8:21:34 p.m. 

Baracoa, en el extremo oriental de Cuba, fue azotada anoche durante unas diez horas con rachas de vientos que alcanzaron los 300 kilómetros por hora, intensas lluvias e inundaciones, aunque no se han reportado daños personales. 

Desde primeras horas de la mañana trabajaban brigadas de salvamento y personal de la Cruz Roja para rescatar a personas que quedaron atrapadas en pisos altos de edificios, ya que las escaleras fueron derribadas por este feroz huracán, que arrastró lluvias de hasta 300 milímetros. 

 

En esa ciudad —la primera fundada por los conquistadores españoles hace 505 años—, las casas próximas a la costa amanecieron totalmente derruidas por los vientos sostenidos de hasta 250 kilómetros por hora y rachas superiores, además de olas de más de ocho metros, que superaron en altura a los edificios. Se estima que aproximadamente el 90 por ciento de las viviendas fueron destruidas. 

 

La carretera principal, que une la ciudad de Guantánamo y Baracoa a través de unos 200 kilómetros bordeando la costa, ha quedado colapsada con grandes pedruscos debido a la entrada del mar. 

También han sufrido severos daños el aeropuerto de Baracoa y su torre de control, aunque la vía aérea es de momento la única posibilidad de comunicación con esa ciudad, según informó la televisión estatal cubana. 

El paso de Matthew por Cuba se concentró en extremo más oriental de la isla, en la provincia de Guantánamo, y aunque sus efectos se han hecho notar en toda la mitad este de la isla, el impacto en el resto de provincias en alerta como Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Camagüey, no ha sido tan fuerte como se esperaba.

Municipios de la provincia oriental de Guantánamo, como Imías, San Antonio y Maisí, también han sufrido importantes estragos y están incomunicados por carretera, al igual que Baracoa, y sus calles inundadas con escombros y barro. 

Matthew, el quinto huracán de la temporada ciclónica en el Atlántico, tiene como antecedente más cercano a Sandy, un destructivo huracán categoría 2 que en octubre de 2012 cruzó de sur a norte por Santiago y Holguín, donde ocasionó once muertos y pérdidas cuantificadas en unos 4.000 millones de dólares. 

(Fuente: EFE/ Granma/Cubadebate)