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LA TECLA CON CAFÉ

La séptima taza

Richard Gere detesta «Pretty Woman»

Richard Gere detesta «Pretty Woman»


 

3/29/2012 7:22:47 PM

 

El veterano actor debe buena parte de su fama a esta comedia romántica, que recaudó 463 millones de dólares en la taquilla mundial y le convirtió en un auténtico sex-symbol. Sin embargo, se ha cansado de Edward Lewis y no le duelen prendas a la hora de reconocer que «Pretty Woman» es la peor película de su vasta filmografía.

 Garry Marshall hizo historia en 1990 partiendo de un presupuesto de 14 millones de dólares. Un argumento simple, con ciertas reminiscencias al cuento de «La Cenicienta», hizo las delicias de las féminas de todo el planeta.

Christopher Reeves (el mítico «Superman») y Al Pacino fueron las primeras opciones de los productores, pero finalmente se decantaron por el arrollador sex-appeal de Gere. ¿Cómo es posible que se haya vuelto ahora tan desagradecido?

«La gente me pregunta acerca de esa película, pero la he olvidado. Se trata de una comedia romántica tonta. Hizo que ese tipo de hombres parecieran elegantes, lo cual estuvo mal. Afortunadamente, hoy en día, todos somos más escépticos», declaraba Gere a la revista australiana Womans Day.

Ese «tipo de hombres» de los que habla Gere no son otros que los altos ejecutivos y los banqueros, cuya reputación está por los suelos desde que estalló en 2008 la crisis económica que asola Occidente.

De momento, ni Marshall ni Roberts han respondido a Gere. Pero, ¿no hubiese sido más prudente que se reservara su opinión sobre «Pretty Woman»? ¿Habría llegado tan lejos Richard sin este trabajo? ¿Y por qué se puso de nuevo a las órdenes de Marshall en 1999 en «Novia a la fuga»?

 

(Fuente: cine.yahoo)

 

 

Ficción, realidad y visión literaria en la historia de un crimen

Ficción, realidad y visión literaria en la historia de un crimen


 

 

22/03/2012 20:43:04

 

 

Un oscuro capítulo del pasado alemán pero al mismo tiempo una historia muy personal: el director de cine germano Volker Schlöndorff presenta «Das Meer am Morgen», más que una película de nazis en la Bretaña francesa.

 

A la pantalla no ha llevado la enésima repetición de un capítulo de la II Guerra Mundial, sino un proyecto muy personal, puntualiza acerca de su última película el director de cine alemán Volker Schlöndorff, en una entrevista concedida a Deutsche Welle.

Un atentado contra un oficial nazi cometido en la Bretaña francesa en 1941 y el fusilamiento a modo de respuesta de 48 civiles galos le sirven de base a la trama de Das Meer am Morgen, «El mar por la mañana». Sin embargo, Schlöndorff no se deja encorsetar por la verdad histórica. Lo suyo no es un documental, sino un filme de ficción basado en diversas fuentes literarias.

Cuando Schlöndorff habla de lo que le llevó a rodar su actual película, queda claro que la definición «proyecto personal» no es una mera frase hecha. Con 17 años, el director realizó un intercambio escolar en la Bretaña francesa. Después, estudió derecho en París. Allí entró en contacto con el mundo del cine. Cada día acudía a la Cinémathèque Française a empaparse de la historia del séptimo arte. Pudo haber ingresado en la Escuela Superior de Cine parisina, pero prefirió la práctica y ejerció como asistente de grandes del cine galo.

Historias sobre el comportamiento de los nazis en la Bretaña las había escuchado, por lo tanto, ya desde muy joven. Verdadera atención, sin embargo, no les prestó hasta décadas más tarde. En la investigación de los acontecimientos se topó con aspectos nuevos y sorprendentes. Dos escritores alemanes estacionados en Francia durante la II Guerra Mundial, Ernst Jünger y Heinrich Böll, le influenciaron a la hora de escribir el guión de Das Meer am Morgen.

Ernst Jünger formó parte del personal militar destinado a París durante la ocupación nazi. Allí fue encomendado por el lugarteniente alemán en Francia, Otto von Stülpangel, con la tarea de describir “literariamente” el fusilamiento de los 48 franceses. Jünger cumplió la orden, aunque tiempo después destruyó el documento.

Heinrich Böll fue soldado raso durante la II Gran Guerra, precisamente en la Bretaña, no muy lejos del lugar en que tuvieron lugar los hechos que narra el film de Schlöndorff. Relatos de aquellos difíciles tiempos –que no se refieren al atentado y sus consecuencias pero sí al día a día en la batalla- como Das Vermächtnis, traducido al español bajo el título La herida y otros relatos,o Der Zug war pünktlich, El tren llegó puntual, los utilizó el director para caracterizar al soldado alemán que aparece en Das Meer am Morgen.

En octubre de 1941, el teniente coronel nazi Karl Hotz fue asesinado por miembros de la resistencia francesa. Berlín exigió el fusilamiento de 150 franceses como respuesta. Desde París, el lugarteniente alemán von Stülpangel vaciló a la hora de aplicar una medida tan dura.

Al final, fueron ejecutadas 48 personas, la mayor parte de ellas comunistas denunciados por colaboracionistas. Uno de los muertos en la vengativa acción fue Guy Môquet, de 17 años. La carta de despedida que el muchacho le escribió a sus padres es hoy materia de estudio obligatoria en todos los colegios de Francia.

Así, de textos e impresiones y de elementos ficticios se compone la película de Schlöndorff. Incluso Ernst Jünger aparece en el filme personificado: el actor alemán Ulrich Matthes se encarga de su caracterización. A Heinrich Böll no se le ve con nombre y apellido, pero sí en la figura del soldado Jacob Matschenz.

Tras ser presentada en el Festival de Cine de Biarritz, en Francia, y en la pasada edición de la Berlinale, esta mezcla de revisión del pasado histórico y de la experiencia personal de un cineasta la podrán ver franceses y alemanes en el canal de televisión ARTE, que emite para ambos países.

 

(Fuente: Deutsche Welle)

 


 

Premiado film chileno en el Festival de Cine de Miami

Premiado film chileno en el Festival de Cine de Miami


11/03/2012 18:20:12

 

«Bonsai», film chileno dirigido por Cristian Jiménez y coproducido con Argentina, Portugal y Francia, acabada de obtener uno de los premios del Festival Internacional de Cine de Miami (MIFF), producido y organizado por Miami Dade College.

 

«Bonsái» también sedujo a Cannes. Basada en la novela del mismo nombre del escritor Alejandro Zambra refiere una  melancólica y romántica historia de amor entre jóvenes literatos de la generación posterior a la dictadura de Augusto Pinochet.

La película de Jiménez cuenta la historia de un aprendiz de escritor, Julio, que navega entre la realidad y la ficción, fingiendo sacar en limpio la novela de un escritor mayor, Gazmuri, que él en realidad está escribiendo y que deja leer a una de sus novias, Blanca.

«Escribir es como cuidar un bonsái», dice en un momento dado el personaje Julio. Su historia navega entre dos épocas, entre dos mujeres, entre Valdivia (sur de Chile) y Santiago.

Como en la novela de Zambra, en el filme hay muchas referencias literarias, y en especial al cuento «Tantalia», del argentino Macedonio Fernández, estableciéndose un paralelo entre la planta que la novia regala al novio y que hay que cuidar día a día, como el amor, para que no se muera.

«Es la historia de un estudiante de literatura de 20 años que lee a Proust y sueña con escribir una novela. Al llegar a los 30 se encuentra enfrentado a la vida real, a sus frustraciones, dijo Jiménez, resumiendo el argumento, en una entrevista concedida a la AFP.

«A los 20 años había que agarrarse de algo, y nosotros nos agarramos de los libros. Yo no fui un cinéfilo precoz, para mí primero fue la literatura y luego, en los últimos diez años, vino el cine», añadió este cineasta de 36 años.

 

«Bonsái» es el segundo largometraje de Jiménez, cuya anterior cinta, «Ilusiones ópticas» (2009) también tuvo mucho éxito, dándole la vuelta al mundo en numerosos festivales.

«Para nosotros los libros fueron un pequeño y valioso refugio. Nuestra generación, que salió de la adolescencia en los años 90, en la posdictadura, se sintió sola, aquejada por una soledad, yo diría existencial, como si no tuviera techo. Los libros nos dieron ese techo», explicó.

«Nuestros padres lucharon por sus ideales, pensaron cambiar el mundo, tenían sus sueños. Nosotros, en mi generación, caímos en una orfandad, en una desilusión, en una falta de referentes. Fue una sensación visceral. Chile cambió mucho», añadió.

«Bonsái habla de mujeres, libros y plantas», recalcó con una gran sonrisa Jiménez, quien en marzo de 2011 ganó el Premio Cine en Construcción atribuido en el Festival de Toulouse (sur de Francia) que garantizó su posproducción.

 

«El cine chileno actual tiene mucha vida, mucha energía, me siento orgulloso de formar parte de él. Nuestras películas retoman y prosiguen lo que fue interrumpido por el golpe de Estado (de Pinochet, en 1973), el hilo quedó colgando», dijo.

«Nuestra generación es heredera de la época de oro del cine chileno: Miguel Littin, Helvio Soto, Raúl Ruiz, esos son nuestros padres. A Raúl Ruiz lo admiro mucho, tenemos el mismo director de la foto, pienso que en Chile no hemos apreciado realmente su inmensa obra», dijo. «También admiro mucho a Patricio Guzmán, aunque yo soy un militante total de la ficción», confesó.

«Una película no sólo es una historia, sino que es también un artefacto. En este caso aspiro a que el bonsái no sólo sea un elemento de la intriga, sino también una inspiración para su estilo, que deseaba sintético, ascético, focalizado en cada detalle en lugar del contexto, y dotado de un grado significativo de levedad», dijo en una oportunidad Jiménez al presentar su proyecto.

 

(Fuente: elnuevoherald/emol)

 

 

 

 

 

 

 

Nada en español quedó en la carrera por el Oscar

Nada en español quedó en la carrera por el Oscar

 

19/01/2012 12:39:20

 


Ninguna de las películas en español que aspiraban a una nominación al Oscar a la Mejor Película Extranjera pasó el corte. 

La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés), anunció que las seleccionadas para la siguiente fase son: la ganadora del Globo de Oro, la iraní «A separation»; «Bullhead», de Bélgica; «Monsieur Lazhar», de Canadá; «Superclásico», de Dinamarca; «Pina», de Alemania; «Footnote», de Israel; «In darkness», de Polonia, y «Warriors of the rainbow: seediq bale», de Taiwán.

De esa forma quedaron fuera la mexicana «Miss Bala», la argentina «Aballay», la peruana «Octubre», la uruguaya «La casa muda», la chilena «Violeta se fue a los cielos», la cubana «Habanastation», la colombiana «Los colores de la montaña», la dominicana «La hija natural», la venezolana «El rumor de las piedras» y la española «Pa negre».

Las elegidas pasan a una última fase antes de que la próxima semana se revelen los nombres de los cinco nominados. 

La Academia anunciará el martes los postulados para la 84 entrega anual en 24 categorías de lo mejor de la cinematografía en 2011, y los ganadores se conocerán el 26 de febrero durante una gala en el teatro Kodak de Hollywood.

 
(Fuente: CNN)

 

Boleto al paraíso o la búsqueda de la felicidad

Boleto al paraíso o la búsqueda de la felicidad


11/01/2012 14:17:14

 

Afirma que el filme «Boleto al paraíso» representa un punto de giro dentro de su carrera cinematográfica. Reconocido por haber dirigido comedias como «Adorables mentira», «Un paraíso bajo las estrellas» y «Perfecto amor equivocado», en esta ocasión Chijona se arriesga con una historia que reconoce se encuentra en los lindes del melodrama. 

 

Dos historias narradas en un libro del antiguo director del Sanatorio de Santiago de las Vegas, Jorge Pérez, le sirvieron de base al guion, se trata de Sida: Confesiones a un médico. «Boleto…» es una película sobre los inicios del VIH en Cuba, pero más que eso, trata sobre exclusiones, soledades y también afectos. Presentada en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y luego en el Festival de Sundance, el filme se estrena ahora oficialmente en los cines de la capital a propósito del aniversario 52 del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). 

Las historias que dieron pie a Boleto al paraíso son hechos reales narrados en el libro Sida: Confesiones a un médico. 

¿Cómo llega Chijona a interesarse por esta temática, aparentemente tan distanciada de lo que había sido su filmografía anterior? 

«Uno trabaja en una industria donde hace la película que puede y no siempre la que quiere, y generalmente está haciendo varios proyectos de manera simultánea. Una noche cuando estaba medio desesperado porque llevaba seis años sin filmar, Jorge entró por la puerta de esta casa con un manuscrito de lo que es ahora el libro Sida: Confesiones a un médico. Nosotros somos muy buenos amigos hace muchos años, y me lo trajo para que le diera mi opinión. Me lo leí esa noche e inmediatamente me di cuenta de que ahí había una película. 

«El problema era saber qué película hacer porque el texto tiene entre más de 20 historias conmovedoras, apasionantes, duras, terribles, siniestras algunas por lo potentes, pero ningún libro per se es una película, hay un proceso de elaboración que lleva a escribir primero un argumento y luego un guión. Cuando me decidí a hacer la película, hablé con Jorge y le dije: no soy un experto en el tema del sida, la película que quiero hacer no creo que sea totalmente sobre la enfermedad, sino que, entre otras cosas, la aborde, pero quiero sentirme protegido y asesorado, y la persona que más sabe de esto en Cuba eres tú, porque atendiste personalmente a todos los sobrevivientes de ese caso. 

Efectivamente, estuvo conmigo hasta el final, revisó todas las versiones del guión hasta que vio la película editada, fue el asesor perfecto. De esas historias escogí dos, la de la muchacha que en la vida real el padre viola e infecta, y la del grupo de friquis que venían de tres lugares: Cabaiguán, La Habana y Pinar del Río. 

«Decidí cruzar las dos historias y contar una historia de amor, que fuera una especie de Romeo y Julieta caribeño en esa Cuba del 93 que todos padecimos y sufrimos. Eso fue una mezcla de inocencia, inexperiencia, ignorancia de la enfermedad. Todos estaban convencidos de que la cura aparecería en los próximos meses. Venían de familias disfuncionales, violentas, y padecían la represión y la intolerancia de la sociedad. 

«Quisimos que esa combinación estuviera en la película pero nunca de manera subrayada. Elegimos un estilo: si estábamos jugando con hechos reales, queríamos que la película tuviera ese carácter semidocumental. 

«Cuando Francisco García y yo decidimos escoger esas dos historias decidimos también varias cosas, la primera, narrarla a través de los ojos de Eunice, la protagonista —la película empieza y termina con un plano de ella—, o sea, conocer al grupo de los friquis en la carretera y siempre a través de los ojos de ella, para que cuando la película llegara a su punto de giro, que cambiara de tono, cuando Alejandro anuncia que van a infectarse para irse al sanatorio ya el público los conociera y viera que eran muchachos todos que estaban en la esquina de la vida, maltratados por la sociedad y por la familia, sin ninguna otra puerta abierta y a partir de ese grado de desesperación fue que tomaron esa elección, que era un suicidio. 

«Otra de las decisiones fue centrarnos en la historia de amor y prácticamente no tener subtramas en la película, solo la de ella con el padre, que luego la película abandona y nadie lo extraña. 

«Queríamos que lo central fuera la historia de amor, obedecer solamente a las necesidades dramáticas de los personajes y todo lo que fuera aspectos coyunturales: económicos, materiales, espirituales, religiosos, sexuales, morales estuvieran en segundo plano. Si algo he aprendido en el cine es que menos es más, porque uno tiene que partir de una posición de respeto al público cuando hace una obra de arte o de la que sea. 

«El público nuestro ha visto bastante cine durante muchos años, le gusta ver su realidad, de hecho, a veces con razón, les pide demasiado a las películas, porque en ocasiones el cine es la única ventana a través de la cual el público ve sus problemas más o menos representados en la pantalla. Decidimos hacer la película con ese estilo semidocumental y que todos los elementos: fotografía, dirección de arte, música, estuvieran acompañando la historia pero no subrayándola. 

«Durante el proceso de escritura, luego de que teníamos varias versiones armadas, sentía que lo que le faltaba a la película era que alguien los pusiera a hablar como ellos, porque ni Francisco ni yo sabíamos. Entonces conversé con Maikel Rodríguez, un muchacho graduado en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños. Él es de Pinar del Río y con menos edad, había estado en contacto con este grupo de muchachos. Así fue cómo él entró a rematar el guión. 

«Los diálogos son, al menos un 50 por ciento, de Maikel. Siento que ello contribuyó más a acentuar ese carácter veraz de la película». 

¿Qué desafíos representó para usted el trabajo de la dirección de actores al tener en los roles protagónicos a jóvenes con ninguna o muy poca experiencia en el cine? 

«Los directores sabemos que el casting es el 70 por ciento del trabajo; pero cuando hice comedias siempre escribí para personajes que casi estaba seguro de quiénes los iban a interpretar y le iba acomodando el personaje por el camino, pero aquí estaba escribiendo para seis muchachos sin cara. Un año antes de comenzar a filmar, empecé a buscar a los muchachos, inicié como con 300 aspirantes pero el proceso de casting fue también paralelo al proceso de la escritura de las últimas versiones del guión y la historia seguía cambiando; no los personajes, sino la historia, la cual se iba reduciendo más mientras buscábamos la síntesis de sugerencia que queríamos. 

«Cuando tuvimos el grupo focalizado, hicimos varias eliminaciones, fueron como cuatro cortes de escenas eliminatorias, hasta que me quedé con un grupo de 12, con dos candidatos para cada actor. Hablé entonces con Carlos Díaz, mi amigo hace muchos años, a quien respeto y admiro, para hacer un taller de un mes, sabiendo que en el medio del taller íbamos a hacer otro corte. Los muchachos estaban todos aterrorizados. 

«Carlos estuvo dos semanas con ellos entrenándolos y haciendo improvisaciones y después entramos 15 días los dos a montar escenas de la película. Yo quería que todos pasaran por todos los personajes, porque en algunos casos sí estaba seguro de quién podía ser el escogido pero en otros no, además, quería que quienes quedaran supieran qué sentía su personaje y lo que sentía el otro que estaba al frente en la escena. 

Para mí el reto de dirigir a estos muchachos fue que lograran entender a jóvenes que tenían su edad, pero de una generación distinta porque los actores que interpretaron esos personajes jamás harían un acto suicida como el que hicieron aquellos en el año 93. Sabía que era algo complicado, de la manera que quería que lo interpretaran que pareciera que lo estaban viviendo en pantalla, aprovechando su virginidad con el cine, que nunca se habían puesto delante de una cámara. 

«Sabía que si lograba que entendieran a los personajes y no los juzgaran, por ahí se podía empezar a trabajar. Jorge me ayudó mucho porque a través de él conocieron a unos cuantos de los sobrevivientes de ese grupo, sobre todo las muchachas, que conocieron a dos o tres que siguen en el sanatorio, parieron allí, unas con niños infectados y otros sanos, que es la disyuntiva final de la película. 

«Al principio, a los actores les costaba mucho entender a los personajes, en la medida en que nunca hubieran hecho algo así ahora; pero les pedí que se metieran en la piel de ellos y los entendieran. Traté de filmar la película lo más cronológicamente posible para ayudarles a conservar ese estado de ánimo. Hubo personajes como el de Lidia que se enriquecieron por el camino, porque cuando veíamos los guiones sentíamos que le faltaba algo y decidimos poner muchos de los diálogos de Fito en boca de ella, el resultado es ese personaje que está en pantalla, la más carretonera de la película. Como estábamos abiertos, ese cambio se pudo introducir». 

Se refería a que el público cubano demanda del cine ver en él su realidad. Considerando los últimos estrenos del ICAIC, ¿cree que estamos asistiendo a un corrimiento de las temáticas que tradicionalmente se abordaron dentro de la filmografía nacional? 

«No creo que sea una tendencia, pero sí la realidad va cambiando y se va desplazando hacia temas más álgidos, por supuesto. Ya a nadie se le ocurre, por ejemplo, poner algo que era típico en películas de los 70 y 80 —los apagones— porque son cosas coyunturales. El peligro que uno corre cuando te metes con ciertos temas es que si te quedas en la coyuntura, aunque la película pueda ser escandalosamente fuerte, a los tres años se murió, pasó la coyuntura y pasó la película. 

«Tengo la experiencia de Adorables mentiras, de la cual dijeron que era “contra el régimen” y yo dije en todas partes, en Cuba y fuera, que si la película era un panfleto político para mí era un fracaso. Nunca voy a hacer algo así, porque ese cine, cuando no está reflejando conflictos verdaderamente humanos puede ser una bomba en su momento, pero después nadie se acuerda de ellas. En este caso, también supe que iba a contar la historia en términos humanos». 

«Siempre tuvimos claros en el guión y la dirección que estábamos metidos en el terreno del melodrama y las referencias que vimos a la hora de hacer la película fueron tres maneras de hacer melodramas distintos: Luchino Visconti, Rainer Werner Fassbinder y un director americano que se llama Douglas Sirk. 

«Quería que fuera una película muy contenida, no podía ser un melodrama lacrimógeno ni una telenovela. Tratamos de escribirla y dirigirla desde la contención. En el rodaje había una broma: el que llora se va. Estaba prohibido llorar porque si de algo estoy convencido es de que cuando los actores lloran, el público no, aunque los buenos actores hacen trampa con eso muchas veces.

 

¿Cuáles fueron —para usted y para los actores— los momentos más complejos del proceso de investigación y acercamiento en torno a las historias de personas con VIH en Cuba en los 90? 

«La información que ellos tenían del sida era lo que dan los spots y lo que oyen por ahí, pero cuando estuvieron en el sanatorio en una sala de terapia con enfermos de sida, fue terrible. Son imágenes impactantes porque es una enfermedad que te destruye completamente, te baja las defensas y acaba contigo. 

«Eso fue traumático para ellos; pero, más que esas cosas un poco siniestras, conocer a los personajes fue, realmente, lo que más los impactó. Conocieron a una muchacha que estuvo dos años tratando de infectarse, para entrar en el sanatorio; y Miriel conoció a la persona real, a la que está en el libro de Jorge quien la trajo de Santiago de Cuba. Tiene veinte y tantos años, pero con una tristeza en la cara terrible, y le dije: “habla con ella como si tú fueras una estudiante de sicología o algo de eso, pero no digas que vas a hacer un personaje parecido en la película”. Así fue, empezaron a hablar y ella a darle información. 

«Al final, Miriel se sinceró y le dijo: “yo soy actriz, voy a hacer un personaje en la película basado en ti”, y le preguntó lo que yo quería a la muchacha: “¿tú hubieras hecho lo mismo que esos muchachos si se te hubiera dado la oportunidad con tal de salir de las manos de tu padre?” y ella le respondió “con los ojos cerrados, me hubiera infectado tranquilamente y para el sanatorio de cabeza”. Esa respuesta es la que ayuda a entender la decisión final de Eunice, paradójicamente va a buscar a Alejandro para que no se mate, pero quien finalmente se mata es ella. 

«Todo esto le da hondura y complejidad a los personajes, van en contra de la razón. En ella debía haber esa mezcla de sentimientos que tenía por él, que es algo romántico, pero también un elemento pragmático detrás: hacia dónde ir, qué iba a hacer, ¿mendiga en La Habana?, ¿regresar a su pueblo del interior con su padre? Ella tampoco tenía salida. 

«Su personaje se diseñó de una manera que, en el primer acto es violada por el padre, en el segundo quiere estar con Alejandro y no puede, en el tercero está con él para infectarse y el epílogo es ella esperando un hijo de ese amor que nadie sabe cómo va a nacer. Ese es el arco dramático que recorre la película, pasando por 24 hrs. de friquis, 24 hrs. de jineterismo y tratando siempre de que el look externo del personaje esté en correspondencia con el estado de ánimo por el que iba pasando en cada momento. 

«La estructura está hecha de una manera que el grueso de la historia son tres días, y después hay un salto de varios meses donde vemos que ya Alejandro se infectó, y después el epílogo. 

«Le huimos tanto al melodrama que en la película no se ve la muerte del protagonista, no hace falta. Ya uno vio cómo terminó Milena, no había que dedicarle metraje a ver a Alejandro agonizando. Usamos esas elipsis en aras de desdramatizar la historia, porque lo que siempre quisimos fue que la emoción le llegara al espectador de la manera más limpia, con la menor manipulación posible, si había un sentimiento de identificación y desgarramiento del público ante la historia, que fuera de la manera más cristalina posible. 

La historia comienza y termina a través de la mirada de Eunice, la mirada lleva a la imagen, que está en manos de Raúl Pérez Ureta, con quien ha trabajado ya en otras ocasiones. ¿Cómo lograr esa conducción de la historia, también a partir de la imagen? 

«Esa es la característica que tienen los grandes fotógrafos, acomodan su estilo y su mirada a las características dramáticas de la historia. Y Raúl es un maestro en eso. Fue su primera película (dicho por él) con una fotografía sucia, porque es una Cuba en crisis. El reto era que estuviera también como un elemento invisible, o sea, que la fotografía no fuera un elemento protagónico de la historia ni la dirección de arte tampoco, que no hubiera un elemento visual que de pronto se estuviera encaramando encima de la historia ni subrayando tanto el contexto. 

«Para Raúl fue un poco traumático al principio, porque a él le gusta hacer otro tipo de fotografía, como la de Suite Habana, como la de Martí, el ojo del canario, pero se integró muy bien e hicimos lo que hacemos siempre: dibujar toda la película, y en esta —que es algo que él no hace mucho— hay mucha más cámara en mano, unas cuantas escenas se resolvieron sin cortes. A mí me encanta fragmentar las historias, disfruto mucho el proceso de edición, y cuando hacía comedia eso era la locura, pero aquí decidimos también con Raúl hacer sin corte las escenas fuertes dramáticamente. O sea, hacerlas sin ningún tipo de manipulación. Era la única forma que había para que se acoplara bien con el estilo semi-documental que queríamos. 

«Con la dirección de arte fue lo mismo, reconstruimos La Habana del 93 en el 2009. Queríamos una atmósfera dura, sucia, pero tampoco siniestra, de un país que se estaba desintegrando por todas partes, no solamente por el decorado en que se movía la historia —algunas escenas, Raúl las hizo con una luz muy dura que no es con la que usualmente trabaja, muchas de las noches están más oscuras de lo que usualmente suele iluminar, lo pedí al estilo de la historia— pero nunca convirtiendo la fotografía en un elemento protagónico. 

Lo mismo sucedió con la música, Edesio quería meter un orquestón, pero yo le dije: “esta es una historia bajita y la música tiene que andar por ahí, aprieta al final, pero mientras tanto que ni se sienta”». 

¿Cómo fue la recepción del público en el Festival de Sundance cuando se presentó allí el filme a inicios de este año? 

«Estaba muy asustado. Sundance es ahora el tercer festival del mundo, después de Cannes y Venecia. He tenido la suerte de estrenar las cuatro películas ahí, pero anteriormente llegué con comedias. Más o menos sé armar el muñeco de la comedia clásica americana para que la gente se ría; pero no sabía si la gente podía conmoverse ahora con esto. 

«Cuando llegué, sentí que les había gustado la película al director y al programador del festival, porque estaba muy bien programada, de cinco pases pusieron tres en horario estelar (9:00 p.m.) en el cine insignia del festival que se hace en Utah, un pueblo que es un centro de esquí, lleno de nieve y con un frío horrible y la primera imagen que tengo de la proyección fue de 50 personas bajo una nevada esperando para entrar en el cine, y la mitad se quedó fuera porque el cine estaba vendido ya. 

«En los boletines del festival hay una denominación llamada las películas más sobresalientes, las recomendadas y allí estaba, además, en una entrevista de una revista llamada Movie Pictures, al programador del festival le preguntan: ¿qué película usted cree que pueda motivar a los espectadores?” y hablaba de Boleto al paraíso, decía por dónde iba la película y que era potencialmente una de las que podía generar mayor nivel de diálogo y debate durante el festival, porque siempre al final hay preguntas y respuestas. 

«Lo que sentí en el cine, que es donde está la verdad, es más o menos lo que sentí en La Habana en los pases del Festival, hay una primera parte en que la gente disfruta la película, hasta se ríe con escenas como la de Albertico, el taxista perverso, y a partir de que Alejandro suelta la bomba en la fogata diciendo “nos vamos para el sanatorio y hay que infectarse”, silencio total en la sala. 

Como la película está basada en hechos reales, también condicionaba la manera en que la gente la ve. El día que me fui, salió una crítica en Variety, la revista de la industria cinematográfica americana, diciendo que era una película memorable, honesta, inolvidable, idónea para las salas de cine, arte y ensayo en EE. UU., que era una película política pero no abiertamente política, pero a la vez potente y amarga. Eso fue como la varita mágica».

 

¿Qué otros caminos en la promoción internacional están previstos para la película? 

«Ya fuimos a Cartagena, la directora del festival Mónica, vio la película en Sundance, quedó arrebatada y me dijo: “no puedes competir pero quiero hacer dos presentaciones especiales”. Las hice en un cine como el García Lorca pero más chiquito, con unos equipos de proyección extraordinarios. Ahora vamos al festival de Málaga, a estrenar allá en España, regreso y después estamos estrenando en el festival de New York, el Havana Film Festival. Esos son los inmediatos; pero tiene como 20 más por el camino. 

«El paraíso parece ser un símbolo recurrente dentro del imaginario filmográfico de Gerardo Chijona. ¿Qué importancia tiene para usted a la hora de contar una historia esa búsqueda del edén, de la felicidad de los seres humanos? 

«Nadie nace para no ser feliz. Hay muchas maneras de buscar la felicidad, unos la buscan haciéndose millonarios, otros matando gente en serie, otros enamorándose de alguien, otros cultivando las amistades, otros dedicándose a religiones exóticas. El símbolo de la búsqueda de la felicidad para esos muchachos está en la cara de Alejandro cuando le dicen que está contagiado. Boleto al paraíso es un título muy irónico porque el “paraíso” de ellos implica la muerte también, es lo que hace terrible el título de la película. 

«Yo les decía a los muchachos: nunca juzguen a los personajes —que es lo que uno hace también, porque quién es uno para juzgar a nadie, ni en el arte ni en la vida, cada cual que sea como quiera—. Ellos tomaron una decisión con la que uno puede estar de acuerdo o no, ojalá que se siga el debate que genere en los espectadores. 

«Quisiera que esta película le entrara a la gente por el corazón, pero que se la llevaran de tarea para la casa después, a ver qué fue lo que pasó, porque una pregunta que hay que hacerse viendo la película es por qué tuvo que pasar lo que pasó, o sea, qué conjunto de circunstancias obligaron a esos muchachos a hacer lo que hicieron».

 

(Fuente: La Jiribilla / Yinett Polanco)

 

 

 

Un boleto cubano a los premios Goya

Un boleto cubano a los premios Goya


11/01/2012 13:59:42

 

La película cubana «Boleto al paraíso», de Gerardo Chijona competirá en la categoría de mejor película hispanoamericana, junto a la cinta mexicana «Miss Bala», de Gerardo Naranjo; la chilena «Violeta se fue a los cielos», de Andrés Wood, y la argentina «Un cuento chino», de Sebastián Borensztein.

 

Los ganadores en las 28 candidaturas oficiales se conocerán en la gala del próximo 19 de febrero, donde «La piel que habito», de Pedro Almodóvar, encabeza la lista de nominados a los premios Goya con 16 candidaturas, seguida por «No habrá paz para los malvados», de Enrique Urbizu, con 14. 

Antonio Banderas y la mexicana Salma Hayek acapararon sendas candidaturas a mejor actor y actriz protagonista. 

La lista de favoritas en la 26ª edición de los Goya, que se entregarán el próximo 19 de febrero en Madrid, la completaron «Eva», de Kike Maíllo, con 12 nominaciones; el western «Blackthorn», de Mateo Gil, que aspira a 11 estatuillas; y «La voz dormida», de Benito Zambrano, con nueve candidaturas. 

Almodóvar, Urbizu, Gil y Zambrano competirán por el Goya al mejor director y sus cintas por el preciado galardón a la mejor película.

 En las categorías de interpretación, Banderas fue nominado como mejor actor protagonista gracias a su papel en «La que piel que habito», en la que volvió a trabajar a las órdenes de Almodóvar casi 20 años después de su separación artística. 

El actor español jamás ha ganado un Goya, al que aspiró en tres ocasiones, dos de ellas de la mano de Almodóvar en «¡Átame!» y «Matador». 

Banderas competirá contra Daniel Brühl, por «Eva», José Coronado, «No habrá paz para los malvados», y Luis Tosar, «Mientras duermes». 

En categoría femenina, Hayek fue nominada como mejor actriz protagonista por «La chispa de la vida», de Alex de la Iglesia. La mexicana se medirá por el Goya a Inma Cuesta, por «La voz dormida», Verónica Echegui, por «Katmandú. Un espejo en el cielo”, y Elena Anaya, por «La piel que habito».

 

(Fuente: EFE)

 

 

 



Home: Un film sobre la evolución catastrófica del clima en la Tierra

Home: Un film sobre la evolución catastrófica del clima en la Tierra


06/01/2012 11:40:20

 

Home es un documental dirigido por Yann Arthus-Bertrand. La película está enteramente compuesta por vistas aéreas de diversos lugares alrededor del mundo. Muestra la diversidad de la vida en La Tierra y cómo las actividades humanas se han convertido en una amenaza para el equilibrio ecológico del planeta. La película fue lanzada el 5 de junio de 2009 simultáneamente en los cines de todo el mundo, en DVD y en YouTube (con una edición más corta).

 

El hecho de publicarse simultáneamente en 50 países hizo que batiera un nuevo récord, ya que ninguna película había conseguido semejante proeza. La película es gratuita.

 

El documental muestra la historia de nuestro planeta desde su comienzo hasta hoy. En el se pueden ver imágenes del mundo que nos rodea. Pero también en el se puede apreciar como el hombre ha maltratado y esta matando nuestro planeta, y que si no cambiamos nuestra conducta, en 10 años más una catástrofe ocurrirá, en sí, trae un profundo mensaje ecológico. La voz de la narradora es hecha por Salma Hayek.

Yann Arthus-Bertrand (13 de marzo de 1946) es un renombrado y conocido fotógrafo francés.

Su especialidad era la fotografía de animales, especialmente después de haber estado en Kenia en la reserva Masai Mara, región del Serengueti, pero más tarde cambió a la fotografía aérea. Publicó más de 60 libros con sus fotografías tomadas desde helicópteros y globos aerostáticos en todas partes del mundo. La Revista National Geographic publicó muchas veces sus obras que han sido exhibidas en varios países.

Arthus-Bertrand es miembro de la «Académie des Beaux-Arts de l'Institut de France».

Una de sus fotos más conocidas es la de un manglar con forma de corazón en Nueva Caledonia, que ha sido utilizada como portada para sus libros The Earth from the air y The Earth from above.

En 2003 junto a Baptiste Rouget-Luchaire y Sibylle d'Orgeval iniciaron el proyecto «6 mil millones de Otros», 6 milliards d'autres en francés. Se trata de entrevistas realizadas a personas de cualquier clase social en diferentes países, que luego se presentan organizadas por temas. Las preguntas son puntuales y refieren a temas compartidos por toda la humanidad: ¿Qué es el amor?, ¿Qué significa la guerra? ¿Qué es la felicidad? En total hicieron cinco mil entrevistas en setenta y cinco países, en idiomas diferentes, pero los cortos aparecen subtitulados.

En 2008 presentó la exposición «Alive», en la Plaza de la República de Praga, desde el 11 de junio hasta el 30 de septiembre. El tema fue claramente ecologista, apuntando hacia el desarrollo sostenible.

El 5 de junio de 2009 estrenó una película llamada Home, con una colección de fotos totalmente impresionantes, la cual trata sobre concienciar a la población mundial de los problemas ecológicos y la rápida escasez de los recursos naturales. Para que esta película sea difundida lo más ampliamente posible, tenía que ser gratuita. Un mecenas, el grupo PPR, permitió que lo sea. Europacorp que lo distribuye, se comprometió en no tener ningún beneficio porque HOME no tiene ningún interés comercial. Su propósito principal es evitar agotar los recursos naturales e impedir una evolución catastrófica del clima de la Tierra.

 

Ficha técnica:


Titulo: Home 

Dirección: Yann Arthus-Bertrand
Producción: Luc Besson, Denis Carot
Guión: Isabelle Delannoy
Música: Armand Amar
Fotografía: Yann Arthus-Bertrand
Distribución: Europa Corp., asociado con PPR
Año: 2009
Duración: 93 minutos, 18 segundos
Formato de Archivo: .flv
Idioma: Audio Latino
Calidad de Video: 1280x720, 854x480, 640x360, 400x226
Servidores: Megaupload, Fileserve [Links Intercambiables]

Página Oficial: www.home-2009.com

homeprojectES: http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM&feature=player_detailpage (Subido el 19/05/2009)

Video Online: http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM&feature=related 


 

Corales: No todos piensan igual, siempre hay inconformes

Corales: No todos piensan igual, siempre hay inconformes

12/12/2011 17: 31: 55 

 

«Ya es algo repetido de que Festival tras Festival Cuba se quede con deseos de obtener Corales importantes y por supuesto con Cuba, los cubanos. (Comentario de Carlos Ortega en Cubadebate) A continuación publico íntegramente, y respetamento su redacción y sintaxis,  el texto del referido lector.)


«Entiendo que hay que enfocarse un poco más en los guiones de ficción. En los últimos años existe una tendencia del cine cubano en general a exponer de forma descarnada el marginalismo visceral que no nos es ajeno, pero que no es toda la nación, hay marginales (que en ocasiones están en esa situación por ganar dinero fácil )y hay gente pobre, honrada y no en la miseria paupérrima que se levanta a las 5 de la mañana y regresan a su casa a las 7 de la noche por un salario. (Tal es mi caso)

«Pero insistimos e insistimos en mostrar una faceta de Cuba y no toda Cuba, o últimamente llevar a la pantalla una puesta teatral que no se ajusta a los cánones del guion cinematográfico y que aquellos que las vemos nos damos cuenta de que lo visto se creó para el teatro y no para el cine.

«Habanastation, ¿Dónde quedo Habanastation? Fue más película que rollo o más rollo que película, ¿Por qué no se lleva a la pantalla la vida o las vidas de los 2 millones de cubanos que desfilamos (y me refiero solo a la capital) un primero de mayo.

«¿No existen intelectuales capaces en este país de decantar algunos guiones? y me refiero en este caso a la malograda, improcedente y superficial Lisanka ¿Qué cosa era eso? ¿Que alguien me explique? ¿Quién recupera los recursos y el dinero que se gastó filmando semejante atrocidad?

«Hasta cuándo tendremos los cubanos que esperar para ver corales en abundancia que se queden en casa, y lo más significativo es ver que las películas que los ganan, son lineales, nada extraordinario, pero no llegan ni a los extremos como las cubanas, ni a las caricaturas, simplemente son buenos guiones, buenas actuaciones.

«Rezo porque el marginalismo se salga un poco de las cabezas de los realizadores cubanos, ni con estos filmes se gana un premio, ni contribuyen a revertir la realidad». 

Y hasta cierto punto... ¡yo también! estoy estoy de acuerdo con carlos Otero.