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6:08:01 a.m.

Ella no tiene cara ni un nombre. Pero todo el mundo ya habla de ella calificándola de un caso "único", "nuevo" y "excepcional", que reaviva las esperanzas en la lucha contra el Sida.

Ella, el "milagro", es una adolescente francesa de 18 años infectada con el virus VIH cuando estaba en el vientre de su madre y del que no hay más rastros desde hace 12 años. El virus remitió extrañamente.

Recién nacida, el bebé fue sometido inmediatamente a tratamientos antirretrovirales sin interrupción durante los primeros seis años de vida.

Desde que fue suspendida la terapia, hace doce años, en su sangre ya no hay rastros del VIH.

"No se considera todavía sanada, pero está sana mientras no toma más drogas", dijo Asier Sáez-Cirion el Instituto Pasteur de París, que presentó el caso a la Sociedad Internacional de SIDA de Vancouver.

Este es el primer paciente con VIH —destacó el Instituto en un comunicado— que está en remisión de la enfermedad durante un período de tiempo tan largo. "No sabemos, sin embargo, la razón por la que esta chica es capaz de controlar la infección", agregaron los expertos en París.

Para Jean-François Delfraissy, director de la Agencia Nacional francesa de Investigación del SIDA (ANRS) "es un hecho clínico importante que abre nuevas perspectivas de investigación". Pero la remisión de virus no debe ser tratada como una recuperación definitiva, acotan los especialistas.

"La adolescente -advirtió el experto- está infectada con el VIH y es imposible predecir la evolución de su estado de salud", aunque en su opinión, debería instar a los médicos para administrar el tratamiento antirretroviral para todos los bebes nacidos de madres VIH-positiva "tan pronto como sea posible después del nacimiento".

La remisión después de la suspensión del tratamiento no es nada nuevo.

Su origen se remonta a tan sólo unos pocos años con el caso denominado "la bebé del Mississippi", descrito por el New England Journal of Medicine. En marzo de 2013 un equipo estadounidense anunció que los test efectuados a una niña infectada en su nacimiento en 2010, y tratada rápidamente con los antirretrovirales, no presentaba más un nivel visible de HIV, también varios meses después de la interrupción de la terapia.

El entusiasmo se rompió un año más tarde, cuando, en julio de 2014, tras dos años reales de remisión, los médicos tuvieron que enfrentar los hechos: la carga viral estaba de nuevo claramente presente en la sangre de la niña. El equipo médico se vio obligado a reanudar los tratamientos.

"Científicamente esto nos recuerda que tenemos mucho que aprender de las sutilezas del HIV y sobre el modo en que se esconde en el cuerpo", afirmó en su momento Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Estados Unidos para la alergias y las enfermedades infecciosas.

En el caso francés no es, por tanto, la remisión del el virus lo que constituye una novedad. Sí, en su lugar, la increíble duración de doce años. "Lo que es nuevo es que se ha manifestado en el largo plazo. La bebe de Mississippi había sido tratada por algunos meses. Aquí, sin embargo, la terapia ha sido durante seis años", comparó el profesor Jean-Daniel Lelievre, jefe del departamento de investigación clínica del Vaccine research Institute.

Entonces, la terapia correcta ¿sería tomar el tratamiento tan pronto como sea posible y el tiempo suficiente para que el paciente pueda "espontáneamente controlar la enfermedad?", surge como primer interrogante. La pregunta es una obligación. Sin embargo, una generación sin VIH "no es utopía", asegura Lelievre.

Esto no depende solamente desde la perspectiva de una vacuna. incluso "hay más y más medios para detener el desarrollo del virus y prevenir la infección".

"El tratamiento antirretroviral es cada vez más eficaz y puede ser utilizado como una profilaxis. Lo que nos da esperanza en una generación sin Sida", concluyó el experto.

(Fuente: ANSA)