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LA TECLA CON CAFÉ

Café Literario

Revista Tema No. 78: Hacer política

Revista Tema No. 78: Hacer política


7:00:42 a.m.

En un contexto global caracterizado por el desgaste de los sistemas de partidos, el descrédito ético de los poderes públicos, la resiliencia de los enfoques ideológicos y la devaluación de lo político, el sentido mismo de la acción política aparece cuestionado.

Quizás nunca antes en la historia, sin embargo, resulte tan claro el papel de esta acción como palanca del desarrollo, talanquera ante la razón tecnocrática, encauzamiento de diferencias en conflicto (sociales, de género, étnicas, de clase, nacionales, religiosas, ideológicas), sujeción del poder burocrático a un orden basado en la práctica real de la ley, y reanimación de la polis, o sea, del protagonismo ciudadano.

Cómo impactan las culturas institucionales, la educación de los dirigentes y las carencias de la participación en la crisis de los sistemas; qué interrelaciones se generan entre dirigir, construir consenso, disentir; cuáles son las premisas para el ejercicio real, no meramente discursivo, de la condición cívica; cuán válido resulta el postulado que hace de la despolitización un rasgo cultural extensivo.

(Ver artículos de este número)

Patrick Modiano sorprendió con el Nobel de Literatura

Patrick Modiano sorprendió con el Nobel de Literatura

 

9:06:30 a.m. 

No figuraba en las listas de los críticos europeos en la antesala del galardón, pero la Academia decidió reconocer su mirada de la ocupación alemana en Francia con el máximo premio de la literatura universal. 

Se hablaba con insistencia del turno de África, con autores como el keniano Ngugi wa Thiongo o el somalí Nuruddin Farah. O que era hora de pagar la deuda con un ya anciano Milan Kundera, más aún en el año de su regreso a las librerías. O que tal vez ahora sí podía ser la oportunidad para el japonés Haruki Murakami o el sirio Adonis, dos que ya se pueden colgar el cartel de "eterno candidato". 

Todo eso sonaba en el entorno de los críticos literarios europeos en las horas previas a la entrega del Premio Nobel de Literatura, que finalmente quedó en manos que no se mencionó mayormente en esos círculos: El francés Patrick Modiani —quien sií figuraba en el tercer lugar de apuestas de Ladbrokes—. 

"El arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inasibles y desvelado el mundo de la ocupación", fue el factor por el cual la Academia dijo haberse inclinado por el galo, aludiendo a novelas que abordan los años de la invasión alemana en Francia, durante la Segunda Guerra. 

Porque ésa es la característica principal en los relatos de Modiani, un arqueólogo de la memoria que ha descrito como pocos la vida en París, sobre todo de los años 40, y quien firmó una obra singular y propia, en la que se cruzan la novela policial y la romántica. 

La falta de cariño durante la infancia sería su obsesión de toda la vida, y uno de los tópicos que ha cruzado a cerca de 30 novelas llenas de melancolía y misterio. Entre ellas "El lugar de la estrella", la primera que publicó en 1967, con solo 22 años. 

Sólo cinco años más tarde, con 27, ya comenzaban a caer los premios, como antesala de un recorrido que culmina este 9 de octubre de 2014: Primero, el Gran Premio de Novela de la Academia francesa por "Los bulevares periféricos" (en 1972), y luego el premio Goncourt por "Calle de las tiendas oscuras" (1978). En 1996, sería el turno de uno mayor: El Gran Premio Nacional de las Letras de Francia, por el conjunto de su obra. 

Desde esos inicios, este escritor intranquilo y de perfecta cortesía ha conquistado también al público con sus ficciones, entre ellas "Dora Bruder" (1997), "Un pedigrí" (2005), "En el café de la juventud perdida" (2007), "La hierba de las noches" (2012) y "Para que no te pierdas en el barrio", su novela número 28, que acaba de publicarse en francés. 

En ella, el autor vuelve a navegar en los recuerdos. Una cita de Stendhal anuncia el tono de este paseo por el pasado sobre el que planean el abandono, los secretos y una difusa amenaza: "No puedo dar la realidad de los hechos, sólo puedo presentar su sombra". Un resumen perfecto del universo de Modiano. 

Tal es su arraigo entre los franceses que de sus libros hasta nace un neologismo, "modianesco", usado a veces para designar a un personaje o una situación en claroscuro, ni lógica ni absurda, a mitad de camino entre dos mundos, entre luz y sombra. 

Modiano ha señalado que cuanto más misteriosas son las cosas más interesantes son. "He intentado incluso hallar misterio donde no lo había", admite en "Un pedigrí", texto autobiográfico y "esqueleto" del resto de sus libros, según explicó. 

Por esa razón nunca se sabe de dónde exactamente provienen sus personajes, a veces recurrentes de un libro a otro, ni lo que realmente piensan, confundidos entre pasado y presente. 

El universo de la Francia ocupada 

Pero es la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial el mundo que más ha nutrido a este escritor de 69 años, que construyó novelas como "Reducción de condena", "Barrio perdido" o "Villa triste" en torno a aquel período. No lo conoció de primera fuente, por cierto, pero eso no fue impedimento para que supiera expresar desde muy temprano algo que se convertiría en obsesión nacional: La relación necesariamente complicada de Francia con la guerra y la colaboración con el ocupante alemán. 

En ello incidió en parte su origen: Su padre, Alberto Modiano, fue un judío alemán vinculado a la Gestapo y al mundo delictivo, que en 1942 conoció a una joven actriz belga, Louisa Colpeyn, en París. Tres años más tarde, el 30 de julio de 1945, nació su primer hijo, Patrick, quien vivió una infancia vagabunda y solitaria, con largos períodos de pensionado. Su hermano menor, Rudy, murió en 1957: El novelista le dedicó sus primeros libros. 

Patrick diría luego con ironía que su madre tenía el corazón tan seco que su perrito, desesperado ante tanta indiferencia, se suicidó arrojándose por la ventana. A los 17 años, ante tanta dureza e inconsecuencia, decidió no ver nunca más a aquel padre odiado, que está en la mira de varios de sus libros. Cumplió su promesa hasta que Alberto falleció, en 1977. 

Modiani abandonó los estudios tras el bachillerato, y, apoyado por Raymond Queneau, amigo de su madre, se puso a escribir. "No tenía ni 20 años, pero mi memoria era anterior a mi nacimiento", ha dicho. También sus dificultades en la expresión oral, su discreción y su indiferencia ante los honores, que le llevó a rechazar el ingreso en la Academia Francesa. 

Amante de las noticias policiales, casado desde 1970 con Dominique Zehrfuss y padre de dos hijas (Zina, directora de cine, y Marie, cantante y escritora), no vive retirado del mundo, como demuestra su gusto por el cine. En 1974, escribió junto al cineasta Louis Malle el guión de la película "Lacombe Lucien", que cuenta la historia de un adolescente en la Francia de 1944, y que fue un éxito de taquilla. 

Y es también autor de otros guiones, así como de un ensayo junto a Catherine Deneuve sobre la hermana prematuramente desaparecida de la actriz, Françoise Dorléac. Jurado en 2000 del festival de Cannes, también es autor de letras de canciones como "Etonnez-moi Benoît!", interpretada por Françoise Hardy, y publicó además un libro de diálogos con el ensayista Emmanuel Berl ("Interrogatorio"). 

(Fuente: emol)

 

 

Children of the Days by Eduardo Galeano: A Review

Children of the Days by Eduardo Galeano: A Review


7:53:12 p.m.

Daniel Kovalik*

I was introduced to the works of Eduardo Galeano over 25 years ago when I was still in college. My wonderful professor and friend, Margaret Knapke, loaned me a copy of his Days and Night of Love War, and I remember devouring it with great relish.

Children of the Days

At age 19, I had just returned from Nicaragua where my eyes were opened for the first time to the aggression of the U.S. against Latin America. In the case of Nicaragua, I was moved to righteous indignation towards my own country which had decided to terrorize a tiny, poor nation of not even 3 million people in retaliation for their “crime” of overthrowing a U.S.-sponsored dictator. I was equally inspired by the Nicaraguans’ tenacity and courage in defending their homeland against the U.S. and its Contra surrogates.

Thus, by the time I read Galeano for the first time, I was delighted by his rich and colorful stories about Latin America and its 500 years of resistance against Spanish and U.S. colonialism.

Recently, The New York Times, in its never-ending crusade against the left, tried to claim that Galeano had disavowed his magnum opus, The Open Veins of Latin America, turning his back on his critiques of predatory capitalism and ratifying the views of his right-wing denouncers. [1] Of course, this yarn, spun from selective quotes from a Galeano interview, was untrue, as well exposed by a Monthly Review article which quoted Galeano in full. [2]

Galeano’s latest book, Children of Days: A Calendar of Human History, does not betray any softening of Galeano’s left-wing critiques of the capitalist world, and certainly no weakening of Galeano’s ability to write beautiful prose.

Children of Days is written in the same manner as Galeano’s great Memory of Fire trilogy. It is a book of vignettes, of no more than a page each, for each day of the year. Each vignette recounts a historical event which happened on that date of the year, told in the form of a short story or in some instances a poem, and always with a clever twist or with a wry observation by Galeano.

The breadth and depth of Galeano’s knowledge about world events, and of the human spirit, are in full display in this book. Indeed, the book has the aspiration of being a bible of sorts. The hard back version even has a cloth book mark like bibles often do, and begins with the following passage from “Genesis, according to the Mayas” – “And the days began to walk. And they, the days, made us. And thus we were born, the children of the days, the discoverers, life’s searchers.”

The book covers a lot of ground, and in no discernible order. And so, I will share some of my favorite passages. For January 3, for example, Galeano writes about how, “[o]n the third day of the year 47 BC, the most renowned library of antiquity burned to the ground” at the hands of the Romans who had sacked Egypt. He then fast forwards to 2003 when “after American legions invaded Iraq, during George W. Bush’s crusade against an imaginary enemy, most of the thousands upon thousands of books in the Library of Baghdad were reduced to ashes.” Galeano then ends his tale on a happy note, recounting how Abdul Kassem Ismael of Persia “kept books safe from war and conflagration” by mounting 17,000 of them on four hundred camels which marched in a line one mile long – the largest book mobile ever.

On February 16, Galeano tells the reader about “The Condor Plan” through the experience of one individual, Macarena Gelman. As Galeano writes, “Macarena Gelman was one of the many victims of Operation Condor, the common market of terror that linked South America’s dictatorships.” The terror inflicted upon her began before Macarena was even born, we are told, as “[t]he Uruguayan dictatorship oversaw the birth, killed the mother and handed the newborn daughter to a police chief.” Marcarena survived, but grew up with the recurring nightmare of “being chased by several men armed to the teeth, and night after night she would wake up crying.” She would later come to understand that she was dreaming of her mother’s own ordeal of fleeing from the dictatorship as “Macararena was taking shape in the womb . . . .”

Of course, Galeano is intimately connected to the story of “The Condor Plan” as he himself was a victim of it. Thus, Galeano himself was imprisoned after the military took power in Uruguay in 1973, the military government taking umbrage at his journalism and, in particular, his book, The Open Veins of Latin America. He was ultimately forced to flee to Argentina. However, jumping from the frying pan into the fire, he would soon have to flee Argentina as well after the fascist dictatorship took power there and his name was added to the hit-list of the Argentine death squads.

During Operation Condor, Open Veins was banned in Uruguay, Argentina and Chile. Unable to ban this book now, the powers that be, and their organ, The New York Times, have tried to destroy the influence and impact of Open Veins by other means. But I digress.

One of my favorite stories in Children of the Days is entitled “A Clear Conscience” and appears on the date, March 13. I reproduce it in full here: 

On this day in the year 2007, the banana company Chiquita Brands, successor to United Fruit, admitted to financing Colombian paramilitary gangs during seven years, and agreed to pay a fine.

The gangs offered protection against strikes and other untoward behavior by labor unions. One hundred and seventy-three union activists were murdered in the banana region during those years.

The fine was twenty-five million dollars. Not a single penny reached the family of the victims.

By the way, as Colombia’s Inter-Church Justice & Peace Commission recently reported, Chiquita may still be sponsoring paramilitary groups in Colombia. [3] And so, it may be in need of some more absolution from the U.S. Justice Department. I have no doubt that the DOJ, now headed by the lawyer who helped broker the first sweet-heart deal for Chiquita, Eric Holder, will be glad to oblige.

As one can see, the critiques of capitalism, imperialism and fascism are still there, belying the claims of the Times that Galeano has turned his back on the type of critiques of political economy contained in Open Veins.

What is largely missing, however, are the stories of the lives of the revolutionary saints which I remember enjoying so much in such Galeano works as Century of the Wind and Days and Nights of Love & War. Thus, one will not find a nice passage about a priest leading a group of Cubans up a hill to pay tribute to Lenin upon his death in 1924, of a woman who was born a slave taking the podium from Fidel and dancing in celebration of her new-found freedom after the revolution, or about the life and death of Che. Indeed, quite surprisingly, one will find no references at all to Fidel or Che in Galeano’s short history of the world.

Still, there is a lovely vignette about the greatest revolutionary saint of this century thus far: Hugo Chavez. Dated April 11, this story reads:

On this day in the year 2002, a coup d’êtat turned the president of a business association into the president of Venezuela. His glory did not last long.

A couple of days later, Venezuelans filling the streets reinstated the president they had elected with their votes. Venezuela’s biggest TV and radio networks celebrated the coup, but somehow failed to cover the massive demonstrations that restored Hugo Chavez to his rightful place.

Unpleasant news is not worth reporting.

Given that Galeano’s Open Veins ended, by coincidence of its early 1973 publication date, happily and hopefully with Salvador Allende still alive and in power, I will end this review with Hugo still healthy, alive and at the helm of the revolution that he helped begin.

 

[1] http://www.nytimes.com/2014/05/24/books/eduardo-galeano-disavows-his-book-the-open-veins.html?_r=0U

[2] http://mrzine.monthlyreview.org/2014/menezes280514.html

[3] http://www.oidhaco.org/uploaded/content/article/2133713038.pdf

 

 

* Daniel Kovalik is a human and labor rights lawyer living in Pittsburgh.  He graduated from Columbia Law School in 1993, and has taught International Human Rights at the University of Pittsburgh School of Law.  The Christian Science Monitor, referring to his work defending Colombian unionists under threat of assassination, recently described Mr. Kovalik as “one of the most prominent defenders of Colombian workers in the United States.”  Mr. Kovalik received the David W. Mills Mentoring Fellowship from Stanford University School of Law and was the recipient of the Project Censored Award for his article exposing the unprecedented killing of trade unionists in Colombia.  He has written extensively on the issue of international human rights and U.S. foreign policy for the Huffington Post and Counterpunch and has lectured throughout the world on these subjects.   According to The New York Times,his article Death of An Adjunct “became a rallying point for adjuncts nationwide” in their struggle for better pay, dignity and unionization.

 

 

Nobel de Literatura a Patrick Modiano

Nobel de Literatura a Patrick Modiano

 

9:04:09 a.m.

El premio Nobel de Literatura 2014 fue concedido al novelista y guionista francés Patrick Modiano, anunció la Academia sueca.

Modiano, quinto escritor francés que recibe este galardón, fue premiado "por el arte de la memoria con la que evoca los destinos humanos" y "desvela la vida durante la Ocupación", explicó la Academia.

Nacido en Boulogne-Billancourt hace 69 años, en el seno de una familia de origen italiano, Modiano había ganado el Gran premio de novela de la Academia Francesa en 1972 y el premio Goncourt en 1978. Varias de sus novelas fueron adaptadas al cine.

Es autor de "Dora Bruder" y "El café de la juventud perdida", entre otras obras.

En las quinielas de este año se daban como favoritos en cambio a la bielorrusa Svetlana Alexievitch, el keniata Ngugi wa Thiongo y el japonés Haruki Murakami.

El año pasado el Nobel de Literatura fue concedido a la canadiense Alice Munro.

(Fuente: ANSA)

A 41 años del fallecimiento de Pablo Neruda

A 41 años del fallecimiento de Pablo Neruda


8:10:24 a.m.

Este martes se cumplieron 41 años del fallecimiento de Pablo Neruda, poeta chileno y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1971, reconocido por su obra política dentro y fuera de Chile. 

Falleció un 23 de septiembre de un cáncer de próstata luego del golpe militar que le dieron al presidente constitucional Salvador Allende en 1972.

Aún su muerte sigue siendo motivo de investigación porque sus restos están sometidos a pericias en el extranjero para establecer las causas de su muerte, que en principio fue confirmada por un estudio toxicológico.

Dichos exámenes fueron realizados en las universidades de Carolina del Norte, Estados Unidos, y en la de Murcia, España.

Sin embargo, el resultado de los exámenes fue rechazado por la parte querellante. El Partido Comunista chileno, acusa a agentes de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), de haberlo asesinado con una inyección letal.

Su destacada trayectoria en la literatura mundial recorre obras como Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), Cien Sonetos de amor (1959), Ahora es Cuba, Alturas de Machu Picchu, Los Enemigos y Si tú me olvidas.

Todos reflejan el compromiso político que trascendió fronteras en la vida política del autor por la inspiración que infunde en la cultura popular.

(Fuente: TeleSur)

 

 

Libro de Stephen Kimber sobre Los Cinco gana Premio en Canadá

Libro de Stephen Kimber sobre Los Cinco gana Premio en Canadá

 

8:08:30 p.m. 

El libro de Stephen Kimber “Lo que hay del otro lado del Mar – La Verdadera Historia de los Cinco Cubanos, ha ganado el premio Evelyn Richardson 2014 en la categoría de No Ficción en los Premios Literarios de la Costa Este de Canadá. 

El premio Richardson, también conocido como Premio de No Ficción Memorial Evelyn Richardson, es un premio literario canadiense otorgado anualmente por la Federación de Escritores de Nueva Escocia a la mejor obra de no ficción publicada el año anterior por un escritor de Nueva Escocia. Es el premio literario más antiguo de la región y es considerado el más prestigioso para una obra de no ficción. El premio lleva el nombre en honor a Evelyn M. Richardson. 

Los Cinco  fueron enviados a Florida en los años 90 para infiltrarse en grupos de emigrados cubanos en Miami que planeaban atentados terroristas contra Cuba. Aunque ayudaron a evitar una serie de ataques terroristas, los Cinco fueron arrestados por el FBI en 1998, juzgados y sentenciados a largas penas. Tres de los Cinco aún permanecen en cárceles de EE.UU. 

Aunque el caso es aún poco conocido en los Estados Unidos, organizaciones internacionales de Derechos Humanos – incluyendo Amnistía Internacional y el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias – han criticado el tratamiento de los Cinco en el sistema de justicia estadounidense, y doce premios Nobel han sumado sus voces para apoyarlos. 

En la decisión, los jueces describen Lo que hay del otro lado del mar como “una pieza notable del periodismo de investigación. Kimber ha desenterrado una fascinante historia revelando por qué hay pocas esperanzas de lograr una reconciliación política entre Cuba y Estados Unidos, hasta que haya justicia para los Cinco Cubanos.” El libro fue nominado previamente para el Premio Libris como el Libro de No Ficción del Año en Canadá. 

Al aceptar el premio en una ceremonia en Halifax, Kimber —profesor de periodismo de la Universidad King y autor galardonado de otros nueve libros— explicó que había tropezado con la historia accidentalmente como periodista, pero ahora es también defensor de la libertad de los Cinco. 

Stephen Kimber dedicó el premio a tres miembros de los Cinco que aun permanecen encarcelados en Estados Unidos. 

(Fuente: Cubadebate)

Tributo de España a Bioy Casares y Julio Cortázar

Tributo de España a Bioy Casares y Julio Cortázar

 

7:58:03 p.m. 

Al acto de homenaje acudirán los escritores argentinos Martín Caparrós (1957) y Rodrigo Fresán (1963), quienes serán los encargados de interpretar las visibles diferencias y las no tan visibles semejanzas entre Cortázar y Bioy Casares. 

Nacidos apenas con un mes de diferencia en 1924 (Casares en Buenos Aires y Cortázar en Bélgica), estos dos exponentes de la literatura del siglo XX compartieron una trayectoria paralela en lo literario, a pesar de sus divergencias en el ámbito político. 

(Fuente: TeleSur)

Senel Paz tiene éxito y escribe por necesidad

Senel Paz tiene éxito y escribe por necesidad

 

9:52:21 a.m. 

Gabriel García Márquez dijo alguna vez que Senel Paz era el mejor guionista de diálogos en español. Senel se lo toma como un elogio del Nobel, pero no se puede soslayar que su cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo (Premio Juan Rulfo, 1990) constituye un clásico de la literatura cubana y referente literario universal, con decenas de traducciones y versiones para cine —la célebre Fresa y chocolate—, el teatro, la pintura y hasta el musical. 

Ahora mismo tiene un éxito arrollador en Buenos Aires una adaptación para las tablas, mientras él escribe en La Habana un guión para una nueva película y sigue la saga de los personajes de sus cuentos y novelas, siempre en la adolescencia o la primera juventud, siempre bregando contra el hombre unidimensional y la intolerancia. 

“Escribo por necesidad”, afirma. 

—Eres el gran rompedor de barreras literarias de tu generación. Lo dice uno de los críticos más importantes de Cuba, Francisco López Sacha. 

—Sacha es sin duda un gran crítico literario, pero con los amigos se entusiasma demasiado, por eso todos aspiramos a que despida nuestro duelo cuando llegue el día. Yo escribo por inspiración y necesidad, no me preocupo por el lugar que me toque en el panorama literario, que ni importa ni es posible determinar uno mismo. 

—Según Diego, el homosexual de tu célebre cuento, sabemos qué necesita la Revolución cubana. Según Senel, ¿qué es lo que no necesita?

 

—No necesita la verticalidad, el machismo entre los machos, la retórica, los periódicos tal como los hacemos hoy, el temor a los jóvenes. 

—¿Qué es eso del machismo entre machos? 

—Sólo nos quejamos del machismo como la relación abusiva del hombre hacia la mujer, pero existe una relación machista entre los hombres que es muy peligrosa, sobre todo cuando se entrevera con la política. Es la permanente confrontación y comparación de las bolas, la idea de que las tuyas tienen que ser más grandes y dominantes que las de los demás. 

—Parece un chiste. 

—Pero es algo grave, explica por qué Cuba da consejos y hace críticas a terceros, pero no las admite, no escucha. También explica la verticalidad, que un funcionario (un político) no haga suyo lo que propone uno de abajo. Si hablamos de una ley de cine, pongamos por caso, tiene que proponerla el funcionario, no el cineasta. Ya sabemos que en Cuba pueden ser machistas los hombres, las mujeres y los gays. 

—¿Qué está pasando en la literatura cubana hoy día? 

—Nos estamos levantando. 

—¿Y en el cine? 

–Nos estamos hundiendo. 

—¿Cómo enfrenta la cultura cubana los cambios que se están produciendo en la isla? 

—Con impaciencia, con muchas ganas de participar y con poca participación efectiva. Tiene que ver con aquello de las bolas de que hablamos. A veces parece que lo mejor que hoy puede hacer un artista por la cultura es orar para que nuestros funcionarios tengan buenas ideas… o sobarle las bolas, lo que cada cual prefiera. Pero lo que uno quiere es actuar, participar. 

—Entonces, ¿cuáles son los cambios más importantes en años recientes? 

—Los climáticos. La isla se está calentando. 

—¿Qué relación has tenido últimamente con la literatura mexicana? 

—Un descubrimiento, un rencuentro y una noticia. El descubrimiento, Juan Antonio Parra; el rencuentro, Francisco Hinojosa; la noticia, lo que dicen los amigos de la novela más reciente de Gonzalo Celorio. 

—¿Dónde estabas cuando murió Gabriel García Márquez? 

—En la ciudad de México. Primero como presagio. Salí a caminar por esas calles del Centro en las que venden libros viejos y veía muchos títulos de Gabo y eso me dejó la certeza, la inquietud, de que su muerte estaba próxima. Y así fue: dos días después llegó la noticia. Estaba en la ciudad que murió. 

—¿Quién era Gabo para Senel Paz? 

—Gabo fue para mí inspiración como escritor, como hombre y como maestro. Debo aclarar que no alcancé la categoría de amigo de Gabo; sólo tuve muchas oportunidades de estar cerca de él, de auxiliarlo en trabajos y de disfrutar de su simpatía. Si lo hubiera admirado menos, tal vez hubiera podido conquistar su amistad. Fue mi culpa que no sucediera. 

(Fuente: Progreso Semanal/ Rosa Miriam Elizalde)