viernes, 08 de febrero de 2019
10:26:11 a.m.

  • Caricom, México y Bolivia no firman declaración. 

En un delicado contexto político, convocada por los gobiernos de México y Uruguay, tuvo lugar ayer, en Montevideo, una Conferencia Internacional sobre la situación en Venezuela, con la participación de ocho países: tres de la Unión Europea y cinco de América Latina, y la presencia de la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, y el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez. Pero (Foto: Rodolfo Nin Novoa y Federica Mogherini). 


Entre los países que respaldaron la declaración no se encuentran Bolivia, México ni los Estados miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom) 

El denominado , por sus siglas en inglés), está integrado por ocho miembros de la Unión Europea (UE): Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suecia y Reino Unido. También asistieron los representantes de Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay.

 

Los representantes de México y Bolivia destacaron que la declaración del IGC plantea puntos injerencistas en los asuntos internos de Venezuela, ya que pretende imponer acciones que no son de su competencia.

El grupo pretende nuevas elecciones presidenciales (desconociendo las celebradas en mayo de 2018, en las cuales ganó el presidente Nicolás Maduro con el 67 por ciento de los votos), así como que se permita el ingreso de una "ayuda humanitaria". (Denunciada por el Gobierno venezolano como una excusa para lograr la intervención en la nación suramericana).

Al respecto, el canciller boliviano Diego Pary aseveró que su Gobierno no se adhirió a la declaración porque "no podemos acompañar un texto que haga referencia a la realización de elecciones (...) este es un tema interno de Venezuela y ellos son los que deben definir sus dificultades y de qué manera los van a resolver".

Asimismo instó a los países que han ejecutado sanciones ilegales y unitarias contra la nación bolivariana a que las levanten, ya que considera que "el bloqueo a Venezuela es aquello que está afectando la economía" de la nación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay Rodolfo Nin Novoa explicó en un comunicado que "el propósito de la conferencia es sentar las bases para establecer un nuevo mecanismo de diálogo que, con la inclusión de todas las fuerzas venezolanas, coadyuve a devolver la estabilidad y la paz en ese país".

Aseguró que la iniciativa responde al llamado del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, "de apostar por el diálogo frente a quienes niegan que exista esa posibilidad".

Por su parte, el grupo de la UE indicó que la conferencia internacional sobre Venezuela busca "contribuir a crear las condiciones para que surja un proceso político y pacífico, que permita a los venezolanos determinar su propio futuro", mediante la "celebración de elecciones libres, transparentes y creíbles, en línea con la Constitución del país".

Los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, se pronunciaron a favor del Mecanismo de Montevideo, que propone cuatro fases para el diálogo, previamente acordadas en la reunión del miércoles 6 de febrero entre 14 países del CARICOM, México, Bolivia y Uruguay.

Las fases para facilitar las conversaciones entre las partes involucradas son:

Primera fase: Un diálogo inmediato y la generación de condiciones necesarias para lograr un contacto entre las partes implicadas en el conflicto.

Segunda fase: Negociación, presentación de la los resultados del diálogo y un espacio para la flexibilización de posturas que permita encontrar puntos en común entre las partes.

Tercera fase: Compromiso y suscripción de los acuerdos.

Cuarta fase: Implementación y materialización de los acuerdos con el apoyo de un acompañamiento internacional.

La conferencia fue convocada por los Gobiernos de México y Uruguay, que decidieron adoptar una posición neutral y de no intervención, ante otros países de la región que reconocieron al autoproclamado Juan Guaidó como "presidente encargado", un acto no contemplado en la Constitución venezolana.

El Gobierno venezolano ha denunciado un golpe de Estado en curso, apoyado por EE.UU., con la autoproclamación del opositor Juan Guidó como "presidente encargado", lo cual no está contemplado en la Constitución, y  contradice lo expresado por los venezolanos en las elecciones de mayo de 2018.

Antecedentes y más de la Reunión sobre Venezuela


La Conferencia de Paz y Diálogo por Venezuela es parte de las iniciativas impulsadas por los Gobiernos de Uruguay y México ante los planes injerencistas de Estados Unidos (EE.UU.) contra Venezuela que han sido respaldados por los países miembros del llamado Grupo de Lima.

El pasado 23 de enero el presidente venezolano denunció el intento golpista de EE.UU. al reconocer a un gobierno paralelo en la nación suramericana presidido por el diputado de la oposición Juan Guaidó.

Ante estas acciones los Gobiernos de Uruguay y México tomaron una postura neutral y anunciaron el pasado 30 de enero que, “en virtud de la posición neutral que ambos han adoptado frente a Venezuela”, organizarían una “conferencia internacional” en Montevideo. 


La iniciativa, que privilegia el diálogo desde una perspectiva "de respeto al derecho internacional y a los derechos humanos", quedó plasmada en un comunicado conjunto entre México y Uruguay, después de efectuarse una reunión este miércoles entre Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE); el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez; y su canciller, Rodolfo Nin Novoa.

La primera fase del mecanismo, llamado diálogo inmediato, corresponde a la generación de condiciones para el contacto directo entre los actores involucrados, "al amparo de un ambiente de seguridad".

Posteriormente se pasaría a la etapa de negociación, donde se hará la presentación estratégica de los resultados de la fase de diálogo a las contrapartes.

La tercera fase, compromiso, consistiría en la "construcción y suscripción de es acuerdos a partir de los resultados de la fase de negociación, con características y temporalidad previamente establecidas.

Por último, se procedería a la Implementación, correspondiente a la "materialización de los compromisos asumidos", con el acompañamiento internacional.


De acuerdo al comunicado surgido en el encuentro de este miércoles se acordó  que en caso de que "las partes decidan comunicarse", serán invitados al proceso de diálogo Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y actual secretaria general Iberoamericana; así como los excancilleres de Uruguay y México, Enrique Iglesias y Bernardo Sepúlveda, respectivamente; y también David Simons, expresidente del Tribunal Supremo de Barbados. 

(Fuente: TeleSUtv)