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10:14:52 a.m.

A pesar del limitado acceso a internet y demás avatares de conectividad en la isla, los Poketto Monsutā de Tajiri Satoshi se escapan por primera vez del Japón y las “Pokemon” y han llegado a la capital cubana, aunque conozco intentos de sesudos informáticos villaclareños para acceder a este fabuloso video juego de rol multijugador masivo en línea —MMORPG por sus siglas en inglés— que corre sobre los teléfonos celulares y tablets, e incluye elementos de realidad aumentada.

Acercarse a estos objetos e interactuar con ellos no es un problema en la mayor parte de las ciudades del mundo. (Al menos desde el punto de vista de infraestructura, pues sí existen bien serios y de otra índole). Las redes celulares proveen enlaces de datos a internet y la cobertura normalmente es amplia incluso, en zonas suburbanas y rurales. Pero en Cuba la realidad es bien distinta.  

A pesar de que ETECSA y Cubacel brindan una rudimentaria cobertura de datos para sus usuarios de telefonía móvil, utilizando las antiquísimas tecnologías EDGE y GPRS, estos enlaces son a la red Nauta y no a la Internet global, lo cual impide a Pokemon GO conectarse a los servidores de Niantic a través de la red celular.

La alternativa es utilizar los puntos WiFi, pero estos puntos están muy lejos de brindar cobertura amplia en la Capital, y son más escasos aún en el resto del país. Solo es posible, en teoría, interactuar con los Pokemon, pokeparadas y gimnasios que se encuentren en las cercanías de los puntos WiFi. Pero acá aparece otro impedimento:

Pokemon GO no está activo en todo el mundo. Esto significa que, aunque puedas instalar la aplicación de GO en tu teléfono móvil, los servidores de Niantic solo responderán a accesos que se realicen desde los países donde el juego ha sido lanzado.

Afortunadamente, es posible pasar gato por liebre a Niantic en este asunto, comenta Alejandro Pérez Malagón en Cachivache Media, donde puede ampliar información “técnica” al respecto.

La empresa productora del juego solo verifica la IP desde la que estás jugando y no tu localización global por GPS,  “negligencia” que permite utilizar cualquier servicio de proxy anónimo para jugar Pokemon GO, siempre que esté ubicado en alguno de los afortunados países pokemon-activos.

Cuando Cachivache Media empleó dicho truco temía que Niantic no hubiera generado gimnasios, paradas o pokemon en nuestra ciudad. Pero nada más conectarse, se percató de que podían capturar un Squirtle que andaba correteando por las oficinas, pero además, que no eran los primeros en llegar.

Desde su locación en el Vedado Cachivache sólo podía detectar dos gimnasios: uno ubicado en la Universidad de La Habana y otro en un grafiti en las cercanías del Malecón. Los líderes de ambos gyms eran, en ese momento

—refiere— eran Kakolukia51 “con su pokémon tipo Pidgeot (un Pidgey totalmente evolucionado) y GOonyCatchem con un Cloyster (evolución de Shellder) de 886 de combat power. Después fueron reemplazados por IamTheGhost21 (con otro Pidgeot) y Lester3xxxx (amo de un Golduck)”. 

A estos gimnasios —especifica Cachivache— se suman cinco pokeparadas en las cercanías, una localizada en el parque de Infanta y San Lázaro, otras dos en el Callejón de Hamel, una en el Parque del Quijote y otra en la iglesia de Infanta. Las pokeparadas son importantes, debido a que en ellas puedes reequiparte con pokebolas, pociones o recibir huevos de pokemon”.

Desafortunadamente, debido al alcance de la WiFi cubana, no le fue posible acercarse a ninguna de estas locaciones.

Pero la inventiva nacional siempre saca un filón a las dificultades. Según Cachivache Media algunos entusiastas del juego han intentado utilizar laptops y otros dispositivos portátiles para extender la cobertura de las zonas wifis de ETECSA y llegar, por ejemplo, a la pokeparada del Parque del Quijote empleando la WiFi de la Rampa, pero ingeniosidades aparte, la cobertura de Internet es un problema grave si se quiere tener la experiencia completa en un juego con elementos de realidad aumentada.

Haciendo un poco de arqueología sobre Ingress, Cachivache descubrió “que existen 211 portales de dicho juego en La Habana, muchos de los cuales han sido reutilizados como locaciones de Pokemon GO. Probablemente varias estén en la cercanía o se solapen con alguna de las zonas wifis que ETECSA ha instalado en los municipios”.

Y pone como ejemplo las cercanías de la Plaza de San Francisco de Asís, donde algún huésped del hotel Mesón de la Flota agregó en su momento varios portales de Ingress. “No es demasiado descabellado suponer que una parte se haya convertido en elementos de Pokemon GO”, afirma la publicación digital, y añade:

«La Habana Vieja es seguramente el mejor lugar para disfrutar del juego por la densidad de redes wifis y puntos de interés susceptibles de ser convertidos en locaciones. Cualquier objeto del juego a una distancia inferior a 50m de alguna de estas wifis puede ser accedido por los usuarios de Nauta, eso sí, a precios que dejarían en la ruina a casi cualquier jugador local demasiado entusiasta”.

Finalmente, Cachivache recomienda a los entrenadores locales, no engancharse.

Y concluye: “Jugar GO en La Habana, más que a un MMORPG, asemeja a un juego de plataformas, donde tienes que ir saltando de wifi en wifi para alcanzar los objetos que quieres conseguir. Algunas pokeparadas y gimnasios pueden ser accesibles desde las redes corporativas de algunas instituciones (como la UH), pero son terreno vedado para el común usuario de Nauta.