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lunes, 09 de agosto de 2021 
4:41:26 am 
 

Con la casi totalidad de su embajada atlética rumbo a La Habana, a donde llegará este lunes a las 2:40 de la tarde rumbo a La Habana, la delegación que representó a Cuba en los Juegos Olímpicos disputados en Japón lo hace con la satisfacción del deber cumplido. 

La conquista de siete medallas de oro, tres de plata y cinco de bronce, que sumaron 15, colocaron a la isla en el lugar 14 por países y permitieron celebrar su mejor ubicación en los últimos 13 años, dejando detrás las de Beijing 2008 (3-10-17), Londres 2012 (5-7-15) y Río de Janeiro 2016 (5-2-4). 

"De tal forma, damos por cumplido el compromiso de figurar entre los 20 países instalados en la vanguardia del medallero, marcando la excepción en cuanto a los niveles de desarrollo económico que sustentan a los otros miembros de ese grupo", expresó en un comunicado Osvaldo Vento Montiller, presidente del Instituto Nacional de Deportes (Inder) y jefe de la misión. 

“Se trata —dijo— de un saldo que, en primer lugar, deviene fruto de la consagración de atletas, entrenadores y otros especialistas que respondieron a las atípicas y numerosas exigencias surgidas a partir de las limitaciones generadas por la cCovid-19". 

Como se anunció, Cuba viajó a la capital japonesa con 69 atletas de 15 deportes, y participó en 62 pruebas asumidas como parte de un programa de competencias que incluyó 339. 

Declaración completa del presidente del Inder 

“Cualquier acercamiento al desempeño de la delegación cubana en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tiene que comenzar por agradecer las muchas muestras de apoyo recibidas desde la Isla, donde noches y madrugadas se convirtieron en días para estar al tanto de lo sucedido durante estas intensas jornadas. 

“De especial significado resultaron los diálogos telefónicos sostenidos por el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con campeones, medallistas, entrenadores, directivos y otros miembros de nuestra embajada atlética, y mensajes como los enviados por el Presidente del Consejo de Estado y de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, y el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz. 

“Como se anunció, viajamos a la capital japonesa con 69 atletas de 15 deportes, y definitivamente fueron 62 las pruebas asumidas como parte de un programa de competencias que incluyó 339. 

“La conquista de siete medallas de oro, tres de plata y cinco de bronce, que sumaron 15, colocaron a Cuba en el lugar 14 por países y permitieron celebrar su mejor ubicación en los últimos 13 años, dejando detrás las de Beijing 2008 (3-10-17), Londres 2012 (5-7-15) y Río de Janeiro 2016 (5-2-4). 

“De tal forma, damos por cumplido el compromiso de figurar entre los 20 países instalados en la vanguardia del medallero, marcando la excepción en cuanto a los niveles de desarrollo económico que sustentan a los otros miembros de ese grupo.

“Se trata de un saldo que, en primer lugar, deviene fruto de la consagración de atletas, entrenadores y otros especialistas que respondieron a las atípicas y numerosas exigencias surgidas a partir de las limitaciones generadas por la covid-19. 

“Recordemos que la pandemia, además de condicionar la posposición del evento, impuso rediseñar la preparación en medio de condiciones nunca antes enfrentadas, y por ende no recogidas en literatura alguna. 

“Ese reto demandó que se multiplicara la alianza de nuestros colectivos técnicos con la red de colaboración científica del organismo, se creara un grupo asesor-consultor y se generaran otras muchas acciones en función de concebir el trabajo en un escenario inédito. 

“Notable disminución del fogueo competitivo, irregularidades e incertidumbres en relación con los procesos clasificatorios, y fenómenos que afectaron en el orden sicológico, a partir de frustraciones y la necesidad de prorrogar objetivos, fueron de los obstáculos vencidos. 

“En tal sentido es justo mencionar el apoyo recibido en las provincias de Camagüey, Sancti Spíritus, Santiago de Cuba, Cienfuegos y Ciego de Ávila, que abrieron sus puertas a varias de nuestras preselecciones y le pusieron todo el amor del mundo al aseguramiento de su preparación cuando fue necesario desconcentrarlas de las escuelas nacionales, como ocurrió ahora con los representantes de la misión diplomática cubana aquí, entregados hasta el más mínimo de los detalles. 

“Concretado con el aporte de otras instituciones y expertos, y respaldado por la voluntad política de garantizar nuestra asistencia a este evento, aun cuando la propia pandemia y el endurecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos acrecentaron las barreras a superar, ese proceso de aprendizaje colectivo terminó por demostrar su efectividad en una competencia de muy alto rango. 

“Vale resaltar que la estrategia aplicada se validó en ámbitos como la fortaleza en que terminó convertida la longevidad competitiva de figuras de mucho peso para hacer realidad ese propósito, los movimientos de categorías aplicados en el boxeo y la ampliación de cuatro a siete del número de deportes que tributaron preseas, en comparación con la edición de Río de Janeiro 2016, además del muy alto 53,8 por ciento de eficacia conseguida entre los atletas clasificados a finales. 

“Nos satisface especialmente la disciplina, el respeto al contrario, el apego al juego limpio y el sentido de compromiso reinante en toda la delegación, que los hizo pilares para que cada salida a los escenarios de competencia quedara realzada por la voluntad de responder a millones de compatriotas que aplaudieron los triunfos y supieron valorar cuánto se hizo por los que no resultaron posibles. 

(Fuentes: jit/cubadebate)