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lunes, 01 de abril de 2019
7:54:37 p.m. 

Una nueva versión del mapa sobre el comportamiento de las descargas eléctricas en el archipiélago cubano, estará lista para diciembre de este año. (Foto: Mapa de Cuba que representa las descargas eléctricas ocurridas el 14 de junio de 2012. Según la leyenda, en algunas zonas de la Isla cayeron más de 150 rayos.)

Clave a la hora de diseñar y ubicar los sistemas de protección contra rayos en las diferentes localidades del país, el mapa corre a cargo de especialistas del Centro de Física de la Atmósfera del Instituto de Meteorología.

En Cuba la frecuencia de descargas eléctricas se estima a partir de la ocurrencia de las tormentas que las generan, y del análisis de series largas de datos, elementos que proporcionan el número promedio anual de días con tormenta, conocido como nivel ceráunico.

Según muestra el anterior mapa, confeccionado en 2016, la mayor cantidad de descargas eléctricas se concentra en el norte de la provincia de Pinar del Río, el interior de La Habana, Artemisa y Mayabeque, y en el oeste de Matanzas.

En el resto del territorio nacional los valores crecen de norte a sur, con picos máximos en las zonas montañosas. Visto por regiones, en occidente y centro alcanzan su momento más activo alrededor del mes de agosto, mientras en la zona oriental sucede en junio y septiembre.

Con respecto a la época del año, tienen lugar de manera más acentuada durante el periodo lluvioso extendido de mayo a octubre.

La tormenta eléctrica es un fenómeno básicamente vespertino, que tiende a manifestarse principalmente entre la una de la tarde y las siete de la noche. La máxima actividad ocurre sobre las cuatro de la tarde.

En más del 50 % de las estaciones meteorológicas cubanas se observa un crecimiento del número de eventos de ese tipo de año en año, de ahí la conveniencia de renovar cada cierto tiempo la información que ofrecen los mapas.

Los rayos representan la primera causa de muerte por fenómeno natural en Cuba, con un promedio anual de 65 fallecidos, y es significativa la afectación que provoca en los sistemas de comunicaciones, transporte, redes eléctricas y energía renovable.

(Fuente: Granma)