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LA TECLA CON CAFÉ

El archivo secreto de Einstein en el FBI

El archivo secreto de Einstein en el FBI

 

domingo, 30 de abril de 2017
6:07:31 p.m. 

  • El físico de fama mundial habló contra el racismo, el nacionalismo y las armas nucleares, provocando las profundas sospechas de J. Edgar Hoover, director del Buró Federal de Investigaciones.  
  • Cuestionaba el capitalismo. «Veo las diferencias de clase como contrarias a la justicia y, en última instancia, basadas en la fuerza», escribió en 1931. «Dejemos que cada hombre sea respetado como individuo y que ninguno sea idolatrado». 
  • Durante el resto de su vida, fue un incansable defensor de someter a las armas nucleares a algún tipo de control internacional. En la era atómica, dijo que la guerra se había convertido en una forma de locura. 

Albert Einstein ya era un físico de fama mundial cuando el Buró Federal de Investigaciones empezó a mantener un archivo secreto sobre él en diciembre de 1932. Él y su mujer Elsa acababan de mudarse a Estados Unidos desde su Alemania natal, y Einstein había hablado mucho sobre los problemas sociales de su tiempo, despreciando públicamente el racismo y el nacionalismo.

Cuando Einstein murió el 18 de abril de 1955, el FBI ya había acumulado un archivo de 1.427 páginas. Hoover, albergaba profundas sospechas sobre el activismo de Einstein. Según él, Einstein era muy posiblemente un comunista, y era ciertamente «un extremista radical».


El propio físico se hubiera reído a carcajadas de estas etiquetas si lo hubiera sabido, ya que había oído cosas peores de los nazis en Alemania. Además, no le intimidaba la burocracia. «El respeto ciego a la autoridad es el mayor enemigo de la verdad», declaró en 1901.

La actitud desafiante de Einstein condujo a su expulsión del equivalente alemán de instituto a la edad de 15 años, y eso le llevó a su vez a renunciar a su ciudadanía a los 17 años. No quería tener nada que ver con los autoritarios colegios alemanes y el militarismo rampante, el cual aborrecía.

En su lugar, Einstein asistió al Instituto Politécnico de Zúrich, en Suiza, y se convirtió en ciudadano suizo. Después de graduarse, empezó a trabajar en la oficina de patentes suiza en Berna, donde realizó su revolucionario trabajo sobre la relatividad y la teoría cuántica en 1905.

Einstein no regresó a Alemania hasta abril de 1914, cuando sus logros le consiguieron un prestigioso cargo en la Universidad de Berlín. Allí siguió desarrollando sus ideas sobre la relatividad y la gravedad, confirmadas de manera impresionante en 1919 gracias a las observaciones de un eclipse solar y que han dado forma a nuestro entendimiento del universo desde entonces.

El partido nazi, en auge, denunció la relatividad como una «perversión judía» —el equivalente de 1920 a utilizar «noticias falsas» como método universal para echar por tierra una reputación— y Einstein recibió tantas amenazas de muerte anónimas que empezó a evitar ir a pasear solo.

Sin embargo, las amenazas no le detuvieron. En su lugar, usó repetidas veces su recién adquirida fama para hablar sobre lo que para él eran los males del mundo. Quedarse callado ante la maldad, dijo una vez, «me hubiera hecho sentir culpable de complicidad».

  

Denunciaba el nacionalismo belicoso. «Es el sarampión de la humanidad», dijo en 1929.

Cuestionaba el capitalismo. «Veo las diferencias de clase como contrarias a la justicia y, en última instancia, basadas en la fuerza», escribió en 1931. «Dejemos que cada hombre sea respetado como individuo y que ninguno sea idolatrado».

Protestaba contra el racismo. En 1937, cuando se le negó a la cantante afroamericana Marian Anderson una habitación de hotel en la nueva ciudad de Einstein, Princeton (Nueva Jersey), este y Elsa invitaron a Anderson a quedarse en su casa, lo que sería el comienzo de una amistad de por vida. También se hizo amigo del cantante afroamericano Paul Robeson, quien había sido condenado por ser comunista. Y en un discurso en 1946 en la Liberty University (Pensilvania), históricamente negra, Einstein declaró que la segregación era «una enfermedad de la gente blanca».

 

Después de 1933, el ascenso al poder de Hitler hizo que Einstein reconociera que el pacifismo puro ya no era realista. En agosto de 1939, bajo el temor de que los físicos alemanes ya estaban compitiendo por explotar el recién descubierto fenómeno de la fisión nuclear, Einstein escribió una carta al presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, advirtiéndole de que «el elemento uranio podría ser convertido en una novedosa e importante fuente de energía en un futuro inmediato», es decir, en una bomba.

La respuesta de Roosevelt fue el Proyecto Manhattan: un programa intensivo para desarrollar la bomba atómica antes que Hitler.

Einstein no participó en dicho proyecto. Sin embargo, en la primavera de 1945 escribió otra carta instando al presidente a reunirse con los científicos del Proyecto Manhattan, quienes estaban preocupados por las prisas por acabar la bomba y utilizarla, pese a que la derrota de Alemania estaba cerca y claramente esta había dejado las investigaciones sobre el uranio.

Roosevelt murió el 12 de abril, antes de poder leer la carta, y cuando Einstein supo en agosto que se había lanzado una bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, solo pudo proferir un «oh Dios mío».

Durante el resto de su vida, fue un incansable defensor de someter a las armas nucleares a algún tipo de control internacional. En la era atómica, dijo que la guerra se había convertido en una forma de locura.

 

Solo podemos imaginarnos lo que Einstein habría dicho sobre la atmósfera política actual. Pero sí conocemos su reacción en épocas anteriores de medidas gubernamentales severas: la histeria anticomunista de la década de 1950.

«Todos los intelectuales convocados para declarar ante uno de esos comités deberían negarse a hacerlo», afirmó Einstein en 1953, en referencia a las investigaciones del Congreso que intimidaban y arruinaban las carreras de muchos inocentes.

Tal afirmación le valió editoriales indignados en periódicos de todo el país, incluyendo el Washington Post y el New York Times. Sin embargo, llevó su condena con orgullo.

(Fuente: NG/ Mitch Waldrop)

 

Julia, la Heroína del acero

Julia, la Heroína del acero


domingo, 30 de abril de 2017
1:34:33 p.m. 

Por Osmaira González Consuegra* 

Julia Labrada Portillo, una mujer de pueblo que decidió echar raíces su Sagua la Grande natal, acaba de recibir el título honorífico de Heroína del Trabajo de la República de Cuba, de manos del General de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, presidió este sábado en la noche la ceremonia de condecoración. 

Con 74 años Julia todavía trabaja como cabillera en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Gran Panel Sandino, de ese municipio villaclareño. Con manos fuertes como el acero, es también buena cocinera, la labor hogareña que más le fascina, sobre todo cuando se trata de hacer congrí y carne de puerco. 

 

 Nunca deja de ponerse su colorido pañuelo. A veces alrededor del cuello, otras en la cabeza. A esta mujer le agrada sonreír porque, como dice, es un bálsamo para la salud. 

Ni con la pérdida de su hijo mayor flaqueó: «El golpe fue duro. Él era deportista y no supo hacer bien el desentrenamiento», recuerda mientras dice que «en la vida hay que aprender a echar p'alante». Y ahora que vive con su nieto Jesús, le inculca el amor al trabajo, la honestidad, el sentido del sacrificio... valores aprendidos por ella en el transcurso de su vida. 

De su infancia no guarda gratos momentos, pues fue la etapa más difícil de su existencia: tuvo que dejar los estudios para ponerse a trabajar en una casa como empleada doméstica y así ayudar a su mamá. El noveno grado lo alcanzó gracias a la campaña por la superación que se hizo tras el triunfo de la Revolución.   

Con destreza, Julia moldea los trozos de alambrón hasta convertirlos en aros de columna. Cada día hace alrededor de 120, hasta completar las tres o cuatro mesas de cabillas. Junto a su compañero Wilber Suárez Rodríguez comparte cada faena. Es una de las pocas mujeres que realizan esta labor en el país. 


—¿Cómo es un día de trabajo en la vida de Julia? 

—Me levanto a las cinco de la mañana. Adelanto algo de los quehaceres de la casa y salgo a esperar la carreta que me trae al trabajo. Enseguida que llego empiezo a picar alambrón y a moldearlo. Permanezco aquí hasta las cinco de la tarde o más si hace falta. 

—¿No la cansan tantas horas de pie? 

—¡De eso nada! A ratos camino, como ves este es un lugar espacioso. Solo somos dos y nos llevamos como hermanos. Lo que me cansaría sería estar sentada. 

—¿Por eso no ha querido jubilarse? 

—No tengo mucho que hacer en la casa y sí demasiado que agradecerle a esta Revolución. Si no fuera por ella mis hijos no hubieran estudiado. El televisor que tengo me lo regaló Fidel. Con el Comandante en Jefe coincidí varias veces: en las tribunas abiertas, en la inauguración de la textilera. Lo recuerdo siempre. Por eso asistí al tributo que se le hizo cuando falleció. Estuve por la zona de Santo Domingo. 

—¿Con cuáles otros dirigentes de la Revolución ha estado? 

—Imagínate, cada vez que he recibido una condecoración ha estado alguno de ellos. Pero a la que más recuerdo es a Vilma Espín. Gracias al llamado que ella nos hizo en 1974 para que nos incorporáramos al trabajo de la construcción, estoy aquí. No lo dudé, aunque los hombres me miraban con recelo porque yo era muy flaquita, pesaba  entonces 105 libras, parecía un fideíto, pero me impuse. Hasta me eligieron como secretaria del sindicato, cargo que ocupo hasta hoy. 

   

—¿Cómo logró imponerse? 

—Con en el ejemplo. Eran tiempos duros. Mis hijos chiquitos, pero mi esposo, ya fallecido, me ayudaba mucho. En esa época era la región de Sagua la Grande y tenía que recoger el dinero de la cotización en Corralillo, Lutgardita y otras zonas alejadas. Aprendí a coger botella y subirme al primer transporte que me paraba. Siempre cumplí a tiempo con la entrega del dinero. Había que llevarlo a Santa Clara. 

—¿Por cuántas construcciones han pasado las manos de Julia? 

—Trabajé en la construcción del Memorial del Che, específicamente donde está la llama eterna. También soy fundadora de la Cruz Roja, y no te puedo enumerar lugar por lugar porque son muchos en los que he trabajado como miembro de esa organización humanitaria. 

—También ha dedicado su tiempo a acciones solidarias… 

—Si hablamos de solidaridad, mi mayor aporte fue durante los años de lucha por el regreso de los Cinco Héroes. Aquí en Sagua la Grande funcionó un Comité de Solidaridad coordinado por la Federación de Mujeres Cubanas y el día 5 de cada mes realizábamos una actividad. Eso era ley. Después tuve la oportunidad de conversar con Antonio Guerrero y se tiró fotos conmigo. Conocí a René y a Olguita, su esposa, y a Fernando. Eso me hizo muy feliz, porque luché por su liberación. 

Ahora Julia trata de cumplir con una encomienda dada por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, a quien también le dio un abrazo durante una de sus visitas al municipio. 

«Tengo las manos fuertes y sin callos», dice sonriente y dispuesta a seguir moldeando el acero.

* Periodista del periódico Vanguardia, de Villa clara

Prensa Latina reinaugura corresponsalía en EE.UU.

Prensa Latina reinaugura corresponsalía en EE.UU.


domingo, 30 de abril de 2017
9:14:27 a.m. 

Luego de medio siglo de ausencia, la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina reinauguró este viernes de forma oficial su corresponsalía en Estados Unidos. Con sede central en La Habana desde su nacimiento el 16 de junio de 1959 este medio posee ahora 36 oficinas en 35 naciones. 

Desde el  Salón bolivariano de Washington DC,  en el evento de apertura de la nueva plaza, su presidente, Luis Enrique González, recordó en que Prensa Latina comenzó a laborar en Estados Unidos, con oficinas en esta urbe y Nueva York, solo ocho días después de la transmisión de su primer despacho noticioso desde la capital cubana.

  

El quehacer de los periodistas y todo el personal de la agencia nos ha permitido no solo subsistir, sino a crecer y abrir otras áreas en correspondencia con los nuevos tiempos de la comunicación, destacó ante representantes de otros medios, diplomáticos, cubanos residentes acá y personas interesadas en la realidad de Cuba, expresó Enrique González.

Sin embargo recibió la negativa de reanudación de la licencia de funcionamiento en 1967, y ningún otro periodista obtuvo el visado correspondiente del gobierno estadounidense, amplió, el entonces corresponsal jefe, Francisco Portela.

De ahí que Prensa Latina debió quedarse solamente en la sede de Naciones Unidas en Nueva York a partir de 1969, limitada a dar cobertura directa a las actividades del organismo internacional, una corresponsalía que se mantiene hasta el presente.

Junto a Portela se desempeñaron muchos periodistas en ese primer período, autores de excelentes crónicas, entre ellos, el entonces joven colombiano Gabriel García Márquez, merecedor luego del Premio Nobel de Literatura, rememoró el directivo.

 

Prensa Latina posee actualmente una decena de publicaciones impresas, servicios de radio y fotografías, y un departamento de televisión, este último con cuatro corresponsalías conjuntas con el canal multiestatal Telesur.

La corresponsalía en Washington, cuyos primeros despachos se trasmitieron el 24 de febrero pasado, aparece en el contexto posterior al restablecimiento de los nexos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos y en medio del proceso encaminado a la normalización de sus relaciones.

(Fuente: Granma)

Se estrella avión de las FAR y fallecen 8 militares

Se estrella avión de las FAR y fallecen 8 militares

 

sábado, 29 de abril de 2017
7:55:37 p.m.
 

Un avión AN-26, perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, colisionó la mañana de este sábado contra la Loma de la Pimienta, municipio Candelaria, en la provincia de Artemisa. La nave había despegado a las 6 y 38 de la mañana del aeropuerto de Playa Baracoa, municipio Bauta, a 80 kilómetros de La Habana. (Foto: Google/Mapa de la zona)

Como resultado de este hecho, fallecieron los ocho militares a bordo, incluyendo los integrantes de la tripulación.Una comisión del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias investiga las causas del accidente.

Desde Nicaragua y Bolivia, mensajes de condolencia

El mandatario nicaragüense Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo expresaron "Con gran consternación hemos seguido las informaciones sobre el trágico accidente de aviación ocurrido esta mañana (...) Nuestra Abrazo Solidario a vos, a los Compañeros de las FAR, y a las Familias de los fallecidos",

 “Mis condolencias al Gobierno, Fuerzas Armadas Revolucionarias y familiares de los 8 militares muertos en accidente aéreo en Cuba”, manifestó el presidente de Bolivia, Evo Morales, en su cuenta de twitter.

(Fuente: Cubadebate/Granma)

Foto condenable, acción denigrante

Foto condenable, acción denigrante

 

miércoles, 26 de abril de 2017
7:44:49 a.m. 

Cuando la ignorancia, la impotencia, la cerrazón, el odio y el resentimiento van de la mano, el resultado es esta imagen que se ha hecho viral en la red de la “pacífica y democrática” oposición venezolana. 

Las acciones de calle generadas en las últimas semanas por grupos de choque de la derecha han dejado un saldo de 26 fallecidos y más de 430 lesionados, así como daños a comercios y espacios públicos.


La República Bolivariana de Venezuela solicitó este martes una reunión extraordinaria con cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para denunciar la violencia impulsada por sectores radicales de la derecha venezolana para crear un clima de ingobernabilidad y justificar con ello la intervención extranjera.

(Fuente: Cubadebate)

 

 

Tres sismos perceptibles en el oriente cubano

Tres sismos perceptibles en el oriente cubano


miércoles, 26 de abril de 2017
7:17:38 a.m.

La Red de Estaciones del Servicio Sismológico Nacional Cubano, registró tres sismos perceptibles con una magnitud 3,6, 4,5 y 2,9 en la escala Richter en Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba.  No se reportan daños humanos ni materiales.

Entre las 00:56 horas y las 10:58 horas de este martes, la Red de Estaciones del Servicio Sismológico Nacional Cubano registró tres sismos perceptibles, localizados entre las coordenadas 19,65 y 19,75 de Latitud Norte y las 74,44 y 75,47 de Longitud Oeste, a 39,5 y 41 Km al suroeste de la localidad de Caimanera, de la provincia de Guantánamo, con profundidades de 35,2, 30,9 y 27,9 Km y una magnitud de 3,6, 4,5 y 2,9 en la escala Richter.

Se han recibido reportes de perceptibilidad en los municipios de Caimanera, El Salvador, San Antonio del Sur y Guantánamo, de esa misma provincia.

También fue perceptible en el municipio Bartolomé Masó, de la provincia Granma, así como en el municipio de Santiago de Cuba.

No se reportan daños humanos ni materiales.

(Fuente: Granma)

Novelas para ser escuchadas

Novelas para ser escuchadas

 

miércoles, 26 de abril de 2017
6:40:11 a.m.

Es la propuesta de la Editorial Citmatel, donde la narrativa policial y de contraespionaje, el suspenso, la intriga, la traición, el egoísmo y la drogadicción, entre otras temáticas, forman  parte de la trama de los audiolibros:

Allá ellos, y La Sexta Isla, de Daniel Chavarría, quien se autodenomina un escritor cubano nacido en Uruguay, así como Trilogía policíaca, Nieve en La Habana, y Conspiración en el Triángulo Maya,  del doctor en ciencias psicológicas, Leonardo Abello Mesa.

    

Otro de los grandes atractivos de la editorial es la magistral Cecilia Valdés, obra romántica y costumbrista, representativa de la Cuba colonial del  siglo XIX, del escritor cubano Cirilo Villaverde.

Puede seguirlos en: www.facebook.com/LibreriaVirtual

Twitter: www.twitter.com/libreriavcuba

Visite el sitio: www.libreriavirtualcuba.com

Rolando, el pequeño gran capitán San Luis

Rolando, el pequeño gran capitán San Luis

 

5:42:51 a.m.
martes, 25 de abril de 2017

Por Mercedes Rodríguez García

Desde el inicio de la guerrilla boliviana el cubano Eliseo Reyes Rodríguez recibió de Che la orden de organizar la mayoría de las emboscadas. En una de ellas, cae herido de muerte, el 25 de abril de 1967. 

En 11 de agosto de 1966,  junto con un selecto grupo de 16 cubanos más, Eliseo Reyes Rodríguez comenzó el entrenamiento en San Andrés, Pinar del Río. Dos meses después «el mejor hombre de la guerrilla» partió hacia Europa para desde el viejo continente emprender viaje a tierra americana.

Al respecto Ana Francisca, su madre, relató a Elsa Blaquier —en conversación recogida en el libro «Seguidores de un sueño»—, lo siguiente:

«Cierta mañana Eliseo se nos apareció en la casa. Nos invitó a almorzar, y luego me pidió que le arregláramos la maleta porque se iba para la Unión Soviética a pasar un curso. El viaje se iba demorando, hasta que un día viene un chofer y nos pide en nombre de Eliseo que le mandáramos dos mudas de ropas. “¿Y dónde va con tan poca ropa”?, le pregunté extrañada. “No sé, pero dice que se las eche en la mochila»”, me respondió. “Eso me huele a monte”, pensé […] ».

«Antes de partir de Cuba no dijo nada, solo reunió a toda la familia y nos tomamos unas fotos. Pensaba volver pronto», relató años después la madre de Eliseo, hermano de diez hijos más nacidos del matrimonio con Marcelino, todos campesinos humildes asentados en una finca del barrio Chamarreta, municipio San Luis, actual provincia de Santiago de Cuba.

En carta que le envió a su esposa desde Bolivia, escribió Eliseo:

« […] siento por una parte el dolor que me ocasiona la partida del lado de mis seres queridos —de tu lado, del de mis hijos, del de mis padres— pero me reconforta saber que lo hago para luchar contra el enemigo que separa a millones de personas de sus seres más queridos».

«Eliseo era muy especial, no diferente a los demás niños de su edad —continúa Ana Francisca—  pero tenía un algo particular que le hacía sobresalir, pensaba mucho antes de hacer las cosas y era muy reservado […] yo creo que por eso el Che lo puso de mensajero en la Sierra Maestra, tal vez fue una prueba que pasó con éxito, y ello le ganó su confianza, cosa que no era muy fácil. Yo pienso que por esas cualidades le dio tantas misiones importantes, entre ellas la integrar la columna invasora y marchar junto con él a Las Villas.

 

«Estuvimos muchos meses sin saber de él. Al triunfar la Revolución nos mandó a buscar desde Sancti Spíritus. “Hijo, ¿tú de capitán?”, le pregunté al encontrarnos. No me respondió. Por él habló un soldado que estaba a su lado: “Si, es nuestro jefe”. Se le notaba en el rostro la satisfacción».

A partir de entonces el Capitán San Luis, recibió nuevas misiones: jefe de la Policía Militar en La Cabaña, responsable del G-2 de la Policía Nacional y, en 1962, delegado del Ministerio del Interior en la misma provincia donde recibió el entrenamiento como guerrillero internacionalista.

Fue allí donde tuvo lugar el último encuentro con el Che en Cuba, irreconocible entonces: alto, ni fornido ni delgado, de hombros encorvados y  prominente calvicie y un rostro donde sobresalían la nariz y el mentón, acentuados por unos espejuelos de gruesos lentes.

Nada que ver con aquel guerrillero argentino que en julio de 1957, en el campamento El Hombrito, aceptó incorporarlo al Ejército Rebelde. Mucho menos, con el médico guerrillero que lo atendió cuando fue herido durante la toma Guayos, en 1958. Imposible asociarlo con el Comandante con quien, en 1959, compartiera importantes responsabilidades de mando en la fortaleza de la Cabaña. 

Difícil imaginar de que se trataba del Che Guevara cuya carta de despedida a sus hijos había escuchado en boca de Fidel, el 3 de octubre de 1965, durante la presentación del primer Comité Central del Partido al cual ya pertenecía? Cuando lo  identificó se sintió «extraordinariamente conmovido», anotó Eliseo en su cuaderno de apuntes, en septiembre, al iniciar el entrenamiento en Cuba.

Hasta el 22 de octubre de 1966 duró la preparación. Apenas una semana para despedirse de la familia de la esposa Nelia Barreras Hernández, y de sus hijos Maricela, Eliseo y René. «Eliseo se dedicó por entero a la Revolución, ni siquiera tuvimos luna de miel porque nos casamos el 15 de abril de 1961 y ese mismo día le avisaron de la Policía Militar que aviones enemigos estaban bombardeando los aeropuertos militares. Salió de inmediato. Era el preludio de la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos », contó Nelia, que sí sabía de la misión.

El 16 de noviembre de 1966 Rolando (seudónimo del guerrillero Eliseo Reyes Rodríguez, Capitán San Luis) y Marcos (Antonio Sánchez Díaz, Pinares), partieron de Praga hacia Sao Paulo, en un largo viaje de escalas en varios países.

El 20, en  campamento de Ñacahuasú los recibe el jefe guerrillero, a  quien entregaron armas, municiones y mercancías. También estaban Tuma (Carlos Coello Coello), Pombo (Harry Villegas Tamayo) y Pacho (Alberto Fernández Montes de Oca). Ese día consigna el Che en su Diario: «A mediodía llegaron Marcos y Rolando. Ahora somos seis. Tardaron tanto porque el aviso les llegó hace una semana. Son los que viajaron más rápido por la vía de Sao Paulo». 

Por sus su capacidad política, disposición combativa espíritu de sacrificio, el Che lo nombró comisario del grupo y lo asignó a la fuerza Centro, que él mismo comandaba. Bien sabía que la pequeña y menuda figura de Rolando se multiplicaba ante cada tarea. 

Una anécdota de Leonardo Tamayo (Urbano), confirma esta faceta: 

«...El Che recibió un mensaje de Pinares que decía que el ejército avanzaba hacia el campamento central [...] me planteó que hiciera una balsa y me lanzara a cruzar el río, que continuaba muy crecido, y me adelantara con un mensaje para Pinares. San Luis, con ese espíritu combativo [...] esa disposición de hombre incansable y siempre dispuesto a los mayores sacrificios, le pide al Che que lo deje a él cumplir la misión porque, le dijo, sabía nadar mejor que yo. Efectivamente, San Luis era un peje en el agua y el Che lo utilizó». 

Desde el inicio de la guerrilla Rolando recibió de Che la orden de organizar la mayoría de las emboscadas. En una de ellas abril, cae herido de muerte, en la finca El Mesón, situada entre Ticucha y el río Iquira, el 25 de abril de 1967. Le faltaban solo dos días para cumplir 27 años. El hoy coronel retirado Leonardo Tamayo (Urbano)*, al referirse a los hechos relató en una ocasión:

 […] El día de su muerte, el Che le había ordenado poner una emboscada relámpago ante el inminente encuentro con tropas del ejército boliviano.

«Rolando trata de colocar a los combatientes en los lugares más seguros y con la valentía que lo caracterizó siempre queda en una posición menos protegida, donde tiene que hacer frente a una ametralladora 30,06 mm. Cuando llevábamos como cinco minutos de combate y el fuego empieza a detenerse, el Che me dice que vaya a ordenar la retirada.

«Al llegar al lugar donde estaba Rolando, lo encontró prácticamente sin conocimiento, con el fusil entre las piernas, pues había intentado hacerse una especie de torniquete para detener la hemorragia. De inmediato voy a informarle al jefe de la situación. El Che me pregunta sobre la herida, ordena traerlo de inmediato y manda a buscar al médico que estaba lejos.

«Lo llevamos ya exangüe y mientras el Che trataba de pasarle el único plasma que teníamos, con el mismo cuchillo de Rolando cortamos para buscar la femoral, pero no dio tiempo, murió desangrado», sin que Che pudiera hacer nada.

Roberto Varona Fleitas, en Crónicas sobre la historia de la guerrilla que dirigió Ernesto Che Guevara en Bolivia, refiere lo que un testigo presencial —no revelado— narró posteriormente.

«…Y allí se para Che, y lleno de dolor afirma: “hemos perdido a uno de los más valientes y a uno de los más queridos de nuestros compañeros...”. Y vemos como si quisiera seguir hablando, pero ya no tuviera palabras».

De seguido la misma fuente, recuerda el día que enterraron a Rolando « [...] y cuando abrimos una sepultura y ponemos a San Luis, Che se viró de espaldas [...] y le vimos sacar el pañuelo sin darnos el frente. Luego, como siempre, se dominó y dice: “¡A ver, carijo, a su lugar! ¡No nos van a matar aquí a todos!”».

Creer o no creer. Pero grande debió ser la tristeza del Che cuando, en franca alusión a «Canto General», de Pablo Neruda, trocó su lápiz guerrillero en pluma de poeta:

« […] de su muerte oscura sólo cabe decir, para un hipotético futuro que pudiera cristalizar: ‘Tú cadáver pequeño de capitán valiente ha extendido en lo inmenso su metálica forma’»

Con la muerte de Eliseo Reyes Rodríguez  se perdía no solo ——como también acotara Che— «el mejor hombre de la guerrilla y, naturalmente, uno de sus pilares», sino también «al cuadro más completo, tanto en lo político como en lo militar». No existe mejor epitafio para el pequeño gran capitán San Luis, el Rolando internacionalista de la guerrilla de Ñacahuasú. 

*Sobrevivieron los cubanos Harry Antonio Villegas (Pombo) y Leonardo Tamano (Urbano), así como Dariel Alarcón Ramírez (Benigno), quien con posterioridad abandonó su país. (Falleció en 2016, en Francia), y tres bolivianos conocidos como Darío, Ñato e Inti. 

Fuentes bibliográficas:

1) Blaquier, Ascaño Elsa. Seguidores de un sueño, Casa Ed. Verde Olivo, La Habana, 1997.
2) Cupull, Adys­González, Froilán, De Ñancahuazú en La Higuera, Ed. Política, La Habana, 1989.
3) Cupull, Adys-González, Froilán, Recuerdos de familia, Ed. Oriente, Santiago de Cuba 1997.
4) Diario del Che en Bolivia, edición digital, consultado on line http://www.diariochebolivia.cubasi.cu
5) Diario de Eliseo Reyes Rodríguez, Rolando, edición digital, consultado on line http://www.diariochebolivia.cubasi.cu
6) Varona, Fleites Roberto. Crónicas sobre la historia de la guerrilla que dirigió Ernesto Che Guevara en Bolivia. Versión electrónica en: www.archivochile.com/America_latina/Doc...sobre_che/escritossobreche0146.pdf