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10:46:53 p.m. 

Una vecina del municipio brasileño de Mostardas, en el estado sureño de Río Grande del Sur, encontró a su hijo de apenas 17 meses de edad masticando con total tranquilidad una serpiente no venenosa de unos 70 centímetros de longitud. 

Jaíne Ferreira Siguiera se encontraba en el interior de su domicilio cuando observó un comportamiento extraño en el pequeño Lorenzo que se encontraba jugando en el salón. "Percibí que estaba demasiado quieto y fui a ver qué había pasado. Fue entonces cuando los encontré con la serpiente en la boca, mordiéndola", explicó a la prensa local la sorprendida madre. 

"Él la tiró y la serpiente continuó moviéndose en el suelo, tenía toda la boca y las manos llenas de sangre", comentó Jaíne quien se sorprendió al ver que Lorenzo quería continuar jugando con su nuevo juguete. "Estaba muy feliz incluso cuando mi marido se enfado con él", añadió la vecina de Mostardas que jamás había visto una serpiente en la región. 

A pesar de que por precaución el menor tuvo que ser conducido al hospital Sao Luiz de la localidad, este no sufrió ningún tipo de mordida ya que, al parecer, consiguió morder a la serpiente en la base de la cabeza inmovilizando cualquier posibilidad de defensa por parte de la misma. 

Por suerte, el reptil fue identificado por la bióloga del Museo de Ciencias Naturales de la Fundación Zoobotánica de Río Grande del Sur, Maria Lúcia Machado, como una "Erythrolamprus poecilogyrus" o "culebra verde" después de que varios medios de comunicación del país hablasen de una víbora jararaca (Bothrops Jararaca), una especie altamente venenosa. 

(Fuente: MSN)