa naturaleza al Presidente. 

Racismo y violencia 

Biden fundamentó sus críticas al presidente en dos de los asuntos que han dominado la conversación pública en el país los últimos meses: la muerte de personas afroamericanas a manos de fuerzas de seguridad —George Floyd y Breonna Taylor, entre ellos— y el impacto de la pandemia en la comunidad. 


“Cuando mataron a Floyd, hubo una protesta pacífica fuera de la Casa Blanca. ¿Y qué hizo él? salió de su bunker, hizo que el ejército tire gas lacrimógeno para sostener una biblia. La misma obispo de la iglesia dijo que era una desgracia. Todo lo que hace genera divisiones, no intenta conversar y calmar los conflictos sociales, hecha gasolina en todos los conflictos” Una de cada 1.000 personas afroamericanas han muerto como consecuencia de la pandemia. Si no hace nada, 1 de cada 500 va a morir. Todo lo que ha hecho fue desastroso para la comunidad afroamericana”, dijo. 

Trump, por su parte, dijo que tiene más apoyo entre los afroamericanos que cualquier otro candidato republicano antes que él, y acusó a Biden de evitar pronunciarse a favor del concepto de “Ley y orden” por “miedo a perder el apoyo de la izquierda radical”. “Te tienen comiendo de su mano, ni siquiera dirás que estás a favor de la ley y el orden”, dijo.

Economía 

El tercer segmento del debate también estuvo marcado por el impacto de la pandemia. Biden usó su tiempo para remarcar que la gestión del presidente evita la recuperación, e indicó que será “el primer mandatario en dejar la presidencia con menos trabajos que cuando llegó a ella”. “¿Por qué quiere abrir la economía? No se puede arreglar hasta que se arregle la crisis de Covid-19. No tiene ninguna intención de mejorar la situación”, expresó. Y agregó: “Mi plan va a crear 7 millones más de puestos de trabajo que los que creó él en 4 años” 


Trump, en tanto, volvió a enfatizar su reticencia a imponer nuevas medidas de confinamiento.“Este señor quiere cerrar todo el país es una nueva cuarentena, quiere destruir el país”, expresó. Y, en referencia a las décadas de carrera política de Biden, dijo: “En 47 meses he hecho más que lo que has hecho en 47 años”. 

Consultado por un reporte de The New York Times que reveló sus declaraciones impositivas —una de ellas, que pagó USD 750 en impuestos a las ganancias federales en 2016 y 2017— Trump dijo que este era falso y que “pagó millones”. Biden, por su parte, lo retó a que publicara los documentos, pero Trump indicó que lo hará “cuando estén listos”.

Covid-19 

Biden criticó duramente la gestión de la pandemia de la administración de Trump. “Tenemos el 4 por ciento de la población del mundo y el 20 por ciento de las muertes por Covid-19. Eso es porque el Presidente no tuvo ningún plan para luchar contra la enfermedad”. 

 

Trump, por su parte, aseguró que “la mayoría de los gobernadores ha reconocido que hice un trabajo fenomenal” y dijo que el ex vicepresidente tuvo un mal manejo de la gripe H1N1 durante su primer período en la Casa Blanca. 

En otro pasaje del segmento, Trump aseguró que Biden quiere “cerrar” el país. “Nosotros tuvimos que hacerlo al principio porque no sabíamos mucho de la enfermedad. Ahora sabemos quién es vulnerable. Él quiere cerrar todo. Y si lo hacemos más personas se verán dañadas si lo hacemos. Quiere mantener todo cerrado hasta después de las elecciones”, dijo. 

Consultado acerca de si no creía que celebrar mitines multitudinarios pudiera causar contagios masivos, Trump se defendió asegurando que los realizaba en espacios abiertos. Al ser criticado por Biden al respecto -"es totalmente irresponsable"- dijo que solo lo hacía porque “nadie iría a sus mitines”. 

La Vacante en la Corte Suprema 

El primero de los temas abordados fue el de la vacante en la Corte Suprema abierta por la muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg. Allí, Trump defendió su decisión de nominar a Amy Coney Barret pese a los reclamos de Biden y el partido demócrata para que sea el ganador de las elecciones quien elija al candidato. 

“Las elecciones tienen consecuencias”, expresó Trump. Y agregó: “No fui elegido para un período de tres años, sino uno de cuatro. Tengo el derecho de hacerlo”. 

Biden, por su parte, dijo que “el pueblo estadounidense tiene el derecho a decidir cuando voten por senadores y el presidente”. “Deberíamos esperar a ver el resultado”, agregó. Biden luego criticó a la jueza por sus posturas opuestas a la simbólica legislación sanitaria de la administración de Barack Obama, conocida como Affordable Care Act. “¿Que significa esa postura para las siete millones de personas que se han contagiado de Covid-19?”, dijo. 

 

Ambos candidatos protagonizaron el primer contrapunto de la noche ante la pregunta de Chris Wallace acerca de si Biden estaría dispuesto a aumentar la cantidad de jueces de la Corte Suprema de alzarse victorioso. Luego de que Biden se rehusara a responder, alegando que deben ser los votantes quienes manifiesten su opinión en las urnas, Trump lo increpó: ¿Por qué no respondes, Joe? dijo el presidente mientras Biden continuaba hablando. Ante la interrupción, Biden le espetó: "¿Por qué no te callas, hombre? respondió, para concluir: “Esto es poco presidencial”. 

Los otros dos debates presidenciales están previstos para el 15 y 22 de octubre en Miami, y en Nashville, Tennessee, respectivamente. El vicepresidente Mike Pence se medirá con la compañera de fórmula de Biden, la senadora Kamala Harris, el 7 de octubre en Salt Lake City, en el estado de Utah.

(Fuente: infobae/youtube)

 

 

 

 

 

COVID-19: en Cuba se reportan 48 nuevos casos positivos

 

martes, 29 de septiembre de 2020
5:55:55 pm

  • Al cierre de este lunes se reportaron 48 nuevos casos positivos a la COVID-19 en el país, para un total de 5 mil 531 pacientes diagnosticados; 4 mil 866 recuperados y 122 fallecidos, desde marzo 2020 cuando se reportó el primer infectado con el virus del SARS-CoV-2. Desde entonces y hasta la fecha se han realizado 606 mil 444 pruebas PCR.
  • Un millón de muertes por coronavirus en el mundo.
  • Interviene primer ministro de la República de Cuba en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la financiación para el desarrollo 

Lo informó en el habitual espacio informativo de la conferencia de prensa el doctor Francisco Durán García, director nacional de epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap). Asimismo, comunicó que se encuentran ingresados en hospitales para vigilancia clínico-epidemiológica 7 mil 298 pacientes: 5 mil 536 en vigilancia, mil 221 sospechosos y 541 confirmados.

Según los resultados obtenidos a partir del análisis de 7 mil 424 muestras de todas las provincias, correspondientes a los diversos laboratorios de biología molecular del país, Cuba suma 5 mil 531 pacientes diagnosticados desde marzo cuando se reportó el primer infectado con el virus del SARS-CoV-2.

En más de seis meses de lucha contra la epidemia, el país acumula 606 mil 444 pruebas PCR realizadas y este 28 de septiembre se dieron un total de 79 altas médicas y no se reportó ningún fallecido. 

El especialista resaltó que continúan con una situación complicada las provincias de La Habana con 30 personas diagnosticadas con el virus con la apertura de un nuevo evento en el día de ayer, Sancti Spíritus con nueve casos y Ciego de Ávila con siete, mientras que Matanzas reporta dos. 

Un millón de muertes por coronavirus en el mundo

Un millón de personas. Esa es la cantidad de muertes que ha dejado hasta este lunes la pandemia de covid-19 en todo el mundo, desde que el virus SARS-CoV-2 fue descubierto en China a finales de 2019.

De "escalofriante" calificó la cifra secretario general de la ONU, António Guterres.

"Y no debemos perder nunca de vista cada una de las vidas individuales que encierra. Eran padres y madres, esposas y esposos, hermanos y hermanas, amigas, amigos y colegas", señaló en un comunicado al poco de conocerse este lunes el simbólico número.   

 

De todas las regiones del mundo, la de América Latina y el Caribe es la que acumula más muertes por covid-19: más de 338.000 hasta la fecha, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

Brasil, con cerca de 142.000 fallecidos, México con 76.400 y Perú con 32.200 son los tres países latinoamericanos ubicados entre los primeros diez con más víctimas mortales de la pandemia.

 

Además, a nivel mundial el nuevo coronavirus ha sido detectado en más de 33 millones de personas, siendo Estados Unidos el país con más contagios (7,1 millones) y más muertes (205.000).

En América Latina, los casos confirmados hasta este 28 de septiembre superaban los 9,22 millones.

Argentina está entre los países que ha visto un aumento más rápido en las últimas semanas, con más de 700.000 casos confirmados.

Los expertos advierten que debido a las diferencias en cómo se registran las muertes en cada país, la cifra real probablemente sea mucho más grande.

La región de Oceanía ha sido la menos afectada, con poco menos de 1.000 fallecidos y 33.000 personas a las que se les ha detectado covid-19, según el conteo de Johns Hopkins.

La pandemia se ha extendido a 188 países, casi la totalidad del mundo.

"Sin embargo, podemos superar este desafío. Pero debemos aprender de los errores. Un liderazgo responsable es fundamental. La ciencia es importante. La cooperación es importante. La desinformación mata", dijo Guterres en su declaración.  

 

Las cuarentenas y otras medidas para tratar de detener la propagación del virus han llevado a muchas economías a la recesión.

Al mismo tiempo, los científicos trabajan contrarreloj para desarrollar una vacuna eficaz en tiempo record.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la cifra de muertos podría llegar a dos millones antes de que haya una vacuna fiable disponible.

Ver: El mapa que muestra el número de infectados y muertos en el mundo por el nuevo coronavirus (Del 24 ENE al 28 SEPT/2020)

Los pueblos del mundo necesitan soluciones eficaces e inmediatas

Intervención de Manuel Marrero Cruz, primer ministro de la República de Cuba en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la financiación para el desarrollo en la era de la Covid-19. 29 de septiembre de 2020.

Sr. Secretario General:
Sr. Presidente:
Distinguidos Jefes de Estado o de Gobierno:
Representantes Permanentes:

La pandemia de COVID-19 ha impactado negativamente en la salud, las finanzas, la economía, el empleo y la sociedad de todos los países, con efectos más negativos en las naciones en desarrollo.

Ante los crecientes gastos en salud para enfrentar la pandemia y la reducción de los ingresos por la paralización de la economía y del comercio internacional, aumentan los déficits fiscales, comerciales y la balanza de pagos de los países en desarrollo, así como la inseguridad alimentaria.

La crisis mundial actual ha sido agravada por el proteccionismo de los Estados Unidos de América, sus guerras comerciales y sus medidas económicas coercitivas unilaterales a Estados soberanos, contrarias a la Carta de la ONU, al Derecho Internacional y a las reglas comerciales multilaterales.

Cuba ha sido objeto por 60 años de un férreo bloqueo económico, comercial y financiero de alcance extraterritorial, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América, el cual constituye el principal obstáculo al desarrollo económico y social de nuestro país. Se ha recrudecido aun en medio de la pandemia de la COVID-19, obstaculizando la adquisición de medicamentos, equipamiento e insumos médicos vitales en estas circunstancias, negando el más elemental de los derechos: el derecho a la vida.

Ante estos desafíos sin precedentes, se requieren con urgencia respuestas concretas, solidarias, inclusivas, justas, innovadoras y coordinadas. Los problemas globales necesitan soluciones globales, sin discriminaciones, exclusiones políticas, económicas o de cualquier otra índole.

Apoyamos las iniciativas para el alivio de la deuda, aunque son insuficientes; se debe eliminar la impagable deuda externa que cargan los países del Sur, la que, agravada por los efectos socioeconómicos de la pandemia, atenta contra el desarrollo sostenible de los pueblos.

Deben cumplirse los compromisos en materia de ayuda oficial al desarrollo, al incremento del financiamiento externo en condiciones justas, así como al acceso a los mercados y las transferencias de tecnologías.

Los pueblos del mundo necesitan soluciones eficaces e inmediatas. Es hora de la acción. Urgen hechos y no palabras.

Muchas gracias. 

(Fuentes: Infomed/bbcmundo/yahoonoticias/tvcubana)

Concluye debate general en ONU, el primero en tiempos de pandemia

Concluye debate general en ONU, el primero en tiempos de pandemia


martes, 29 de septiembre de 2020
6:12:59 am 
 

El debate de alto nivel de la Asamblea General de ONU, que concluye hoy, pasará a la historia como el primero celebrado en medio de una pandemia: la Covid-19, y mayormente de forma virtual. 

La pandemia marcó este evento que cada año solía reunir en la sede de Naciones Unidas en Nueva York a cientos de líderes mundiales, pero esta vez los dignatarios tuvieron que mantenerse en sus países y enviaron sus intervenciones en video. 

A diferencia de lo ocurrido durante la semana anterior, en la cual las intervenciones fueron virtuales, en esta sesión de cierre sí se espera la presencia física de algunos representantes de los Estados para ofrecer allí sus discursos, según el programa preliminar. 

Pero estas son solo excepciones, pues la norma resulta la presentación ante el plenario de materiales pre-grabados enviados por jefes de Estado y de Gobierno, primeros ministros, cancilleres y otras altos funcionarios. 


Si bien las máximas autoridades de ONU y un número limitado de representantes de los países miembros acuden al plenario para la presentación en video de los líderes de cada Estado, esto se hace cumpliendo estrictos protocolos sanitarios y de higienización de los espacios. 

De hecho, todos los presentes en la sala deben usar mascarillas y mantener una adecuada distancia entre ellos. 

Además de transformar completamente la forma en que sesiona el debate, la pandemia y sus impactos socio-económicos signaron los discursos de muchos presidentes, que expresaron gran preocupación por la actual crisis. 

Uno de los pedidos realizados con mayor frecuencia en las intervenciones virtuales presentadas en la Asamblea General en su 75 perído de sesiones, es el de garantizar que tratamientos y una futura vacuna contra la Covid-19 sean asequibles para todos. 

También el de poner fin a las sanciones y medidas coercitivas unilaterales, como el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, que entorpecen la respuesta a la pandemia e impiden el desarrollo de los pueblos. 


Mientras muchas naciones del mundo pedía más solidaridad para enfrentar al nuevo coronavirus, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro en su intervención el primer día del debate que siempre pondrá a "América primero", atacó a la Organización Mundial de la Salud y persistió en politizar la Covid-19 al llamarla el "virus chino". 

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente de la Asamblea General en su 75 período de sesiones, Volkan Bozkir, pidieron a los países más solidaridad y un mayor compromiso con el multilateralismo. 

Una vez que concluya este martes el debate general, durante la semana están previstos otros eventos de alto nivel por medio de plataformas virtuales, como la Cumbre sobre Biodiversidad, el próximo 30 de septiembre, y una reunión para conmemorar y promover el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, el 2 de octubre. 

(Fuente: PL)

 

Video mensaje del Papa Francisco a la 75ª Asamblea General de las Naciones Unidas


viernes, 25 de septiembre de 2020
10:53:49 am 

El Papa Francisco se dirigió este viernes 25 de septiembre a los participantes de la 75ª Asamblea General de las Naciones Unidas, que se está celebrando en Nueva York del 21 al 29 de septiembre, por medio de un mensaje de video.

A continuación, el texto completo del Papa Francisco:

Señor presidente, ¡La paz esté con Ustedes!

Saludo cordialmente a Usted, Señor presidente, y a todas las Delegaciones que participan en esta significativa septuagésima quinta Asamblea General de las Naciones Unidas. En particular, extiendo mis saludos al Secretario General, Sr. António Guterres, a los Jefes de Estado y de Gobierno participantes, y a todos aquellos que están siguiendo el Debate General.

El Septuagésimo quinto aniversario de la ONU es una oportunidad para reiterar el deseo de la Santa Sede de que esta Organización sea un verdadero signo e instrumento de unidad entre los Estados y de servicio a la entera familia humana.

Actualmente, nuestro mundo se ve afectado por la pandemia del COVID-19, que ha llevado a la pérdida de muchas vidas. Esta crisis está cambiando nuestra forma de vida, cuestionando nuestros sistemas económicos, sanitarios y sociales, y exponiendo nuestra fragilidad como criaturas. La pandemia nos llama, de hecho, «a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección […]: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es».

Puede representar una oportunidad real para la conversión, la transformación, para repensar nuestra forma de vida y nuestros sistemas económicos y sociales, que están ampliando las distancias entre pobres y ricos, a raíz de una injusta repartición de los recursos.

Pero también puede ser una posibilidad para una “retirada defensiva” con características individualistas y elitistas.

Nos enfrentamos, pues, a la elección entre uno de los dos caminos posibles: uno conduce al fortalecimiento del multilateralismo, expresión de una renovada corresponsabilidad mundial, de una solidaridad fundamentada en la justicia y en el cumplimiento de la paz y de la unidad de la familia humana, proyecto de Dios sobre el mundo; el otro, da preferencia a las actitudes de autosuficiencia, nacionalismo, proteccionismo, individualismo y aislamiento, dejando afuera los más pobres, los más vulnerables, los habitantes de las periferias existenciales. Y ciertamente será perjudicial para la entera comunidad, causando autolesiones a todos. Y esto no debe prevalecer.

La pandemia ha puesto de relieve la urgente necesidad de promover la salud pública y de realizar el derecho de toda persona a la atención médica básica. Por tanto, renuevo el llamado a los responsables políticos y al sector privado a que tomen las medidas adecuadas para garantizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para atender a los enfermos. Y si hay que privilegiar a alguien, que ése sea el más pobre, el más vulnerable, aquel que normalmente queda discriminado por no tener poder ni recursos económicos.

La crisis actual también nos ha demostrado que la solidaridad no puede ser una palabra o una promesa vacía. Además, nos muestra la importancia de evitar la tentación de superar nuestros límites naturales. «La libertad humana es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral». También deberíamos tener en cuenta todos estos aspectos en los debates sobre el complejo tema de la inteligencia artificial (IA).

Teniendo esto presente, pienso también en los efectos sobre el trabajo, sector desestabilizado por un mercado laboral cada vez más impulsado por la incertidumbre y la “robotización” generalizada. Es particularmente necesario encontrar nuevas formas de trabajo que sean realmente capaces de satisfacer el potencial humano y que afirmen a la vez nuestra dignidad.

Para garantizar un trabajo digno hay que cambiar el paradigma económico dominante que sólo busca ampliar las ganancias de las empresas. El ofrecimiento de trabajo a más personas tendría que ser uno de los principales objetivos de cada empresario, uno de los criterios de éxito de la actividad productiva. El progreso tecnológico es útil y necesario siempre que sirva para hacer que el trabajo de las personas sea más digno, más seguro, menos pesado y agobiante.

Y todo esto requiere un cambio de dirección, y para esto ya tenemos los recursos y tenemos los medios culturales, tecnológicos y tenemos la conciencia social. Sin embargo, este cambio necesita un marco ético más fuerte, capaz de superar la «tan difundida e inconscientemente consolidada “cultura del descarte”».

En el origen de esta cultura del descarte existe una gran falta de respeto por la dignidad humana, una promoción ideológica con visiones reduccionistas de la persona, una negación de la universalidad de sus derechos fundamentales, y un deseo de poder y de control absolutos que domina la sociedad moderna de hoy. Digámoslo por su nombre: esto también es un atentado contra la humanidad.

De hecho, es doloroso ver cuántos derechos fundamentales continúan siendo violados con impunidad. La lista de estas violaciones es muy larga y nos hace llegar la terrible imagen de una humanidad violada, herida, privada de dignidad, de libertad y de la posibilidad de desarrollo. En esta imagen, también los creyentes religiosos continúan sufriendo todo tipo de persecuciones, incluyendo el genocidio debido a sus creencias. También, entre los creyentes religiosos, somos víctimas los cristianos: cuántos sufren alrededor del mundo, a veces obligados a huir de sus tierras ancestrales, aislados de su rica historia y de su cultura.

También debemos admitir que las crisis humanitarias se han convertido en el statu quo, donde los derechos a la vida, a la libertad y a la seguridad personales no están garantizados. De hecho, los conflictos en todo el mundo muestran que el uso de armas explosivas, sobre todo en áreas pobladas, tiene un impacto humanitario dramático a largo plazo. En este sentido, las armas convencionales se están volviendo cada vez menos “convencionales” y cada vez más “armas de destrucción masiva”, arruinando ciudades, escuelas, hospitales, sitios religiosos, e infraestructuras y servicios básicos para la población.

Además, muchos se ven obligados a abandonar sus hogares. Con frecuencia, los refugiados, los migrantes y los desplazados internos en los países de origen, tránsito y destino, sufren abandonados, sin oportunidad de mejorar su situación en la vida o en la de su familia. Peor aún, miles son interceptados en el mar y devueltos a la fuerza a campos de detención donde enfrentan torturas y abusos. Muchos son víctimas de la trata, la esclavitud sexual o el trabajo forzado, explotados en labores degradantes, sin un salario justo. ¡Esto que es intolerable, sin embargo, es hoy una realidad que muchos ignoran intencionalmente!

Los tantos esfuerzos internacionales importantes para responder a estas crisis comienzan con una gran promesa, entre ellos los dos Pactos Mundiales sobre Refugiados y para la Migración, pero muchos carecen del apoyo político necesario para tener éxito. Otros fracasan porque los Estados individuales eluden sus responsabilidades y compromisos. Sin embargo, la crisis actual es una oportunidad: es una oportunidad para la ONU, es una oportunidad de generar una sociedad más fraterna y compasiva.

Esto incluye reconsiderar el papel de las instituciones económicas y financieras, como las de Bretton-Woods, que deben responder al rápido aumento de la desigualdad entre los súper ricos y los permanentemente pobres. Un modelo económico que promueva la subsidiariedad, respalde el desarrollo económico a nivel local e invierta en educación e infraestructura que beneficie a las comunidades locales, proporcionará las bases para el mismo éxito económico y a la vez, para renovación de la comunidad y la nación en general. Y aquí renuevo mi llamado para que «considerando las circunstancias […] se afronten – por parte de todos los Países – las grandes necesidades del momento, reduciendo, o incluso condonando, la deuda que pesa en los presupuestos de aquellos más pobres».

La comunidad internacional tiene que esforzarse para terminar con las injusticias económicas. «Cuando los organismos multilaterales de crédito asesoren a las diferentes naciones, resulta importante tener en cuenta los conceptos elevados de la justicia fiscal, los presupuestos públicos responsables en su endeudamiento y, sobre todo, la promoción efectiva y protagónica de los más pobres en el entramado social». Tenemos la responsabilidad de proporcionar asistencia para el desarrollo a las naciones empobrecidas y alivio de la deuda para las naciones muy endeudadas.

«Una nueva ética supone ser conscientes de la necesidad de que todos se comprometan a trabajar juntos para cerrar las guaridas fiscales, evitar las evasiones y el lavado de dinero que le roban a la sociedad, como también para decir a las naciones la importancia de defender la justicia y el bien común sobre los intereses de las empresas y multinacionales más poderosas». Este es el tiempo propicio para renovar la arquitectura financiera internacional.

Señor presidente,

Recuerdo la ocasión que tuve hace cinco años de dirigirme a la Asamblea General en su septuagésimo aniversario. Mi visita tuvo lugar en un período de un multilateralismo verdaderamente dinámico, un momento prometedor y de gran esperanza, inmediatamente anterior a la adopción de la Agenda 2030. Algunos meses después, también se adoptó el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

Sin embargo, debemos admitir honestamente que, si bien se han logrado algunos progresos, la poca capacidad de la comunidad internacional para cumplir sus promesas de hace cinco años me lleva a reiterar que «hemos de evitar toda tentación de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias. Debemos cuidar que nuestras instituciones sean realmente efectivas en la lucha contra todos estos flagelos».

Pienso también en la peligrosa situación en la Amazonía y sus poblaciones indígenas. Ello nos recuerda que la crisis ambiental está indisolublemente ligada a una crisis social y que el cuidado del medio ambiente exige una aproximación integral para combatir la pobreza y combatir la exclusión.

Ciertamente es un paso positivo que la sensibilidad ecológica integral y el deseo de acción hayan crecido. «No debemos cargar a las próximas generaciones con los problemas causados por las anteriores. […] Debemos preguntarnos seriamente si existe – entre nosotros – la voluntad política […] para mitigar los efectos negativos del cambio climático, así como para ayudar a las poblaciones más pobres y vulnerables que son las más afectadas».

La Santa Sede seguirá desempeñando su papel. Como una señal concreta de cuidar nuestra casa común, recientemente ratifiqué la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal.

Señor presidente,

No podemos dejar de notar las devastadoras consecuencias de la crisis del Covid-19 en los niños, comprendiendo los menores migrantes y refugiados no acompañados. La violencia contra los niños, incluido el horrible flagelo del abuso infantil y de la pornografía, también ha aumentado dramáticamente.

Además, millones de niños no pueden regresar a la escuela. En muchas partes del mundo esta situación amenaza un aumento del trabajo infantil, la explotación, el maltratado y la desnutrición. Desafortunadamente, los países y las instituciones internacionales también están promoviendo el aborto como uno de los denominados “servicios esenciales” en la respuesta humanitaria. Es triste ver cuán simple y conveniente se ha vuelto, para algunos, negar la existencia de vida como solución a problemas que pueden y deben ser resueltos tanto para la madre como para el niño no nacido.

Imploro, pues, a las autoridades civiles que presten especial atención a los niños a quienes se les niegan sus derechos y dignidad fundamentales, en particular, su derecho a la vida y a la educación. No puedo evitar recordar el apelo de la joven valiente Malala Yousafzai, quien hace cinco años en la Asamblea General nos recordó que “un niño, un maestro, un libro y un bolígrafo pueden cambiar el mundo”.

Los primeros educadores del niño son su mamá y su papá, la familia que la Declaración Universal de los Derechos Humanos describe como «el elemento natural y fundamental de la sociedad». Con demasiada frecuencia, la familia es víctima de colonialismos ideológicos que la hacen vulnerable y terminan por provocar en muchos de sus miembros, especialmente en los más indefensos – niños y ancianos – un sentido de desarraigo y orfandad. La desintegración de la familia se hace eco en la fragmentación social que impide el compromiso para enfrentar enemigos comunes. Es hora de reevaluar y volver a comprometernos con nuestros objetivos.

Y uno de esos objetivos es la promoción de la mujer. Este año se cumple el vigésimo quinto aniversario de la Conferencia de Beijing sobre la Mujer. En todos los niveles de la sociedad las mujeres están jugando un papel importante, con su contribución única, tomando las riendas con gran coraje en servicio del bien común.

Sin embargo, muchas mujeres quedan rezagadas: víctimas de la esclavitud, la trata, la violencia, la explotación y los tratos degradantes. A ellas y a aquellas que viven separadas de sus familias, les expreso mi fraternal cercanía a la vez que reitero una mayor decisión y compromiso en la lucha contra estas prácticas perversas que denigran no sólo a las mujeres sino a toda la humanidad que, con su silencio y no actuación efectiva, se hace cómplice.

Señor Presidente,

Debemos preguntarnos si las principales amenazas a la paz y a la seguridad como, la pobreza, las epidemias y el terrorismo, entre otras, pueden ser enfrentadas efectivamente cuando la carrera armamentista, incluyendo las armas nucleares, continúa desperdiciando recursos preciosos que sería mejor utilizar en beneficio del desarrollo integral de los pueblos y para proteger el medio ambiente natural.

Es necesario romper el clima de desconfianza existente. Estamos presenciando una erosión del multilateralismo que resulta todavía más grave a la luz de nuevas formas de tecnología militar,[16] como son los sistemas letales de armas autónomas (LAWS), que están alterando irreversiblemente la naturaleza de la guerra, separándola aún más de la acción humana.

Hay que desmantelar las lógicas perversas que atribuyen a la posesión de armas la seguridad personal y social. Tales lógicas sólo sirven para incrementar las ganancias de la industria bélica, alimentando un clima de desconfianza y de temor entre las personas y los pueblos.

Y en particular, “la disuasión nuclear” fomenta un espíritu de miedo basado en la amenaza de la aniquilación mutua, que termina envenenando las relaciones entre los pueblos y obstruyendo el diálogo. Por eso, es tan importante apoyar los principales instrumentos legales internacionales de desarme nuclear, no proliferación y prohibición.

La Santa Sede espera que la próxima Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) resulte en acciones concretas conformes con nuestra intención conjunta «de lograr lo antes posible la cesación de la carrera de armamentos nucleares y de emprender medidas eficaces encaminadas al desarme nuclear».

Además, nuestro mundo en conflicto necesita que la ONU se convierta en un taller para la paz cada vez más eficaz, lo cual requiere que los miembros del Consejo de Seguridad, especialmente los Permanentes, actúen con mayor unidad y determinación.

En este sentido, la reciente adopción del alto al fuego global durante la presente crisis, es una medida muy noble, que exige la buena voluntad de todos para su implementación continuada. Y también reitero la importancia de disminuir las sanciones internacionales que dificultan que los Estados brinden el apoyo adecuado a sus poblaciones.

Señor presidente,

De una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores. Por ello, en esta coyuntura crítica, nuestro deber es repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común. Es una tarea compleja, que requiere honestidad y coherencia en el diálogo, a fin de mejorar el multilateralismo y la cooperación entre los Estados.

Esta crisis subraya aún más los límites de nuestra autosuficiencia y común fragilidad y nos plantea explicitarnos claramente cómo queremos salir: mejores o peores. Porque repito, de una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores.

La pandemia nos ha mostrado que no podemos vivir sin el otro, o peor aún, uno contra el otro. Las Naciones Unidas fueron creadas para unir a las naciones, para acercarlas, como un puente entre los pueblos; usémoslo para transformar el desafío que enfrentamos en una oportunidad para construir juntos, una vez más, el futuro que queremos.

¡Y que Dios nos bendiga a todos!

Gracias Señor Presidente.

(Fuente: ACIPrensa)

 

 

 

El mundo reprobó el examen de cooperación frente a la pandemia, urge repensar el multilateralismo: Guterres

El mundo reprobó el examen de cooperación frente a la pandemia, urge repensar el multilateralismo: Guterres

 

viernes, 25 de septiembre de 2020
7:53:37 am 

La pandemia de COVID-19 es una crisis en medio de otras amenazas globales que “ha puesto a prueba la cooperación internacional, una prueba en la que esencialmente hemos fracasado”, dice el líder de la ONU ante el Consejo de Seguridad. 

El Secretario General de las Naciones Unidas señaló este jueves que aunque en una situación tan grave como la que vive el mundo a causa de la pandemia del coronavirus la cooperación entre los países es primordial, ésta no ha ocurrido. 

En un debate del Consejo de Seguridad sobre gobernanza global después de la crisis del COVID-19, António Guterres también dijo que la escala alcanzada por el COVID-19 es el resultado de “una falta de preparación, cooperación, unidad y solidaridad global”.  

Aún fuera de control y con más de 30 millones de contagios y cerca de un millón de muertes hasta el momento, “la pandemia es una crisis en sí misma que tiene lugar en un contexto de altas tensiones geopolíticas y otras amenazas globales de formas impredecibles y peligrosas”, indicó. 

“La pandemia es una prueba clara de cooperación internacional, una prueba en la que esencialmente hemos fracasado”, subrayó Guterres. 

A la altura de los tiempos

Agregó que corregir el rumbo implica que el mundo adopte con urgencia un pensamiento que esté a la altura de nuestros tiempos. 

Para el jefe de la Organización, el 75º aniversario de las Naciones Unidas “nos recuerda lo que lograron nuestros fundadores y nos invita a estar a la altura de sus ambiciones. Necesitamos con urgencia pensar de manera innovadora sobre la gobernanza global y el multilateralismo, y adaptarlos al siglo XXI”. 


Consideró que el mundo precisa de un multilateralismo en red, con vínculos y cooperación sólida entre organizaciones internacionales y regionales, instituciones financieras internacionales y otras alianzas e instituciones globales. 

Como ejemplo de la cooperación requerida citó la alianza estratégica de la ONU con la Unión Africana. 

"La asociación entre la Unión Africana y las Naciones Unidas es un modelo que debemos emular en nuestras relaciones con otras organizaciones regionales", apuntó. 

En este tenor, llamó al Consejo de Seguridad a profundizar esta colaboración creando lazos fuertes y oficiales con el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana y comunicándose con él periódicamente. 

Para Guterres esto distribuiría el trabajo de una manera más eficiente ya que la Unión Africana podría llevar a cabo operaciones de paz y contra el terrorismo que contarían con el apoyo de los mandatos del Consejo de Seguridad y se beneficiarían de una financiación previsible, garantizada por aportaciones obligatorias . 

 

 

“Esta es la única manera de construir la coalición que necesitamos para luchar contra el terrorismo en el continente africano y completar la iniciativa de la Unión Africana para silenciar las armas”, recalcó. 

Por otra parte, Guterres aseveró que las Naciones Unidas deberían mejorar la eficacia de su contribución a la gobernanza global. En su opinión, la responsabilidad principal de garantizar el funcionamiento de esa gobernanza recae en los Estados miembros. 

“La reforma de la gobernanza global no sustituye a la acción colectiva de los Estados miembros para superar los desafíos comunes”, puntualizó. 

El Secretario General agregó que tanto la Organización como sus miembros están "fuera de sintonía con la realidad del mundo actual”. 

“Las instituciones de gobernanza global deben trabajar juntas de manera coordinada para contener, mitigar y reducir riesgos de todo tipo”, recalcó y sostuvo que no es posible seguir respondiendo a los riesgos globales sistémicos y predecibles con soluciones ad hoc. 

El COVID-19, una llamada de atención

“Esta pandemia es una llamada de atención para desastres aún más graves que podrían ocurrir, comenzando con la crisis climática. Si respondemos a ese fenómeno con la desunión y la desorganización que hemos presenciado este año, temo lo peor”, expresó. 


Insistió en la necesidad imperiosa de “una gobernanza global decidida, coordinada, flexible y lista para responder a la variedad de desafíos”. 

Guterres resaltó que en un mundo donde las amenazas están interconectadas, la solidaridad es de interés para todos. 

El jefe de la ONU recordó que muchos temas transfronterizos como la crisis climática, el aumento de las desigualdades o incluso el ciberdelito involucran a grupos de interés, empresas, organizaciones y sectores enteros, que escapan a conceptos tradicionales. de la gobernanza global. 

Incluir a las mujeres 

“Los Estados no están en condiciones de responder a todos estos problemas de forma aislada. Necesitamos ampliar nuestra idea de gobernanza global, para incluir a las empresas, la sociedad civil, las ciudades y regiones, el mundo académico y la juventud ”, insistió.

Asimismo, pidió mecanismos flexibles para incluir a estos diferentes actores, especialmente mujeres y jóvenes, y para reformar y fortalecer las instituciones. 


Guterres acusó a los actuales sistemas de gobernanza global de excluir a la mitad de la humanidad, las mujeres, y recalcó que la pandemia ha probado que el liderazgo de este sector de la población es muy efectivo. 

“Las mujeres que hayan visto esta semana el debate general tienen el perfecto derecho de sentir que no están representadas, que son voces no se valoran”, agregó, refiriéndose a la falta mundial de jefas de Estado. 

Deficiencias 

Antes de terminar, reiteró que se requiere un multilateralismo “mejor y más fuerte, que funcione de manera eficaz y realmente beneficie a las personas a las que servimos”. 

“La pandemia ha ilustrado las deficiencias indiscutibles de nuestro sistema multilateral. Necesitamos urgentemente instituciones multilaterales que sean capaces de actuar con decisión, sobre la base del consenso global, por el bien del planeta. Y necesitamos instituciones multilaterales que sean equitativas y representen mejor a los países en desarrollo, de modo que todas las partes tengan su lugar proporcional en la mesa mundial”, concluyó. 

  

La reunión virtual del Consejo fue presidida por ndatario nigeriano Mahamadou Issoufou, cuyo país ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad durante el mes de septiembre. 

El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Moussa Faki Mahamat, también participó en la sesión. 

(Fuente: https://news.un.org)

Secretario de Estado Vaticano pide a ONU volver a los ideales fundacionales


martes, 22 de septiembre de 2020
10:56:29 pm 

El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, pidió a las Naciones Unidas regresar a sus ideales fundacionales para proteger el bien común y el derecho a la vida.

Así lo indicó el Purpurado en este mensaje publicado ayer 21 de septiembre en el que señala que “durante estos 75 años, la ONU ha protegido y servido al derecho internacional, promoviendo un mundo basado en el estado de derecho y la justicia, en lugar de las armas y el poder”.

“Las Naciones Unidas no son perfectas y no siempre han estado a la altura de su nombre e ideales, y se han perjudicado a sí mismas cuando los intereses particulares han triunfado sobre el bien común”, advirtió la autoridad del Vaticano.

En la reunión de alto nivel de la Asamblea General de la ONU para conmemorar el 75 aniversario de su fundación, el Cardenal Parolin subrayó que los derechos humanos universales que las Naciones Unidas se ha esforzado por defender “incluyen el derecho a la vida y la libertad de religión” y añadió que estos “son esenciales para la muy necesaria promoción de un mundo en el que la dignidad de toda persona humana esté protegida y mejorada”.

Por primera vez en la historia, la Asamblea General de las Naciones Unidas es virtual debido a las restricciones sanitarias por el COVID-19. Por ello, los líderes mundiales envían videos grabados.

El Papa Francisco también enviará un video mensaje esta semana, según confirmó la oficina de prensa de la Santa Sede.

Por su parte, el Cardenal Parolin dijo en su video mensaje que los países han mirado a la ONU con la expectativa de que la organización “no solo afirme los ideales sobre los que se fundó, sino que trabaje con una determinación cada vez mayor para hacer realidad estos ideales en la vida de cada mujer y hombre”.

“Desde su reconocimiento como miembro Observador en 1964, la Santa Sede ha apoyado y asumido un papel activo dentro de las Naciones Unidas. Los Pontífices han hablado ante esta Asamblea General instando a esta noble institución a ser un ’centro moral’ donde cada país se sienta como en casa, donde la familia de naciones se reúne y donde la comunidad internacional, en un espíritu de fraternidad humana y solidaridad, avance con soluciones multilaterales a los desafíos globales”, dijo el Secretario de Estado Vaticano. 

La misión de la Santa Sede en las Naciones Unidas es una parte importante de su trabajo diplomático porque tiene como objetivo comunicar los siglos de experiencia de la Iglesia Católica para ayudar a la ONU a lograr la paz, la justicia, la dignidad humana, la cooperación y la asistencia humanitaria.


Recientemente, el Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, Mons. Gabriele Caccia, expresó su profunda preocupación porque la Asamblea General de la ONU incluyó una referencia a los “derechos reproductivos” en una resolución sobre la lucha contra la pandemia de coronavirus.

“En particular, la Santa Sede rechaza la interpretación que considera el aborto o el acceso al aborto, el aborto selectivo por sexo, el aborto de fetos diagnosticados con problemas de salud, la subrogación materna y la esterilización como dimensiones de la ’salud reproductiva’ o como parte de la cobertura universal de salud”, dijo el arzobispo Gabriele Caccia a la ONU el 11 de septiembre.

En esa ocasión, Mons. Caccia criticó también esa resolución por la “exclusión de las organizaciones religiosas de la lista que desempeñan un papel importante en respuesta a la pandemia” y la falta de consenso en la adopción de la resolución.

(Fuente: catholicnewsagency/ACIPrensa)