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LA TECLA CON CAFÉ

Cuando no alcanzan las 24 horas del día

Cuando no alcanzan las 24 horas del día


miércoles, 13 de diciembre de 2017
6:11:28 p.m. 

El público ha aclamado cada presentación de 25 horas, el primer acercamiento a la ficción del documentalista guantanamero Carlos Barba Salva, quien representa a Cuba dentro de la Sección Oficial en Concurso del 39. Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. (Foto: Carlos Barba Salva e Isabel Santos durante el rodaje del film.)

El cineasta, que arriba a La Habana, tras participar en el Festival de Cine de Yale University, en New Haven (Connecticut, Estados Unidos) revela algunos detalles del viaje creativo que supuso concepción de este cortometraje sincero y sobrio, “pensando en Isabel Santos y Enrique Pineda Barnet como figuras centrales, a modo de ensayo”.


La historia la escribió de un tirón: “Cuando ya tuve una primera versión la envié inmediatamente a Isabel por correo electrónico. Recuerdo que la gran actriz, devenida madre cinematográfica, me respondió: ‘Me encanta este guion, es como una película francesa pero muy cubana; por fin haremos ficción’. Ahí llegó el embullo”.

En sus inicios el sueño permanente de Barba era hacer documentales con actores, ese es el camino, refiriéndose obviamente a la ficción. Y corrió el riesgo: “realizar una película corta, como un trozo de vida real, con pocos diálogos, con símbolos de la cotidianidad muy bien marcados y con un dúo de actores excelentes que me regalaran esa verdad, enmarcada en un momento específico para nuestro país.

 

“Pretendí narrar en tono de crónica cómo fue tomada la noticia del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos por dos personas tan diferentes como lo es un padre postrado, y su hija emigrada que lo visita y cuida, en un día que le parece muy largo.

”Todo esto ha dado un giro (in)esperado con la nueva administración estadounidense, a veces imposible de entender, con prohibiciones de todo tipo y una nueva vuelta de hoja.

“Me alegra que 25 horas recuerde lo que se logró unir en aquella fecha de 2014, lo que se logró limar. El cartel de Julioeloy Mesa, ese clásico afichista del cine cubano, rezuma la imagen de esa mujer-inmigrante de la cual brotan dos banderas, la cubana y la norteamericana, que nos dice que ya es necesario acabar con lo que no ha trabajado a lo largo de tantos años y buscar nuevos caminos.

“Quiero destacar mi euforia por trabajo interpretativo, en especial contar con la maestría de la experimentada Alicia Bustamante y del joven actor Carlos Alberto Méndez. Ella había aportado su testimonio acerca de Un día de noviembre en mi documental Humberto”.

  

Además de ese largometraje en torno a Humberto Solás, Carlos Barba cuenta en su filmografía con títulos como Memorias de Lucía (2003), Mujer que espera (2005) y un conjunto de documentales producidos para la colección Cinemateca de Cuba, coproducida por el ICAIC y la firma canaria Impulso Récords en el bienio 2006-2007: El hombre del siglo, La otra Sofía, Un hombre con éxito, Del cine y otros demonios, Un documental sobre Adorables mentiras, Papeles principales y el largometraje Canción para Rachel, acerca del proceso creativo de La bella del Alhambra, realizada por Pineda Barnet.

En relación con el rodaje y la postproducción del corto 25 horas, declaró para el Diario del Festival, Barba cuenta:

“Seguí trabajando la historia y de pronto, como hijo del ‘cine pobre’, recuerdo que estaba listo para rodarla. Había reunido un pequeño staff de amigos y colaboradores muy talentosos, dispuestos y a la expectativa, pero Isabel protagonizaría en poco Regreso a Itaca, de Laurent Cantet, y hubo que esperar. Pocos meses después rodamos el cortometraje en dos días. Juntando las horas de trabajo, creo que fueron veinticinco, igual que el título. Bastaron una casa en el barrio de El Vedado, una luz y sonido, actores y equipo entregados. Luego vino la etapa de postproducción, con Xperima Productions en Los Ángeles; y el diseño sonoro y la mezcla, en Ciudad México.

El paso del documental a la ficción no se da así tan fácil, confesó Barba al referirse a ese riesgoso tránsito–, algo que quizás se percibe en el cortometraje. De hecho, la idea de rodar en New York apareció de pronto y la aprovecharon, coincidiendo con la presencia allí de la actriz, invitada por el Havana Film Festival, y la posibilidad de darle una continuidad (nunca cierre) a Hilda, su personaje.

 

“Esa decisión recuerda un poco la impronta del documental. El bichito de la ficción estaba ahí, y aparecía probablemente cada vez con más fuerza cuando participaba como asistente de dirección en alguna película cubana. Aunque la manera de componer una escena, muchas veces enamorarme de una primera toma y usarla, ese contar desde la radio que acompaña a un país, creo también que tiene que ver mucho con la no-ficción.

“Confieso que soy un apasionado del documental, pero la adrenalina de mostrar una historia que nace de un deseo real de querer contar algo, y que esos maravillosos actores y no-actores hagan suyo un guion escrito por uno, es tremendamente cautivador”.

(Fuente: HR)

 

 

Trump: entre la Casa Blanca, Twitter y la Coca Cola

Trump: entre la Casa Blanca, Twitter y la Coca Cola


miércoles, 13 de diciembre de 2017
04:11:28 p.m.
 

Tuitea desde la cama, toma mucha Coca Cola de dieta y pasa horas frente a la televisión: el día a día del presidente estadounidense a casi un año de haber tomado posesión, según personas al tanto de sus actividades diarias. 

Alrededor de las 5:30 todas las mañanas, el presidente estadounidense Donald Trump se despierta y enciende la televisión en el dormitorio principal de la Casa Blanca. Sintoniza CNN para ver noticias, luego cambia al programa Fox & Friends en busca de ideas para mensajes y un tono amigable a su presidencia y, en ocasiones, mira también Morning Joe en MSNBC porque —según sospechan sus amigos— el tono contrario lo enardece para echar a andar su día. 

Lleno de energía o furia —a menudo una mezcolanza de ambas— Trump toma su iPhone. A veces tuitea recargado en sus cojines, según sus ayudantes. Otras veces lo hace desde la sala contigua, mientras mira otra televisión. Con menos frecuencia, camina por el pasillo hasta la Sala de los Tratados (que funge como el estudio de los presidentes) en el Ala Oeste —en ocasiones lo hace ya vestido para el resto del día y otras, aún en su ropa de dormir—, y ahí comienza a hacer sus llamadas oficiales y no oficiales. 

Conforme se acerca a cumplir su primer año en el cargo, Trump está cambiando la definición de lo que significa ser presidente de Estados Unidos. Ve el más alto puesto de la nación de la misma forma en que lo hizo la noche de su sorpresiva victoria sobre Hillary Clinton: como un trofeo que debe luchar por proteger a cada momento, con Twitter como su Excalibur. A pesar de toda su fanfarronería, se considera menos un titán en dominio de la arena mundial que un intruso difamado que ha entablado una lucha para ser tomado en serio, de acuerdo con entrevistas a sesenta consejeros, asociados, amigos y miembros del congreso. 

Para la mayoría de los presidentes, cada día es una prueba sobre cómo dirigir un país —no solo a una facción— encontrando cómo equilibrar intereses encontrados. Para Trump, cada día es una batalla, hora por hora, por su autoconservación. Sigue discutiendo sobre las elecciones del año pasado, convencido de que la investigación sobre injerencia rusa en los comicios dirigida por Robert Mueller, el fiscal especial, es un plan para quitarle legitimidad. En la Casa Blanca fueron colgados mapas codificados por color que destacan los condados que ganó. 


Antes de asumir el cargo, Trump les dijo a sus principales ayudantes que consideraran cada día en la presidencia como un episodio de un programa de televisión en el que derrota a sus rivales. La gente cercana a él calcula que Trump pasa por lo menos cuatro horas al día, y a veces hasta el doble de eso, apostado frente a una televisión, la cual a veces ve sin el sonido, sumergido en las guerras entre los diferentes noticieros de canales de cable con ansias de contraatacar. 

“Siente que hay un esfuerzo por minar el hecho de que haya sido electo y que los alegatos de una colusión son infundados”, dijo el senador republicano de Carolina del Sur Lindsey Graham, quien ha pasado más tiempo con el presidente que la mayoría de los legisladores. “Cree apasionadamente que la izquierda liberal y los medios están enfocados en destruirlo”. 

“La manera en que llegó aquí fue contraatacando y regresando el golpe”, añadió Graham. “El problema que enfrentará es que hay una diferencia entre estar en campaña para el cargo y ser presidente. Hay que encontrar el punto medio entre ser luchador y ser presidente”. 

Mientras que su base política, que se siente enajenada por el sistema, cree que su tono es refrescante, el enfoque sin inhibiciones de Trump les parece errático a muchos veteranos de ambos partidos, en la capital y en otros lugares. Algunos políticos y expertos se lamentan que haya tanta inestabilidad y, aun sin ser médicos, no tienen reparos en diagnosticarle públicamente diversos padecimientos mentales. 

Trump razona que su enfoque lo llevó a la Casa Blanca y, por lo tanto, debe ser el correcto. Es menos popular que cualquiera de sus predecesores modernos en este momento de su mandato —solo el 32 por ciento aprueba su gestión según la más reciente encuesta realizada por el Pew Research Center—, pero domina el panorama como ningún otro. 

Después de meses de fracasos legislativos, Trump está a punto de vencer finalmente en sus esfuerzos por recortar los impuestos y revertir parte de Obamacare, el programa de atención médica de su predecesor. Aunque muchas de sus promesas no se han concretado, ha tenido avances importantes en su meta de echar para atrás regulaciones comerciales y ambientales. La economía creciente que heredó sigue mejorando y los mercados de valores han alcanzado alturas récord. Su prohibición parcial de viajes en países de mayoría musulmana finalmente entró en vigor después de múltiples luchas en la corte. 

Jared Kushner, su yerno y asesor sénior, les ha dicho a sus asociados que Trump, muy acostumbrado a sus maneras a sus 71 años, nunca cambiará. Más bien, predijo, Trump modificará, y quizá ajustará, el cargo según su voluntad. 

Eso ha resultado ser cierto, a medias. Podría decirse que, hasta ahora en su batalla contra la presidencia, Trump va empatado. 

Tiempo para pensar 

Cuando John F. Kelly, un general de cuatro estrellas retirado, estuvo al mando de los marines que irrumpieron en Irak en 2001, mantuvo a su columna avanzando a pesar del fuego contra ellos. Como jefe de personal de la Casa Blanca, Kelly ha adoptado un enfoque muy parecido; trabaja catorce horas al día para imponer la disciplina en operaciones de otro modo caóticas, con resultados mixtos. 


En los meses previos a que Kelly asumiera el mando en el verano, en sustitución de su sitiado antecesor, Reince Priebus, en la Oficina Oval reinaba una sensación de desorden de hora pico, con un flujo constante de ayudantes y visitantes que llegaban a ofrecer consejos o solo a entrometerse. Durante un encuentro en abril con reporteros de The New York Times, entraron y salieron no menos de veinte personas, incluyendo a Priebus, quien pasó con el vicepresidente Mike Pence. Ahora la puerta de la Oficina Oval permanece casi siempre cerrada. 

Kelly intenta, de manera sigilosa, reducir la cantidad de tiempo libre que el presidente tiene para escribir tuits enardecidos, al adelantar el comienzo de su día laboral. Priebus intentó lo mismo al animar a Trump a que llegara a las 9:00 o 9:30, aunque no con mucho éxito. 

También ha aumentado la cantidad de reuniones realizadas en la Casa Blanca. Además de Kelly y Kushner, a menudo incluyen al teniente general H. R. McMaster, asesor de seguridad nacional; a Ivanka Trump, la hija del presidente y asesora sénior; a Hope Hicks, directora de comunicaciones; a Robert Porter, secretario de colaboradores, y a Kellyanne Conway, asesora del presidente. 

Trump, quien disfrutaba del control absoluto de su imperio de negocios, ha hecho concesiones importantes después de tratar de gestionar ambas cosas durante sus primeros meses en el cargo. Personas cercanas a Trump dicen que, aunque le molestan los límites que le impone, el presidente también busca ansioso la aprobación de Kelly, a quien sí ve como un igual. 

Le llama a Kelly hasta doce veces al día, incluso cuatro o cinco durante la cena o cuando sale a jugar golf, para preguntar sobre sus horarios o buscar consejos sobre políticas, según gente que ha hablado con el presidente, quien sugirió que ese sistema le da “tiempo para pensar”. Los ayudantes de la Casa Blanca negaron que Trump busque la bendición de Kelly, pero confirmaron que lo considera un confidente clave y un consejero sabio. Kelly también ha adoptado algunos de los agravios favoritos de Trump; le dijo hace poco al presidente que está de acuerdo con sus declaraciones de que algunos reporteros únicamente están interesados en desmantelar el gobierno. 

A veces, Trump ha podido evadir los controles de Kelly. El Día de Acción de Gracias, en su residencia de Mar-a-Lago, el presidente convivió con otros miembros del club que no son funcionarios, como lo hacía antes de ser electo. Algunos le mostraron clips noticiosos que jamás habrían pasado por los filtros de Kelly. También les marcó por teléfono a viejos amigos, quienes lo actualizaron sobre cómo ven la investigación sobre la injerencia de Rusia. Regresó a Washington sintiéndose avivado. 


Kelly le ha dicho a la gente que tratará de controlar solo aquello que está en sus manos. Ha aprendido que hay mucho que no lo está. 

No veo tanta tele 

Muchas personas en Washington, y afuera de ese centro de poder, parecen estar convencidas de que hay una estrategia detrás de las acciones que toma Trump. Pero, en realidad, raramente hay un plan más allá de la autodefensa, la obsesión y lo impulsivo. 

En ocasiones el presidente busca respaldo antes de darle publicar a algún tuit. En junio, según un asesor, llamó emocionado a algunos amigos para decirles que tenía el tuit perfecto para “neutralizar” la investigación especial de Mueller: la iba a llamar una cacería de brujas. Los amigos no quedaron muy impresionados. 

Ha cedido ante el consejo de sus abogados para no atacar directamente a Mueller, aunque a veces le ganan sus instintos. 

Cuando su exasesor de seguridad nacional, Michael Flynn, se declaró culpable el viernes 1 de diciembre, Trump primero permaneció tranquilo. A la mañana siguiente, cuando visitó Manhattan para una recaudación de fondos, se sentía optimista. Habló sobre su elección y el “gran perdedor” del senado que había dicho que su reforma hacendaria aumentaría el déficit (quizá refiriéndose al senador republicano de Tennessee Bob Corker). 

Para el domingo en la mañana, debido a que los noticieros no dejaban de discutir el caso de Flynn, el presidente se enojó y lanzó una serie de tuits en los que cargaba contra Clinton y el FBI… tuits que varios consejeros le dijeron que eran problemáticos y debían parar, según una persona al tanto de la discusión. 


A veces, si los mensajes controvertidos ya fueron publicados, los consejeros de Trump deciden no mencionárselos. Uno de ellos dijo que los asesores del presidente necesitan mantenerse positivos y buscar los aspectos rescatables donde puedan encontrarlos y que el equipo del Ala Oeste a veces decide no dejar que los tuits dominen su día. 

Trump consigue las municiones para su guerra en Twitter por medio de la televisión. Nadie toca el control remoto excepto Trump o el personal de apoyo técnico; por lo menos, esa es la regla. Puede que durante las juntas la pantalla de 60 pulgadas colgada en el comedor esté sin volumen, pero Trump voltea a ver los encabezados que van pasando. Si se pierde de algo lo revisa más tarde en lo que llama su “super-TiVo”, un sistema de vanguardia que graba las noticias por cable. 

Mientras mira la televisión por cable, comparte lo que piensa con cualquiera que esté en la misma habitación, incluso el personal de limpieza y ayuda de la Casa Blanca, a quienes llama con un botón para que le lleven el almuerzo o una lata de Coca Cola de dieta (diario bebe alrededor de doce). 

Pero también le molesta que se piense que se la vive pegado al televisor, una imagen que refuerza la crítica de que no se toma en serio su cargo. Antes de un viaje de Estado a Asia, a principios de noviembre, el Times le envió una lista de 51 preguntas para verificar los datos para este artículo al presidente, incluida una sobre sus hábitos de ver televisión. En vez de contestar por medio de un consejero, hizo declaraciones al respecto a bordo del Air Force One camino a Vietnam a reporteros confundidos sobre por qué era pertinente. 

“No veo mucha televisión”, insistió. “Ya sé que les gusta decir —a personas que no me conocen— que veo la televisión. Gente con fuentes falsas —ya saben: reporteros falsos; fuentes falsas—. Pero no veo tanta tele, sobre todo por los documentos. Estoy leyendo muchos documentos”. 

Luego, se quejó de que estuvo obligado a ver CNN en las Filipinas porque no había nada más disponible. 


¿No les da gusto que no beba? 

A Trump, quizá el ser humano del que más se ha hablado últimamente en todo el mundo, le fascina ver su nombre en los titulares. Y tiene la intención de asegurarse de que constantemente aparezca ahí. 

Sin embargo, la imagen de Trump como alguien que siempre está enfurecido y a punto de tuitearlo no deja entrever una complejidad más profunda, de un hombre que se mueve en ciclos. Diversos asesores dijeron que el presidente puede insultarlos por una transgresión menor —como llevar a un asesor desconocido ante su presencia sin avisar— para luego charlar amablemente con esa misma persona minutos después. 

“Está muy consciente de que solo es la persona número 45 en ese cargo”, dijo Conway. “El puesto lo ha cambiado un poco y él ha cambiado el cargo. Su tiempo como presidente ha revelado otras partes de él, más afables y accesibles, que posiblemente quedaron ocultas durante las rudas y agresivas primarias”. 

Pocos pueden ver esas partes. En momentos privados con familias de oficiales en el Despacho Oval, el presidente habla con los niños en un tono más suave que el que usa en público y pidió específicamente que los hijos de quienes pertenecen a la prensa que cubre la Casa Blanca fueran invitados a pasar en su visita en Halloween. No obstante, no promueve mucho ese lado suyo porque, según amigos suyos, cree que rompe con su imagen de alguien fuerte. 

Trump deja caer su máscara de invencibilidad irreflexiva solo en ocasiones. Durante una junta con senadores republicanos, discutió en términos emotivos la crisis de abuso de opiáceos y los peligros de la adicción, al relatar la lucha de su hermano con el alcoholismo. 

De acuerdo con un senador y un asesor, el presidente después volteó a ver a todos en la sala y les preguntó con aire atrevido: “¿No les da gusto que yo no beba?”. 


Parte del difícil ajuste de Trump a la presidencia, de acuerdo con personas cercanas a él, se debe a que tenía expectativas poco realistas sobre el poder que tendría; pensó que sería más similar a la percepción popular del cargo como uno de dictámenes imperiales y no tanto sobre tener que coexistir con las otras dos ramas del gobierno. Sin embargo, los asesores dicen que ha aprendido poco a poco que así no funcionan las cosas. 

Y aunque Trump no es un experto en políticas —“nadie sabía que la atención médica pudiera ser tan complicada”, dijo en determinado momento—, se ha mostrado más cómodo con los detalles de su legislación para recortar impuestos. Además, sus ayudantes dicen que ahora pone más atención durante los informes diarios de inteligencia gracias a las presentaciones concisas de Mike Pompeo, el director de la CIA, y que muestra una preocupación más profunda sobre la situación de Corea del Norte de la que sugieren sus tuits algo despreocupados y beligerantes al respecto. 

“Al inicio había esta idea de que era un impostor, que quizá solo tenía él en su mente”, dijo la demócrata por California Nancy Pelosi, la líder de la minoría en la Cámara de Representantes y quien ha tratado de forjar una relación laboral con el presidente. 

“Ahora ya superó eso”, dijo. “El principal problema, lo que la gente debe entender, es que no tenía preparación alguna para esto. Sería como si tú o yo entráramos a una sala y nos pidieran llevar a cabo una cirugía de cerebro. Cuando tu carencia de conocimientos es así de enorme, puede ser desconcertante”. 

Lindsay Graham, antes un feroz crítico y ahora cada vez más un aliado, dijo que Trump está adaptándose. “Puedes esperar que todos los presidentes cambien porque el cargo lo requiere”, afirmó. “Empieza a aprender el ritmo de cómo funciona la capital”. Sin embargo, Graham añadió que la presidencia de Trump aún es “un trabajo en proceso”. En este momento, señaló, “todo es posible, desde un desastre completo hasta un éxito”. 


En casi todas las entrevistas con quienes trabajan con Trump, estos cuestionaron su capacidad y voluntad de distinguir la información incorrecta de la verdad. 

Monitorear su consumo de información —para contrastarla con lo que Kelly llama la “basura” que le hacen llegar los externos— sigue siendo una prioridad para el jefe de personal y el equipo que ha armado el mismo Trump. Incluso después de un año de informes oficiales y acceso a las mejores mentes del gobierno federal, Trump es escéptico de cualquier cosa que no provenga de su burbuja interna. 

Algunos asesores, como el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, consideran que esto es básicamente algo bueno. “Veo muchas similitudes entre la manera en que llevó adelante la campaña y la manera en que es como presidente”, dijo Mnuchin. “Realmente ama los informes orales. No es alguien que lea grandes volúmenes de libros o informes”. 

Otros asesores se quejan de su tenue comprensión de los hechos, del poco tiempo en el que pueden mantener su atención y del que es propenso a creerse teorías conspiratorias. 

Trump es un ávido lector de periódicos, sobre los cuales hace comentarios con marcador negro, pero el exasesor Stephen Bannon les ha dicho a sus aliados que Trump solo “lee para reforzar”. La insistencia de Trump en definir su propia realidad —sus reiteradas declaraciones, por ejemplo, de que en realidad ganó el voto popular— no ha cambiado y quienes trabajan para él están cada vez más anestesiados, dijo Tony Schwartz, el escritor fantasma de su libro The Art of the Deal. 

“Te desgasta”, dijo Schwartz. 


Puedo invitar a quien quiera 

Trump busca relajarse los fines de semana en el campo de golf. Sin embargo, entre semana su principal forma de alivio es su cena nocturna en la residencia de la Casa Blanca. 

“Puedo invitar a cenar a quien quiera ¡y vienen!”, le presumió Trump a un viejo amigo cuando asumió el cargo. 

Trump, quien ha pasado buena parte de su vida como un hotelero, le encanta dar tours de la Casa Blanca. Tiene una afinidad algo extraña por presumir los baños, incluido uno que renovó cerca del Despacho Oval, y después de la cena le gusta llevar a sus visitas a la habitación Lincoln —la residencia ejecutiva— o al balcón de Truman —ubicado en el segundo piso con vista hacia el jardín sur— para los paisajes como de postal de la ciudad a la que ha cimbrado. 

Incluso cuando Trump está de buen humor, flotan por encima de la mesa señales de ansiedad, como el humo sobre una taza de té. En septiembre se reunió con líderes de la Iglesia evangélica para asegurarles que aún defendería la agenda que promueven a pesar de tener coqueteos con legisladores demócratas que están a favor de temas como el matrimonio igualitario y el derecho a interrumpir un embarazo. “Los cristianos saben todo lo que estoy haciendo por ellos, ¿cierto?”, les preguntó, de acuerdo con tres asistentes. 

Cuando se van los invitados, saca el control remoto o sostiene llamadas con personas cercanas que han sido despedidas de la Casa Blanca, como Corey Lewandoski o Bannon, en las que despotrica sobre Hillary Clinton, Barack Obama, las “noticias falsas” o su desencanto con el fiscal general Jeff Sessions. 

Aunque los amigos de Trump dicen que han notado un cambio de tono en las últimas semanas, al reconocer que varios asesores e incluso su propia familia podrían terminar inmiscuidos y afectados por la investigación de Mueller. Ha adoptado una actitud sorprendentemente fatalista, según varias personas con las que habla regularmente. 

“Así es la vida”, dijo sobre la investigación. 

De ahí se va a acostar, normalmente para dormir cinco o seis horas. Luego la televisión comenzará a hacer escándalo de nuevo, tomará su iPhone y la batalla comenzará de nueva cuenta. 

Nota: Matt Apuzzo también colaboró con este reportaje. Glenn Thrush lo hizo antes de ser suspendido, mientras están pendientes los resultados de una investigación interna por acusaciones de conducta sexual indebida. 

(Fuente: NYT/Maggie Haberman, Glenn Thrush y Peter Baker)

 

 

Cuba defiende rol de financiamiento público ante cambio climático

Cuba defiende rol de financiamiento público ante cambio climático

 

martes, 12 de diciembre de 2017
3:48:35 p.m.
 

La ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Elba Rosa Pérez, defendió este martes la importancia del financiamiento público en la lucha contra el cambio climático, al participar en la cumbre internacional One Planet celebrada en Francia.

En declaraciones a Prensa Latina, la titular explicó que la nación caribeña considera clave elevar el financiamiento para enfrentar los problemas ambientales en el planeta, y las fuentes públicas son fundamentales en este sentido.

“Teniendo en cuenta la experiencia de Cuba, aseguramos que no es desacertado ni exagerado reconocer que la financiación requerida por los países en desarrollo debe ser considerada en montos de miles de millones de dólares anuales”, sostuvo.

De acuerdo con la Ministra, “si bien se movilizan esfuerzos a nivel global para que distintas fuentes contribuyan a las finanzas para el clima, no podemos sobredimensionar el papel de los flujos privados, pues son muy inestables y volátiles”.

En consecuencia, agregó, el financiamiento público debe seguir siendo el prioritario, ya sea a través de mecanismo globales o bilaterales, con la cooperación norte-sur, la sur-sur y la triangular.

“En este empeño debemos contribuir todos. Cuba ha decidido ampliar su cooperación con los países miembros del Caricom (Comunidad del Caribe) en el enfrentamiento al cambio climático”, puntualizó.

Sin embargo, teniendo en cuenta que los montos comprometidos para los fondos multilaterales son todavía extremadamente limitados, “nos preguntamos cómo incrementarlos”, demandó.

Al respecto, subrayó que parte de la respuesta está en los gastos armamentistas: “no se debe continuar destinando miles de millones de dólares a la carrera armamentista en el mundo, en lugar de aportarlos a la solución mundial de los problemas medioambientales”.

De acuerdo con la titular, si tan solo se destinara un uno por ciento de los gastos armamentistas del 2016 al Fondo verde del clima, se dispondría de más de 12 mil millones de dólares, lo que significaría duplicar la cantidad actual comprometida.

También abogó por asegurar que los fondos existentes no introduzcan nuevas trabas y requisitos para el acceso al financiamiento, como la categorización de los países por el nivel de renta, pues “todos somos países en desarrollo, lo cual constituye nuestra mayor vulnerabilidad”.

La ministra encabeza la delegación cubana asistente al evento y resaltó que el país fue uno de los alrededor de 100 estados invitados a One Planet, precisamente por la contribución de La Habana en las negociaciones para lograr el Acuerdo de París.

Desde la firma de ese pacto hace dos años, argumentó, “en el país hemos avanzado mucho con iniciativas concretas como aprobar un Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, denominado Tarea Vida, y trazarnos la meta de llegar a un 24 por ciento de uso de energía renovable para 2030”.

De acuerdo con la representante cubana, “el nombre de esta cumbre es muy importante: Un Planeta. Eso muestra que no tenemos un plan B, solo hay un planeta, y es responsabilidad de las generaciones actuales trabajar para legar un planeta limpio a las generaciones futuras”.

(Fuente: Granma/PL)

 

 

 


 

John Kerry rechaza ausencia de EE. UU. en cumbre climática

John Kerry rechaza ausencia de EE. UU. en cumbre climática

 

martes, 12 de diciembre de 2017
2:44:50 p.m.

John Kerry aseguró que él y el pueblo estadounidense siguen comprometidos con el Acuerdo de París a pesar de la decisión del presidente Donald Trump. 

El exsecretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, rechazó este lunes la ausencia de Estados Unidos en la cumbre que se lleva a cabo en Francia para frenar el calentamiento global.

Kerry calificó la inasistencia como una "desgracia" y aseguró que "es muy decepcionante, cuando se tienen en cuenta los hechos, la ciencia, el sentido común, todo el trabajo que se hizo" para hacer frente a la lucha contra el calentamiento global.

Asimismo, afirmó que "salirse del Acuerdo de París, es una decisión destructiva y con fines políticos".

Esta cumbre climática fue convocada por el presidente francés Emmanuel Macron para ejecutar un plan de financiamiento que sea eficiente para frenar el calentamiento global. Algunos de estos acuerdos ya estaban establecidos en el Acuerdo de París firmado en el 2015.

Durante su intervención, Macron indicó que "lo que salvará al clima ya no son las grandes cumbres diplomáticas clásicas. Es una movilización de todos los días".

Asimismo, sostuvo que los países miembros deben mantener más interés para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, ya que ahora el pacto está débil por la salida de EE. UU.

Al evento asistieron más de 50 mandatarios pero el presidente de los Estados Unidos no hizo acto de presencia, sin embargo en representación de su país, Trump envió a un delegado de la Casa Blanca.

El pasado mes de junio el mandatario estadounidense anunció que abandonaría el Acuerdo de París firmado en el 2015 por considerar que no cumple con ciertos parámetros de interés para EE.UU.

Asimismo, indicó que el retorno de Estados Unidos al Acuerdo sólo es posible si se garantizan ciertas condiciones que beneficien a su país.

 (Fuente: TeleSURtv/ AFP)

 

 

Primicias en la cuarta jornada del Festival de Cine en La Habana


martes, 12 de diciembre de 2017
7:09:38 a.m. 

La presentación de documentales relacionados con la música, y primicias ofrecidas por actores y directores marcaron ayer la cuarta jornada de la 39 edición del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano que se desarrolla en La Habana hasta el venidero día 17. 

Dentro de las propuestas documentalísticas se encuentra Indestructible. El alma de la salsa, que narra el recorrido del músico español Diego el Cigala por varios países de la región latinoamericana.

 

El director de esta cinta, David Pareja, destacó durante el encuentro con la prensa en la sala Taganana del Hotel Nacional que esta fue una experiencia interesante en la que acompañaron a Diego en su periplo por sitios donde la salsa es muy importante: Colombia, Nueva York, Miami, Puerto Rico, entre otros.

Otra de las muestras de este género fue Score. A film music documentary, dirigido por Matt Schrader y presentado hoy en el cine 23 y 12 por Robert Kraft, galardonado compositor y músico norteamericano.

La cinta es un recorrido por la música en el cine del siglo XX y XXI desde la mirada de los compositores y los intérpretes teniendo en cuenta la manera de hacer una banda sonora que corresponda a los sentimientos proyectados por la imagen y que quede para siempre en la memoria de los espectadores.

  

Judith Rodríguez, protagonista del largometraje de ficción Carpinteros, de José María Cabral; Amir Galván Cervera y Mitzi Vanessa Arreola, directores de la ópera prima mexicana La 4ta compañía; e Ivette Liang, productora de La defensa del dragón, una ópera prima colombiana dirigida por Natalia Santana; ofrecieron hoy primicias de dichas producciones a la prensa. 

También Giorgina Mesiano, presentó la película argentina Una especie de familia, dirigida por Diego Lerman y producida por ella, y afirmó que la misma ha hecho un exitoso recorrido por varios festivales a nivel mundial, con estreno en Toronto, y luego en San Sebastián, ganadora en guión; Varsovia, Calcuta, Chicago, galardonada como mejor película.

Igualmente, el e-book (libro digital) Voces en la niebla: un lustro de cine joven cubano (2010-2015), mira la producción fílmica desde la crítica y la teoría constituyó hoy eje fundamental conjuntamente con la muestra de la Enciclopedia del Audiovisual cubano.

De las óperas primas en concurso se proyectó hoy El silencio del viento (Puerto Rico), Medea (Costa Rica), La novia del desierto (Argentina) y Matar a Jesús (Colombia), entre otras.

En el apartado de Presentaciones especiales se exhibe también, en el cine Yara, el documental Chavela, de las directoras estadounidenses Catherine Gund y Darseha Kyl, en el que se reflejan facetas de la vida profesional e íntima de la artista mexicana. 

(Fuente: ACN)

 

 

 

 

EE.UU. sostiene en informe que la explosión del submarino argentino ARA San Juan fue corta y mortal

EE.UU. sostiene en informe que la explosión del submarino argentino ARA San Juan fue corta y mortal

 

martes, 12 de diciembre de 2017
6:16:57 a.m. 

Al analizar los datos del "evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con un explosión",  un analista de la inteligencia naval de EE.UU. sostiene que los 44 tripulantes del submarino argentino murieron en forma instantánea. El submarino sufrió un colapso letal, que liberó una energía similar a una explosión de 5700 kilos de TNT, a 380 metros de profundidad. pero no hay constancias de un desenlace fatal. Lo concreto, sin embargo, es que a pesar de que todo lo que pasa en el mar está registrado, el submarino ARA San Juan no aparece. 

En su última comunicación, el jefe de operaciones del ARA San Juan transmitió la intención de "ir a 40 metros de profundidad para entrar al tanque de baterías, evaluar la avería y ampliar información". Según pudo saber La Nación, muchos marinos comienzan a preguntarse si esa decisión de revisar la avería constituyó el paso previo a una explosión. 

Respuestas oficiales no hay, pero ese interrogante podría corresponderse con las conclusiones de un informe de la Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos, que analizó la señal acústica detectada el 15 de noviembre por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares y determinó que el submarino sufrió un colapso letal, que liberó una energía similar a una explosión de 5700 kilos de TNT, a 380 metros de profundidad. 

El informe, al que tuvo acceso La Nación, fue elaborado por el analista acústico Bruce Rule y arriesga la tesis de que los 44 tripulantes murieron en forma instantánea, sin saber probablemente lo que pasaba. 

El informe del especialista de la Oficina de Inteligencia Naval de EE.UU. —país que aportó varias unidades navales y aéreas para el operativo de búsqueda y rescate— concluye que el ARA San Juan se hundió verticalmente, a una velocidad de 10 a 13 nudos (18 a 24 kilómetros por hora). 

"Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supieron qué estaba ocurriendo. No se ahogaron ni experimentaron dolor. La muerte fue instantánea", indica, lapidario, el autor del informe. 

Su conclusión coincide con la polémica apreciación que la semana pasada formuló el ministro de Defensa, Oscar Aguad, al admitir en televisión que los tripulantes están muertos. 

Se estima que el informe de Rule llegó a manos de la Armada, aunque no se le dio crédito oficial. 

La Nación consultó a la Fuerza Naval acerca del contenido del informe, pero no obtuvo respuesta. 

Rule es analista acústico principal de la Oficina de Inteligencia Naval de EE.UU. Al analizar los datos del "evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con un explosión" —como lo definió en su momento el vocero de la Armada, capitán Enrique Balbi—, el informe precisa que la señal acústica fue producida por el colapso del casco de presión del ARA San Juan, a una profundidad de 380 metros. 

El investigador llega a la conclusión de que el casco fue "completamente destruido en aproximadamente 40 milisegundos", una fracción de tiempo que representa "la mitad del tiempo mínimo requerido para el reconocimiento cognitivo de un evento". 

Explica, además, que "la energía liberada por el colapso fue producida por la conversión casi inmediata de la presión del mar en energía cinética", en un movimiento del pistón de agua que ingresó al casco a una velocidad aproximada de 1800 millas por hora (2900 kilómetros por hora). 

El informe de Rule no tiene en cuenta el estado en que se encontraba el submarino ni la reparación de media vida a la que fue sometida entre 2009 y 2014. Se limita, básicamente, a interpretar los datos que registraron la explosión. Y estima que el impacto que pudo haber sufrido al chocar con el del mar "no habría producido un evento acústico detectable a larga distancia". 


Al señalar que antes de la explosión el submarino ARA San Juan pretendía sumergirse y continuar su tránsito hacia el norte, rumbo a Mar del Plata, el casco colapsó a las 10.58 del 15 de noviembre, tres horas y media después de su último contacto. 

Fuentes navales consultadas por La Nación niegan absolutamente la posibilidad de que el ARA San Juan haya sido víctima de un ataque. 

Lo concreto, sin embargo, es que a pesar de que todo lo que pasa en el mar está registrado, el submarino ARA San Juan no aparece. 

Más allá del trágico instante que les tocó padecer a los 44 tripulantes, la comunidad marina mantiene el espíritu de cuerpo y apoyan en general el criterio de la Armada Argentina de mantener la expectativa de los familiares hasta que no haya constancias de un desenlace fatal. 

(Fuente: EPU)

Enlace relacionado:   Submarino ARA San Juan: Armada argentina reveló imágenes de la búsqueda a más de 800 metros

Diez días de Festival del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana

Diez días de Festival del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana

 

domingo, 10 de diciembre de 2017
6:45:36 p.m.
 

El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano tiene lugar  desde el viernes 8 hasta el domingo 17 de diciembre. En la apertura se estrenó de la película brasileña O filme da minha vida (La película de mi vida), de Selton Mello. 

En la inauguración  se entregó el Coral de Honor a uno de los productores de La película de mi vida y figura representativa del Cinema Novo brasileño, Carlos Diegues.

En la cita cinematográfica se presentarán 404 películas, la mayoría de países latinoamericanos, entre ellos Argentina, México, Cuba, Brasil, Chile y Colombia.

Asimismo, se proyectan filmes provenientes de naciones como Estados Unidos (EE.UU.), España, Francia, Alemania y Gan Bretaña.

Este año compiten por el Premio Coral 19 largometrajes de ficción, 18 óperas primas, 23 documentales, 18 cortos y mediometrajes, 16 animados, 20 guiones inéditos y 24 carteles.

La edición también celebra el aniversario 25 de la Universidad del cine, de Argentina, y rinde homenaje con la cinta Oktyabr (Octubre), de Serguéi Eisenstein, al centenario de la Revolución de Octubre.

Las mejores películas latinoamericanas de 2017

Sergio y Sergei (Cuba)


Ernesto Daranas es el encargado de dirigir la primera coproducción narrativa cubano-americana en casi 60 años. La cinta ambientada en el año 1991 narra la historia de Sergio y Serguéi, un profesor de Marxismo cubano y un cosmonauta soviético varado en una estación espacial que se comunican a través de un equipo de radio aficionado. Ambos desarrollarán una amistad que los ayudará a enfrentar los cambios que irán ocurriendo en sus respectivos países.

 Zama (Argentina)

 

La historia de Don Diego de Zama, un oficial de la Corona Española del siglo XVII quien espera su traslado desde Asunción hacia Buenos Aires, es contada en este film dirigido por la argentina Lucrecia Martel, la cual ha recibido una muy buena receptividad por parte de la crítica cinematográfica. La película ha sido escogida para representar a Argentina en los premios Oscar y Goya de 2018, además de ser ubicada como la cuarta mejor cinta de 2017 por la prestigiosa revista británica Sight & Sound.

Carpinteros (República Dominicana)

 

La película del director José María Cabral narra una historia de amor que se desarrolla en la cárcel de Najayo. Julián y Yanelly son dos reclusos que se comunican entre ellos utilizando un lenguaje de signos creado por los internos de cada centro penitenciario, al que llaman «carpinteo». El film fue elegido por la Comisión Dominicana de Selección Fílmica (CDSF) para representar a República Dominicana en la edición 2019 de los premios Oscar y Goya. 

Una mujer fantástica (Chile)

Sebastián Lelio —autor de la aclamada cinta Gloria de 2013— trajo consigo una de las grandes revelaciones de 2017, la cual fue incluida entre las 20 mejores películas del año por la revista New York Times. La película cuenta con la destacada participación de Daniela Vega, actriz transexual chilena que ha sumado grandes elogios por su actuación. El film narra la historia de una mujer transgénero (Marina) que debe sobreponerse a la repentina muerte de su pareja y demostrarle a su familia y sociedad que es una mujer compleja, fuerte, honesta y fantástica.

Bingo: O rei das manhãs (Brasil)


El cine brasileño trae a las pantallas de cine la historia de Bingo, un conocido payaso de la década de los años 80 que al intentar buscar su valor artístico se ve sumido en la decadencia personal por la falta de reconocimiento público. Daniel Rezende —quien ya estuviera involucrado anteriormente en importantes proyectos como Ciudad de Dios y Tropa de Élite— es el encargado de dirigir esta cinta que ya fue seleccionada para ser postulada por Brasil para los premios Oscar y Goya de 2018.

Tempestad (México)

 

Luego de recorrer 80 festivales alrededor del mundo y ser galardonado con 30 premios, el documental mexicano dirigido por Tatiana Huezo resalta como una de las grandes propuestas cinematográficas de América Latina en 2017. El proyecto se basa en la historia de dos mujeres que luchan contra la impunidad en un país donde la violencia ha tomado el control. La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), anuncio que el film fue escogido para representar a México en los Goya y Oscar de 2018.

(Fuente: TeleSURtv/HabanaFestival)

Submarino ARA San Juan: Armada argentina reveló imágenes de la búsqueda a más de 800 metros

 

domingo, 10 de diciembre de 2017
8:25:14 a.m.

Se trata de dos objetos visualizados a 833 y 940 metros, respectivamente, pero que "no se corresponden" con el submarino. 

La Armada Argentina reveló hoy imágenes de las profundidades del Atlántico Sur donde se busca al submarino ARA San Juan, desaparecido desde el miércoles 15 de noviembre. El capitán de navío Enrique Balbi, jefe del Departamento de Comunicación Institucional de la Armada, mostró en su conferencia de prensa diaria una foto y un video capturados a más de 800 metros de profundidad en el área de búsqueda del San Juan.


Balbi informó sobre dos "visualizaciones" que se hicieron ayer. "Hubo simultáneamente el aviso Islas Malvinas con el ROV Panther Plus de Rusia observando un objeto en el fondo a 833 metros y el Yantar también con su equipamiento de alta tecnología de inspección visual [observó] otro objeto", aseguró.

"La fotografía [del objeto a 833 metros] no corresponde al submarino San Juan. Tenemos un video [del objeto] a 940 metros, el cual según ellos [rusos] corresponde a una formación rocosa con incrustaciones. No corresponde al submarino San Juan", informó.


El vocero de la Armada reiteró que el área de búsqueda del submarino es "un área circular de radio 40 kilómetros, son aproximadamente 4000 kilómetros cuadrados" y que "entre el borde oeste y a lo largo de todo el diámetro" hay entre 200 y 1000 metros. "A cada uno de estos seis buques con diferentes sensores se les asignó una mini área en la cual ya han barrido casi dos veces", detalló. "De todas maneras, se sigue barriendo", agregó.

Balbi confirmó que "se aumentó el área [de búsqueda] en cuanto a la parte norte, la dirección que llevaba el submarino hacia Mar del Plata". De hecho, el el buque oceanográfico ARA Austral "tuvo un nuevo objeto" en esa zona al norte del área de búsqueda que será visualizado "posteriormente" por el buque Atlantis (de Estados Unidos).


"En el día de la fecha quedaría un objeto pendiente de visualización, que se iba a encargar el buque Atlantis con su equipamiento a bordo, el ROV CURV 21", detalló el vocero de la Armada.

"La meteorología hoy es buena. Mañana, tal vez, si bien empieza a desmejorar, no va a ser imposible continuar con la inspección visual y poner en servicio el equipamiento de alta tecnología", concluyó.

(Fuente: EPU)