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miércoles, 28 de febrero de 2018
6:11:28 a.m.
 

A más de un año después de haber llegado a la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tiene embajador en 45 países, incluso en puntos clave como Turquía, Jordania, Arabia Saudí, Egipto y Corea del Sur.

Este vacío diplomático viene de la fulminante decisión que tomó como presidente electo al ordenar la salida de todos los embajadores que habían sido un nombramiento político de su antecesor, Barack Obama, con lo que tras el 20 de enero de 2017 solo quedaron en sus puestos los de carrera.

Eso dejó sin máximo representante estadounidense durante meses a gigantes como China e India y a aliados como Reino Unido y Canadá. 

Otras capitales importantes, como Camberra (Australia) y Berlín (Alemania), siguen esperando que el Senado confirme a los nominados por Trump, según la lista oficial con fecha del primero de febrero facilitada a Efe por el Departamento de Estado. 

La Casa Blanca acusa a los senadores demócratas de obstruir las nominaciones que envía a la Cámara Alta —donde los republicanos tienen una muy ajustada mayoría—, pero los expertos señalan la notable lentitud de este Gobierno en proponer candidatos. 

El Estados Unidos de Trump está sin máxima representación diplomática en algunos de los focos más calientes de sus relaciones internacionales. 

En un momento de graves crisis en Oriente Medio y elevada tensión con Corea del Norte, Washington no tiene embajadores —ni nominados para el cargo— en Turquía, Jordania, Arabia Saudí, Egipto y Corea del Sur. 

En los Juegos Olímpicos surcoreanos fue notoria la falta de embajador estadounidense, después de que Trump decidiera no nominar al reconocido Victor Cha porque hizo público su rechazo a un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares de Corea del Norte. 

En Latinoamérica y el Caribe falta embajador estadounidense en Argentina, Bahamas, Belice, Cuba, Honduras, Jamaica, República Dominicana, y Trinidad y Tobago, además de en Bolivia y Venezuela, donde la relación está solo a nivel de encargado de negocios. 

Trump ha nominado a los candidatos para Argentina, Bahamas y República Dominicana, pendientes ahora de la confirmación del Senado, pero las otras legaciones vacantes ni siquiera tienen un nombre propuesto. 

Trump ha hecho hasta ahora 70 nombramientos de embajadores, tanto para países como para organismos internacionales, de los cuales 27 (el 38,6 %) son de carrera y 43 (el 61,4 %) son políticos, según la última actualización de la Asociación del Servicio Exterior de Estados Unidos (Afsa, por sus siglas en inglés) con fecha del 21 de febrero. 

La gran diferencia con otros gobiernos es que el de Trump no dio a los embajadores nombrados por Obama el habitual período de gracia para dejar sus puestos y asegurar una transición sin vacío diplomático entre ellos y sus sucesores. 

Esta situación en las embajadas se enmarca en la que vive en general el Departamento de Estado, donde faltan por nombrar numerosos cargos clave, como los de subsecretario.

El caso Cuba

 

Estados Unidos no ha llegado a tener embajador en La Habana desde la normalización de las relaciones bilaterales porque el Congreso, controlado como ahora por los republicanos, no sometió a voto al nominado por Obama para el cargo, Jeffrey DeLaurentis, el primer encargado de negocios. 

El 29 de septiembre pasado la agencia federal anunció la retirada de más de la mitad de su personal en esa sede diplomática, como respuesta a incidentes de salud reportados por sus funcionarios acerca de los cuales hasta ahora no hay resultados concluyentes. 

El 3 de octubre el Departamento de Estado ordenó la salida de 15 diplomáticos cubanos de los Estados Unidos.

El Departamento norteamericano de Estado continúa en conversaciones, debates y deliberaciones sobre la situación de su Embajada en Cuba, afirmó la vocera, Heather Nauert.
Interrogada el martes 27 de febrero en su conferencia de prensa diaria sobre si Estados Unidos ha decidido reponer a sus diplomáticos en La Habana, Nauert respondió que deben determinar si las condiciones sobre el terreno justifican que se levante el estado actual.

Recordó que este asunto se analiza cada 30 días, y la próxima vez para hacerlo es el 4 marzo venidero.

En las revisiones, el Departamento evalúa varios factores para determinar si queremos tener más empleados y colegas de regreso en la Embajada en Cuba, expresó.
Según la vocera, todavía no han tomado una decisión al respecto, pero la darán a conocer para la mencionada fecha.

En agosto último, la prensa norteamericana difundió que diplomáticos de su país en la Embajada en La Habana reportaron una serie de incidentes de salud que obligaron a su salida de la isla y a la evaluación por parte de personal médico en Estados Unidos.

Tras conocerse esa noticia, y sin que se supieran las causas de los síntomas reportados ni detalles de lo sucedido, varios medios estadounidenses divulgaron la teoría de que estas personas fueron víctimas de algún tipo de ataque sónico.

Aunque en un primer momento el Departamento de Estado se refirió al hecho como incidentes de salud, luego también comenzó a emplear el término de ataques, pese a reconocer que los investigadores encargados de analizar el tema no habían podido llegar a conclusiones sobre qué provocó los problemas de salud.

Tal asunto fue aprovechado de inmediato por figuras opuestas al acercamiento iniciado entre los dos países a finales de 2014.

El senador republicano Marco Rubio, junto a otros cuatro legisladores, envió una carta al secretario de Estado, Rex Tillerson, en la cual le pidieron cerrar la Embajada en La Habana y expulsar a diplomáticos cubanos de Washington DC.

Aunque Cuba manifestó repetidamente no tener responsabilidad en los hechos, el 29 de septiembre se dio la noticia sobre el personal en La Habana y el 3 de octubre la administración norteamericana expulsó a 17 diplomáticos cubanos de Washington DC.

La semana pasada, una delegación bicameral de congresistas demócratas de visita en La Habana, encabezada por el senador Patrick Leahy por Vermont, cuestionó esas decisiones.
El grupo también estuvo integrado por los senadores Ron Wyden (Oregón) y Gary Peters (Michigan), y los representantes Jim McGovern (Massachusetts), Kathy Castor (Florida) y Susan Davis (California).

“¿Cómo vas a obtener visa y mantener la cooperación médica? ¿Qué hay de los estudiantes y de los proyectos en agricultura?”, preguntó Leahy, mientras McGovern lamentó que la política hacia Cuba esté guiada por "la paranoia y la sospecha".

(Fuente: EFE/TVN-2/PL)