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lunes, 21 de mayo de 2018
9:05:00 p.m. 

Gretell Landrove Font, una de las tres sobrevivientes del accidente aéreo del pasado viernes que eran atendidas en el Hospital Universitario Calixto García, falleció en la tarde de este lunes 21 de mayo de 2018. 

En el parte médico de la mañana del lunes, el director del Hospital Universitario General Calixto García, Carlos Alberto Martínez, había precisado que entre las tres pacientes la de pronóstico más desfavorable era Grettel, reintervenida por un hematoma dentro del tejido cerebral, con una incisión para descomprimir la zona y mejorar la circulación, como resultado de las quemaduras en el dorso.

Landrove, natural de Holguín y residente en La Habana, de 23 años, estaba en estado crítico extremo con alto riesgo de complicaciones, según el parte médico de las 10:00 a.m. de hoy. Como las otras dos sobrevivientes, presentaba “un traumatismo de alta envergadura con múltiples lesiones”, en un estado en que “los problemas son de alta gravedad y necesitan una evaluación sistemática”, explicó Martínez.


Landrove, hija única, era bailarina de la compañía de danza española Ecos, actividad que compaginaba con sus estudios de sexto año en la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad Tecnológica de La Habana (Cujae).

Con el deceso de Gretell se eleva a 111 la cifra de fallecidos en el accidente aéreo en que un Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación a la empresa mexicana Global Air, se estrelló el pasado viernes tras despegar el Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana.

En el Calixto García permanecen en estado crítico extremo con alto riesgo de complicaciones Mailén Díaz Almaguer, holguinera de 19 años de edad, y Emiley Sánchez de la O, holguinera de 39 años de edad.

Una buena estudiante y compañera


Como una excelente estudiante, siempre preocupada por sus compañeros, disciplinada y decidida a enfrentar cualquier obstáculo, calificaron en la capital a Gretell Landrove Font.

Dentro de un mes la joven de 23 años se graduaría de Ingeniera Industrial en la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae), donde como alumna de sexto año, de la modalidad de cursos por encuentros para trabajadores, se hallaba inmersa en la terminación de su tesis de grado sobre un rediseño del Hotel Tryp Habana Libre.

Compañeros de aula, y una representación de estudiantes, profesores y directivos del referido centro de la educación superior, así como dirigentes de la Federación Estudiantil Universitaria, entre otros, acompañaron anoche a familiares y amigos de Landrove Font en las honras fúnebres realizadas en la funeraria de Calzada y K, en el Vedado. (Fuente: ACN)


Medicina Legal identificó ya 40 víctimas fatales del desastre aéreo en Cuba

El director del Instituto de Medicina Legal de Cuba, Sergio Rabell, informó en la tarde de este lunes que suman 40 las víctimas fatales identificadas tras el desastre aéreo de este viernes, en el cual perdieron la vida 110 personas.

Rabell había precisado al mediodía que todas las bolsas con los cuerpos ya fueron examinadas, así como clasificadas las pertenencias de los seres humanos a bordo del avión de la compañía mexicana Damojh, en el que viajaban 113 pasajeros y tripulantes, estos últimos de nacionalidad mexicana.

El director del Instituto de Medicina Legal explicó que los expertos tienen en su poder gran parte de la información relacionada con los extranjeros, sobre todo los seis tripulantes mexicanos.

Una parte de sus familiares está aquí, y ya se tomaron muestras para hacer las pruebas de ADN, es posible que en la tarde podamos avanzar al respecto, dijo.

De acuerdo con Rabell, en el caso de los dos argentinos, las autoridades siguen en contacto con la embajada de ese país. La embajada aportó parte de la información, y debe estar enviando el perfil de ADN, que nos permite llegar a una identificación positiva, agregó.

En el Boeing 737-200 siniestrado el viernes viajaban además una turista mexicana y dos saharauis residentes en la isla, junto a 102 cubanos, nacionalidad esta última de la que son las tres sobrevivientes.

Diez matrimonios pastorales perdieron la vida en la tragedia


Solo hoy pudimos acercarnos al Hotel Tulipán de La Habana y el dolor es el mismo desde el viernes del accidente. Allí permanecen en vilo los familiares de las víctimas de la tragedia aérea acontecida en Cuba el 18 de mayo de 2018, donde perdieron la vida 110 personas. Estremece acompañarlos. 

En uno de los patios interiores de la instalación, el reverendo Leonel Jesús López Ortiz, superintendente nacional de la Iglesia del Nazareno, nos esperaba junto a su familia. El pastor ha vivido cada minuto de luto y tristeza de Cuba “desde el mismo instante que ocurrió el accidente, porque estaba allí”. 

En el vuelo DMJ 0972, que cubría el avión Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación a la empresa mexicana Global Air, viajaban diez matrimonios pastorales de la denominación cristiana evangélica Iglesia del Nazareno. 

 

“Había ido a despedirlos, a los diez matrimonios pastorales que fallecieron, y a otros que viajaban a otras provincias. Supe que había ocurrido un accidente, veía el humo, pero no podía creerlo. Luego me confirmaron que ese era el vuelo donde iban nuestros hermanos”, dice poco a poco. 

Con ocho meses de anticipación, los pastores de la Iglesia del Nazareno habían planificado la Conferencia Nacional que los traería a la capital cubana. “Participaron en un evento muy bueno para ellos. Vinieron y regresaban en avión, en este vuelo que lamentablemente tuvo este terrible accidente. Todos los matrimonios son de la provincia de Holguín, y uno reside entre los límites de esta provincia oriental y Las Tunas”, explica Leonel Jesús. 

Asegura el presidente de la Iglesia del Nazareno que inmediatamente todas las iglesias se solidarizaron para atender a todos los familiares, “los que estaban aquí en La Habana y allá en Holguín”.

Cuba investiga causas del accidente aéreo con apoyo de México y Estados Unidos


 

De acuerdo con los protocolos internacionales, Cuba lidera las investigaciones del accidente aéreo del pasado viernes en La Habana, con el fin de determinar las causas probables de la tragedia y hacer recomendaciones para que hechos similares no se repitan.

Según declaró a la prensa el ministro de Transporte, Adel Yzquierdo, la comisión encargada de las pesquisas está liderada por Armando Daniel López, presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba.

Las autoridades nacionales aceptaron también la colaboración de expertos de Estados Unidos, en calidad de Estado donde se fabricó el Boeing 737-200 siniestrado, así como de México, sede de Global Air y su subsidiaria Aerolíneas Damojh, propietaria de la aeronave rentada por Cubana de Aviación que se precipitó a tierra poco después de partir del Aeropuerto Internacional José Martí.

«Tanto Cuba como Estados Unidos son miembros de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que es una agencia especializada de Naciones Unidas», dijo a Granma vía electrónica Terry Williams, oficial de Asuntos Públicos de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), la principal institución norteamericana encargada de las investigaciones sobre accidentes en la transportación.

El Anexo 13 al Convenio de la OACI establece las responsabilidades y protocolos para las investigaciones internacionales de catástrofes como la ocurrida en La Habana.
 
En el caso del accidente del viernes último, señaló Williams, Cuba es el «Estado del suceso (donde ocurrió el incidente), y por lo tanto conducirá las investigaciones.

El avión accidentado fue fabricado y diseñado por Boeing, por lo que Estados Unidos es el Estado de diseño y fabricación y tiene la responsabilidad y el derecho de nombrar un representante acreditado. Además, el avión estaba rentado a México, con pilotos mexicanos certificados por ese país, de ahí que México también tiene el derecho de nombrar un representante acreditado como el Estado de matrícula del avión».

Bajo el Anexo 13, cada representante acreditado puede nombrar asesores técnicos para asistirlos en la investigación, señaló el funcionario norteamericano.
 
«El representante acreditado de los Estados Unidos y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte ha nombrado a Boeing, Pratt & Whitney (fabricante del motor del avión siniestrado) y la Administración Federal de Aviación como asesores técnicos para asistirlo con la investigación».

La empresa fabricante del 737-200 publicó el sabado último un comunicado en el que manifiesta su disposición a colaborar.

«Un equipo técnico de Boeing está listo para asistir, de acuerdo con la Ley estadounidense y a partir de las direcciones de la NTSB y de las autoridades cubanas», señaló la empresa, tras expresar sus condolencias para las familias y amigos de los 110 fallecidos, así como sus deseos de recuperación para las tres sobrevivientes.

Williams confirmó que un investigador de la Administración Federal de Aviación viajó a Cuba este domingo junto al representante acreditado de Estados Unidos y otro investigador del NTSB.

Los ingenieros de Boeing y los pilotos que lo asistirán, añadió, viajarán a Cuba a comienzos de esta semana cuando se completen los arreglos de viaje.
 
«Todos los asesores técnicos de Estados Unidos estarán bajo el control del representante acreditado de Estados Unidos, cuya misión es apoyar a Cuba en la investigación», precisó Williams.

El Ministro cubano de Transporte precisó que los expertos internacionales recibirán «todas las facilidades necesarias dentro de las normas legales establecidas para avanzar en las investigaciones».

Existe un protocolo de acuerdo con las normas internacionales y «tenemos que cumplir todo lo estipulado», añadió.

No es la primera vez que las autoridades de Cuba y Estados Unidos intercambian en materia de aviación civil. Hay al menos dos acuerdos vigentes, firmados durante la anterior administración demócrata: uno a comienzos del 2016 para el restablecimiento de los vuelos directos y otro a mediados de ese mismo año referido a la cooperación en la esfera de la seguridad de los viajeros y el comercio.
Sin embargo, el bloqueo de Estados Unidos se mantiene como una de las principales limitaciones para el desarrollo y ampliación de la industria aeronáutica.

Solo en el 2017, la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios (Ecasa) y Cubana de Aviación sufrieron pérdidas superiores a los 49 millones y 21 millones, respectivamente, a causa del bloqueo, según recoge el último informe cubano presentado ante las Naciones Unidas.Yzquierdo refirió que resulta habitual que Cubana rente aeronaves a compañías extranjeras; sobre todo porque el bloqueo norteamericano entorpece las compras.

«Hay distintas fórmulas de renta; en este caso Global Air estaba responsabilizada del mantenimiento. Este avión lo habíamos rentado hace menos de un mes», dijo.
Según las autoridades de aviación mexicanas, Global Air aprobó el año pasado sus inspecciones de seguridad.

El Boeing 737-200 accidentado en Cuba tuvo su última revisión entre el 21 y 24 de noviembre del 2017. La inspección determinó que la compañía llevaba a cabo «la aplicación de los servicios de mantenimiento conforme al programa de mantenimiento del fabricante y el programa de mantenimiento aprobado por la Dirección General de Aeronáutica Civil», según el comunicado del Gobierno mexicano.
«Conservamos toda la documentación donde se refleja que la tripulación estaba certificada y apta», explicó Adel Yzquierdo.

Hay unos 6 000 aviones en operaciones de los diferentes modelos del 737 de Boeing, considerado uno de los caballos de trabajo de la aeronáutica a nivel global.
 
Cuba cuenta con reconocimiento internacional por sus prácticas en la seguridad operacional de la aviación y por su colaboración con otros países.
 
En octubre del 2016 fue electa con 160 votos de 172 posibles para formar parte del Consejo Ejecutivo de la Organización de la Aviación Civil Internacional, donde estuvo representada por el Instituto de Aeronáutica Civil, el mismo que lidera las investigaciones en el terreno para entender mejor qué pasó exactamente el viernes pasado y cómo evitarlo en el futuro.

Protocolo internacional para las investigaciones de accidentes aéreos

El Anexo 13 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional establece los protocolos para las investigaciones sobre accidentes aéreos.
 
• Cuba es el Estado del suceso, donde ocurre el accidente y el encargado de liderar las investigaciones.
• Estados Unidos es el Estado de diseño y de fabricación, el que tiene jurisdicción sobre la entidad responsable del diseño y fabricación del equipo.
• México es el Estado de matrícula, donde está registrada la aeronave siniestrada.
• El Estado de matrícula, el Estado del explotador, el Estado de diseño y el Estado de fabricación tendrán derecho a nombrar un representante acreditado cada uno, para que participe en la investigación que lidera el Estado donde ocurre el accidente.
• El representante acreditado es la Persona designada por un Estado, en razón de sus calificaciones, para los fines de participar en una investigación efectuada por otro Estado.
• El Estado

 

(Fuente: Cubadebate/Granma)

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