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Entrar hoy en día al pueblo de Nokia, no tiene mayor diferencia a otros lugares del país. Hay edificios, un puñado de tiendas, varios restaurantes y supermercados para sus 33.121 habitantes. Sin embargo este lugar ubicado en Finlandia llegó a fabricar hace sólo 16 años hasta un 40% de los teléfonos celulares de todo el planeta. 

Este éxito obviamente tuvo un efecto en el país. Según el Instituto de Investigación de la Economía Finlandesa, Nokia fue responsable por un cuarto del crecimiento económico de Finlandia entre 1998 y 2007. 

Pero estos días de gloria no duraron para siempre. El dominio de Nokia en la industria de los celulares cayó rápidamente, golpeando no sólo a sus trabajadores sino que también a la economía finlandesa. La empresa también era base de colaboración para las universidades, los contratistas de la zona e incluso los nuevos profesionales, por lo que su caída provocó que hoy en día existan altas tasas de desempleo que alcanzan de un 14% a un 15% en el país. 

Actualmente uno de los mayores centro de investigación de la compañía todavía se encuentra en el país. Hablamos del establecimiento de desarrollo ubicado en la localidad de Tampere, ubicada a unos 15 minutos por carretera del pueblo de Nokia. En su mejor momento, este lugar llegó a albergar a 4.000 trabajadores especializados en el área de la tecnología. 

De esta manera, Nokia pasó de ser el número uno en telefonía celular en el año 2007 a ser comprada por Microsoft en medio de su peor crisis solamente siete años más tarde. Y si bien la empresa solamente dejó la industria de teléfonos celulares, todavía es un participante importante en la industria de telecomunicaciones e infraestructura, sus ganancias en este mercado no ha sido suficientes para repuntar la economía finlandesa. 

¿Qué llevó a la empresa al fracaso? Según sus antiguo trabajadores, parte del problema de Nokia radica en que inicialmente tenían un objetivo claro y simple: crear un teléfono compacto pero con una gran batería. Sin embargo, con la llegada de los teléfonos inteligentes —específicamente el primer iPhone en 2007— la compañía perdió drásticamente su protagonismo y su norte. 

Este proceso dio paso a un largo intento de Nokia por adaptarse al mercado de los teléfonos inteligentes hasta 2014. Una fase que terminó definitivamente cuando la empresa vendió su división de celulares a Microsoft. Dejando de lado sus modelos Lumia, y eventualmente perdiendo su marca en los mismo teléfono de la empresa de Bill Gates. 

A pesar de la crisis, muchos finlandeses valoran parte del trabajo de la empresa en el pasado. Incluso, muchos aseguran que el paso de Nokia entregó una cantidad de talento y experiencia que podría ser aprovechado por las siguientes generaciones. Algo que no está sucediendo actualmente ya que por el minuto, a pesar de su pasado tecnológico, Finlandia no está albergando grandes compañías de la industria, sino que pequeñas empresas y start-ups que están lejos de convertirse en el próximo Nokia. 

(Fuente: TAE)