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10:45:09 a.m. 

Los primeros nueve meses de 2015 no traen noticias alentadoras en cuanto a la accidentalidad vial en Villa Clara, al registrar la provincia un incremento respecto a igual etapa del año precedente.

Ello se traduce en 608 accidentes que dejaron la lamentable pérdida de 37 personas, 536 lesionados, y daños económicos por encima de los 366 000 pesos, a pesar de que disminuyen las cifras de fallecidos y heridos en dicho período.

Las causas reiteradas obedecen a la no atención al control del vehículo, las violaciones del derecho de vía, adelantos indebidos, y animales sueltos en carreteras y vías férreas.

Santa Clara, Placetas y Camajuaní concentran más del 60 % de los siniestros, mientras existen 14 tramos peligrosos de vía.

Entre estos aparecen: Carretera Central desde la calle Tristá hasta la Rotonda de Placetas, Carretera a Camajuaní (de Santa Clara a la Minerva), Carretera Central (Santa Clara-Jicotea), Carretera a Manicaragua, Carretera Yaguajay (Caibarién a Sancti Spíritus), Carretera a Sagua (Santa Clara-Cifuentes), y Carretera a Camajuaní, en el segmento de dicha localidad a Remedios.

También aumentan los accidentes originados por ganado que deambula libremente por las carreteras. Hay 53 incidencias motivadas por dicha irresponsabilidad con 13 lesionados y pérdidas ascendentes a 59 400 pesos.

Santa Clara, Placetas y Caibarién registran las mayores estadísticas entre los seis tramos más peligrosos. Figura entre estos la Autopista Nacional, y Taguayabón-Palanque.

No escapan los sucesos atribuidos a los medios de tracción animal que suman 61 hechos causantes de 62 lesionados, cuatro fallecidos, pérdidas por más de 26 200 pesos, y responsabilidad de conductores en 36 de ellos.

Predominan como marcadas indisciplinas la circulación en horario nocturno sin medios de iluminación, la no atención a la conducción, y el irrespeto a los derechos de vía.

Los accidentes del tránsito constituyen la primera causa de decesos en jóvenes cubanos, y la quinta entre la población en general, por lo que se recaba mayor exigencia tanto en el sector estatal como en el particular debido a que la responsabilidad de prevenir compete a todos.

(Fuente: Vanguardia/Ricardo González)