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8:00:24 p.m.

La actriz y superestrella estadounidense, Meryl Streep, fue hoy protagonista excluyente de la octava jornada de la Fiesta del Cine de Roma, en la que habló de todo, del cine y de la vida, y reiteró su explícito apoyo a Hillary Clinton para las próximas presidenciales de su país.

"Donald Trump ha hecho muy bien su trabajo haciendo públicas sus opiniones sexistas y racistas por lo que creo que el próximo presidente será Hillary Clinton", dijo la diva.

Esplendorosa sus 67 años, se presentó ante el público como lo que es, una reina absoluta y una figura rutilante del espectáculo mundial.

Streep habló largo y tendido de la película Florence Foster Jenkins con la que se presentó en la Fiesta del Cine, y que trata sobre una dama de la alta sociedad neoyorquina que se empeñaba en interpretar ópera a pesar de ser totalmente desafinada.

Cantar con el corazón

"El filme habla de esa pasión que podemos poner en el trabajo o en el amor y que puede justificar algunos pecados como el de no saber cantar y seguir haciéndolo" declaró la actriz que confesó muchos defectos "que trato de olvidar y que mis cuatro hijos no dejan de recordar".

"Cantar sin talento es un pecado pero si se lo hace con el corazón es perdonable" declaró Streep que considera este papel "como uno de los más complejos que me ha tocado interpretar a lo largo de mi carrera".

La actriz sostuvo que no es su costumbre leer las críticas sobre sus actuaciones y piensa que "en mi modesta opinión he contribuido a que haya más papeles para actrices entre los 40 y los 60 años que en otros tiempos no existían y mis colegas debían esperar llegar a los 70 para hacer roles de bruja o de abuela".

"Amo todo lo que sea italiano y creo que todo el mundo debe tener la secreta ambición de ser italiano y yo soy uno de ellos" sostuvo Streep que mencionó como su posible heredera a la actriz italiana Alba Rohrwacher, "que es una persona y una intérprete muy especial".

El drama de los inmigrantes

Streep, que presidía el jurado del festival de Berlín en febrero pasado que le dio el Oso de Oro al documental "Fuocoammare" de Gianfranco Rosi sobre el drama de los inmigrantes clandestinos que buscan refugio en la otra orilla del Mediterráneo, muchas veces muriendo en el intento, asegura que lo votará como mejor film extranjero "porque es un film que te deja entrar en el drama pero también sabe hacerte salir para poder seguir viviendo".

"El cine es una ilusión pero sin ellas el ser humano no lograría sobrevivir en este mundo, la realidad es tan dura y compleja que a veces nos podría conducir al suicidio", dijo.

"Me doy cuenta que esta fama que tengo dificulta mi trato con las personas, sobre todo a nivel profesional, cuando filmo y siento que algunos de mis compañeros me tienen miedo o un excesivo respeto y por eso suelo olvidarme de los diálogos y equivocarme en los movimientos, así ellos piensan que soy como cualquier mortal y acortan las distancias" contó la ganadora de tres Oscars.

Descubrir al público

"Algunos directores dicen que yo dirijo pero en realidad no me interesa ese trabajo. Admiro a aquellos que pueden hacer las dos cosas pero a mí me interesa solo la recitación, la posibilidad de descubrir al público y a mí misma esos personajes femeninos que me toca interpretar", señaló.

Lo notable es que Streep misma desafina en el film que es un primor, ella que ha sabido cantar tan bien en ¡Mammamia! y en A Prairie Home Companion.

"Eso fue lo más divertido de la filmación, cantar desafinando con la ayuda de un coach y recién cuando ví que el pianista que me acompañaba empezó a reírse me di cuenta que había dado en la tecla", dijo entre risas.

Y sí, también ella una vez quiso matar a un director que eligió a otra actriz para un papel que ella se moría por interpretar. "Fue cuando supe que Karel Reisz, que me había dirigido en La mujer del teniente francés, estaba por filmar la vida de Patsy Klein y le dio el rol a Jessica Lange que estuvo magnífica. Pero yo lo hubiese matado", recordó.

(Fuente: ANSA)