martes, 15 de septiembre de 2020
9:12:22 p.m. 

El dolor reinó en el último adiós al entrañable presidente, amigo, hermano y líder Antonio Pérez Santos, o sencillamente Tony, fallecido este lunes 14 de septiembre a los 55 años de edad víctima de cáncer, en la ciudad de Santa Clara, Villa Clara. 

Los restos de quien fuera diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular fueron velados en la funeraria Las Villas de la capital provincial por familiares, amigos, compañeros de trabajo y autoridades de la provincia hasta las 5:00 de la madrugada, y luego trasladados al crematorio para su incineración.

Muchas fueron las muestras de pesar por la pérdida del querido crítico de arte, quien recibió ofrendas florales del Comité Provincial del Partido, el Gobierno, la Asamblea Nacional del Poder Popular, su querida Uneac, las direcciones Provincial y Municipal de Cultura, Artex, Fondo Cubano de Bienes Culturales, entre otros.

Yudí Rodríguez Hernández, presidenta del Consejo de Defensa Provincial en Villa Clara, catalogó a Tony de ejemplo y hombre intachable y afanado defensor de la cultura cubana:

«Logró transmitir la capacidad de unir a todos los artistas de la provincia, de llevar la cultura villaclareña y la Uneac a los sitios más encumbrados de la cultura cubana. […] Lo vamos a extrañar mucho, hay que seguir su ejemplo y los artistas tienen que continuar su legado manteniendo la vanguardia artística de Villa Clara, como él la supo sostener durante tantos años».

El trovador Alain Garrido lo recuerda como un líder artístico insustituible. «Él le dio una nueva dinámica y proyección, y fue muy importante su labor como representante de los artistas y escritores, abriéndonos nuevos espacios, para dinamizar la propuesta cultural de la Uneac.

La periodista Bolivia Tamara Cruz, presidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en Villa Clara, también se sumó a las condolencias ante tan sensible pérdida.

«Tony estará siempre. Una vez dijo que nuestras organizaciones estarán siempre en los mismos lugares. Los artistas, los periodistas, el sector de la Cultura es uno solo.

«Coincidimos en el Congreso del Partido, Tony tenía su pelo largo y me preguntó: “¿Cómo me veo?”,  y le respondí: “Te ves auténtico, como tú lo eres y siempre vas a ser". Y así lo vamos a recordar: siempre Tony. Una persona  mesurada, que unía y mediaba en los conflictos. Ponía a uno de un lado y resolvía frente a frente. Decía: “Mírense a los ojos y vamos a buscar soluciones". Fui testigo de un momento así y juro que fue una clase. También aprendí de Tony».

El promotor cultural Ramón Silverio Gómez, director del centro cultural El Mejunje, manifestó:

«Es un vacío muy grande. Tenía una capacidad tremenda de diálogo, un intelectual con mucho talento, que es casi insustituible. Con Tony tuve la buena suerte de estar en los congresos de la Uneac. Tenía una gran valentía, que hace mucha falta. Defendía sus ideas a toda costa, una de sus grandes cualidades, con él todo el mundo se sentía protegido».

Asimismo, Nelly Valdés, quien fuera directora provincial de Cultura en Villa Clara, lamentó profundamente la partida eterna del amigo y compañero:

«La pérdida de Tony nos ha movido el piso, realmente. Desde la Uneac y otras instituciones culturales donde trabajó fue siempre una luz para todos nosotros. Tenía una claridad muy grande de la política cultural y una fuerza para defender todo aquello que merece ser defendido; una visión para amparar lo verdaderamente importante, o que quizás alguna vez lo fuera. Y todo eso va permanecer, a pesar de que ya no esté físicamente».

Para el escritor Arístides Vega Chapú, Tony fue «un estratega de la cultura» y «de las personas de las que yo conozco que más soñaba».

«La cultura podía transformar, salvar, mejorar, y se dedicó a mostrar el camino que creía era el más correcto para lograr que tuviera su jerarquización y que los verdaderos artistas fueran los que produjeran para todo el mundo. Fue una persona rigurosa, justiciera, cariñosa, el jefe que todo el mundo quiere tener.

«Para mí es un privilegio haber trabajado bajo su mando, su guía, su dirección, haciendo saber qué uno debía hacer y cómo hacerlo, y cómo jerarquizar un espacio como el de la Uneac por el bien de todos. Ese es el legado que nos deja y el orgullo de haber estado a su lado todo estos años».   

(Fuentes: Vanguardia/Francisnet Díaz Rondón/Hilda Cárdenas Conyedo y Alfredo García, Noticiero Cultural de la TVC )