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Llegó a Cuba primer vuelo de servicio postal directo desde EE.UU.

Llegó a Cuba primer vuelo de servicio postal directo desde EE.UU.

 

9:16:50 p.m.   

El servicio de correo postal directo entre Estados Unidos y Cuba se restableció hoy con el arribo a la isla del vuelo inaugural proveniente de territorio norteamericano, anunció hoy una alta funcionaria de la Cancillería local. 

La directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, informó en su cuenta de la red social Twitter@JosefinaVidalF que se trata del primer viaje de ese tipo realizado entre los dos países en casi 50 años. 

De acuerdo con la Agencia Cubana de Noticias (ACN), poco después de las 10:00, hora local, llegó a la terminal de Aerovaradero, en el aeropuerto internacional José Martí de esta capital, la aeronave modelo SAAB 340 de la compañía IBC Airways que trasladó la carga postal. 

Carlos Rodríguez, inspector de la Seguridad Postal del servicio de correos de Estados Unidos, entregó simbólicamente al presidente de Correos de Cuba, Carlos Asencio, la carta que reinaugura el intercambio entre ambos países. 

Al mismo tiempo, le dio una muestra del matasellos diseñado para la ocasión y expresó que con lo sucedido este miércoles se está haciendo historia. 

Según informó a la ACN la vicepresidenta primera del Grupo Empresarial Correos de Cuba, Zoraya Bravo, los vuelos se realizarán tres veces a la semana —lunes, miércoles y viernes— con salida desde Miami, Florida, a partir del 25 de marzo próximo. 

La víspera el Grupo Empresarial Correos de Cuba dio a conocer que el servicio entre las dos naciones se reiniciaría hoy con este primer viaje, a partir del cual será posible el envío en ambas direcciones de correspondencia, encomiendas postales, mensajería y paquetería expresa. 

Una nota difundida por esa entidad indicó que, tras casi cinco décadas sin disponerse de ese servicio y luego de coordinar los detalles técnicos, operativos y de seguridad para su puesta en marcha, este se restablecerá mediante la implementación de un Plan Piloto, que debe instituirse con carácter permanente en el futuro. 

El Grupo precisó que los envíos podrán realizarse a través de las oficinas de correo postal en ambas naciones. 

(Fuente: PL)

Desde mañana, cambios parciales en régimen de sanciones de EE.UU. contra Cuba

Desde mañana, cambios parciales en régimen de sanciones de EE.UU. contra Cuba

 

5:39:45 p.m. 

Los departamentos del Tesoro y Comercio de Estados Unidos anunciaron hoy nuevas regulaciones que modifican las sanciones contra Cuba, aunque mantienen el cuerpo principal del bloqueo económico, comercial y financiero. 

Las medidas, que entrarán en vigor mañana, permitirían las visitas individuales de los estadounidenses en los llamados contactos educacionales "pueblo a pueblo", y levantarían de forma parcial las restricciones al uso del dólar norteamericano en transacciones de la Isla con bancos de este país. 

En la actualidad, las leyes estadounidenses permiten a sus ciudadanos realizar viajes a la mayor de las Antillas en grupos, pero a partir de mañana podrán hacerlo por sí solos, aunque el turismo sigue prohibido por el cuerpo principal de las leyes del bloqueo, que solo el Congreso puede eliminar. 

El secretario del Tesoro, Jacob J. Lew, señaló este martes que las nuevas disposiciones constituyen una continuidad de los pasos que se dieron en los últimos 15 meses para romper las barreras entre los dos países, "empoderar al pueblo cubano y dar un nuevo curso en las relaciones Cuba-Estados Unidos". 

La persecución a las transacciones financieras internacionales cubanas es uno de los principales obstáculos al desarrollo de los vínculos comerciales entre las dos naciones vecinas. 

El Gobierno estadounidense impuso recientemente una multa por 304 mil 706 dólares a la compañía norteamericana Halliburton, dedicada a la prestación de servicios en yacimientos petroleros, por realizar negocios con la empresa Cuba Petróleo. 

Desde el anuncio de su cambio de política hacia La Habana el 17 de diciembre de 2014, Washington impuso castigos similares a cinco entidades estadounidenses y tres de otras naciones por casi tres mil millones de dólares. 

El presidente Barack Obama realizará una visita oficial a Cuba del 20 al 22 de marzo, la primera de un mandatario del país norteño desde que estuvo en La Habana Calvin Coolidge, en 1928. 

Cuba y Estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015 y convirtieron en embajadas las secciones de intereses que funcionaban en las respectivas capitales desde septiembre de 1977. 

Las autoridades cubanas consideran que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra la isla desde hace más de medio siglo es el principal escollo para llegar a la normalización de los nexos bilaterales. 

(Fuente: RCA / PL)

 

 

 

Más de 20 miembros del Congreso viajarán con Obama a Cuba

Más de 20 miembros del Congreso viajarán con Obama a Cuba


11:44:36 p.m.

Una delegación de 23 miembros del Congreso de EE.UU., entre los que destaca la líder demócrata Nancy Pelosi y el senador republicano Jeff Flake, se unirá al presidente Barack Obama en su visita a Cuba, entre el 21 y el 22 de marzo, indicaron hoy a Efe fuentes demócratas y fuentes del Senado. 

Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, encabezó el primer viaje oficial a Cuba de una delegación de la Cámara Baja en febrero de 2015 y ahora volverá a la isla con otros 16 miembros de esta cámara, informaron fuentes demócratas.

La lista de representantes de la Cámara Baja que viajará a Cuba incluye a influyentes legisladores como Steve Cohen, Barbara Lee y Jim McGovern, veteranos defensores de un acercamiento entre los dos países y que ya acompañaron en 2015 al secretario de Estado John Kerry en la inauguración de la embajada de EE.UU. en La Habana.

El presidente del Caucus Demócrata, Xavier Becerra, también viajará a Cuba junto a otros legisladores como Sam Farr, Rosa DeLauro, David Cicilline y Eliot Engel, el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara baja, detallaron fuentes demócratas.

En este viaje, símbolo de las nuevas relaciones entre Washington y La Habana, también participará un grupo de seis senadores, entre los que figuran los demócratas Amy Klobuchar, Dick Durbin, Heidi Heitkamp, Tom Udall, indicaron a Efe fuentes de la Cámara Alta.

La lista de senadores incluye también al republicano Jeff Flake y al demócrata Patrick Leahy, que juntos encarnaron una unión bipartidista dentro del Capitolio para abogar por una nueva era de entendimiento entre La Habana y Washington.

(Fuente: Cubadebate/EFE) 

 

 

 

 

La visita a Cuba del presidente Barack Obama

La visita a Cuba del presidente Barack Obama

 

11:40:57 a.m. 

Artículo editorial publicado en Granma 

Cuba ratifica su voluntad de avanzar en las relaciones con los Estados Unidos, sobre la base de la observancia de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. 

El presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, realizará una visita oficial a Cuba entre el 20 y el 22 de marzo próximos. 

Será la segunda ocasión que un mandatario estadounidense llega a nuestro archipiélago. Antes solo lo hizo Calvin Coolidge, quien desembarcó en La Habana en enero de 1928. Arribó a bordo de un buque de guerra para asistir a la VI Conferencia Panamericana, que se efectuaba por aquellos días bajo los auspicios de un personaje local de infausta memoria, Gerardo Machado. Esta será la primera vez que un Presidente de los Estados Unidos viene a una Cuba dueña de su soberanía y con una Revolución en el poder, encabezada por su liderazgo histórico. 

Este hecho se inserta en el proceso iniciado el 17 de diciembre de 2014, cuando el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Cas­tro Ruz y el presidente Barack Obama, anunciaron simultáneamente la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas, rotas por los Estados Unidos casi 54 años antes. Forma parte del complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, que apenas se inicia y que ha avanzado sobre el único terreno posible y justo: el respeto, la igualdad, la reciprocidad y el reconocimiento de la legitimidad de nuestro gobierno. 

Se ha llegado a este momento como resultado de la heroica resistencia del pueblo cubano y su lealtad a los principios, la defensa de la independencia y la soberanía nacionales, en primerísimo lugar. Tales valores, no negociados en más de 50 años, condujeron al actual gobierno de los Estados Unidos a admitir los daños severos que el bloqueo ha causado a nuestra población y al reconocimiento del fracaso de la política de abierta hostilidad hacia la Revolución. Ni la fuerza, ni la coerción económica, ni el aislamiento lograron imponer a Cuba una condición contraria a sus aspiraciones forjadas en casi siglo y medio de heroicas luchas. 

El actual proceso con los Estados Unidos ha sido posible también gracias a la inquebrantable solidaridad internacional, en particular, de los gobiernos y pueblos latinoamericanos y caribeños, que colocaron a los Estados Unidos en una situación de aislamiento insostenible. “Como la plata en las raíces de Los Andes” —tal como expresara nuestro Héroe Nacional José Martí en su ensayo “Nuestra América”—, América Latina y el Caribe, fuertemente unidos, reclamaron el cambio de la política hacia Cuba. Esta demanda regional se patentizó de manera inequívoca en las Cumbres de las Américas de Puerto España, Trinidad y Tobago, en 2009, y de Cartagena, Colombia, en 2012, cuando to­dos los países de la región exigieron unánime y categóricamente el levantamiento del bloqueo y la participación de nuestro país en la VII cita hemisférica de Panamá, en 2015, a la que por primera vez asistió una delegación cubana, encabezada por Raúl. 

Desde los anuncios de diciembre de 2014, Cuba y los Estados Unidos han dado pasos hacia la mejoría del contexto bilateral. 

El 20 de julio de 2015, quedaron oficialmente restablecidas las relaciones diplomáticas, con el compromiso de desarrollarlas sobre la base del respeto, la cooperación y la observancia de los principios del Derecho Internacional. 

Han tenido lugar dos encuentros entre los Presidentes de ambos países, además de intercambios de visitas de ministros y otros contactos de funcionarios de alto nivel. La cooperación en disímiles áreas de beneficio mutuo avanza y se abren espacios de discusión, que permiten un diálogo sobre temas de interés bilateral y multilateral, incluyendo aquellos en los que tenemos diferentes concepciones. 

El mandatario estadounidense será bienvenido por el Gobierno de Cuba y su pueblo con la hospitalidad que los distingue y será tratado con toda consideración y respeto, como Jefe de Estado. 

Esta será una oportunidad para que el Presidente de los Estados Unidos aprecie directamente una nación enfrascada en su desarrollo económico y social, y en el mejoramiento del bienestar de sus ciudadanos. Este pueblo disfruta derechos y puede exhibir logros que constituyen una quimera para muchos países del mundo, a pesar de las limitaciones que se derivan de su condición de país bloqueado y subdesarrollado, lo cual le ha merecido el reconocimiento y el respeto internacionales. 

Personalidades de talla mundial como el Papa Francisco y el Patriarca Kirill describieron a esta isla, en su declaración conjunta emitida en La Habana en febrero, como “un símbolo de esperanza del Nuevo Mundo”. El presidente francés, François Hollande afirmó recientemente que “Cuba es respetada y escuchada en toda América Latina” y elogió su capacidad de resistencia ante las más difíciles pruebas. El líder sudafricano Nelson Mandela tuvo siempre para Cuba palabras de profundo agradecimiento: “Nosotros en África —dijo en Matanzas, el 26 de julio de 1991— estamos acostumbrados a ser víctimas de otros países que quieren desgajar nuestro territorio o subvertir nuestra soberanía. En la historia de África no existe otro caso de un pueblo (como el cubano) que se haya alzado en defensa de uno de nosotros”. 

Obama se encontrará con un país que contribuye activamente a la paz y la estabilidad regional y mundial, y que comparte con otros pueblos no lo que le sobra, sino los modestos recursos con que cuenta, haciendo de la solidaridad un elemento esencial de su razón de ser y del bienestar de la humanidad, como nos legara Martí, uno de los objetivos fundamentales de su política internacional. 

También tendrá la ocasión de conocer a un pueblo noble, amistoso y digno, con un alto sentido del patriotismo y la unidad nacional, que siempre ha luchado por un futuro mejor a pesar de las adversidades que ha tenido que enfrentar. El presidente de los Estados Unidos será recibido por un pueblo revolucionario, con una profunda cultura política, que es resultado de una larga tradición de lucha por su verdadera y definitiva independencia, primero contra el colonialismo español y después contra la dominación imperialista de los Estados Unidos; una lucha en la que sus mejores hijos han derramado su sangre y han asumido todos los riesgos. Un pueblo que nunca claudicará en la defensa de sus principios y de la vasta obra de su Revolución, que sigue sin vacilación el ejemplo de Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, Antonio Maceo, Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, Antonio Guiteras y Ernesto Che Guevara, entre muchos otros. 

Este también es un pueblo al que lo unen lazos históricos, culturales y afectivos con el estadounidense, cuya figura paradigmática, el escritor Ernest Hemingway, recibió el Nobel de Literatura por una novela ambientada en Cuba. Un pueblo que muestra gratitud hacia aquellos hijos de los Estados Unidos que, como Thomas Jordan [1], Henry Reeve, Winchester Osgood [2] y Frederick Funston [3], combatieron junto al Ejército Libertador en nuestras guerras por la independencia de España; y a los que en época más reciente se opusieron a las agresiones contra Cuba, desafiaron el bloqueo, como el Reverendo Lucius Walker, para traer su ayuda solidaria a nuestro pueblo, y apoyaron el regreso a la Patria del niño Elián González y de nuestros Cinco Héroes. De Martí aprendimos a admirar a la patria de Lincoln y a repudiar a Cutting [4]. 

Vale recordar las palabras del Líder histórico de la Revolución Cubana, el Co­mandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 11 de septiembre de 2001, cuando afirmó: “Hoy es un día de tragedia para Estados Unidos. Ustedes saben bien que aquí jamás se ha sembrado odio contra el pueblo norteamericano. Quizás, precisamente por su cultura y por su falta de complejos, al sentirse plenamente libre, con patria y sin amo, Cuba sea el país donde se trate con más respeto a los ciudadanos norteamericanos. Nunca hemos predicado ningún género de odios nacionales, ni cosas parecidas al fanatismo, por eso somos tan fuertes, porque basamos nuestra conducta en principios y en ideas, y tratamos con gran respeto —y ellos se percatan de eso— a cada ciudadano norteamericano que visita a nuestro país”. 

Este es el pueblo que recibirá al presidente Barack Obama, orgulloso de su historia, sus raíces, su cultura nacional y confiado en que un futuro mejor es posible. Una nación que asume con serenidad y determinación la eta­pa actual en las relaciones con los Estados Uni­dos, que reconoce las oportunidades y también los problemas no resueltos entre ambos países. 

La visita del Presidente de los Estados Uni­dos será un paso importante en el proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales. Hay que recordar que Obama, como lo hizo antes James Carter, se ha propuesto, desde el ejercicio de sus facultades presidenciales, trabajar para normalizar los vínculos con Cuba y, en consecuencia, ha realizado acciones concretas en esta dirección. 

Sin embargo, para llegar a la normalización queda un largo y complejo camino por recorrer, que requerirá de la solución de asuntos claves que se han acumulado por más de cinco décadas y que profundizaron el carácter confrontacional de los vínculos entre los dos países. Tales problemas no se resolverán de la noche a la mañana, ni con una visita presidencial. 

Para normalizar las relaciones con los Estados Unidos será determinante que se levante el bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca privaciones al pueblo cubano y es el principal obstáculo para el desarrollo de la economía de nuestro país. 

Debe reconocerse la posición reiterada del presidente Barack Obama de que el bloqueo tiene que ser eliminado y sus llamados al Congreso para que lo levante. Este es también un reclamo mayoritario y creciente de la opinión pública estadounidense, y casi unánime de la comunidad internacional, que en 24 ocasiones consecutivas ha aprobado en la Asamblea General de las Naciones Unidas la resolución cubana “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. 

El mandatario estadounidense ha adoptado medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, que son positivas. Altos funcionarios de su gobierno han dicho que están en estudio otras. Sin embargo, no ha sido posible implementar una buena parte de las medidas, por su alcance limitado, por la persistencia de otras regulaciones y por los efectos intimidatorios del bloqueo en su conjunto, que ha sido aplicado duramente por más de cincuenta años. 

Resulta paradójico que, por una parte, el gobierno tome medidas y que, por otra, arrecie las sanciones contra Cuba, que afectan la vida cotidiana de nuestro pueblo. 

La realidad sigue mostrando que el bloqueo se mantiene y se aplica con rigor y con un marcado alcance extraterritorial, lo cual tiene efectos disuasivos para las empresas y los bancos de los Estados Unidos y de otros países. Ejemplo de ello son las multas multimillonarias que se continúan imponiendo a compañías y entidades bancarias estadounidenses y de otras nacionalidades por relacionarse con Cuba; la denegación de servicios y el cierre de operaciones financieras de bancos internacionales con nuestro país; y la congelación de transferencias legítimas de fondos hacia y desde Cuba, incluso en monedas distintas al dólar estadounidense. 

El pueblo de Cuba espera que la visita del mandatario estadounidense consolide su voluntad de involucrarse activamente en un debate a fondo con el Congreso para el levantamiento del bloqueo y que entretanto, continúe haciendo uso de sus prerrogativas ejecutivas para modificar tanto como sea posible su aplicación, sin necesidad de una acción legislativa. 

Otros asuntos que son lesivos a la soberanía cubana también tendrán que ser resueltos para poder alcanzar relaciones normales entre los dos países. El territorio ocupado por la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, en contra de la voluntad de nuestro gobierno y pueblo, tiene que ser devuelto a Cuba, cumpliendo el deseo unánime de los cubanos desde hace más de cien años. Deben ser eliminados los programas injerencistas dirigidos a provocar situaciones de desestabilización y cambios en el orden político, económico y social de nuestro país. La política de “cambio de ré­gimen” tiene que ser definitivamente sepultada. 

Asimismo, debe abandonarse la pretensión de fabricar una oposición política interna, sufragada con dinero de los contribuyentes estadounidenses. Tendrá que ponérsele término a las agresiones radiales y televisivas contra Cuba en franca violación del Derecho Internacional y al uso ilegítimo de las telecomunicaciones con objetivos políticos, reconociendo que el fin no es ejercer una determinada influencia sobre la sociedad cubana, sino poner las tecnologías en función del desarrollo y el conocimiento. 

El trato migratorio preferencial que reciben nuestros ciudadanos, en virtud de la Ley de Ajuste Cubano y de la política de pies secos-pies mojados, causa pérdidas de vidas humanas y alienta la emigración ilegal y el tráfico de personas, además de generar problemas a terceros países. Esta situación debe ser modificada, como habría que cancelar el programa de “parole” para profesionales médicos cubanos, que priva al país de recursos humanos vitales para atender la salud de nuestro pueblo y afecta a los beneficiarios de la cooperación de Cuba con naciones que la necesitan. Asimismo, debe cambiarse la política que pone como condición a los atletas cubanos romper con su país para poder jugar en las Ligas de los Estados Unidos.

Estas políticas del pasado son incongruentes con la nueva etapa que el gobierno de los Estados Unidos ha iniciado con nuestro país. Todas son anteriores al presidente Obama, pero él podría modificar algunas de ellas por decisión ejecutiva y otras eliminarlas totalmente.

Cuba se ha involucrado en la construcción de una nueva relación con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía y comprometida con sus ideales de justicia social y solidaridad. Nadie puede pretender que para ello, tengamos que renunciar a uno solo de sus principios, ceder un ápice en su defensa, ni abandonar lo proclamado en la Constitución: “Las relaciones económicas, diplomáticas con cualquier otro Estado no podrán jamás ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera”.

No se puede albergar tampoco la menor duda respecto al apego irrestricto de Cuba a sus ideales revolucionarios y antimperialistas, y a su política exterior comprometida con las causas justas del mundo, la defensa de la autodeterminación de los pueblos y el tradicional apoyo a nuestros países hermanos.

Como expresó la última Declaración del Gobierno Revolucionario, es y será inamovible nuestra solidaridad con la República Bo­livariana de Venezuela, el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro y el pueblo bolivariano y chavista, que lucha por seguir su propio camino y enfrenta sistemáticos intentos de desestabilización y sanciones unilaterales establecidas por la Orden Ejecutiva infundada e injusta de marzo de 2015 que fue condenada por América Latina y el Caribe. La notificación emitida el pasado 3 de marzo prorrogando la llamada “Emergencia Nacional” y las sanciones, es una intromisión directa e inaceptable en los asuntos internos de Venezuela y en su soberanía. Aquella Orden debe ser abolida y esto será un reclamo permanente y firme de Cuba.

Como señalara el General de Ejército Raúl Castro, “no renunciaremos a nuestros ideales de independencia y justicia social, ni claudicaremos en uno solo de nuestros principios, ni cederemos un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.  No nos dejaremos presionar en nuestros asuntos internos. Nos hemos ganado este derecho soberano con grandes sacrificios y al precio de los mayores riesgos”.

Llegamos hasta aquí, reiteramos una vez más, por la defensa de nuestras convicciones y porque nos asiste la razón y la justicia.

Cuba ratifica su voluntad de avanzar en las relaciones con los Estados Unidos, sobre la base de la observancia de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la región, que incluyen el respeto absoluto a su independencia y soberanía, el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural sin injerencias de ninguna forma; la igualdad y la reciprocidad.

Cuba reitera a su vez, plena disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada. Convivir no significa tener que renunciar a las ideas en las cuales creemos y que nos han traído hasta aquí, a nuestro socialismo, a nuestra historia, a nuestra cultura.

Las profundas diferencias de concepciones entre Cuba y los Estados Unidos sobre los modelos políticos, la democracia, el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, las relaciones internacionales, la paz y la estabilidad mundial, entre otros, persistirán.

Cuba defiende la indivisibilidad, interdependencia y universalidad de los derechos humanos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Estamos convencidos que es obligación de los gobiernos defender y garantizar el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, el salario igual por trabajo igual, el derecho de los niños, así como el derecho a la alimentación y al desarrollo. Rechazamos la manipulación política y el doble rasero sobre los derechos humanos, que deben cesar. Cuba, que se ha adherido a 44 instrumentos internacionales en esta materia, mientras que los Estados Unidos solo han suscrito 18, tiene mucho que opinar, que defender y que mostrar.

De lo que se trata en nuestros vínculos con los Estados Unidos, es que ambos países respeten sus diferencias y creen una relación ba­sada en el beneficio de ambos pueblos.

Independientemente de los avances que se puedan alcanzar en los vínculos con los Estados Unidos, el pueblo cubano seguirá adelante. Con nuestros propios esfuerzos y probada capacidad y creatividad, continuaremos trabajando por el desarrollo del país y el bienestar de los cubanos. No cejaremos en la demanda por el levantamiento del bloqueo que tan­to daño nos ha hecho y hace. Persistiremos en llevar adelante el proceso de actualización del modelo económico y social que hemos elegido, y de construcción de un socialismo próspero y sostenible para consolidar los logros de la Revolución.

Un camino soberanamente escogido y que seguramente será ratificado en el VII Congreso del Partido Comunista, con Fidel y Raúl en la victoria.

Esta es la Cuba que dará respetuosa bienvenida al presidente Obama.

[1] Mayor General, Jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador (1869).
[2] Comandante. Cayó en combate en el sitio a Guáimaro, el 28 de octubre de 1896.
[3] Coronel artillero, a las órdenes de Calixto García.
[4] Personaje que en 1886 atizó el odio y la agresión contra México.

 

 

 

Kerry viajará con Obama a Cuba

Kerry viajará con Obama a Cuba

               

6:24:37 a.m. 

El secretario estadounidense de Estado, John Kerry, conversó telefónicamente este viernes con el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, y le informó que viajará a La Habana acompañando al presidente Barack Obama y no antes, como tenía previsto, anunció un vocero del Departamento de Estado. 

La semana pasada, al hablar ante una comisión del Senado, Kerry había revelado que pretendía viajar a la capital cubana antes de la visita del mandatario, pero según el vocero John Kirby cuestiones de agenda obligaron a una modificación de los planes. 

Obama realizará el 21 y 22 de marzo una histórica visita a Cuba, sellando así la reaproximación entre Washington y La Habana después de más de medio siglo de ruptura, aislamiento y desconfianza. 

Según Kirby, durante su diálogo Kerry y Rodríguez “reiteraron su compromiso” para que la visita de Obama a La Habana “sea un éxito” y mantener el esfuerzo para que “el camino a la normalización de relaciones siga en la dirección que ya ha tomado“. 

(Fuente: Cubadebate)

 

MINREX: Cuba responde a EEUU en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

MINREX: Cuba responde a EEUU en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

 

6:09:34 a.m.

El Consejo de Derechos Humanos, que sesiona actualmente en Ginebra, escuchó en la mañana de este miércoles, un grupo de intervenciones de jefes de delegaciones ante ese órgano de las Naciones Unidas.

Entre ellas, estuvo la pronunciada por el Sr. Antony Blinken, Subsecretario de Estado de los Estados Unidos quien, como es habitual, realizó críticas a un grupo de países, entre los que destacaron Venezuela, China, Rusia y, no podía faltar, Cuba.

Sobre Venezuela, llamó a la liberación de Leopoldo López y Antonio Ledezma, en prisión en el país suramericano por delitos contra el pueblo venezolano, entre ellos los asesinatos cometidos durante las “guarimbas” con las que se intentó desestabilizar a la sociedad venezolana.

A China, sometida a una fuerte propaganda occidental la acusó, entre otras cosas, de amenazar con la expulsión o con la no renovación de sus visados, a periodistas extranjeros, culpables de dicha ofensiva propagandística; y a Rusia de la incorporación de Crimea, medida adoptada por dicho país ante las acciones de la OTAN en sus fronteras.

Con respecto a nuestro país, en las vísperas de la visita del Presidente de los Estados Unidos, dijo que el Presidente Obama enfatizará sobre la importancia de que el pueblo cubano sea libre de elegir a sus dirigentes, de expresar sus ideas y de que la sociedad civil pueda florecer, obviando que ya el pueblo cubano decidió libremente su destino el primero de enero de 1959.

Curiosamente, el Sr. Blinken, quién no olvidó en su discurso incluir una apología a Israel, culpable de graves crímenes contra el pueblo palestino en los territorios que ocupa desde 1967 y en la Franja de Gaza, sí olvidó hacer mención a las serias violaciones que se cometen a diario en su propio país y en otros, donde la situación de los migrantes y refugiados se torna cada día más onerosa.

La delegación cubana, encabezada por el compañero Pedro Núñez Mosquera, Director General de Asuntos Multilaterales y del Derecho Internacional, sí lo tuvo muy presente, al criticar con fuerza la discriminación racial, la violencia policial, el maltrato a los inmigrantes y la tortura a detenidos, como ocurre en el centro de detenciones que el gobierno de los Estados Unidos opera en el territorio ilegalmente ocupado en la provincia cubana de Guantánamo y en su propio país.

Al mismo tiempo, resaltó la necesidad de que se ponga fin, sin demora, al bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos aplica contra Cuba, que es la principal violación que se comete contra los derechos humanos de todo un pueblo, y que durante los últimos meses se ha agudizado con la imposición de sanciones millonarias contra entidades bancarias y financieras internacionales, con el fin de intimidarlas y obstaculizar las transacciones económicas y financieras de Cuba. 

El Consejo de Derechos Humanos, que ahora cumple diez años, debe estar destinado, en virtud de lo que establece la Carta de las Naciones Unidas, como correctamente apuntó la delegación cubana en Ginebra, a promover la cooperación entre las naciones para la promoción y protección de dichos derechos, incluidos el derecho al desarrollo, a la alimentación, a la salud y a la cultura, y no para ser utilizado, de manera selectiva, politizada y discriminatoria, contra países que no son afines al gobierno de los Estados Unidos.

(Fuente: Cubadebate)

Barack Obama asistirá al partido de béisbol de los Rays en Cuba

Barack Obama asistirá al partido de béisbol de los Rays en Cuba


2:43:31 p.m.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asistirá al partido amistoso de béisbol entre Los Rays de Tampa (Florida) y el equipo nacional de Cuba durante su visita a la isla entre el 21 y 22 de marzo, según informó uno de sus asesores.

En un mensaje en su cuenta de Twitter, el asesor adjunto de seguridad nacional de Obama, Ben Rhodes, anunció que el mandatario presenciará el partido, que se disputará el 22 de marzo en el estadio Latinoamericano de La Habana.

Se trata de la primera visita de un equipo de las Grandes Ligas de EEUU (MLB, por sus siglas en inglés) a la isla desde 1999, el cual va a ser trasmitido en directo por la televisión estadunidense.

La visita de Obama, es también la primera oficial a Cuba de un Presidente de EEUU en funciones en los últimos 88 años.

Los Tampa Bay Rays es un equipo de Béisbol profesional de las Grandes Ligas con sede en St. Petersburgo, Florida. Fue fundado 1998.

(Fuente: EFE)

 

 

Guantánamo: lo que ocultan las promesas no cumplidas por Obama

Guantánamo: lo que ocultan las promesas no cumplidas por Obama

 

6:52:04 a.m. 

La propuesta es enviar a los detenidos que tienen el visto bueno de Defensa para ser puestos en libertad a terceros países y trasladar al resto a alguna prisión dentro de Estados Unidos. 

El gobierno de Obama presentó un plan al Pentágono para el cierre de la cárcel de Guantánamo, donde se encuentran 91 “terroristas” y que en su momento de mayor ocupación albergó a 779 prisioneros. La propuesta es enviar a los detenidos que tienen el visto bueno de Defensa para ser puestos en libertad a terceros países y trasladar al resto a alguna prisión dentro de Estados Unidos (cárceles que se encuentran en Carolina del Sur, Kansas y Colorado). 

Esto último cuenta con la desaprobación del Congreso desde hace tiempo.  De modo que las opciones son las siguientes: 1) que el Congreso revoque la ley de defensa del 2010 en la que se prohíbe el traslado de los prisioneros de Guantánamo a EEUU; 2) que Obama traslade a los prisioneros apelando al poder que le da la Constitución, si logra reducir el número de detenidos a aquellos que no podrían ser trasladados, es decir, algo así como 40 hombres; 3) dejar la cárcel en funcionamiento a ver qué decide el nuevo presidente [1]. 

Con respecto a la opción 2), hay que recordar que el Ejecutivo apeló a su poder para abrirla, pero ahora parece improbable que lo utilice para cerrarla [2]. Obama se basó en este poder para ordenar el bombardeo de fuerzas de EEUU a Siria, sin autorización del Congreso y violando las leyes internacionales;  también apeló a su poder extraordinario para expandir la vigilancia del Estado en las redes, a los fines de recolectar información sobre potenciales terroristas (emails, chats, mensajes, llamadas, etc.) al interior del territorio estadounidense. Pero para cerrar Guantánamo esperará el apoyo del Congreso (aunque los antecedentes muestran la escasa probabilidad de contar con esta ayuda). 

El asunto de Guantánamo adquirió visibilidad hace unos años, cuando el senado presentó un informe con las estrategias de tortura para la obtención de información por parte de la CIA en la guerra contra el terrorismo, dando cuenta de los abusos que se llevan a cabo en prisiones como la de Guantánamo [3]. En su momento, se asumió que el abuso a los Derechos Humanos había sido “brutal” y “profundamente erróneo” [4] y Obama declaró: “Continuaré usando mi autoridad como presidente para garantizar que nunca más recurramos a estos métodos”. 

Sin embargo nada sucedió, dejando claro que una cosa es llegar al gobierno y otra muy distinta es tener el poder[5] suficiente como para doblegar la voluntad de los mandos militares que son los que ostentan buena parte de la toma de decisión en un país gobernado por una élite poderosa que opera tras una fachada de democracia pluralista perfecta. 

Esta élite del poder (cúpula de la clase dominante) está compuesta también por un núcleo de empresarios cuyos intereses están directamente asociados al “despegue” del “complejo-industrial carcelario” de EEUU en las últimas décadas. 

Este concepto se utiliza para dar cuenta de los intereses compartidos entre gobierno y empresas que utilizan la vigilancia, el poder de policía y la cárcel como soluciones a problemas que en realidad, encuentran su raíz en cuestiones económicas, sociales y políticas [6]. Este complejo industrial carcelario es promovido por el Estado y administrado por empresas como Corrections Corp of America (CCA) y GEO Group, líderes en la alianza de la industria correccional, con un negocio de 70 mil millones anuales [7]. 

Uno de los argumentos reales (y no en el plano de la supuesta preocupación ética que genera la tortura) para cerrar Guantánamo es que cada preso cuesta a las arcas estadounidenses una media de 4.4 millones de dólares al año. 

Esto no es una excepción, pues al interior de EEUU, sólo en 2010 se han gastado 80 mil millones de dólares en el complejo-industrial carcelario [8]. Estados Unidos es líder en cantidad de presos, 2.2 millones de personas en la cárcel y más de 4.8 millones en libertad condicional (China cuenta con 1.7 millones de presos y Rusia con 670,000). Los negros y latinoamericanos son los presos preferidos, conformando el 39% de los presos [9]. 

Ante este escenario, el cierre de Guantánamo puede ser analizado como parte de una problemática mucho más profunda ya que pone en discusión no sólo las estrategias “válidas” para luchar contra el “terrorismo” a nivel internacional, sino que remite a la pregunta de quiénes “mandan” en EEUU y los negocios e intereses detrás del encarcelamiento masivo; qué sociedad pretende construir (o destruir) la clase dominante estadounidense. Esto es nada menos que preocupante cuando son estos sectores los que presionan para elaborar y poner las reglas sobre la democracia y la justicia a nivel internacional; además de ser cuestiones de por sí inquietantes en un año electoral. 

(Fuente: teleSURtv) 

[1] http://www.nytimes.com/interactive/2016/02/23/us/guantanamo-bay-obama.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&clickSource=story-heading&module=second-column-region®ion=top-news&WT.nav=top-news 

[2] Luego del 9/11, los fiscales del Ejecutivo manipularon la ley para otorgar al gobierno de Bush las atribuciones para crear Guantánamo. A su vez, el Congreso aprobó la Autorización para el uso de Fuerza Militar, que autoriza al presidente como Comandante en Jefe del Ejército durante tiempo de Guerra a mantener abierta la cárcel de Guantánamo, forzar la interrogación de los detenidos (acto que es considerado como “tortura” en el resto del mundo) y llevar a cabo otras acciones extraordinarias a determinar en el marco de la guerra contra el terrorismo. Ver: http://www.truth-out.org/opinion/item/26837-congress-ignores-obama-s-dramatic-use-of-executive-power-except-when-the-president-plans-to-close-guantanamo. 

[3] Ver por ejemplo: Guantánamo Force-Feeding Causing Agony, Says US Judge http://www.truth-out.org/opinion/item/23962 

[4] http://www.elmundo.es/internacional/2014/12/09/5487240c268e3eb4218b456d.html 

[5] http://www.atilioboron.com.ar/2008/11/obama-al-gobierno-no-al-poder.html 

[6] http://www.publiceye.org/defendingjustice/overview/herzing_pic.html 

[7] http://www.huffingtonpost.com/john-w-whitehead/prison-privatization_b_1414467.html 

[8] https://www.americanprogress.org/issues/criminal-justice/news/2015/05/28/113436/8-facts-you-should-know-about-the-criminal-justice-system-and-people-of-color/ 

[9] http://www.huffingtonpost.com/les-leopold/how-did-we-become-incarceration-nation_b_8452628.html