miércoles, 23 de enero de 2019
7:30:45 p.m. 

Uno de los primeros oradores del Foro de Periodismo Internacional por el 60 aniversario de la Operación Verdad y la fundación de Prensa Latina (1), fue el Doctor Eusebio Leal Spengler. Con una fuerte sentencia del líder histórico de la Revolución Cubana en memorable discurso, comenzó sus palabras el Historiador de la Ciudad de La Habana: 


“Nos casaron con la mentira y nos han obligado a vivir con ella en vergonzoso contubernio; nos acostumbraron a la mentira, y nos asustamos de la verdad. Nos parece como que el mundo se hunde cuando una verdad se dice, ¡como si no valiera más la pena de que el mundo se hundiera, antes de que vivir en la mentira!” 

Hoy, quizás, la  Operación Verdad es más importante que nunca por la hegemonía de los medios, por el control de la información, por la supuesta neutralidad de las agencias internacionales. Más que nunca es necesario el testimonio verdadero y la capacidad de transmitir, la capacidad de dar a conocer, precisó Leal. 

Para Leal, Fidel Castro encabezó una revolución social que derrumbó el mundo precedente para avizorar uno nuevo, y los días que preceden a la victoria de la Revolución fueron momentos de distorsión política, además de encontrarse angustiosamente sola en medio —con ciertas y honrosas excepciones— de un piélago latinoamericano de tiranías.

Y es que, expresó, la política cubana y latinoamericana antes de 1959 se encontraba envilecida por esas tiranías que “el régimen imperial norteamericano impuso y conectó en todo el continente; una criminalidad sin límites que sería elevada al cubo posteriormente, y un nivel de corrupción también sin límite que en la pequeña e importante Cuba, que parecía ser la depositaria de todas las modernidades y progresos, mantenía a una parte del pueblo cubano en angustiosa pobreza, carestía y miseria espiritual y moral”.

Recordó cómo el Comandante en Jefe decía que si casi todos en aquellos momentos iniciales de la Revolución conspiraron contra nosotros, nosotros éramos libres, lógicamente, de conspirar contra ellos. Y una de las formas de esa conspiración revolucionaria fue dar a conocer la verdad.

Fue entonces la urgencia de una Operación Verdad en medio de una distorsión de la noticia y de una campaña dirigida desde el corazón del imperio que había armado y había sostenido a esa tiranía sangrienta. 

Esta Operación Verdad —la cual fue un encuentro de 400 periodistas extranjeros convocados a La Habana, cuando la Revolución aún no había cumplido 20 días de vida, para que conocieran de primera mano detalles de los juicios contra los criminales de guerra de la derrotada tiranía de Fulgencio Batista, y para constatar la realidad del nuevo proceso político-social que se vivía en Cuba— fue calificada por el Historiador como un acontecimiento extraordinario y no fue el único: “A partir de ese momento surgió un propósito: lograr que la noticia debía tener un marco en el momento en que se elaboraba y se estructuraba la unidad de la Revolución”.

“Más que nunca —sentenció Leal— es necesario afirmar categóricamente que fue Fidel el autor de la unidad de la nación cubana. Él aunó el pasado y el presente. Él le dio una mística y un sentido a la continuidad histórica. Él afirmó con razón, y lo afirmaría sistemáticamente hasta 1968 en su memorable discurso del 10 de octubre, que la Revolución había sido una sola y que vivía con esta una nueva etapa, y que esta sería continuada necesariamente por otras”.

De esa manera —evocó el Historiador— Prensa Latina surgió: “Surgió de la agudeza política de Fidel; de la voluntad del Che como luminoso dirigente de la Revolución Cubana y, como Fidel, latinoamericana y universal”.

“La prevalencia de la Revolución Cubana hasta hoy es un acontecimiento sin precedentes. Alrededor de Cuba han caído los poderosos altares de grandes instituciones políticas; sin embargo, la Revolución prevaleció, demostrando su capacidad de regeneración, de evolución, que es tan importante en cualquier proceso biológico o político: la búsqueda de un posicionamiento en el mundo moderno y contemporáneo es quizás la razón fundamental de los esfuerzos de Cuba hoy”, afirmó.

En su intervención, el Historiador se refirió a que el mundo actual nos presenta la revolución de las tecnologías de la información, y que la palabra, en el sentido más literal y humano, parece estar condicionada precisamente a eso, al mundo de los medios.

“En eventos como estos —continuó— es necesario que participen los que van a ser depositarios de la noticia. De lo contrario, estaríamos automáticamente fuera del juego. Parecería, cuando se transmiten estas imágenes y otras, que nuestro tema es un tema de una generación, y no un tema de candente actualidad y de futuro”.


“La Operación Verdad es necesaria ahora, más que nunca. Es de capital importancia comprender exactamente lo que está ocurriendo en este momento en la reversión de los movimientos progresistas, antiimperialistas, en el continente americano. La afirmación de grupos de extrema derecha fascistas que tienden a vertebrar en torno a la revolución social y a Cuba, a la que acusan de ser la causa de todas ellas, nos reservan momentos de especial preocupación y de especial militancia.

“Es el momento de la unidad, es el momento de perseguirla, de continuar la idea de aquel estratega grande al cual física y moralmente sentimos aún junto a nosotros, y lo sentirán las futuras generaciones y todos los que tuvimos alguna vez el placer de escucharle o de tocar su mano. Fidel es una fuerza poderosa en el pensamiento latinoamericano. Fue el espíritu de nuestra generación, de los que nos encontramos hoy aquí y de aquellos que esperan que trasmitamos con valor, con sentido común y con palabras nuevas sus conceptos y sus ideas”, concluyó Leal.

(Fuente: HR)

(1) Periodistas, comunicadores e intelectuales de diferentes partes del mundo se reunieron en La Habana los días 21 y 22 de enero para discutir acerca de los desafíos de los medios de comunicación en América Latina y el mundo en los escenarios de la globalización y las nuevas tecnologías, así como acercarse a un tema siempre vigente: el de la verdad informativa y la no verdad, temática de gran impacto. La cita, con sede en el Hotel Nacional, también estuvo dedicada al periodista argentino Jorge Ricardo Masetti (1929-1964), fundador de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina.