miércoles, 14 de octubre de 2020
3:10:32 am 

El comportamiento de los precios y de los ingresos de los trabajadores ante un escenario de ordenamiento monetario en Cuba fue explicado este martes en el espacio radiotelevisivo Mesa Redonda. 

Marino Murillo Jorge, miembro del Buró Político y Jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, expresó que la complejidad del proceso radica en su transversalidad, por lo que tocará varias áreas que tendrán un impacto directo en la población. 

Al eliminar la dualidad monetaria y cambiaria, dijo, habrá un incremento de los precios mayoristas y minoristas de los productos, y en el caso de estos últimos, ponen presión sobre los ingresos de las personas por lo que hay que hacer una reforma de salario. 

Aclaró que tal reforma se calculó a partir de una canasta de bienes y servicios (alimentos, otros artículos y servicios) —que no es la canasta familiar normada—, la cual es el punto de referencia para la formación del salario mínimo, y a partir de ahí se le aplica una escala que ya existe en el país. 

En el primer grupo salarial estarían los que ganan un sueldo mínimo (29 mil personas) y luego iría subiendo según complejidades de grupos escalas. 

El dinero recibido por aporte al trabajo debe respaldar el consumo del obrero y la familia, por eso el mínimo siempre va a ser más grande que esa canasta de referencia —en Cuba la composición del núcleo es 2,87 personas y 1,37 trabajan—, dijo. 

Si la dinámica del crecimiento de los salarios es más alta que la de los precios, los asalariados estarán en mejores condiciones, lo que está diseñado es que tanto los sueldos como las pensiones se incrementen a un ritmo y los precios a uno más pequeño, señaló. 

Murillo Jorge puntualizó que se diseñó también la atención a grupos vulnerables, que incluye a aquellos núcleos familiares en los que a pesar de que algunos miembros trabajen no pueden asegurar el consumo de todos sus integrantes. 

Vamos al concepto de atender a personas y no subsidiar productos, acotó, principio que se corresponde con la intención de eliminar subsidios excesivos y gratuidades indebidas, pero sin dejar a nadie desamparado. 

El gran debate, comentó, ha sido cómo subir salario sino se genera más riqueza, pero hay que romper ese círculo vicioso.

 

Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, al concluir la Mesa redonda afirmó que Cuba continuará ampliando y profundizando su modelo económico. De igual manera, reiteró la importancia de ejecutar las cuatro tareas contenidas en el ordenamiento monetario como única forma de lograr una verdadera transformación.

“No veamos esto como un mal necesario ni como un retroceso. Los cambios propuestos nos permitirán estar en mejores condiciones para enfrentar el contexto actual y salir adelante”, dijo.

Reconoció que con el ordenamiento algunas empresas enfrentarán pérdidas, pero otras saldrán más fortalecidas. También serán beneficiadas aquellas entidades que sustituyan importaciones y tengan un desempeño económico eficiente. Asimismo, destacó la necesidad de crear riquezas para conseguir la prosperidad.

“Estas medidas son para el bien de todos. Quienes trabajamos con el Estado vamos a agradecer el aumento salarial y que el trabajo sea la principal fuente de ingresos. Va a ser difícil vivir sin trabajar, pero en medio de ese contexto daremos todo el apoyo a las personas vulnerables y no aptas para hacerlo. El ordenamiento monetario generará importantes beneficios para todos”, concluyó.

(Fuentes: ACN/Cubadebate)