miércoles, 27 de septiembre de 2017
10:11:36 p.m. 

A continuación una aseveración que tal vez disguste a los más fieros amantes de Pink Floyd, una de esas bandas que podrían hacerte flotar por el espacio. A pesar de que construyó toda una atmósfera única dentro del rock psicodélico, el conjunto inglés no logró dar el paso hacia el concepto del sonido. Se quedaron en medio de la evolución sonora que con el tiempo se trabajó con artistas como Stockhausen y Aphex Twin.

  

Sin embargo, no era su objetivo final evolucionar el concepto de ejecución, ya que sentían un gran apego con la instrumentación. Tal vez muchos ignoren este tramo del nebuloso pasado de la banda que influyó a un montón de músicos de rock ingleses. Más allá de que la adicción al LSD haya originado el primer álbum de Pink Floyd, la experimentación siempre formó parte de su idiosincracia musical. Por eso decidieron aventurarse al mundo del samplig y el recording sound, en 1970, y comenzaron la producción de piezas hechas con utensilios de hogar.

El nombre del disco es Household Objects, cuya traducción al castellano sería algo como "objetos domésticos" y el cual no suele incluirse ni por asomo entre sus mejores discos. En el proceso se usaron copas de vino, sonidos de botellas de cerveza al abrirse, hojas de papel rompiéndose y muchas otras cosas en el tono experimental que abrazarían como pulso creativo. Cualquiera pensaría que sería un trabajo fácil para una de las bandas más sobresalientes de rock psicodélico, pero de hecho no fue así. Al punto que la grabación de las canciones tuvo que ser interrumpida en 1974 y apenas unas pocas pistas han sobrevivido a las embestidas del tiempo y del olvido.

  

Nick Mason, baterista de la legendaria agrupación, expuso que Household Objects significó la búsqueda por encontrar un camino coherente para la banda. Sólo hace falta recapitular un poco en su historia y recordar que en 1970 Pink Floyd no encontraba su equilibro, proceso que atravesaría hasta llegada de Dark Side Of The Moon, así que cualquier intento por hallarse como banda parecía un excelente idea.

La primera de las piezas se llama "Hard Way" y comienza con un ritmo bastante común, acentuando la tarolas (que no lo son) en el momento 4 y 13 de un compás de 16. En el segundo 6 comienza a sonar un bajo, hecho con un lápiz y una liga elástica. El trabajo para la creación del protobajo tardó días. Tal vez si hubieran continuado por este camino no podríamos decir que Kraftwerk es el antecesor del tecno. En fin, esta pequeña melodía cumple con la condiciones para ser llamada pieza de krautrock.


Imaginen "Shine On Your Crazy Diamond", uno de los clásicos más conocidos de la banda, sin esa gran introducción que desata una nube de sonidos que cubren la atmósfera, totalmente independiente de la melodía que se eleva por encima del paisaje sonoro. Los elementos envolventes no fueron grabados el mismo año en el que el disco al que dicho tema pertenece (Wish You Were Here) fue creado, 1975. De hecho se tomó de la última pieza realizada en el disco Household Objects, "Wine Glasses".

 

Sobre este trabajo tan poco conocido de la banda que tocó para los fantasmas en Pompeya, el guitarrista David Glimour declaró alguna vez: "La mayoría del tiempo sonaba como ruidos de golpes. Al final, para mí personalmente, [la grabación] se tornó insatisfactoria". En otras palabras, podría decirse que Pink Floyd no cubría sus necesidades como artistas al abandonar los instrumentos, y difícilmente lo harían, ya que el espacio MIDI y el samplig aún eran ideas para desquiciados, mucho más si involucraba utensilios como copas de vino, botellas de cerveza y ligas de goma.

(Fuente: CC)