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El primero de enero los cubanos esperan la Letra del Año con los consejos y recomendaciones a seguir en este 2016. La Letra de la Asociación Yoruba de Cuba es la primera en salir y los sacerdotes dieron un adelante de lo que sería la Letra del Año para el 2016. Ceremonia. Historia. Letra de años anteriores.

Les comparto el Adelanto de la Letra del Año 2016 que publicó la Asociación Yoruba de Cuba, esperando que la completa salga en las próximas horas. (Publicado en la Página de Facebook de Asociación Yoruba de Cuba).

Signo regente: Ogbeyono 
1er testigo: Ogbeate
2do testigo: Odditauro
Oracion profética: Ire oma oyale lese Elegba. (Un bien de inteligencia firme al pie de Elegua)
Onishe elegba: Eyegbale, otan
Onishe ara: Sarayeye jio jio meta y ebbo misi con atiponla y opolopo efun, otan
Orisha regente: Oggun
Orisha acompañante: Oshun 
Bandera: Verde con ribetes amarillos
Ebbó: Un pollon blanco, Un mazo de berro y demás ingredientes 

Unifican las letras del año en Cuba

En la tarde del 20 de Junio del 2015, a las 2:00 p.m. dio comienzo la Reunión en la Asociación Yoruba de Cuba entre La Comisión Organizadora “Miguel Febles” de 10 de Octubre, encabezada por el Awo Lázaro Faustino Cuesta e integrada por los jefes de distintas familias, La Junta Directiva de Nuestra Asociación y El Consejo de Sacerdotes Mayores de Ifá de La República de Cuba, para UNIFICAR las Letras del Año y después de una plática amena, objetiva y respetuosa, ambas partes nos pusimos de Acuerdo y tenemos el placer y la alegría de informarle a todos los seguidores de nuestra religión yoruba, que, al fin, habrá una sola Letra del Año. (PO)

Letra de años anteriores:

La Ceremonia de la Letra del Año

La Ceremonia de la Letra del Año es el evento religioso más importante que se lleva a cabo por los Babalawos, tanto en Cuba como en Nigeria, aunque en fechas diferentes, por lo que debe ser del conocimiento de todas las personas que se preocupan por la cultura Yoruba.

No cuestionamos ni cuestionaremos jamás lo que hacen los hermanos de las diferentes ramas religiosas dentro de su Ilé Osha, tanto en Cuba como en el mundo; pues merecen todo respeto y consideración hacia la identidad y diferenciación que puedan tener según sus códigos culturales.

Cuba es el territorio donde mejor se conservan las tradiciones culturales de esta religión que nos fuera legada por nuestros ancestros esclavos traídos desde África a finales del siglo XVIII. Esto se debe en gran medida a los esclavos pertenecientes a la etnia Yoruba, en específico los de las religiones de los Orishas e Ifá.

En nuestro país esta religión es considerada como Religión Cubana de Origen Africano teniendo en cuenta, a través de la historia, los elementos tradicionales rescatados por nuestra población religiosa; elementos que han sido conservados y revitalizados y que por su apego popular han llegado a formar parte de nuestra cultura y de nuestra identidad nacional.

Esta religión, como la vida ha demostrado, se ha trasladado desde Cuba a cualquier región o país del mundo, de una forma natural y espontánea sin perjudicar la religión en general.

Por el contrario, ha tenido un intercambio que le da riqueza a la religión y a la cultura, pues exportar una tradición como esta que se caracteriza por no hacer proselitismo "la convertirá en la religión del Siglo XXI", como expresara el Prof. Wande Abimbola (Awise Abage, Inspector general de la religión Yoruba en el mundo), expresión con la que estamos completamente de acuerdo.

Nuestra Institución ha estado luchando desde hace muchos años por la unidad de todos los practicantes de la Regla Osha e Ifá del mundo en los aspectos más importantes y generales donde la Letra del Año tiene un papel fundamental.

En cuanto a este último aspecto hemos tratado de unificar a todos los religiosos sin lograr hasta el presente un resultado final. Esto es debido a que los patrones de cada practicante en ocasiones se vuelven absolutistas y es posible que no se haya pensado en que al rechazar la unificación y no tomar una decisión positiva no se hayan tenido en cuenta las dificultades que ocasionan. Y no sólo atañen a una persona, a un grupo institucional o familiar, sino que se daña una religión que nos fue legada por nuestros antepasados y forma parte del patrimonio que debemos respetar y preservar seriamente.

Se ha tratado de hacer un trabajo de unificación para llegar a un consenso en cuanto a la Letra del Año. Nos referimos a un sistema adivinatorio de probabilidades y es por esta razón que cada ceremonia da por resultado la regencia de distintos Orisha y odun en el año. Las personas, creyentes y no creyentes, se ven confundidas, no saben en quien creer, ni por cual letra regirse. Lo que hace que pierda credibilidad, prestigio y se considere que a nuestra religión le falta seriedad, respeto y la unión por la que luchamos.

Historia

Desde sus inicios las investigaciones cuentan que la Letra del Año comenzó a sacarse a finales del siglo XIX, sin poder precisar la fecha exacta. Por datos y documentos se nos revela que Babalawos procedentes de las diferentes ramas religiosas existentes en el país comenzaron a reunirse para efectuar con todo rigor las ceremonias establecidas, que concluían el primero de enero con la apertura del la Letra del Año.

A través del Oráculo de Ifá se daban a conocer las orientaciones y recomendaciones que debían cumplirse durante ese año, con el fin de evitar o vencer los obstáculos y las dificultades. Por esta razón la primera Letra del Año que se realizó en Cuba la efectuó el Babalawo Remigio Herrera, Obara Meyi, Adeshina, de origen africano, apoyado fundamentalmente en cinco de sus ahijados, a saber:

Marcos Garcí  Ifalola Baba Ejiogbe; Oluguere  Oyeku meji; Eulogio Rodríguez Tata Gaitán Ogundafun; José Carmen Batista Obeweñe; Salvador Montalvo Okaran Meji; Bernardo Rojas Ireteuntendi

Es bueno señalar que algunos de los ahijados de Adeshina tenían como Oyurbona a Oluguere que era también de origen africano.

En el año 1902, por problemas de salud de Adeshina, Tata Gaitán asume la responsabilidad de la Letra del Año apoyado por los Babalawos antes mencionados y participando además:

Secundino Crucet Osaloforbeyo; Bernabé Menocal  Baba Ejiogbe; Quintín Lecón García Oturaniko; José Asunción Villalonga Ogundamasa

Igualmente contó con la participación de casi todos los Babalawos de esos tiempos. Aunque la ceremonia siempre se realizaba con la mayor discreción posible y en privado; ya que en el gobierno imperante todo este tipo de prácticas de creencias africanas estaban consideradas como un delito común dentro del código penal. Por esta razón en algún que otro año se trató de disminuir la participación masiva de Babalawos y se invitaban a los jefes de familia con sólo uno de sus ahijados.

El 9 de mayo de 1959 fallece Bernardo Rojas y su sucesor, el Dr. José Herrera, hereda las deidades de Adeshina y la responsabilidad de la Letra del Año. Tomando en consideración que Joaquín Salazar era el Babalawo mayor y Obá de la rama, el Dr. Herrera le cede la dirección de la apertura del año; llevándose a cabo con la misma efectividad y rigor religioso que las anteriores ceremonias correspondientes a la Letra del Año.

Las actividades en estos años fueron realizadas bajo la dirección de Joaquín Salazar y la rama Adeshina, representada por el Dr. José Herrera.

Posteriormente Joaquín Salazar y otros mayores se dieron a la tarea de reorganizar nuevamente las ramas tradicionales existentes. De esta forma se volvió a ampliar la participación en la Letra del Año a todos los Babalawos. 

La letra que se interpreta en la ACYC hace ya algunos años, es la realizada por los Babalawos del país con mayor cantidad de años de iniciados y que desde su comienzo lo han hecho de forma ininterrumpida hasta la actualidad.

Las ramas más tradicionales del siglo XIX y del comienzo del XX estuvieron dirigidas por Babalawos africanos que después delegaron esta responsabilidad en sus sucesores cubanos.

Asociación Cultural Yoruba de Cuba