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9:19:21 a.m.

El Papa Francisco concluyó su visita a Suecia con una Misa con motivo de la Fiesta de Todos los Santos en el estadio de Malmö, en la que participaron miles de católicos.

Sobre los obstáculos que afronta el ecumenismo en la actualidad Francisco manifestó su deseo de acercarse a los hermanos que viven en Suecia porque la distancia hace daño. “Necesitamos aprender a trascender nuestras limitaciones para juntarnos con otras personas, si no lo hacemos, los cristianos resultaremos dañados por nuestras divisiones”, ha afirmado.  

Inicialmente, el Papa Francisco pensaba limitar su viaje a Suecia a solo un día, para que nada hiciese sombra a la plegaria y el encuentro ecuménico del lunes: la conmemoración conjunta del 500 aniversario de la Reforma, que se prolongará a lo largo de un año hasta el 31 de octubre de 2017.


Ante la insistencia de los católicos, Francisco aceptó celebrar para ellos la misa de Todos los Santos en Malmö, y el resultado es que la eucaristía católica con quince mil fieles en el estadio de fútbol de Malmö se ha vuelto también un acto ecuménico por la presencia de los líderes de la Federación Luterana Mundial, de varias Iglesias ortodoxas y evangélicas y de otras confesiones religiosas.

Ante las líderes luteranos y de otras confesiones cristianas, Francisco recordó a dos santas suecas que volcaron muchas energías en promover la unidad de los cristianos, «santa María Elisabeth Hesselblad, recientemente canonizada, y santa Brígida, Birgitta Vadstena, copatrona de Europa».

La misa de Todos los Santos fue a la vez, un encuentro de despedida, y el arzobispo de Estocolmo, Anders Arborelius, ha dado las gracias al Papa por su visita, y le ha asegurado que «ahora somos todos más jóvenes, más alegres y más llenos del Espíritu Santo».

Francisco dio las gracias al presidente de la Federación Luterana Mundial, el obispo refugiado palestino Munib Younan, y al secretario General, el presbítero chileno de familia alemana Martin Junge, así como a las demás delegaciones ecuménicas y las autoridades.

Conmemoración de los 500 años de la Reforma  

Durante su primer discurso en el marco de su viaje a Suecia con motivo de la conmemoración de los 500 años de la Reforma protestante impulsada por Martín Lutero, Francisco instó a reconocer "con gozo" los dones que la Reforma de Lutero ha llevado a la Iglesia pues, a su juicio, "ha contribuido a dar mayor centralidad a la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia".

El Papa invitó a católicos y luteranos a no resignarse a la división, reconocer el error y pedir perdón:

“También nosotros debemos mirar con amor y honestidad a nuestro pasado y reconocer el error y pedir perdón: solamente Dios es el juez. Se tiene que reconocer con la misma honestidad y amor que nuestra división se alejaba de la intuición originaria del pueblo de Dios, que anhela naturalmente estar unido, y ha sido perpetuada históricamente por hombres de poder de este mundo más que por la voluntad del pueblo fiel", señaló.

El Pontífice destacó que había una "voluntad sincera" por ambas partes de profesar y defender la verdadera fe pero ha reconocido que se han "encerrado" en ellos mismos "por temor o prejuicios a la fe que los demás profesan con un acento y un lenguaje diferente". Sin embargo, ha indicado que no pueden "resignarse a la división y al distanciamiento" que la separación produjo entre ambas iglesias y ha apuntado que este es un momento crucial para "reparar" y "superar controversias”.

(Fuente: EFE/EP)