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LA TECLA CON CAFÉ

Café Cubano

Pintando a Fidel

Pintando a Fidel


6:38:23 a.m.

Por Mercedes Rodríguez García

A Fidel le han rimado los poetas; biografiado, los cronistas; referenciado, los articulistas; entrevistado, los periodistas; captado, los fotorreporteros, dibujado, los caricaturistas; pincelado, los pintores; cantado, los trovadores. Pero quien lo ha lo ha pintado mejor ha sido su pueblo, la vida misma.

«[...] pues la edad de los héroes y los genios no se mide por días ni por años,
sino por largos siglos y milenios».
(Del poema El tiempo no devora redentores, Indio Naborí, 1996)

 

Fidel no sabe dibujar, y ni de niño se conoce que lo haya intentado. Sí suele «mientras habla, garabatear las hojas de un bloc», o al menos así lo hizo en algún momento de las 23 horas de conversación con Frei Betto, en 1985. Y aunque el fraile dominico brasileño lo valoró como un recurso que lo ayudaba a sistematizar las ideas, no se trata propiamente de delinear sobre una superficie figura alguna, como sí lo hizo en la camisa de Nelson Domínguez.

 

Según explica el pintor cubano, se trata de una caricatura de él hecha por el propio Fidel, en 2002, de regreso a Cuba, luego de asistir en Ecuador a la inauguración de La Capilla del Hombre, obra de Oswaldo Guayasamín. «El Comandante en Jefe invitó a varios artistas a un encuentro, donde los plásticos le regalamos algunos dibujos. Fidel, en muestra de agra­decimiento, nos firmó algunos mensajes; al no tener yo nada a mano para que me firmase, dibujó sobre mi camisa y en su mensaje expresó el deseo de ser algún día "un pintor más exacto"», explicó Domínguez años después.

Pero no es el caso de un líder al que le gus­te, sepa o pretenda pintar, pues según él mismo ha contado, lo más que ha hecho es leer, leer y leer cuantos libros ha podido en su vida. Disfruta escribir, filosofar, polemizar, hablar, y es capaz de abordar cualquier tema en los más diversos escenarios y circunstancias. Y aunque él no lo quisiera —o no lo quiera—, le ocurre lo que a pocos: es un ser humano «asediado por la gloria», al decir del escritor, periodista, profesor e investigador Luis Toledo Sande.

Y «asediado» es el término exacto para referirnos a lo que le sucede con los perio­distas y artistas. Sin embargo —que se conozca públicamente y contrario a las decenas de entrevistas concedidas, entre las miles solicitadas—, solo ha accedido a posar para un pintor: Oswaldo Guayasamín.

Cuatro «Quijotes» rebeldes

 

No tiene que contármelo nadie para imaginármelo —y debió serle muy difícil— per­manecer varias horas frente al caballete del artista. Fue el sábado 6 de mayo de 1961, bien entrada la noche, en la casona del Ins­tituto Cubano de Amistad con los Pueblos. El propio artista lo describió en una oportunidad: «No se está quieto un instante, atiende, llama, sugiere, indica, entra y sale, por lo tanto, hay que tener paciencia y esperar».

Mucho trabajo costó a Celia Sánchez persuadir al entonces joven Primer Ministro del Gobierno Revolucionario para que accediera a la inusual petición hecha por Guayasamín, quien solo argumentó querer pintar «al jefe victorioso de una genuina revolución latinoamericana como testimonio de su solidaridad».

El relato sobre el acontecimiento ha sido narrado por el propio pintor ecuatoriano, y refiere sus esfuerzos por pintar de prisa —y con luces artificiales— «a una figura cuya vitalidad parecía imposible retener inmóvil tanto tiempo», por lo que tuvo que pedirle reiteradamente que no se moviera, y otras, ir a su lado para precisar el ángulo que necesitaba.

No había amanecido aún cuando Guaya­samín anunció que había concluido. A Fidel le gustó. La pincelada es excelente, el trazo firme. Se le ve vigoroso, expresivo, como corresponde a un Quijote rebelde. Está satisfecho y elogia el estoicismo del artista, único para quien volvería a posar en tres ocasiones más: 1981, 1986 y 1996.

Sobre estos tres últimos retratos coincido con la valoración de Aliana Martínez, estudiosa de las artes plásticas:

En el retrato de 1981 se reitera la imagen quijotesca, pero el tratamiento de la barba es más delicado; en el de 1986 —cuando Fidel cumplía 60 años—, el abordaje del color es diferente, con predominio de los tonos ama­rillos. Ya aparece el desgaste físico, el impacto del tiempo.


El último es el único retrato en el que Guayasamín —no solo a Fidel, sino a cualquier otro retratado en ese período— pinta las manos. Por su fuerza, muchos coinciden en que es una obra medular. Fidel ha cum­plido 70 años. Los empastes y colores logran efectos audaces de luces y sombras y con­vincentes texturas de la piel.

En el imaginario popular

La imagen de Fidel ha estado en el imaginario popular desde los años 50 del pasado siglo, y cada forma (fotografía, pinturas, dibujos, carteles, vídeos) ha representado, de uno u otro modo, «un abrazo con una figura histórica», según Axel Li, crítico de arte de Opus Habana, y autor de una polémica tesis sobre el humor gráfico en Cuba.

Dentro de este género figura una sui gé­neriscaricatura tridimensional hecha a Fidel por Tony López (España,1918-EE.UU., 2011), prácticamente desconocida. Evoca al fundador del Movimiento 26 de Julio (M-26-7), «vestido de traje, imberbe, muy apuesto, en evidente postura de quien va a dirigirse apasionadamente al público, con la mano izquierda en el bolsillo del pantalón, el brazo derecho plegado, la mano cerrada y el índice elevado que lo caracteriza», de acuerdo con la descripción que hace el propio Li.

 

El escultor, por entonces radicado en Cu­ba, también realizó tres pequeños bustos del entonces joven abogado: dos en 1958 y el otro, en 1959. La figurilla corresponde aproximadamente a 1955.

Pero, ¿quién no recuerda, ha leído o escuchado hablar del Fidel barbudo de René Nuez, o el de Juan David, maestro de la caricatura personal? Lo mismo se me ocurre preguntar sobre el Fidel de Conrado Massaguer, o el de «¿Voy bien, Camilo?», que recoge un instante místico, de fuerte simbolismo, cuando una paloma blanca se posa sobre el recién triun­fante líder mientras hablaba en público.

Fue la época en que posiblemente más se le dibujó, como parte de una noticia, en relación con un hecho u otra intencionalidad periodística. Fidel aparecía dibujado en todas partes, incluso, «desdibujado» en paredes, tapias, pancartas, puertas, ventanas, vasos, platos, libretas y cuadernos escolares.

Con el tiempo, —Li es categórico— «la imagen del jefe revolucionario, reflejada desde la perspectiva del humor editorial y la caricatura personal, fue perdiendo vigor en la prensa nacional», lo cual —sin quedar relegada absolutamente— hizo pensar en una especie de desaprobación oficial que, en última instancia, pudo seguir al deseo manifiesto del propio Fidel de evitar el culto a su personalidad, y ¿por qué no? la voluntad política de cortar la retirada a una burguesía «chistosa e inconforme» que —den­tro y fuera de la Isla— recurría a comentarios gráficos mal intencionados con el fin de provocar desequilibrio y disturbios, como bien apuntara en 1960 el colega Jaime Sarusky.

 

En definitiva, la caricatura es más que la de la prensa plana, y en la actualidad originales retocados de la época se exhiben en galerías y exposiciones itinerantes. Sobresalen —además de los ya citados— las caricaturas de Fidel realizadas por Fornés, Chago, Delga, Raval, Adán, Boligán, Laz, Amílkar, Tomy, Ñico, Piedra, Roland, Pedro, Nordelo, Virgilio... Todas tienen su mérito, pues señalan aquellas maneras o soluciones gráficas aparecidas con los años y conforme con voluntades propias y/o ajenas.

El mejor retrato

Al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios, al Diablo lo que es del Diablo, y a Fidel, ¡lo que es de Fidel!, que no es ni una cosa ni la otra, pero sí —indiscutiblemente— un líder de «talla extra», un político excepcional, un eterno rebelde, un luchador incansable, aun cuando ya se acerca a su 89 cumpleaños.

Hace poco leí un comentario del colega Iroel Sánchez en el cual —en boca de Sidney Pollack— hace referencia a cierto listado en que Fidel aparece junto a figuras como Cristóbal Colón, Einstein, Jesucristo, Mahoma y Galileo. Y cita de memoria lo dicho al respecto por el cineasta a Estela Bravo: «El mundo ya no será igual después de él».

Mas, a juzgar por sus concepciones acerca de la historia, la eternidad y la gloria, no creo que Fidel haya perdido alguna vez el sueño —más allá de sus hábitos nocturnales— por tal o más cual imagen sobre su persona. De ser así, su vigilia no tendría fin. A él le han rimado los poetas; biografiado, los cronistas; referenciado, los articulistas; entrevistado, los periodistas; captado, los fotorreporteros, dibujado, los caricaturistas; pincelado, los pintores; cantado, los trovadores.

Durante la entrevista concedida en 1992 a Tomás Borges, reveló que su sentido estricto de la justicia le prohibía «juguetear con la idea de ocupar sitios prominentes, sitios destacados», por lo que prefería «mil veces» pensar en el lugar que les corresponde a las causas que defiende, a las ideas justas, a los derechos del hombre, «a la felicidad del hombre en el mundo del futuro».

  

Y aunque a fuerza de los años ha debido aceptar homenajes, condecoraciones, celebraciones y cumpleaños públicos, nunca ha aceptado un retrato oficial. Y entre cientos, los hay muy buenos, por reflejar, además, su pensamiento y su alma. Hechos por artistas cubanos y extranjeros, ahí están los «Fidel», de Servando Cabrera (1980), Oscar Niemeyer (1999), José Luis Fariñas (2006), Dausell Valdés (2008), Franco Azzinari (2012), Kamyl Bullaudy (2013), por solo citar algunos.

Lo mismo pudiera decirse de las fotografías. Ellas constituyen las muestras más reales de su intensa mirada, de su sonrisa, del emblemático uniforme verde olivo, de su estatura de líder universal. Verdaderas joyas de consagrados del lente: Alberto y Luis Korda, Jorge Oller, Rogelio Moré, Osvaldo Salas, Liborio Noval, entre otros que, en el mundo del audio­visual, alcanza supremacía en Roberto Chile, cuyas imágenes perpetúan el sentimiento y la épica de la historia cubana más reciente.

Nadie ha descrito a Fidel Castro Ruz mejor que su amigo Gabriel García Márquez: «Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver...»


 ¿Quién lo ha pintado mejor? Su pueblo, la vida misma.

Al arribar este 13 de agosto a los 89 años, Fidel continúa siendo como en los versos del canto romántico que escribió Carilda Oliver, en marzo de 1957, cuando leyó la confirmación en la revista Life de que el jefe rebelde estaba vivo: «como un ciclón repentino /como un montón de banderas».

Martí en Fidel, más que un símbolo

Martí en Fidel, más que un símbolo


6:18:51 a.m. 

Por Marta Rojas

“Póngase allí”,  fue una orden, no una casualidad que Fidel fuera fotografiado ante un afiche de José Martí en el Vivac de Santiago de Cuba. 

Ya entre la soldadesca del Moncada el 26 de julio, cuando recorríamos lo que el coronel Chaviano había anunciado como «el teatro de los hechos», algunos de los oficiales y clases comentaban que Fidel había “acabado” con los festejos por el Centenario de Martí en Santiago. 

Casi fue un escarnio para los elementos del Vivac ordenarle que posara allí para lo que podríamos llamar “la foto oficial”, donde el asaltante tuviera detrás al Martí que había ofendido, cuando en verdad estaban exaltando algo más que un símbolo para él. Se trataba de la razón de ser de sus postulados patrióticos y el contenido mismo del programa que defendía Fidel y por el que cayeron, en su inmensa mayoría asesinados, sus compañeros de lucha. 

Precisamente un pensamiento de Martí a quien honraban decía: “Ningún mártir muere en vano, ninguna idea se pierde en el ondular y en el revolverse de los vientos. La alejan o la acercan, pero siempre queda la memoria de haberla visto pasar”. De modo que para los que murieron por ella la llevaron en su me­moria. 

De nuevo, dos meses después de aquella foto ¿de escarnio?, José Martí volvió a ser el personaje protagónico en el interrogatorio a Fidel en el juicio del Moncada (Causa 37). Un político que nada tuvo que ver con el asalto, ni tenía vínculo alguno con los ideales de aquellos jóvenes que acompañaron a Fidel en la gesta, fue acusado de ser el autor intelectual de la acción. Además, se le imputaba haber sido el portador de un millón de pesos, supuestamente entregado por el expresidente Carlos Prío, para que el joven abogado Fidel Castro comprara las armas y pagara los gastos que requería. Aquel acusado era abogado, se llamaba Arturo Arango Alsina. 

Los cargos en su contra pronosticaban una pena bien alta según el criterio del Tribunal. 

El individuo perjuraba que él no tenía nada que ver con la acción, pero su palabra no valía. Fue entonces cuando este se dirigió al principal encartado —Fidel— y le preguntó si él era el autor intelectual, como constaba en los cargos, y Fidel, que ya había pasado de acusado a abogado de autodefensa, y vestía la toga correspondiente, le respondió desde el estrado: "Nadie tiene que preocuparse porque lo acusen de ser el autor intelectual, porque el autor intelectual de los hechos es José Martí, el Apóstol de nuestra independencia". 

El abogado en cuestión fue exonerado. 

No sabían que el programa del Moncada era fundamentalmente martiano. Además, el Manifiesto del Moncada a la Nación decía, entre muchos signos martianos: “Ante la tragedia de Cuba contemplada con calma por líderes políticos sin honra, se alza en esta hora decisiva arrogante y potente, la juventud del Centenario del Apóstol, que no mantiene otro interés como no sea el decidido anhelo de honrar con sacrificio y triunfo, el sueño irrealizado de Martí”. 

Y subraya: “La Revolución declara su respeto por las naciones libres de América hermana que han sabido conquistar, a costa de cruentos sacrificios, la posición de libertad económica y justicia social que es índice de nuestro siglo. Y hace votos, en esta hora decisiva, porque la clarinada cubana sea una estrella más en la conquista de los ideales latinoamericanos, latentes en la sangre de nuestros pueblos y en el pensamiento de nuestros hombres más ilustres”. 

Los que pretendían ofender a Fidel haciendo que en su condición de acusado posara ante Martí, ignoraban que precisamente él había escrito antes un artículo en la revista Bohemia, donde denunciaba el atroz destrozo del estudio del escultor Fidalgo que había esculpido una serie de estatuillas de José Martí e inscrito en su base: “Para Cuba que sufre”. 

Tampoco que el fotógrafo que tomó las imágenes del destrozo había sido Fer­nando Chenard Piña, uno de los asaltantes que fue torturado y asesinado en las mazmorras del Moncada. 

Luego en el alegato de autodefensa estarían volcados por Fidel los más claros conceptos martianos sobre los más diversos temas, desde la educación a los elevados principios éticos del Apóstol. 

Es que como decía Martí: “Los hombres de alma baja no puede comprender la virtud". Para Fidel, como Martí el hombre «no mira de qué lado se vive mejor. Sino de qué lado está el deber”. 

Ningún símbolo más a propósito para definir la gesta que comenzaba y que victoriosamente hiciera efectivo todos los postulados de Martí, que aquella foto con la que creían amonestar al joven abogado Fidel Castro Ruz, en el Vivac de Santiago de Cuba, o cárcel municipal. 

Plácido Domingo quiere volver a Cuba para cantar en una plaza abierta

 

8:10:27 a.m. 

El tenor español Plácido Domingo reveló sus intenciones de volver a cantar en una plaza abierta, pues con tantos admiradores está consciente de que un teatro resulta exiguo. (Vídeo: Omara Portuondo y Plácido Domingo improvisaron "Quiéreme mucho" de Gonzalo Roig). 

Mañana el afamado cantante brindará un concierto único en el Gran Teatro Alicia Alonso. Si el público queda satisfecho con el concierto del sábado "quiero volver, porque yo quiero cantar para toda La Habana", declaró Domingo. 

Ante las ambiguas condiciones climáticas en estos momentos le recomendaron actuar en un espacio cerrado y bajo techo, así que vino de todos modos para cumplir con una ilusión postergada demasiado tiempo, y porque ya era indispensable venir, según dijo. 

La vamos a pasar muy bien, prometió el tenor considerado una leyenda viva de la ópera y uno de los más altos exponentes del arte lírico universal. 

    

Hijo de dos cantantes de zarzuela, Plácido Domingo y Josefa Pepita Embil, el artista recuerda que días antes de cumplir ocho años de edad, en uno de los viajes de familia, estuvo en La Habana unas 48 horas, durante una escala del "Marqués de Comillas", un barco destinado al servicio de transporte entre España y América. 

Además, aclaró que ya cantó aquí, con la diva del Buena Vista Social Club, Omara Portuondo, quien lo visitó en el Hotel San Felipe . Allí entonaron juntos Quiéreme mucho, uno delas canciones icónicas de de Gonzalo Roig, quien junto a Ernesto Lecuona fue de los autores cubanos elegidos por Domingo para su concierto.

En un encuentro con la prensa nacional y extranjera, Domingo presentó a la soprano puertorriqueña Ana María Martínez, de padre cubano, y dijo que de ser necesario hubiera esperado por ella para venir aquí a compartir este concierto junto a la Orquesta Sinfónica Nacional del país caribeño.

Antes de marcharse a un ensayo abierto al cual permitiría la entrada de estudiantes de las escuelas de arte e integrantes del Teatro Lírico de Cuba, Domingo recalcó su deseo de un segundo viaje a este país y prometió darle al público todo lo que pueda.

(Fuente: Cubadebate /PL)

El ser humano llamado Eusebio Leal

El ser humano llamado Eusebio Leal

 

8:13:24 a.m. 

El presidente del Congreso mexicano de Patrimonio Mundial, Adolfo Rubio, aseguró que el ser humano centra la gigantesca obra investigativa y restauradora del historiador de La Habana, Eusebio Leal. 

Al comentar el significado de la Medalla 7 de Julio, que impuso ayer 18 de noviembre a Leal durante una gala en su honor en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, Rubio declaró a Prensa Latina que el foro con sede en San Miguel de Allende, Guanajuato, "se llena de honor al congratular al político, ensayista, investigador y restaurador cubano". 

Enfatizó en que la preocupación por los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos, los sectores menos favorecidos económicamente y la tolerancia en la sociedad constituyen la esencia del aporte universal de Leal en la restauración y conservación de la capital cubana. 

Rubio subrayó, además, que ese empeño intelectual, ético y cultural en el sentido más amplio de la palabra resulta especialmente visible en el Centro Histórico de La Habana Vieja, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Oficina de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). 

Explicó que la presea conmemora el 7 de julio de 2008, fecha de inscripción en Quebec, Canadá, de la Villa Protectora de San Miguel y el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco en la lista de patrimonio mundial de la Unesco. 

Titular del Congreso que sesiona anualmente en San Miguel de Allende, Rubio resaltó que Leal es la primera personalidad no mexicana y la sexta a quien se le confiere ese reconocimiento después de Fernando Campeán (2013), Demetrio Bilbatúa (2014), Eduardo Matos (2015), Cristina Pacheco y Miguel León-Portilla (2016), todos muy destacados en la preservación del patrimonio universal. 

(Fuente: PC)  

Plácido Domingo, un solo día en La Habana y será el de mi cumpleaños

Plácido Domingo, un solo día en La Habana y será el de mi cumpleaños

 

7:59:34 a.m.

El tenor español Plácido Domingo ofrecerá un concierto único el sábado 26 de noviembre en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Estará acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, dirigida por el estadounidense Eugene Kohn, y la soprano puertorriqueña Ana María Martínez.

El repertorio de este concierto único en la capital cubana abarcará selecciones operáticas, zarzuelas, y canciones cubanas, obras de Gonzalo Roig y Ernesto Lecuona; así como temas de ámbito cubano como Bésame mucho, de la compositora mexicana Consuelo Velázquez.

Organizado por el Ministerio de Cultura de Cuba, el Instituto Cubano de la Música y el Consejo Nacional de Artes Escénicas, el concierto de Plácido Domingo junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba será también proyectado en pantallas ubicadas en las afueras del Gran Teatro.

Plácido Domingo es uno de los más célebres cantantes del mundo. Y esa popularidad se la debe sobre todo a su desempeño junto al italiano Luciano Pavarotti y el español José Carreras en el reconocido grupo de Los tres tenores.

Domingo, quien es uno de los mejores intérpretes operísticos de los últimos años, ha protagonizado decenas de óperas en los principales teatros del mundo, ha cantado con las grandes compañías y figuras del arte lírico.

Su espectro vocal es amplio, lo que le ha permitido asumir roles concebidos para tenor o barítono. También ha incursionado en la canción hispanoamericana y son particularmente reconocidas sus interpretaciones de antológicos temas de la música española, mexicana y cubana.

Plácido Domingo es también director de orquesta, productor y compositor. Actualmente dirige la Ópera Nacional de Washington y la Ópera de Los Ángeles. Por su carisma y talento, siempre deja una estela de cariño y admiración en el público. En sus conciertos, ha recibido algunas de las más largas ovaciones de la historia.

(Fuente: RHC)

Intercambian bailarinas Alicia Alonso y Misty Copeland

Intercambian bailarinas Alicia Alonso y Misty Copeland

 

9:40:50 a.m. 

La directora general del Ballet Nacional de Cuba (BNC), Alicia Alonso  intercambió este miércoles con Misty Copeland, del American Ballet Theatre (ABT), quien se encuentra en Cuba como parte de un programa de intercambio cultural entre los gobiernos de la isla y los Estados Unidos. 

Copeland se dirigió a Alonso con la admiración y el respeto que figuras como Alonso despiertan en quienes hacen del ballet una forma de vida. “Estoy muy emocionada por estar aquí con usted”, expresó Misty, así como Alicia le preguntó por su estancia en La Habana y sobre el trato recibido durante la visita. 

Asimismo, la Directora General del BNC sugirió algunas pautas a la bailarina sobre la representación de Gisell, un personaje icónico en la carrera artística de Alicia Alonso y que Copeland interpretará por primera vez en el ABT, compañía en la que la fundadora del BNC brilló por casi dos décadas. 

“Es muy sencillo, no estés nerviosa, asegura tus piernas y sonríe, siempre sonríe”, propuso Alicia, consejo tomado por Misty, quien agregó al final del encuentro: “Creo que eso lo puedo hacer”. 

El respeto y el agradecimiento hacia Alicia Alonso por parte de bailarines de distintas compañías internacionales, en esta ocasión por la mediática Misty Copeland, constituyen un reconocimiento no solo a la Prima ballerina, sino a los logros de todo un sistema cubano de cultura. 

(Fuente: PC)

 

 

 

El Bastión y una nueva manipulación mediática contra Cuba

El Bastión y una nueva manipulación mediática contra Cuba


6:07:08 a.m.

Por José Manzaneda*

Tras el triunfo de Trump, Cuba organiza un ejercicio militar de tres días contra “acciones del enemigo”, titulaba el diario argentino Clarín. “Horas después del triunfo de Donald Trump, el régimen cubano anunció maniobras militares”, leíamos en Infobae. “Saludando a Trump a cañonazos” encabezaba El Nuevo Herald de Miami.

El diario español El País, por su lado, en un trabajo titulado “Maniobras militares y políticas en Cuba”, sentenciaba que “las maniobras militares anunciadas por Cuba (…) parecen subrayar que el régimen también está dispuesto a regresar a las barricadas ideológicas”.

Curioso. Porque estas “maniobras militares” cubanas —el llamado Ejercicio Estratégico Bastión 2016— se realizan en la Isla cada cuatro años, siempre en el mes de noviembre. Y la fecha exacta para este año fue anunciada por el Presidente Raúl Castro, el pasado 16 de Abril. Es decir, ¡hace siete meses!

El Ejercicio Bastión y la doctrina cubana de “Guerra de todo el Pueblo” no es ningún “mensaje político” coyuntural. Es el entrenamiento y movilización masiva de tropas, reservistas y población civil de toda la Isla para enfrentar la posibilidad de una agresión militar, que ya tuvo un intento frustrado en abril de 1961. Su primera edición fue realizada en 1980, en el contexto de la política agresiva y militarista de Ronald Reagan.

Y esto —al parecer— no ha hecho más que empezar.

*Periodista. Vive en el País Vasco y es el director de la webtv Cuba Información.

 (Fuente: Cubadebate/Cubainformación)

 

 

 

Cuba indulta a 787 sancionados

Cuba indulta a 787 sancionados


6:19:05 a.m.

El Consejo de Estado de la República de Cuba, en respuesta al llamado del Papa Francisco a los jefes de Estado en el Año Santo de la Misericordia, acordó por razones humanitarias indultar a 787 sancionados. Se incluyeron en este indulto a mujeres, jóvenes, enfermos, y otras categorías. (Foto: Silvio Rodríguez brindó su arte en el Centro Penitenciario Combinado del Este, 16 de octubre de 2016. Foto: Iván Soca / Cubadebate) 

Para ello se tuvo en cuenta las características de los hechos por los que fueron sancionados, la conducta durante el cumplimiento de la sanción y el tiempo extinguido de la pena. 

También se incluyeron en este indulto a mujeres, jóvenes, enfermos, y otras categorías. 

Como en ocasiones anteriores, fueron excluidos sancionados por delitos de Asesinato, Homicidio, Corrupción de Menores, Violación, Tráfico de Drogas y otros de extrema peligrosidad. 

El Consejo de Estado evaluó además el cumplimiento de la política penitenciaria, corroborando que de manera sistemática el Tribunal Supremo Popular, la Fiscalía General de la República y el Ministerio del Interior, analizan la posible excarcelación anticipada de personas privadas de libertad, mediante lo cual un alto por ciento de estas egresan antes del término de cumplimiento. 

(Fuente: Cubadebate)