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Lo harán durante el II Simposio Nacional de Muerte Súbita Cardiovascular y la I Convención Iberoamericana acerca del tema, con sede en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Especialistas de más de una decena de países reunidos en la capital cubana dialogarán desde hoy martes y hasta el viernes próximo sobre la muerte súbita cardiovascular, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia dentro de las enfermedades crónicas no transmisibles.

Asistirán, cardiólogos, internistas, intensivistas, anestesiólogos,   pediatras, epidemiólogos, legistas, médicos deportivos, patólogos, genetistas cardiovasculares, toxicólogos, demógrafos y otros especialistas vinculados al estudio de esta dolencia.

La Muerte súbita cardiovascular (MSC): de los genes a la sociedad, es el lema del evento, el cual contará con un Curso Internacional de Resucitación Cardiopulmonar en la muerte súbita, explicó el doctor Ochoa Montes,  presidente del Grupo de Investigación en Muerte Súbita del Hospital Clínico Quirúrgico Docente Hermanos Ameijeiras.

El Doctor en Ciencias  Luis Alberto Ochoa Montes, presidente del Comité Organizador del II Simposio Nacional de Muerte Súbita Cardiovascular y la I Convención Iberoamericana acerca del tema, informó que si bien las enfermedades cardiovasculares han disminuido   en buena medida debido a las intervenciones en materia de riesgo, no ha sucedido igual con la muerte súbita cardiovascular (MSC).

La OMS alerta que esa dolencia representa uno de los más importantes desafíos para los sistemas sanitarios en el planeta, si se tiene en cuenta que el 50 por ciento de las defunciones cardiovasculares se manifiesta repentinamente, y luego de un año de un síndrome coronario agudo la mortalidad es de aproximadamente un 60 por ciento.

La MSC es un fallecimiento natural debido a causas cardíacas, anunciada por pérdida de conciencia brusca, que se produce en el plazo de una hora tras el comienzo de los síntomas agudos, en un individuo que presenta una cardiopatía preexistente, conocida o no por el paciente, pero el tiempo y modo de la muerte son inesperados, aclaró. 

Entre los factores de riesgo se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo, la inactividad física, y la obesidad, advirtió.

La eliminación en algunos casos y el control en otros de estos factores, mediante modos y estilos de vida cardio-saludables contribuyen a disminuir la incidencia de la cardiopatía isquémica, la cual condiciona la aparición de esta entidad en el 90 por ciento de los casos, precisa el doctor Ochoa Montes.

Según estadísticas anualmente en el orbe fallecen por esa causa unos tres millones de personas.  

En Cuba la tasa específica de fallecimiento inesperado en 2015 fue de 108,9 por 100 mil habitantes, lo que equivale al 12,3 por ciento de las muertes naturales,   un evento cada 44 minutos, informó experto de la dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas del Ministerio de Salud Pública cubano.

(Fuente: ACN)