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LA TECLA CON CAFÉ

No lloren a Robin Gibb, su voz pasará a la historia

No lloren a Robin Gibb, su voz pasará a la historia

 

21/05/2012 11:01:48

La voz de Gibb, no se ha apagado con la muerte, pasará a la historia por haber formado parte de una de las bandas más famosas de los años 70 y 80. No hay porqué llorarlo. Es la hora de reescucharlo, como si tuviéramos 15 años y estuviéramos en una fiesta de azotea bailando con los Bee Gees.


La banda, fundada por Robin en 1958 junto a dos de sus hermanos, Maurice y Barry, logró, gracias a temas como Massachusetts, «I’ve Gotta Get A Message To You», «Lonely Days» o «How Can You Mend A Broken Heart», convertirse en un referente incuestionable en las pistas de baile de todo el mundo.
El delgadísimo y sonriente músico, que recientemente se centró en la composición de música clásica, tenía tres hijos, dos de su primer matrimonio y uno fruto de un segundo enlace.

Junto a su segunda mujer, Dwina, con la que se casó en 1985, el cantante y compositor vivía entre sus casas de Miami (Estados Unidos), Thame (Inglaterra) y la Isla de Man, donde nació en 1949.
Robin empezó su carrera musical en Australia donde se mudó con su familia en 1958 y donde los tres hermanos presentaron con gran éxito un programa semanal de televisión.

En 1967, cuando los Gibb regresaron al Reino Unido, su carrera musical despegó con composiciones de rock psicodélico como «New York Minning Disaste 1941».

Fue durante la década de los 70 cuando Bee Gees se consagró como uno de los grupos más influyentes de ese momento, trabajando con el productor Arif Mardin y gracias a su participación en la archipopular banda sonora de la película Saturday Night Fever (Fiebre del Sábado Noche) en 1977, que contenía temas ya clásicos como «Stain’ Alive».

La mezcla de baladas y música disco que hicieron furor en las discotecas de todo el mundo les ayudó a vender 35 millones de copias del álbum «Spirits Having Flown» (1979), aunque al principio de la siguiente década, los tres hermanos empezaron a experimentar el rechazo de la crítica y el olvido del público.

Robin Gibb, que recibió la prestigiosa Orden del Imperio Británico de manos de la reina de Inglaterra, Isabel II, en 2001, aprovechó ese momento para iniciar su carrera en solitario con los discos «How Old Are You?» o «Juliet», además de escribir y producir para otros músicos como Barbara Streissand, Jimmy Ruffin o Dolly Parton.

El nombre de Bee Gees, que cosecharon récord de ventas de más de 200 millones de copias vendidas desde que alcanzaron la fama en la década de los 60, permaneció en activo con algunos discos y actuaciones, pero en 2003 quedó definitivamente disuelto con el fallecimiento a los 53 años de Maurice, el hermano gemelo de Robin por una obstrucción intestinal.

A partir de ese momento, el músico tocó alguna vez con su hermano Barry en eventos benéficos y se dedicó, como compositor, a luchar para que los artistas reciban derechos de autor por sus trabajos.
Desde 2007, era presidente de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC siglas en inglés).

Más recientemente, el músico, a quien se calcula una fortuna, compartida con su hermano, de 180 millones de dólares, había trabajado con su hijo RJ en composiciones clásicas como «Titanic Requiem», un álbum basado en el hundimiento del famoso transatlántico.

El 11 de abril, Robin Gibb canceló su asistencia en Londres al lanzamiento de esta obra a causa de una neumonía que le llevó a ingresar en una clínica privada de Londres, donde tras pasar varios días en coma, sorprendentemente logró recuperarse.

Todos sus actos públicos anteriores a ese susto se habían cancelado tras una operación intestinal que se le practicó el pasado 25 de marzo.

Su última actuación en un escenario tuvo lugar el pasado febrero en un concierto benéfico para ayudar a soldados heridos en el teatro Palladium de Londres.

Los problemas de salud para el cantante fueron constantes desde que en 2010 le fuera diagnosticado un cáncer de colon e hígado, del que en un principio se creyó que «milagrosamente» se había salvado.
Sin embargo, la recuperación no pareció ser completa y en 2011 fue sometido a una operación por una obstrucción intestinal, el mismo problema que provocó la muerte de su hermano gemelo.

Su delicada salud provocó finalmente su fallecimiento este domingo que su familia comunicó «con gran tristeza» en un comunicado en el que pidieron «respeto a su privacidad en estos momentos difíciles».

 

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