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7:30:56 p.m. 

Tras su reunión con familiares de las víctimas, sobrevivientes y equipos de emergencia, Obama dijo que "quienes defienden el acceso a las armas de asalto deberían reunirse con estas familias”. 

Tras depositar ramilletes con 49 rosas blancas en un altar improvisado en honor a las víctimas de la masacre en Orlando (Florida), el presidente Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden expresaron este jueves su apoyo a las familias enlutadas por la peor masacre en la historia del país. 

La ciudad de Orlando fue “sacudida por un acto malvado y detestable” que ha dejado a las familias de las 49 víctimas con una “pena indescriptible”, dijo Obama en declaraciones a la prensa desde el Phillips Center, contiguo a la alcadía. 

“Estas familias podrían ser nuestras familias. De hecho, son nuestra familia, parte de la familia estadounidense. Hoy les dije que nuestro corazón también está roto”, expresó Obama al describir la reunión que él y Biden sostuvieron poco antes con padres que perdieron a sus hijos. 

Por otra parte, en sus declaraciones de unos 18 minutos, Obama pidió acabar con la discriminación y la violencia contra la comunidad LGBT,  que frecuentaba el club  nocturno “Pulse” en busca de refugio. 

“Para muchos lesbianas y gays, Pulse siempre ha sido un refugio, incluso para tanta gente cuya familia era originaria de Puerto Rico… este  fue un ataque a la comunidad LGTB”, dijo. 

También reiteró la urgencia de combatir el terrorismo y de que el Congreso apruebe un mayor control de las armas porque, de lo contrario, “veremos más masacres como éstas”. 

“Todos vamos a tener que trabajar juntos, en todos los niveles del gobierno, en todo lineamiento político, para frenar a asesinos que quieren aterrorizar”, dijo el mandatario. 

Sin citarlo por nombre, Obama recordó que el autor de la masacre, Omar Mateen, usó “una poderosa arma de asalto”, dejando a su paso 49 muertos y 53 heridos, algunos de los cuales “siguen luchando por sus vidas”. 

Agregó que los familiares y amigos de las víctimas le pidieron que se haga más para frenar estas matanzas, y criticó la idea conservadora de armar a la gente para prevenir semejantes tragedias en el futuro. 

Asimismo expresó confianza en que los senadores que rechazaron la revisión de antecedentes penales de compradores de armas tras la masacre en Newtown (Connecticut) en 2012  ahora respalden la medida. 

“Espero que la Cámara de Representantes haga lo correcto y ayude a poner fin a la plaga de violencia que estas armas infligen en tantas vidas”, enfatizó Obama. 

“Los que defienden el fácil acceso a las armas de asalto deberían reunirse con estas familias y explicarles por qué eso tiene sentido”, argumentó. 

En un viaje armado deprisa por la Casa Blanca esta semana, Obama y Biden se desplazaron al “Amway Center”, la arena deportiva de los Magic de Orlando, a dos millas del club nocturno,  donde se reunieron en privado con familiares de las víctimas y sobrevivientes. 

También se reunieron por separado con los agentes policiales y equipos médicos y de emergencia que respondieron al tiroteo del domingo pasado, así como con los dueños de “Pulse”, que perdieron a dos empleados en la masacre. 

Obama llegó a Orlando acompañado en el avión “Air Force One” de varios asesores, la congresista demócrata Corrine Brown, y el senador republicano, Marco Rubio, ambos de Florida, mientras que Biden llegó poco antes en su propio avión “Air Force Two”. 

La Casa Blanca limitó el acceso de la prensa al encuentro en el “Amway Center”, proveyendo a cuentagotas los datos de la reunión. 

Teresa Jacobs, alcaldesa del Condado Orange, formó parte de la comitiva que recibió a Obama en la pista de aterrizaje y, en declaraciones a la prensa, consideró que tiene “un tremendo significado para todo el país, ver que el presidente se implique de esta forma” con las familias y los equipos de emergencia. 

Por su parte, el alcalde de Orlando, Buddy Dyer, le entregó a Obama una camiseta con el mensaje “Orlando Unido” dentro de un arco iris en forma de corazón. 

La mayoría de las víctimas son de origen hispano, principalmente puertorriqueños, aunque también los hay de México, Colombia, Venezuela y la República Dominicana. 

Sus familias han comenzado el proceso de enterrarlas, mientras el sitio “GoFundMe” ya ha recabado, en cuatro días, ,8 millones para ayudar a las víctimas, de una meta total de siete millones de dólares. 

En su recorrido desde el aeropuerto a lo largo de la ruta I-4, Obama pudo presenciar la respuesta de solidaridad de la comunidad de Orlando hacia las víctimas, con calles adornadas con la emblemática bandera arcoiris de la comunidad LGBTQ, y al menos un letrero que rezaba “Oremos por Orlando”. 

(Fuente: EDNY)