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LA TECLA CON CAFÉ

El Papa se despide de Estados Unidos

El Papa se despide de Estados Unidos

 

12:54:09 a.m. 

Tras una histórica visita de seis días, que le llevó a Washington, Nueva York y Filadelfia, Francisco puso rumbo a Roma. La llegada está prevista para las 10 horas locales. 

El papa Francisco concluyó este domingo por la tarde su gira de seis días por Estados Unidos. A las 19:46 hora local, el Pontífice abandonó el país a bordo de un avión de la compañía American Airlines, tras ser despedido en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia por el vicepresidente estadounidense, Joe Biden. 

En el Hangar Uno, el Santo Padre asistió a una ceremonia de despedida en la que se dirigió en inglés al Comité organizador, a los voluntarios y a los benefactores del VIII Encuentro Mundial de las Familias que clausuró hoy en Filadelfia. 

En su intervención, el Papa pidió a Biden, con quien mantuvo una reunión privada, que trasladara su gratitud al presidente Barack Obama. También dio las gracias a los organizadores de su visita, al afirmar que los “días con ustedes han sido breves, pero han sido días de gran gracia para mí y rezo por ustedes también”. 

“Para mí fue especialmente emotivo la canonización de san Junípero Serra, que nos recuerda a todos nuestro llamado a ser discípulos misioneros. También lo fue la visita, junto a mis hermanos y hermanas de otras religiones, a la Zona Cero, lugar que nos habla con fuerza del misterio del mal”, dijo al hacer balance de su gira estadounidense. 

Francisco aprovechó hasta el último momento de su estancia para insistir en su mensaje de cuidar el medio ambiente, uno de los principales temas durante el viaje. “Ruego al Señor para que ustedes sean administradores buenos y generosos de los recursos humanos y materiales que les han sido confiados”, indicó dirigiéndose a las autoridades políticas presentes. 

Sus últimas palabras antes de subir al avión de regreso fueron: “Los saludo a todos en el Señor y los encomiendo al cuidado maternal de María Inmaculada, Patrona de los Estados Unidos. Los tendré presentes en mis oraciones a ustedes y a sus familias, y les pido, por favor, que recen por mí. Que Dios los bendiga. ¡Que Dios bendiga a América!”. Al frente de la comitiva gubernamental, el vicepresidente de Estados Unidos acompañó al Pontífice hasta la escalerilla de la aeronave. 

El Santo Padre partió hacia Roma un par de horas después de oficiar una misa para poner el broche al VIII Encuentro Mundial de las Familias, que congregó en la céntrica avenida de Benjamin Franklin Parkway a casi un millón de personas. 

Durante su visita a este país, Francisco cumplió con una apretada agenda que le llevó a Washington, Nueva York y Filadelfia. 

En la capital estadounidense, se reunió con Barack Obama, ante quien se presentó en la Casa Blanca como un “hijo de familia de inmigrantes”. También en Washington, el Papa canonizó al misionero español Junípero Serra en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, con una misa al aire libre a la que asistieron más de 25 mil personas. 

Además, hizo historia al convertirse en el primer pontífice en dar un discurso ante el pleno del Congreso de Estados Unidos, donde el Santo Padre pidió “no dar nunca la espalda a los vecinos”, en alusión a los millones de inmigrantes cuyos derechos “no siempre fueron respetados”. 

La siguiente parada de Francisco fue en la Gran Manzana. En una histórica alocución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Papa pidió reemplazar la “indiferencia global” por una “solidaridad global”. 

En la ciudad que nunca duerme, el Santo Padre ofició una misa en el Madison Square Garden a la que asistieron miles de personas y tuvo un baño de masas en Central Park. 

En Nueva York, el Pontífice celebró también unas vísperas en la Catedral de San Patricio y otro acto con representantes de distintas religiones en el World Trade Center, donde rindió un homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. 

Ya en Filadelfia, el Papa presidió la Santa Misa en la Catedral de San Pedro y San Pablo, donde dijo que los laicos tienen en sus manos el futuro de la Iglesia y destacó especialmente en ese contexto el papel de las mujeres. 

En esta misma ciudad, Francisco habló el sábado ante miles de personas desde el Independence Hall, que acogió la firma de la Declaración de Independencia y la Constitución de Estados Unidos, donde apoyó nuevamente a los inmigrantes, con mención especial a los hispanos. 

Asimismo, el Pontífice participó ayer en la Fiesta de las familias y hoy se reunió con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia, ante quienes prometió que los responsables “rendirán cuentas”. 

Antes de clausurar el VIII Encuentro Mundial de las Familias, el Santo Padre visitó la prisión Curran-Fromhold, en la que lamentó la existencia de sistemas penitenciarios que no ayudan a la reinserción de los presos. 

 El papa Francisco llegó a Estados Unidos el pasado día 22 procedente de Cuba, la primera escala de un viaje marcado por el papel crucial que ha desempeñado el Pontífice argentino en el restablecimiento de las relaciones entre esos dos países. 

(Fuente: ZENIT.org)

El Papa invita a cambiar de actitud a los obispos

El Papa invita a cambiar de actitud a los obispos

 

12:51:35 a.m. 

Francisco habla a los obispos en del Encuentro Mundial de las Familias y los invita a cambiar de actitud: no podemos quejarnos siempre, ni excomulgar a los jóvenes que no se casan. Debemos cuidar las heridas y acompañar. Incluso una «mujer samaritana con sus ‘cinco no-maridos’» descubre que es capaz de ofrecer testimonio. 

Papa Francisco habla a los obispos que participan en el Encuentro de las Familias y les dice que se acaba de reunir con un grupo de víctimas de pederastia clerical. Hablando sobre la familia, los invita a no quejarse por la secularización ni por el hecho de que los jóvenes ya no se casan: «¿Debemos excomulgarlos?», se pregunta Bergoglio. Invitando a los pastores a valorar la propuesta positiva de la familia, acompañando y curando las heridas, porque también los que viven en las situaciones más complejas, como la samaritana con sus «cinco no-maridos», descubren que son capaces de ofrecer testimonio. 

Esta vez, el Papa también pide a los obispos un cambio de actitud, porque no se trata de un motivo de preocupación, sino de la feliz confirmación de la bendición de Dios. La estima y la gratitud deben «prevalecer sobre el lamento», a pesar de todos los obstáculos que existan. 

Francisco no oculta «la profunda transformación del la época, que incide en la cultura social (y también jurídica) de los vínculos familiares, y que involucra a todos, creyentes y no creyentes. El cristiano no es ‘inmune’ a los cambios de su tiempo». 

Recuerda que hace tiempo se vivía en un contexto en el que las afinidades de la institución civil y del sacramento cristiano eran fuertes y compartidas: estaban conectadas entre sí y se sostenían recíprocamente. Ahora ya no es así, constata Francisco, ya no se encuentra la fuerza para confiar: «Esta ‘cultura’ del mundo actual sólo tiene aversión al matrimonio y a la familia, en términos de puro y simple egoísmo. La cultura actual, explica el Papa, parece estimular a las personas a entrar en la dinámica de no vincularse a nada ni a nadie. No dar confianza y no fiarse. Porque lo más importante hoy parecería ser ir tras la última tendencia o actividad. Y esto también a nivel religioso. Lo que es importante hoy lo determina el consumo». 

Y esto produce, según Francisco, «una gran herida. Osaría decir que una de las principales pobrezas o raíces de tantas situaciones contemporáneas consiste en la soledad radical a la que se encuentran obligadas las personas. Siguiendo un ‘like’, persiguiendo el aumento del número de ‘followers’ en cualquier red social, así las personas siguen la propuesta ofrecida por esta sociedad contemporánea. Una soledad temerosa del compromiso en una búsqueda desenfrenada de sentirse reconocidos». 

«¿Debemos —se preguntó el Papa— condenar a nuestros jóvenes por haber crecido en esta sociedad? ¿Debemos anatematizarlos por vivir en este mundo? ¿Deben ellos escuchar de sus pastores frases como: ‘Todo pasado fue mejor’, ‘El mundo es un desastre y, si esto sigue así, no sabemos a dónde vamos a parar’? Esto me suena a un tango argentino. No, no creo que este sea el camino. Nosotros, pastores tras las huellas del Pastor, estamos invitados a buscar, acompañar, levantar, curar las heridas de nuestro tiempo. Mirar la realidad con los ojos de aquel que se sabe interpelado al movimiento, a la conversión pastoral. El mundo hoy nos pide y reclama esta conversión. ‘Es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo. La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, no puede excluir a nadie» (Evangelii gaudium, 23). El Evangelio no es un producto para consumir». 

Francisco dice que sería erróneo interpretar esta «cultura del mundo actual» solo como si fuera «aversión al matrimonio y a la familia, en términos de puro y simple egoísmo. ¿Acaso todos los jóvenes de nuestra época se han vuelto irremediablemente tímidos, débiles, inconsistentes? No caigamos en la trampa. Muchos jóvenes, en medio de esta cultura disuasiva, han interiorizado una especie de miedo inconsciente, y no siguen los impulsos más hermosos, más altos y también más necesarios. Hay muchos que retrasan el matrimonio en espera de unas condiciones de bienestar ideales. Mientras tanto la vida se consume sin sabor. Porque la sabiduría del verdadero sabor de la vida llega con el tiempo, fruto de una generosa inversión de pasión, de inteligencia y de entusiasmo». 

En el Congreso de los Estados Unidos, hace unos días, recuerda Bergoglio, explicó que «estamos viviendo una cultura que impulsa y convence a los jóvenes a no fundar una familia. Unos por la falta de medios materiales para hacerlo, y otros por tener tantos medios que están muy cómodos así. Pero esa es la tentación, no fundar una familia». 

«Como pastores —subraya—, los obispos estamos llamados a aunar fuerzas y relanzar el entusiasmo para que se formen familias que, de acuerdo con su vocación, correspondan más plenamente a la bendición de Dios. Tenemos que emplear nuestras energías, no tanto en explicar una y otra vez los defectos de la época actual y los méritos del cristianismo, sino en invitar con franqueza a los jóvenes a que sean audaces y elijan el matrimonio y la familia. En Buenos Aires, cuántas mujeres se lamentaban… ‘Tengo mi hijo, de 30, 32, 34 años y no se casa, no sé qué hacer’. ‘Señora, no le planche más las camisas’. Hay que entusiasmar a los jóvenes a que corran ese riesgo, pero es un riesgo de fecundidad y de vida». 

Naturalmente, el rasgo fundamental del estilo de vida del Obispo es, insiste Papa Francisco «en primer lugar vivir el espíritu de esta gozosa familiaridad con Dios, y difundir la emocionante fecundidad evangélica, rezar y anunciar el Evangelio. Y siempre me llamó la atención y me golpeó cuando, al principio, en el primer tiempo de la Iglesia, los helénicos se fueron a quejar porque las viudas y los huérfanos no eran bien atendidos. Claro, los apóstoles no daban abasto, entonces descuidaban. Se reunieron, inventaron los diáconos. El espíritu Santo les inspiró constituir diáconos, y cuando Pedro anuncia la decisión, explica: vamos a elegir a siete hombres, así, así, para que se ocupen de este asunto. Y a nosotros nos tocan dos cosas: la oración y la predicación. ¿Cuál es el primer trabajo del obispo? Orar. Rezar. El segundo trabajo, que va junto con ese, predicar. Nos ayuda esta definición dogmática, si me equivoco, cardenal Müller, ¿eh? Nos ayuda, porque define cuál es el rol del obispo, es constituido para pastorear, es pastor, pero pastorear primero con la oración y con el anuncio. Después viene todo lo demás, si queda tiempo». 

El Papa critica «un cristianismo que ‘se hace’ poco en la realidad y ‘se explica’ infinitamente en la formación», con una desproporción «peligrosa» se encuentra en «un verdadero y propio círculo vicioso». El pastor «ha de mostrar que el Evangelio de la familia es verdaderamente ‘buena noticia’ para un mundo en que la preocupación por uno mismo reina por encima de todo. No se trata de fantasía romántica: la tenacidad para formar una familia y sacarla adelante transforma el mundo y la historia. Son las familias las que transforman el mundo y la historia». 

Francisco invita a los obispos a «perder tiempo» con las familias, estando con ellas y compartiendo sus dificultades, sabiendo estar cerca de los que se han perdido, de los abandonados, de los heridos, de los devastados y de los que han sido despojados de su dignidad. Si «somos capaces de este rigor de los afectos de Dios —concluye Bergoglio—, Dios, cultivando infinita paciencia y sin resentimiento en los surcos a menudo desviados en que debemos sembrar, realmente tenemos que sembrar tantas veces en surcos desviados, también una mujer samaritana con cinco ‘no maridos’ será capaz de dar testimonio. Y frente a un joven rico, que siente tristemente que se lo ha de pensar todavía con calma, un publicano maduro se apresurará a bajar del árbol y se desvivirá por los pobres en los que hasta ese momento no había pensado nunca». 

«Que Dios nos conceda —pide al concluir Papa Francisco— el don de esta nueva projimidad entre la familia y la Iglesia. La necesita la familia, la necesita la Iglesia, la necesitamos los pastores». 

(Fuente: VILS)

 

 

 

 

 

No hay que encerrarse en círculos, «es perversión de la fe»

No hay que encerrarse en círculos, «es perversión de la fe»

 

12:44:13 a.m. 

Papa Francisco celebra la Misa final del VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia: «Poner en duda la obra del Espíritu, dar la impresión que la misma no tiene nada que ver con aquellos que «no son parte de nuestro grupo», que no son 'como nosotros', es una tentación peligrosa»; «La libertad de Dios se salta la burocracia y los círculos íntimos», y «Nuestra casa común no tolera más divisiones estériles». 

«La apertura de Jesús a la fe honesta y sincera de muchas personas que no formaban parte del pueblo elegido de Dios, les parecía intolerable. Los discípulos, por su parte, actuaron de buena fe, pero la tentación de ser escandalizados por la libertad de Dios que hace llover sobre «justos e injustos» (Mt 5,45), saltándose la burocracia, el oficialismo y los círculos íntimos, amenaza la autenticidad de la fe y, por tanto, tiene que ser vigorosamente rechazada». Papa Francisco se refiere a las polémicas, a las divisiones y a las polarizaciones dentro de la Iglesia durante la Misa final del VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia, celebrada en el B. Franklin Parkway, antes de despedirse de Estados Unidos. 

En la primera Lectura del día, Josué comunica a Moisés «que dos miembros del pueblo están profetizando, proclamando la Palabra de Dios sin un mandato. En el Evangelio, Juan dice a Jesús que los discípulos le han impedido a un hombre sacar espíritus inmundos en su nombre. Y aquí viene la sorpresa: Moisés y Jesús reprenden a estos colaboradores por ser tan estrechos de mente. ¡Ojalá fueran todos profetas de la Palabra de Dios! ¡Ojalá que cada uno pudiera obrar milagros en el nombre del Señor!». 

El Hijo de Dios, por el contrario, encuentra «hostilidad en la gente que no había aceptado cuanto dijo e hizo. Para ellos, la apertura de Jesús a la fe honesta y sincera de muchas personas que no formaban parte del pueblo elegido de Dios, les parecía intolerable. Los discípulos, por su parte, actuaron de buena fe, pero la tentación de ser escandalizados por la libertad de Dios que hace llover sobre «justos e injustos» (Mt 5,45), saltándose la burocracia, el oficialismo y los círculos íntimos, amenaza la autenticidad de la fe y, por tanto, tiene que ser vigorosamente rechazada». Es por ello que, «cuando nos damos cuenta de esto, podemos entender por qué las palabras de Jesús sobre el escándalo son tan duras. Para Jesús, el escándalo intolerable consiste en todo lo que destruye y corrompe nuestra confianza en este modo de actuar del Espíritu».  

Como sea, «Nuestro Padre no se deja ganar en generosidad y siembra. Siembra su presencia en nuestro mundo. Su amor «nos da una certeza honda: somos buscados por Él, somos esperados por Él. Esa confianza es la que lleva al discípulo a estimular, acompañar y hacer crecer todas las buenas iniciativas que existen a su alrededor. Dios quiere que todos sus hijos participen de la fiesta del Evangelio. No impidan todo lo bueno, dice Jesús, por el contrario, ayúdenlo a crecer». Después, Francisco advirtió: «Poner en duda la obra del Espíritu, dar la impresión que la misma no tiene nada que ver con aquellos que «no son parte de nuestro grupo», que no son «como nosotros», es una tentación peligrosa. No bloquea solamente la conversión a la fe, sino constituye una perversión de la fe».  

Por esta razón, la fe «abre la ‘ventana’ a la presencia actuante del Espíritu y nos muestra que, como la felicidad, la santidad está siempre ligada a los pequeños gestos. ‘El que les dé a beber un vaso de agua en mi nombre  —dice Jesús— no se quedará sin recompensa’ (Mc 9,41). Son gestos mínimos que uno aprende en el hogar; gestos de familia que se pierden en el anonimato de la cotidianidad pero que hacen diferente cada jornada». Francisco indicó algunos ejemplos: 

«Son gestos de madre, de abuela, de padre, de abuelo, de hijo. Son gestos de ternura, de cariño, de compasión. Son gestos del plato caliente de quien espera a cenar, del desayuno temprano del que sabe acompañar a madrugar. Son gestos de hogar. Es la bendición antes de dormir y el abrazo al regresar de una larga jornada de trabajo. El amor se manifiesta en pequeñas cosas, en la atención mínima a lo cotidiano que hace que la vida tenga siempre sabor a hogar. La fe crece con la práctica y es plasmada por el amor. Por eso, nuestras familias, nuestros hogares, son verdaderas Iglesias domésticas. Es el lugar propio donde la fe se hace vida y la vida se hace fe». 

El Pontífice preguntó, citando la encíclica «Laudato si’»: «¿Cómo estamos trabajando para vivir esta lógica en nuestros hogares, en nuestras sociedades? ¿Qué tipo de mundo queremos dejarle a nuestros hijos? Pregunta que no podemos responder sólo nosotros. Es el Espíritu que nos invita y desafía a responderla con la gran familia humana». Papa Bergoglio lanzó un llamado, citando nuevamente su encíclica social y ecológica: «Nuestra casa común no tolera más divisiones estériles. 

El desafío urgente de proteger nuestra casa incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar. Que nuestros hijos encuentren en nosotros referentes de comunión. Que nuestros hijos encuentren en nosotros hombres y mujeres capaces de unirse a los demás para hacer germinar todo lo bueno que el Padre sembró». 

El Pontífice argentino después citó el Evangelio de Lucas: «Jesús dice: «Si ustedes, pues, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?» (Lc 11,13) Cuánta sabiduría hay en estas palabras. Es verdad que en cuanto a bondad y pureza de corazón nosotros, seres humanos, no tenemos mucho de qué vanagloriarnos. Pero Jesús sabe que, en lo que se refiere a los niños, somos capaces de una generosidad infinita. Por eso nos alienta: si tenemos fe, el Padre nos dará su Espíritu».  

Y esta ayuda la deben ofrecer también las familias de todo el planeta, empezando por «los que participamos en esta celebración», que son «algo profético, una especie de milagro en el mundo de hoy. Ojalá todos fuéramos profetas. Ojalá cada uno de nosotros se abriera a los milagros del amor para el bien de todas las familias del mundo, y poder así superar el escándalo de un amor mezquino y desconfiado, encerrado en sí mismo e impaciente con los demás». 

Al final, el Papa animó a todos los presentes: «Todo el que quiera traer a este mundo una familia, que enseñe a los niños a alegrarse por cada acción que tenga como propósito vencer al mal —una familia que muestra que el Espíritu está vivo y actuante— encontrará nuestra gratitud y nuestra estima, no importando el pueblo, la región o la religión a la que pertenezca». 

(Fuente: VILS)

Papa Francisco: todos los responsables de pederastia pagarán

Papa Francisco: todos los responsables de pederastia pagarán

 

12:12:03 a.m. 

Francisco en el seminario de Filadelfia se reúne en el seminario San Carlos Borromeo con algunas víctimas de violencia social por parte de religiosos. El rictus del Papa, jovial y alegre en casi todos los actos, se tornó severo tras su encuentro con las víctimas de abusos. 

El encuentro duró media hora, explicó el padre Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, y estuvieron presentes cinco adultos (tres mujeres y dos hombres) que sufrieron abusos sexuales cuando eran menores de edad; cada uno de ellos iba en compañía de un familiar o una persona que los apoya. 

Acompañaban al grupo el cardenal Séan Patrick O’Malley, arzobispo de Boston y presidente de la Comisión instituida por Papa Francisco para la tutela de los menores, el arzobispo de Filadelfia, mons. Charles Chaput, y el obispo Fitzgerald, responsable de la oficina de la diócesis de Filadelfia que se encarga de la protección de los menores. 

El Papa escuchó sus testimonios. Les dirigió algunas palabras y después los saludó personalmente. 

Francisco les dijo a todos juntos: "Palabras no pueden expresar plenamente mi dolor por el abuso que han sufrido. Ustedes son preciosos hijos do Dios, que siempre deberían esperar nuestra protección, nuestra atención y nuestro amor. 

Estoy profundamente dolido porque su inocencia fue violada por aquellos en quien confiaban. En algunos casos, la confianza fue traicionada por miembros de su propia familia, en otros casos por miembros de la Iglesia, sacerdotes que tienen una responsabilidad sagrada para el cuidado de las almas. En todas las circunstancias, la traición fue una terrible violación de la dignidad humana. Para aquellos que fueron abusados por un miembro del clero, lamento profundamente las veces en que ustedes o sus familias denunciaron abusos pero no fueron escuchados o creídos. Sepan que el Santo Padre les escucha y les cree. 

Lamento profundamente que algunos obispos no cumplieran con su responsabilidad de proteger a los menores. Es muy inquietante saber que en algunos casos incluso los obispos eran ellos mismos los abusadores. Me comprometo a seguir el camino de la verdad, dondequiera que nos pueda llevar. 

El clero y los obispos tendrán que rendir cuentas de sus acciones cuando abusen o no protejan a los menores. Estamos reunidos aquí en Filadelfia para celebrar el Don de Dios de la vida familiar. Dentro de nuestra familia de fe y de nuestras familias humanas, los pecados y crímenes de abuso sexual de menores ya no deben mantenerse en secreto y con vergüenza. 

Esperando la llegada del Año Jubilar de la Misericordia, su presencia aquí hoy, tan generosamente ofrecida a pesar de la ira y del dolor que han experimentado, revela el corazón misericordioso de Cristo. Sus historias de supervivencia, cada una única y convincente, son señales potentes de la esperanza que nos llega por la promesa de que el Señor estará con nosotros siempre. Es bueno saber que han traído con ustedes familiares y amigos a este encuentro. 

Estoy muy agradecido por su apoyo compasivo y rezo para que muchas personas de la Iglesia respondan a la llamada de acompañar a los que han sufrido abusos. Que la puerta de la misericordia se abra por completo en nuestras diócesis, nuestras parroquias, nuestros hogares y nuestros corazones, para recibir a los que fueron abusados y buscar el camino del perdón confiando en el Señor. 

Les prometemos apoyarles en su proceso de sanación y en siempre estar vigilantes para proteger a los menores de hoy y de mañana. Cuando los discípulos que caminaron con Jesús en el camino a Emaús reconocieron que Él era el mismo Señor Resucitado, le pidieron a Jesús que se quedara con ellos. Al igual que esos discípulos, humildemente les pido a ustedes y a todos los sobrevivientes de abusos que se queden con nosotros, con la Iglesia, y que juntos como peregrinos en el camino de fe, podarnos encontrar nuestro camino hacia el Padre". Después todos rezaron juntos. 

Dios llora. Los crímenes y pecados de abusos sexuales a menores … no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo. Me comprometo a la celosa vigilancia de la Iglesia para proteger a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuentas. Ustedes, ellos, los supervivientes de abusos se han convertido en verdaderos heraldos de esperanza y ministros de misericordia. Humildemente les debemos a cada uno de ellos y sus familias nuestra gratitud para hacer brilla la luz de Cristo sobre el mal: el abuso sexual de menores». 

Después dice que se acaba de reunir aquí, en el seminario San Carlos Borromeo, con un grupo de «personas que fueron abusadas cuando eran niños, que son ayudadas y acompañadas aquí en Filadelfia». 

(Fuente: VILS)

 

 

Eclipse total de Luna será visible hoy en Cuba

Eclipse total de Luna será visible hoy en Cuba

 

8:30:43 a.m. 

Un eclipse total de luna será visible en Cuba durante la noche de hoy 27 de septiembre, anunciaron hoy fuentes del Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) de la isla. 

La fase de eclipse visible en la isla comenzará a las 21:07 hora local (01:07 GMT del día 28) y terminará a las 00:27 (04:27 GMT), indicaron los especialistas. 

Según el reporte, el fenómeno será también visible en casi todo el continente americano, el oeste de Africa y el oeste de Europa. 

Este evento astronómico será el último de una serie de cuatro eclipses totales de luna que ocurrieron en los últimos 18 meses, dos de ellos visibles en Cuba. 

Un eclipse lunar ocurre cuando nuestro planeta se interpone entre el Sol y la Luna, es decir, cuando la Luna entra en la zona de sombra de la Tierra, y esto sólo puede ocurrir en la fase de Luna llena. 

(Fuente: Xinhua /PEL)

 

 

Viaje con Francisco: Filadelfia, amor al hermano

Viaje con Francisco: Filadelfia, amor al hermano

 

8:23:45 a.m.

Por Rosa Miriam Elizalde*

A las 7:55 de la mañana (la misma hora en Cuba), con un sol tímido, el helicóptero sobrevuela Manhattan para llegar a tiempo al Aeropuerto J.F. Kennedy, de donde saldrá el avión papal aproximadamente una hora después, hacia Filadelfia.

Es sábado y Nueva York se está despertando sin mucha prisa, después de un viernes de calles despejadas y fuertes operativos de seguridad. Al helicóptero donde va el Sumo Pontífice lo escoltan otros cuatro aparatos, de los cuales dos son “bichos raros” de la Fuerza Aérea estadounidense, los Bell-Boeing V-22 Osprey, conocidos también como “águila pescadora”, “convertiplano” o “aeronave de rotores basculantes”, que tienen la capacidad de despegar vertical u horizontalmente en muy poco espacio.

Aunque estas máquinas voladoras son comunes en la ciudad, la gente se asoma a verlas pasar para saludar a Francisco. Contrasta el desenfado de los transeúntes con el gesto contraído de los francotiradores apostados en los techos de los edificios, listos para reaccionar en caso de ataque. Francisco ve a todos desde los cielos y le susurra al Cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, que va a su lado, que solicite a los pilotos sobrevolar la Estatua de la Libertad y la Isla Ellis.

“El Papa se emocionó al verlas”, admite Dolan a los periodistas. No por la posibilidad de tener tan cerca a la dama icónica, que viste con ropas de otros tiempos y empuña una antorcha, sino porque esta mujer apostada en el puerto ha sido testigo del paso de millones de inmigrantes que entraban a la ciudad en busca de refugio. Entre ellos, nuestro José Martí, que le dedicó una hermosa crónica. A Ellis, en la desembocadura del río Hudson, se le conoce como la “Isla de las lágrimas”. Entre 1892 y 1924, 12 millones de inmigrantes, en su mayoría italianos y europeos del Este, pasaron por este enorme filtro donde los agentes de inmigración decidían el destino de los recién llegados, su aislamiento en cuarentena o su deportación.

“Estaba muy, muy conmovido”, añade Dolan: “Y dijo ‘¿sabés? Buenos Aires también fue una ciudad de inmigrantes’.” Francisco, hijo de una familia inmigrante italiana y el primer Papa latinoamericano, ha hecho de la tragedia de los migrantes uno de las principales batallas de su pontificado. Como diría después en el Encuentro para la libertad religiosa con la comunidad hispana y otros inmigrantes en el Independence Mall, de Filadelfia, uno de los graves problemas de este mundo es que “con demasiada frecuencia los más necesitados no son escuchados”.

Recordará en ese lugar, donde acomodaría en un atril utilizado por Abraham Lincoln el texto de su discurso -y del cual se desvió varias veces-,  que los emigrantes han llegado “a este país con un gran costo personal, pero con la esperanza de construir una nueva vida”. Los invitaría a que “no se desanimen por los retos y dificultades que tengan que afrontar. Y a que no olviden que, al igual que los que llegaron aquí́ antes, ustedes traen muchos dones a su nueva nación. No se avergüencen nunca de sus tradiciones. No olviden las lecciones que aprendieron de sus mayores, y que pueden enriquecer la vida de esta tierra americana. Repito, no se avergüencen de aquello que es parte esencial de ustedes”.

Por cierto, en este discurso, el más largo que ha dado Francisco en este viaje a Cuba y Estados Unidos, revela su perspectiva de los pobres, a los que no idealiza, y me recuerda los versos de una canción de Silvio Rodríguez —“tener no es signo de malvado/  y no tener tampoco es prueba/ de que acompañe la virtud”—:

Como seres humanos, estamos llamados a reconocer a Otro, que revela nuestra identidad relacional frente a todos los intentos por imponer ‘una uniformidad a la que el egoísmo de los poderosos, el conformismo de los débiles o la ideología de la utopía quiere imponernos’. 

En algún momento no solo se salió del texto, sino en apariencias del tema de la inmigración y la libertad religiosa, para adentrarse en la globalización. Lo explica, para sorpresa de todos, desde la ribera de la geometría:

Si la globalización es una esfera donde cada punto es igual equidistante del centro, anula;  no es buena. Si la globalización une, como un poliedro, donde están todos unidos, pero cada uno conserva su propia identidad, es buena, hace crecer a un pueblo, le da dignidad a todos los hombres y le otorga derecho. 

Y otro hecho notable: Francisco comenzó su discurso citando un fragmento de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, que fue firmada a unos pasos del lugar de donde habló Bergoglio. Pero hizo un añadido trascendente. En el documento original se lee que todos los hombres fueron creados iguales; que están dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, y que los gobiernos existen para proteger y defender esos derechos. El Obispo de Roma dio un paso más: “La Declaración de Independencia declaró que todos los hombres y las mujeres son iguales”, dice, y reitera una de las características distintivas de su pontificado: la igualdad de género. A principios de este año, se refirió al tema en la Plaza de San Pedro: “¿Por qué se da por sentado que las mujeres deben ganar menos que los hombres? ¡No! Tienen los mismos derechos. La discrepancia es un escándalo puro.”

Estas ideas no salen de la nada y se puede afirmar que han sido una obsesión en el viaje. No sería descabellado imaginar que cuando va sobre ese helicóptero, a Jorge Bergoglio tiene que estarle pasando por la cabeza las ideas que pronunciará en la tarde de Filadelfia, en particular aquellas que tienen que ver con el drama de los inmigrantes, de lo cual ya habló al Cardenal. El dolor de los inmigrantes es el manto que podría estar viendo desde las alturas de Nueva York y de un país que tiene más de 40 millones de ellos, de los cuales 11 millones —equivalente al total de los habitantes de Cuba— son indocumentados. Tiene seguramente su pensamiento en las dificultades de acceso al empleo, a la salud, a la educación; en la interminable espera y agonía por una regularización del estatus migratorio de familias enteras, sin mencionar el racismo encubierto, la discriminación, la xenofobia y el abuso que la sociedad estadounidense ejerce, con el sinfín de obstáculos al otro lado de la frontera que acaban o no de cruzar.

Al acercarse el helicóptero del Papa al Aeropuerto Kennedy, los periodistas que lo acompañamos sentimos el sonido de las pequeñas aeronaves. Los que están sentados en la fila derecha, ven pasar a los “bichos raros” de la Fuerza Aérea. Unos minutos después, Francisco sube la escalerilla del avión de American Airlines abrumado por sus pensamientos. Lleva su maletín negro en una mano y se ayuda de la baranda con la derecha. Viene solo. El viento despliega el manto de su sotana y sus pies se enredan con los pliegues de la vestimenta; una, dos veces. Ya sabemos por qué: va más atento de los dramas humanos que del terrenal asunto de subir los peldaños de una escalera con el viento en contra.

Por suerte, el incidente no pasa a mayores, a pesar de que la foto le da la vuelta al mundo y la pregunta referida a esos instantes desembarca entre las primeras, durante la conferencia de la prensa de la tarde que ofrece el portavoz del Vaticano. El padre Federico Lombardi reconocería que el Papa, de 78 años, con una operación en el pulmón en sus años jóvenes y dificultades con la cadera, como es lógico está cansado después de tan apretada agenda. Francisco suele ser sometido a fisioterapia, pero no puede hacerla durante los viajes, por lo que tiene cierta dificultad para caminar.

El pontífice llaga finalmente a la puerta del Boeing 777-200 con matrícula N776AN de American Airlines. Cuando está a centímetros de la puerta de la aeronave, se da la vuelta y saluda con la mano y con una enorme sonrisa a los neoyorquinos que lo despiden en la explanada. Sentimos los pasos apurados de los guardias de seguridad en la parte delantera del avión. El Padre Lombardi se asoma en nuestra área económica con la amabilidad de siempre y comenta algo a una de las vaticanistas que va en la primera fila. Con la misma desaparece detrás de la cortina. Minutos después volamos a Filadelfia.

Entre el amor y el espanto

Filadelfia, apodada coloquialmente Philly, significa “la ciudad del amor fraternal” (del griego philos -”amor”- y adelphos -”hermano”). Después de la homilía en la Catedral de San Pedro y San Pablo, el Arzobispo Charle J. Chaput dijo a Francisco: “Esta ciudad cambiaría hoy su nombre por el de Francisville”.

El comentario provocó aplausos sostenidos y risas entre los miles de fieles que asistían a la Misa desde pantallas ubicadas en las afueras de la Catedral. El abrazo de esta ciudad al Papa se volvió a sentir en la noche, durante la Fiesta de las familias y la vigilia de oración en el Bulevar Benjamín Franklin, donde cantó, como los dioses, el italiano Andrea Bocelli.

La emoción intensa, sin embargo, convivía con una paradoja. Mientras multitudes se desplazaban desde la mañana a esta ciudad para la gran misa pública que dirigirá Francisco este domingo, las autoridades expulsaban a muchos pobres y sin techo lo más lejos posible de las calles, alegando razones de seguridad.

Alex Jacobi, de la agencia Religion News Servide, afirma que en Filadelfia hay más de 5 500 homeless y que esta decisión de las autoridades va en dirección contraria a la prédica de Francisco a favor de la distribución equitativa de la riqueza y de la inclusión social. Recuerda que el Papa le manifestó, enérgicamente, a los miembros de Caridades Católicas durante su visita a Washington este jueves que “no hay justificación alguna para que los pobres vivan en la calle”. 

Joe McGraw, homeless desde que el Papa Juan Pablo II visitó Filadelfia en 1979, asegura que las medidas de este año han sido más intensas que nunca. “No era como esto”, comenta McGraw. “Ellos (ahora) nos espantan lejos.”

Nota al margen

Mañana no habrá crónica**. Es el último día de Francisco en Filadelfia y el final de la visita a Cuba y Estados Unidos, que comenzó en La Habana el pasado 19 de septiembre. La agenda del Papa es abrumadora el día en que comienza el retorno al Vaticano: reunión con los obispos invitados al Encuentro Mundial de las Familias en el Seminario San Carlos Borromeo;  visita a los presos del Instituto Correccional Curran-Fromhold; Santa Misa de clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en el Bulevar Benjamín Franklin —se espera un millón de asistentes—; saludo al Comité organizador, a los voluntarios y benefactores en el aeropuerto internacional de Filadelfia, y la ceremonia de despedida.  Luego, durante el vuelo de regreso, conferencia de prensa. 

Como los vaticanistas tienen que ir a todos los sitios por adelantado y buena parte del tiempo la pasamos moviéndonos por las ciudades o sometidos al control de seguridad, va a ser imposible hilvanar una idea coherente en ese tiovivo. Pero les prometo contarles el lunes, antes de cerrar esta columna y despedirnos de Francisco.

* Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. En twitter: @elizalderosa 

** Este artículo se publicó en Cubadebate con fecha 26 septiembre 2015.

En Filadelfia el Papa pidió mayor espacio para las mujeres

En Filadelfia el Papa pidió mayor espacio para las mujeres


8:15:45 a.m.

Arribado a Filadelfia para el encuentro mundial de las familias, el Papa Francisco lanzó un fuerte mensaje a la Iglesia a favor de mayor espacio y responsabilidad a los laicos, y en particular a las mujeres.

Después de los días de Washington y de Nueva York que lo tuvieron en el centro de las cuestiones políticas globales, en su primera cita en la ciudad-símbolo de la Independencia estadounidense, —"que debería hoy cambiar su nombre por Francisville", afirmó el arzobispo Charles Chaput al término de la misa en la Catedral con el clero de Pensilvania—, el Papa Francisco no dudó en afirmar que "el futuro de la Iglesia, en una sociedad que cambia rápidamente, exige desde ahora una participación de los laicos mucho más activa".

Para el Papa Bergoglio, "uno de los grandes desafíos de la Iglesia en este momento es hacer crecer en todos los fieles el sentido de responsabilidad personal en la misión de la Iglesia —explicó en su homilía—, hacerla capaz de llevar a cabo tal responsabilidad como discípulos misioneros, como fermento del Evangelio en nuestro mundo".

"Nuestro desafío hoy —reiteró éste término, que evidencia su determinación sobre el tema— es hacer crecer un sentido de colaboración y de responsabilidad compartida en la programación del futuro de nuestras parroquias e instituciones".

Y según Francisco, esto no significa "renunciar a la autoridad espiritual que nos fue conferida", sino que "significa discernir y valorizar con sapiencia los múltiples dones que el Espíritu representa en la Iglesia".

Y "en modo particular", subrayó el Pontífice, significa "estimar la inmensa contribución que las mujeres, laicas y religiosas, dieron y continúan dando a la vida de nuestras comunidades".

El acento puesto sobre el rol de las mujeres, además de los laicos, siguió al homenaje que hace dos días le dio el Papa, en la Catedral de Nueva York, a las monjas norteamericanas ("¿qué sería la Iglesia sin ustedes?").

Un homenaje al cual el Papa le agregó una visita fuera de programa a un convento de monjas, las "Little sister of the poor", famosas porque en el 2013 apelaron ante un juez para denunciar el Obamacare, programa de reforma sanitaria que entre otras cosas introducía la obligación para los empleadores de aplicar la cobertura de seguro sobre los costos de contracepción.

El pedido de Bergoglio, de pedir mayores responsabilidades a mujeres y laicos, se inserta en el proceso de reforma del gobierno de la Iglesia, que en breve bautizará una nueva Congregación Laico-Familia-Vida, donde las mujeres podrán tener cargos de alto nivel.

Aquí en Filadelfia, el Papa está para concluir el Meeting Mundial de Familias, que lo llega derecho a temas del Sínodo de octubre.

Esta noche, frente al Pontífice desfilarán estrellas como Aretha Franklin (canterá "Amazing grace"), Andrea Bocelli, el latinoamericano Juanes, y actores como Mark Wahlberg y Jim Caviezel (el Cristo de "Passion").

(Fuente: ANSA)

 

Ban Ki-moon elogia papel de China en promoción de cooperación Sur-Sur

Ban Ki-moon elogia papel de China en promoción de cooperación Sur-Sur

 

7:39:57 a.m. 

China es "un líder" en el avance de la cooperación Sur-Sur, declaró hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. 

China ha presentado muchas importantes iniciativas, incluidas el Banco de Desarrollo BRICS, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, y el Fondo de Desarrollo Ruta de la Seda, dijo Ban en una mesa redonda de alto nivel sobre la cooperación Sur-Sur, organizada en conjunto por China y Naciones Unidas. 

Las declaraciones de Ban surgieron luego de que el presidente de China, Xi Jinping, anunció que China proporcionará 2.000 millones de dólares para apoyar la cooperación Sur-Sur. 

El viernes, Xi prometió 3.000 millones de dólares para el recién creado Fondo de Cooperación para el Clima Sur-Sur, mencionó Ban. 

"Todo este apoyo a la larga atenderá las necesidades de los pobres y de los más vulnerables y contribuirá al impulso político para el éxito de las negociaciones sobre el asunto del clima en París en diciembre", dijo el secretario general de la ONU. 

El evento se llevó a cabo al margen de la Cumbre de Desarrollo Sostenible, para la adopción de la agenda de desarrollo sostenible post-2015. 

Se espera que proporcione una plataforma para el intercambio de opiniones y visiones sobre las formas en las que la cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular pueden contribuir al logro de la agenda. 

(Fuente: Xinhua/ PEL)