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LA TECLA CON CAFÉ

Cronicafeando

Bolívar el Grande

Bolívar el Grande

 

10:13:51 p.m.


El país vivirá plenamente la materialización del pensamiento de un carajito que se alimentó de los senos de una negra y daría la mayor de las dichas a la Patria, la libertad.


La polvareda se mezcla con la bosta de ganado, esparcida por la inmensidad de la tierra llanera. Se alza del suelo de manera fugaz, tras el paso heroico del pueblo y los soldados que luchan por la libertad, enfilados por Simón Bolívar. Sentado en una piedra, a la sombra de un guamo, un niño imagina todas las hazañas de cientos de patriotas en el campo de batalla. El agite de la travesía cesa y el pequeño, con el polvo ficticio en su rostro, observa al horizonte y se piensa útil a la Patria.

En el suburbio caraqueño, muchos años antes, otro infante, ese mismo que recorría el llano a caballo, soñaba una nación donde la negra que le dio alimento de sus senos pudiera ser tan igual como los blancos, los indios y otros cientos de africanos arrancados injustamente de su terruño.

— ¿Jura usted delante de Dios y la bandera defender la Patria hasta perder a vida?—, pregunta un General al mismo carajito que soñaba a la sombra del árbol llanero, ahora convertido en un hombre de armas. —No solo defenderla, amarla —contestó. Porque para defenderla hasta perder la vida, necesario es amarla—. Para este momento, en su mente se perpetuó la obra y el pensamiento de Simón Bolívar: “La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo”.

El Libertador luchó hasta exhalar por romper las amarras del colonialismo instaurado durante 400 años. Se valió de hombres y mujeres que clamaban el nacimiento de Repúblicas libres en América Latina para desechar el lastre colonial, el balasto imperial, la opresión.

Hugo Chávez, nombre de aquel pequeño barinés, cargó a cuestas décadas de pactos gubernamentales, vejaciones, hurtos y abandonos en los que se sumergía la Patria desde 1830. De modo tal que un día, se enfiló con sus soldados —ahora sin caballos ni polvareda—, a asumir el rumbo de la República. Falló, pero 15 años después su lucha y su obra evidencian frutos en la liberación definitiva de la Patria de Bolívar y la unidad continental.

“Estudiando las líneas centrales del pensamiento de Bolívar, perfectamente es viable, es posible, como lo hemos venido haciendo, construir las bases del proyecto socialista del siglo XXI, el Socialismo Bolivariano, aquí en estas tierras. Además, irradiar este continente de su pensamiento geopolítico”, asintió Chávez en su último discurso como presidente el 24 de julio de 2012.

Hoy, esa cabalgata que imaginó el muchachito de Barinas, en la que se encontraba la diversidad extensiva de Venezuela, las pasiones e ilusiones de libertad y pálpito de una República, es seguida por millones de venezolanos. Es la materialización del pensamiento de un carajito que, sin saber lo que implicaría su existencia en la Patria, nació el 24 de julio de 1783: Simón Bolívar.

 

Mario Coyula, una vida al servicio de la ciudad

Mario Coyula, una vida al servicio de la ciudad

 

9:18:26 a.m.

 

Para el intelectual fallecido ayer resultaba esencial devolverle la autoridad al arquitecto y crear un público que valore la calidad.

El arquitecto Mario Coyula, que murió víctima de cáncer en la madrugada de este lunes en la capital cubana, lega la ardua tarea de enfrentar la destrucción del gusto y la imagen de las ciudades del archipiélago, un tema clave en sus últimas comparecencias públicas.

Sus familiares evocaron a Coyula como «un caballero de fina estampa» en un mensaje divulgado la víspera, mientras que comentaristas en los sitios web de prensa recordaron sus palabras cuestionadoras y directas, que lo colocaron entre los promotores de más debates en la sociedad cubana actual.

«Hoy lloran los muros de La Habana», expresó un cibernauta que se identificó como José, después de saber la noticia del deceso del arquitecto y que sus restos serían cremados.

El también profesor, que visitó más de cuarenta universidades del mundo, insistió en ese problema en una entrevista con la periodista Isachi Fernández, publicada en el sitio IPS Cuba el 23 de junio pasado y que fue tal vez la última concedida por el Premio Nacional de Patrimonio Cultural 2013.

«Hay una marginalidad que ha trepado y ha devenido dominante; por lo tanto, ya no es marginal. Se expresa en la forma de vestir, de oír música, de conversar...en todo, y rige», sostuvo el autor de más de doscientos artículos, prólogos, ensayos, reseñas y una novela.

Asimismo, valoró que «el gusto se asocia con la moda, la arbitrariedad, la frivolidad».

Para rescatar la producción arquitectónica en la nación caribeña, Coyula recomendó «devolverle la autoridad al arquitecto» y, al mismo tiempo, «combinar esa autoridad con la creación de un público que le otorgue valor a la calidad». 

El Premio Nacional de Arquitectura 2001 resaltó la necesidad de «hacer proyectos demostrativos y ensalzarlos en la prensa». A su juicio, «muchas veces, desde los medios, se confunde a la gente porque se celebran cosas mal hechas». 

Una de las grandes carencias en ese sentido identificadas por el intelectual está en que «no hay crítica especializada (en arquitectura) o hay muy poca».

A principios de marzo, en una de sus últimas reuniones con colegas en la sede de Embajada de España en Cuba, el arquitecto reflexionó en la ponencia «La cara cambiante de La Habana» sobre al futuro de la capital cubana, a la que le dedicó gran parte de su carrera.

El diseñador urbano consideró que «la presencia de una clase media baja muy extendida y presente en la ciudad, se refleja en una arquitectura equivalente, que no es grandilocuente, ni espectacular, pero tiene dignidad, oficio, preocupación quizás».

Observó además que la ley, de 2011, que permite la compraventa de viviendas “ha creado una movilidad social” porque hoy “quienes tienen dinero se están moviendo a las mejores zonas de la ciudad”. 

Para el académico, que descolló por su capacidad para ver los matices sociales de la arquitectura, «es triste que se esté produciendo una ciudad dual, con una franja costera de gente con dinero y una franja al sur, La Habana profunda, que no se cruza con la del norte».

«Esas divisiones en el tejido urbano son peligrosas», alertó el ensayista, que nació el 16 de junio de 1935, en La Habana.

Durante su intensa carrera, Coyula dirigió la Escuela de Arquitectura en la Ciudad Universitaria «José Antonio Echeverría», la división de Arquitectura y Urbanismo de La Habana, del Grupo para el Desarrollo Integral de la Capital y la Comisión de Monumentos de Ciudad de La Habana.

Desde 2001 integró el Grupo internacional de Investigación sobre Arquitectura e Infraestructura, que en la actualidad se denomina Laboratorio de Investigación sobre la Infraestructura, la Arquitectura y el Territorio, con sede en París.

Fue jefe de redacción de la publicación Arquitectura-Cuba e integró los consejos editoriales de Arquitectura y Urbanismo, Temas y Revista Bimestre Cubana. 

Creó el proyecto del Parque Monumento de los Mártires Universitarios, en La Habana, reconocida como la primera obra más relevante de este tipo emprendida después de 1959, con la etapa revolucionaria.

Su sello perdura en el Mausoleo de los Héroes del 13 de Marzo, en el cementerio de Colón de La Habana, y la Casa Duplex, en la Ciudad Escolar «Camilo Cienfuegos». (2014)

(Fuente: IPS)

 

El mercado gay en la mira de la TV norteamericana

El mercado gay en la mira de la TV norteamericana


1:10:40 a.m.

De todas las revoluciones generadas por la renovada TV que hace furor en Estados Unidos, ninguna produce ganancias y alteraciones de los relatos como la nueva televisión homosexual.

Se puede hablar de muchas revoluciones generadas por la nueva edad dorada de la televisión en Estados Unidos. Cualquiera puede patalear sosteniendo que Breaking Bad, Game of Thrones, Mad Men o Los Soprano son cualquier cosa o la Capilla Sixtina catódica. Pero hay un factor innegable de la nueva TV, el que está alterando modos del cine (que sólo se hace más grande y menos profundo) y modos de contar actuales, un factor que se da en series, realities y novelas: el fenómeno llamado «nuevo mainstream».

¿Cómo definir ese nuevo mainstream? ¿Relatos adultos, ganas de temas de género, desparpajo en la comedia? Quizás, pero no. Primer factor para identificar el nuevo mainstream: en la actualidad, la medidora de rating e investigadora de mercado norteamericana Nielsen estableció que en el 32% de toda la televisión vista en el horario estelar (el prime time) se daba la presencia en pantalla de un personaje o persona homosexual, o una trama de esas características.

Y que una de cada cinco ficciones y uno de cada cinco realities son definidos bajo la categoría de ser «exclusivamente LGBT» (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Es decir, el cambio radical es la inclusión y la forma en que se la construye, y se la vende, en la televisión norteamericana. Cómo una franja marginada del consumo televisivo es ahora uno de los factores más determinantes a la hora de pensar nuevas formas de televisión, de crearla y de venderla. 

Se pueden pensar varios dinogays en términos evolutivos: desde la sitcom Will & Grace, primera sitcom con un gay como protagonista, hasta ambas Queer as Folk (la original y la estadounidense, precursoras de series como The L Word), o también el instante en que Ellen DeGeneres cerró su sitcom Ellen saliendo del closet (y hoy no sólo es diva de la mañana, sino que fue la primera conductora del Oscar, y hay que considerar que es la edición 86, que admite públicamente ser homosexual) o el instante en que la hermosamente maricona Glee le tiró purpurina y música en la cara a toda una generación (ahí están en su germen los personajes gays de Dawson Creek y de Buffy la cazavampiros).

Pero la realidad es que hasta los bastiones más conservadores (Fox, por ejemplo, que es junto con ABC el canal con más personajes LGTB) entienden que el 25 % del dinero destinado a la publicidad va a programas con contenidos LGTB. Lo gay, como muestran los 43 personajes LGTB que hay hoy en la TV norteamericana, vende. No por nada la más mítica y pura telenovela norteamericana, la muy moralista y con un gran porcentaje de audiencia católica Days of Our Lives (NBC), tuvo este año su primera boda gay.

Y no fue un mero gesto. Fue un programa de tres capítulos, con picos de rating dentro de la serie, y la pareja en cuestión ahora ha invitado a la ex de uno de ellos a mudarse a su hogar junto a bebé. Algo que muestra, ahora sí, las formas de la TV de absorber a las nuevas familias (que representan una de las tres franjas que más consumen programas con contenido LGTB; las otras dos son empleados de fábricas y mujeres con educación universitaria de entre los 25 y 49 años). Obviamente son programas que funcionan sobre todo en las costas Este y Oeste, y no tanto en el público del medio (considerado el más conservador)

La realidad que han probado shows como la cancelada The New Normal, Modern Family, el reality de drags queens Drag Race, la serie Looking y la película para TV de HBO The Normal Heart, entre otros programas con contenido LGBT, es que esa presencia en series (los personajes LGTB representan más del 4,2% de los personajes que existen en la televisión estadounidense, y ese porcentaje crece año a año) no sólo es el reflejo de veinte estados que han legalizado el matrimonio sino de la cantidad de publicidad que se pone en esos shows (casi el 30% del presupuesto total de publicidad en TV de tanques de Hollywood va a programas con contenidos LGTB, y la lista sigue con tiendas —27%—, tarjetas de crédito —25%—, compañías de teléfono y computadoras —24%—). Y al parecer el 44% del público LGTB afirma en que la publicidad en esos programas los lleva a comprar productos de esas compañías.

Pero no todo es color de rosa en el nuevo mainstream, que es capaz de lograr que protagonistas de realities megaexitosos como Duck Dinasty sean vetados por sus comentarios homofóbicos (Phil Robertson era una de las cabezas del reality más popular en Estados Unidos, que llegó a casi doce millones de espectadores). Contra el matrimonio de Modern Family o las relaciones homosexuales que se dan en Orange is the New Black hay quejas. Y no puritanas.

Michael Lannan, creador de Looking, dijo: «En Looking intentamos lo que no sucede en nuestra TV gay: crear una sensación cercana a la vida homosexual. Porque se muestra y no, no hay besos casi en Modern Family y tampoco se ahonda en la complejidad de relaciones gays contemporáneas. Hay y no hay. Es imposible ignorarlos, pero todavía falta para que sean naturalizados. Por ahora, es más un impulso publicitario».

La TV gay es una realidad, sea ficción o reality, que está modificando la pantalla de EE.UU.: ¿cómo será la onda expansiva de ese fenómeno en Latinoamerica?

(Fuente: Perfil)

 

 

Dejó a Suárez chiquitico dando mordidas «caníbales»

 

9:39:00 a.m. 
 

La mordida más famosa, dada por el futbolista uruguayo Luis Suárez al defensa italiano Giorgio Chiellini durante un crucial choque para avanzar a octavos de final del Mundial Brasil 2014,
acaba de ser desplazada por un turista británico que, bajo los efectos de la «droga caníbal», atormentó a mordiscos a los bañistas de una playa de Mallorca. Para lograr reducir al agresor se necesitó la asistencia de once policías, socorristas profesionales y varios miembros de personal sanitario del lugar.

La MPDV, o metilendioxipirovalerona, se conoce popularmente como «droga caníbal» porque algunos de los consumidores sienten la necesidad de morder a quienes les rodean. Pero este es solo uno de sus posibles efectos, ya que el consumo del nuevo estupefaciente también va acompañado de paranoia extrema, reacciones violentas, psicosis y el afloramiento de instintos suicidas.

Con una apariencia más cercana a las sales de baño que a la cocaína, se puede consumir inhalada, fumada o por vía intravenosa (inyectada). La policía sospecha que la sustancia entró camuflada precisamente como sales de baño y confía en que la partida que logró desembarcar en la isla española fuese reducida para no tener que lamentar más brotes violentos motivados por esta sustancia química.

El consumo de la droga caníbal está relacionado con violentos episodios. Hace poco, en Miami, EE.UU, otro sujeto no paró de morder la cara de un mendigo hasta que recibió un disparo mortal de la policía.Tras sufrir severas lesiones en el 75 % de su rostro, la víctima comentó:«Me desgarró en tiras. Mordió mi rostro. Me sacó los ojos».

Dada la gravedad de estos mordiscos «caníbales» bien pudiera la FIFA reconsiderar la el caso e Luisito, suspendido por nueve partidos oficiales más cuatro meses.

Mediante un comunicado, Suárez pidió públicamente disculpas por haber mordido al Chiellini  el pasado 24 de junio, y se comprometió a no protagonizar otro «incidente» como el ocurrido ese día... algo que no han hecho ninguno de los dos «caníbales» drogadictos.

(Fuente: lavozdegalicia)

 

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Brasil, fútbol y protestas

Brasil, fútbol y protestas


1:57:28 p.m.

Por Ignacio Ramonet 

Es poco probable que los brasileños obedezcan a la procaz consigna que lanzó Michel Platini —otrora gran futbolista y hoy politiquero presidente de la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA)— el pasado 26 de abril: «Hagan un esfuerzo, déjense de estallidos sociales y cálmense durante un mes» (1).

La Copa Mundial de Fútbol comienza en São Paulo el 12 de junio para concluir el 13 de julio en Río de Janeiro. Y hay efectivamente preocupación. No sólo en las instancias internacionales del deporte sino también en el propio Gobierno de Dilma Rousseff, por las protestas que podrían intensificarse durante el evento deportivo. El rechazo al Mundial por parte de la población ha seguido expresándose desde junio del año pasado, cuando empezó todo con ocasión de la Copa Confederaciones. La mayoría de los brasileños afirman que no volverían a postular a Brasil como sede de un Mundial. Piensan que causará más daños que beneficios (2).

¿Por qué tanto repudio contra la fiesta suprema del balompié en el país considerado como la meca del fútbol? Desde hace un año, sociólogos y politólogos tratan de responder a esta pregunta partiendo de una constatación: en los últimos once años —o sea, desde que gobierna el Partido de los Trabajadores (PT)— el nivel de vida de los brasileños ha progresado significativamente. Los aumentos sucesivos del salario mínimo han conseguido mejorar de forma sustancial los ingresos de los más pobres. Gracias a programas como «Bolsa Familia» o «Brasil sin miseria», las clases modestas han visto mejorar sus condiciones de vida. Veinte millones de personas han salido de la pobreza. Las clases medias también han progresado y ahora tienen la posibilidad de acceder a planes de salud, tarjetas de crédito, vivienda propia, vehículo privado, vacaciones… Pero aún falta mucho para que Brasil sea un país menos injusto y con condiciones materiales dignas para todos, porque las desigualdades siguen siendo abismales.

Al no disponer de mayoría política —ni en la Cámara de diputados ni en el Senado—, el margen de maniobra del PT siempre ha sido muy limitado. Para lograr los avances en la distribución de los ingresos, los gobernantes del PT —y en primer lugar el propio Lula— no tuvieron más remedio que aliarse con otros partidos conservadores (3). Esto ha creado cierto vacío de representación y una parálisis política en el sentido de que el PT, a cambio, ha tenido que frenar toda contestación social.

De ahí que los ciudadanos descontentos se pongan a cuestionar el funcionamiento de la democracia brasileña. Sobre todo cuando las políticas sociales comienzan a mostrar sus límites. Pues, al mismo tiempo, se produce una «crisis de madurez» de la sociedad. Al salir de la pobreza, muchos brasileños pasaron de la exigencia cuantitativa (más empleos, más escuelas, más hospitales) a una exigencia cualitativa (mejor empleo, mejor escuela, mejor servicio hospitalario).

En las revueltas de 2013, se pudo ver que los protestatarios eran a menudo jóvenes pertenecientes a las clases modestas beneficiarias de los programas sociales implementados por los Gobiernos de Lula y de Dilma. Esos jóvenes —estudiantes nocturnos, aprendices, activistas culturales, técnicos en formación— son millones, están mal pagados, pero tienen ahora acceso a Internet y poseen un nivel bastante alto de conexión que les permite conocer las nuevas formas mundiales de protesta. En este nuevo Brasil, desean «subirse al tren»(4) porque sus expectativas han aumentado más que su condición social. Pero entonces descubren que la sociedad está poco dispuesta a cambiar y a aceptarlos. De ahí su frustración y su descontento.

El catalizador de ese enojo es el Mundial. Obviamente, las protestas no son contra el fútbol, sino contra algunas prácticas administrativas y contra los chanchullos surgidos de la realización del evento. El Mundial ha supuesto una colosal inversión estimada en unos 8200 millones de euros. Y los ciudadanos piensan que, con ese presupuesto, se hubieran podido construir más y mejores escuelas, más y mejores viviendas, más y mejores hospitales para el pueblo.

Como el fútbol es el universo simbólico y metafórico con el cual más se identifican muchos brasileños, es normal que lo hayan utilizado para llamar la atención del Gobierno y del mundo sobre lo que, según ellos, no funciona en el país. En ese sentido, el Mundial ha sido revelador. Para denunciar, por ejemplo, esa forma de hacer negocios turbios con el dinero público. Sólo en la construcción de los estadios, el coste final ha sido un 300% superior al presupuesto inicial. Las obras fueron financiadas con dinero público a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el cual confió la edificación de los estadios y las gigantescas obras de infraestructura a empresas privadas. Estas, con frío cálculo, programaron el retraso en los plazos de entrega, con vistas a realizar una extorsión sistemática. Pues sabían que, ante las presiones de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), cuanto más se retrasara la construcción, mayores serían los pagos adicionales que recibirían. De tal modo que los costes finales se triplicaron. Las protestas denuncian esos sobrecostes efectuados en detrimento de los precarios servicios públicos ofrecidos en educación, salud, transporte, etc.

Asimismo, las manifestaciones denuncian la expulsión, en algunas de las doce ciudades sedes del Mundial, de miles de familias, desahuciadas de sus barrios para liberar los terrenos donde se han edificado o ampliado aeropuertos, autopistas y estadios. Se estima que unas 250.000 personas fueron víctimas de expulsiones. Otros protestan contra el proceso de mercantilización del fútbol, que la FIFA favorece. Según los valores dominantes actuales —difundidos por la ideología neoliberal—, todo es mercancía y el mercado es más importante que el ser humano. Unos pocos jugadores talentosos son presentados por los grandes medios de comunicación como «modelos» de la juventud, e «ídolos» de la población. Ganan millones de euros. Y su «éxito» crea la falsa ilusión de un posible ascenso social mediante el deporte.

Muchas protestas son dirigidas directamente contra la FIFA, no sólo por las condiciones que impone para proteger los privilegios de las marcas patrocinadoras del Mundial (Coca Cola, McDonald’s, Budweiser, etc.) y que son aceptadas por el Gobierno, sino también por las reglas que impiden, por ejemplo, la venta ambulante en las cercanías de los estadios.

Varios movimientos protestatarios tienen por lema «Copa sem povo, tô na rua de novo» («Copa sin el pueblo, estoy en la calle de nuevo»), y expresan cinco reivindicaciones (por los cinco Mundiales ganados por Brasil): vivienda, salud pública, transporte público, educación, justicia (fin de la violencia de Estado en las favelas y desmilitarización de la policía militar) y, por último, una sexta: que se permita la presencia de vendedores informales en las inmediaciones de los estadios.

Los movimientos sociales que lideran las manifestaciones se dividen en dos grupos diferentes. Una fracción radical, con el lema «Sin derechos no hay Mundial», pacta objetivamente con los sectores más violentos, incluso con los «Black Bloc» y su depredación extrema. El otro grupo, organizado en Comités Populares de la Copa, denuncia el “Mundial de la FIFA” pero no participan en movilizaciones violentas.

De todos modos, las protestas actuales no parecen poseer la amplitud de las de junio del año pasado. Los grupos radicales han contribuido a fragmentar la protesta, y no hay una dirección orgánica del movimiento. Resultado: según una reciente encuesta, dos tercios de los brasileños están en contra de las manifestaciones durante el Mundial. Y, sobre todo, desaprueban las formas violentas de las protestas (5).

¿Cúal será el coste político de todo esto para el Gobierno de Dilma Rousseff? Las manifestaciones del año pasado supusieron un duro golpe a la presidenta que, en las tres primeras semanas, perdió más del 25% del apoyo popular. Después, la mandataria declaró que escuchaba la «voz de las calles» y propuso una reforma política en el Congreso. Esa enérgica respuesta le permitió recuperar parte de la popularidad perdida. Esta vez, el desafío será en las urnas, porque las elecciones presidenciales son el 5 de octubre próximo.

Dilma aparece como favorita. Pero tendrá que enfrentarse a una oposición agrupada en dos polos: el del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), cuyo candidato será Aécio Neves; y, mucho más temible, el polo del socialdemócrata Partido Socialista Brasileño (PSB), constituido por la alianza de Eduardo Campos (ex ministro de Ciencia y Tecnología de Lula) y la activista ecologista Marina Silva (ex ministra de Medio Ambiente de Lula). Para este escrutinio, decisivo no sólo para Brasil sino para toda América Latina, lo que ocurra este mes durante el Mundial podría ser determinante.

Notas

(1) http://www.dailymotion.com/video/x1rao84_mondial-2014-platini-le-bresil-faites-un-effort-pendant-un-mois-calmez-vous-25-04_sport
(2) Folha de São Paulo, São Paulo, 8 de abril de 2014.
(3) Desde la época de Lula, la base de la coalición que gobierna Brasil está formada fundamentalmente por el PT y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro-derecha), además de por otras pequeñas fuerzas como el Partido Progresista (PP) y el Partido Republicano de Orden Social (PROS).
(4) Léase Antônio David y Lincoln Secco, «Saberá o PT identificar e aproveitar a janela histórica?», Viomundo, 26 de junio de 2013. http://www.viomundo.com.br/politica/david-e-secco-sabera-o-pt-identificar-e-aproveitar-a-janela-historica.html
(5) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183873&titular=entre-goles-negociados-y-especulaciones-electorales

(Fuente: mondediplomatique)

 

Mascota del Mundial está en peligro de extinción

 

6:52:14 p.m.

Conocida como Tatú Bola, la macota elegida para publicitar el Mundial de Fútbol 2014 que se celebra en Brasil, se encuentra en peligro de extinción.

 


El Museo del agua, más de 400 muestras embotelladas

El Museo del agua, más de 400 muestras embotelladas


11:09:30 a.m.

«Elige el agua más valiosa para ti. Encuentra una botella para ponerla dentro. Dinos por qué elegiste esa agua. Nosotros te la guardaremos». La británica Amy Sharrocks ha pasado los últimos dos años pidiendo «donaciones públicas» de agua: quien lo deseara debía enviarle el recipiente con la muestra junto a una pequeña carta explicando la historia que había tras ella, el vínculo sentimental entre la persona y el contenido.

Entre los ejemplos que recibió hay agua de fuentes, de un río de la India, del baño de un recién nacido, nieve, un escupitajo, lágrimas, lluvia... El elenco popular e íntimo es un acercamiento romántico a la importancia de un elemento indispensable para la vida, «una invitación a reflexionar sobre nuestro precioso líquido y cómo lo utilizamos».

Tras reunir más de 400 ejemplos, expone la colección al completo en el centro cultural londinense Somerset House, que alberga hasta el 29 de junio la instalación Museum of Water (Museo del agua). Las botellas, de aspectos y formas muy diversos, llenan las paredes del centro marcando un viaje sentimental para considerar nuestra relación con la «sustancia más valiosa», que la artista advierte que «damos por hecho» cuando debemos concienciarnos de su escasez y fragilidad.

Documentos de nuestra vida diaria, vivida con agua

«Son documentos de nuestra vida diaria, vivida con agua», dice la autora, «una colección personal de momentos privados compartidos». Durante el tiempo que la exposición esté en cartel, ella y sus asistentes seguirán recogiendo muestras de visitantes a los que entrevistarán preguntándoles por el orígen del agua que han escogido. Las grabaciones se editarán y se añadirán al archivo online de la web del Museo del agua.

No es la primera vez que Sharrocks utiliza el agua como centro de sus proyectos. En 2007 invitó en SWIM a 50 personas a cruzar Londres «a nado» siempre que fuera posible, desde Tooting Bec Lido (la piscina de mayor superficie del Reino Unido con casi 92 metros de largo y más de 30 de ancho) hasta las lagunas de Hampstead. En 2009 ofreció ensoñadores paseos en una balsa hinchable por piscinas de todo el Reino Unido y en 2011 realizó en London is a River City (Londres es una ciudad de ríos) recorridos guiados por siete de los ríos subterráneos de la capital inglesa, reviviendo el pasado de lugares ocupados en el presente por carreteras y caminos.

(Fuente: 20 minutos)

 

Juntos en la palabra y el bronce

Juntos en la palabra y el bronce


5:48:59 a.m.

 Por Mercedes Rodríguez García 

Por el ímpetu y bravura con que enfrentaron al enemigo —salvando la distancia de 83 años que los separan en el tiempo—, dos hombres nacidos el mismo día (14 de junio) adquieren en la historia aureola de estrategas militares, combatientes por excelencia y jefes de elevado prestigio. Hoy, sus recuerdos alcanzan «luces propias» y se erigen como ejemplo por la contundente dignidad de sus acciones.

Me refiero al general Antonio Maceo y Grajales y al comandante Ernesto Guevara de la Serna. Sobre el primero dijo el segundo en un memorable discurso por el ani­versario 66 de la caída del Titán de Bronce: «Fue uno de los tres grandes pilares en que se asentó todo el esfuerzo de liberación de nuestro pueblo». Aquel 7 de diciembre de 1962 no se hablaba aún del Guerrillero Heroico en que se convertiría un lustro después.

Pero eso sí, ante aquel pueblo fervoroso reunido en el Cacahual, se alzaba la voz del siempre rebelde Che Guevara, del querido, admirado y carismático argentino en funciones de gobierno, al que todos respetaban porque nadie le superaba en ejercer con firmeza y disciplina el mando. Habría que haberlo visto y oído entonces para percibir que hablaba con la Revolución bien metida en la cabeza y repleto el corazón de huellas, semillas y caminos de luchas maravillosas y muertes heroicas.

Parecía como si el Comandante hubiera sido el General Antonio, redimensionado ahora el rumbo com­­pleto de su vida, «el sentido del sacrificio para la liberación definitiva del pueblo», las fuerzas más importantes, las expresiones más altas de la Revolución de aquella época. Como Maceo, él también acudió a la lucha ardiente en que se debe arrebatar por la fuerza la libertad y no mendigar derechos.

Por eso el Che se sentía útil. Porque el hombre más útil y más real es el que mejor sabe ocupar el lugar que debe, el que le correspondía en ese momento histórico de construcción del socialismo en Cu­ba. La maravillosa isla caribeña, que empezaba una nueva etapa de la historia de América. Esa misma América Latina de las venas abiertas por la que más tarde él entraría y quedaría: eterno.

Por eso el Che quiso hablar del Maceo de la Invasión. Del hombrísimo mulato que cruzó la Isla de una punta a otra y llevó el fuego revolucionario a provincias que no lo habían conocido en la anterior etapa de la guerra de liberación. Misión semejante le había encomendado Fidel, 63 años después, ya librados memorables combates en el Oriente cubano, y puesto a prueba el valor y la firmeza del rebelde argentino. Y para ello, como él mismo dijera del Mayor General del Ejército Libertador «se necesitaba un inmenso poder de organización, una inmensa fe en la victoria y en la capacidad de lucha de sus hombres, y un poder de mando extraordinario para ejercerlo día a día, durante años de lucha, en condiciones extremadamente difíciles...»

No era su discurso copiado ni dictado, ni frío ni distante, ni opor­tunista ni calculado. El bronce del Titán ya venía siendo bronce en Gue­rrillero, y en el crisol de su pecho fundíase la misma fe encendida en el porvenir de todo lo noble de la Humanidad, de cada una de las frases de Maceo, a quien catalogó como ejemplo de un revolucionario que lucha por la liberación de su país.

No repitió ni citó hasta el cansancio tanto de pensamiento que tenía Maceo, y a él lo unía. Solo estimó oportuna «esa frase que está inscripta al costado del Monumento: ´´Quien intente apoderarse de Cu­ba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha´´».

El Titán le iba por dentro. Cuba también. Y Cuba se había comportado a la altura de Maceo en ese mismo año de 1962 cuando se de- sencadenó la denominada Crisis de Octubre. Ni la amenaza de una intervención militar directa de los Estados Unidos la atemorizó. Ni un posible ataque nuclear la amilanó.

Por eso las palabras del Titán le resonaban tan hondo. «Porque todas las frases de Antonio Maceo, de Martí o de Gómez, son aplicables hoy en esta etapa de la lucha contra el imperialismo, porque toda su vida y toda su obra, y el final de su vida, no es nada más que un jalón que marca el mismo largo camino de liberación de los pueblos».

Habría que haberlo visto y oído para imaginar al Che en su discurso, ni luengo ni premioso. Suelto, sí, de admiración, anhelos y deberes. Vuelto ya al camino con su adarga al brazo, tocado él mismo por las estrellas que conquistó el Titán a punta y filo de machete.

Juntos deben habitar dirigiéndose miradas y saludos, signados más que por una coincidencia histórica, por el final de sus vidas, «por ese mismo jalón que marca el mismo largo camino de liberación de los pueblos». Regando en sus palabras todo el bronce del universo. Dándoles pavor a los poderosos. Tejiendo con hilos de amor la Patria Grande, que es la humanidad toda.

Nota:

Los entrecomillados pertenecen al discurso pronunciado por el comandante Ernesto Guevara en el acto por el ani­versario 66 de la caída del Titán de Bronce, efectuado en el Cacahual el 7 de diciembre de 1962. (Ernesto Che Gue­vara. Escritos y discursos, Tomo 6, Editorial Ciencias Sociales, 1977)