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9:54:25 p.m.

Sorpresa mundial. El suizo Joseph Blatter, quien ganó las elecciones para la presidencia de FIFA el viernes pasado, presentó su renuncia al cargo y convocó a una congreso extraordinario para elegir a su sucesor.

“La FIFA necesita una profunda reestructuración, y este mandato no cuenta con la integridad del mundo del fútbol, de todos los que viven y respiran el fútbol.

Voy a organizar un Congreso extraordinario para que se decida un reemplazante en la presidencia.

. Por eso, pongo mi mandato a dosposición y en el corto plazo habrá un congreso extraordinario que elegirá a mi sucesor. Será con el tiempo suficiente para que los candidatos deseosos de presentarse puedan hacer sus campañas. Yo no seré candidato”, resumió el suizo, de 79 años, en un breve comunicado que no superó los 10 minutos y no permitió preguntas.

 El suizo, que preside la FIFA desde 1998 y que el viernes había sido reelegido para un quinto mandato consecutivo con vencimiento en 2019, tomó la decisión tras los últimos escándalos que salpicaron al ente rector del fútbol y la detención de siete directivos tras una investigación de la justicia estadounidense.

“La FIFA ha sido mi vida (…) Para mí lo importante es la FIFA y el fútbol en todo el mundo”, dijo Blatter, quien hace apenas cuatro días ganó la primera vuelta de la elección, con 133 votos contra 73 de Ali bin Al Hussein, una cifra que no fue suficiente para quedarse con la victoria. Pero luego el príncipe jordano concedió la derrota, permitiendo que el suizo se mantuviera en el poder.

Una transferencia de US$ 10 millones acerca la investigación a Blatter

Un nombre más se suma a la lista de sospechosos en el caso de corrupción de la FIFA, que salió a la luz la semana pasada y terminó con 14 implicados. En esta oportunidad, el diario estadounidense The New York Times informó que fuentes federales creen que Jérôme Valcke, el secretario general de la organización de fútbol, es quien hizo la transferencia bancaria de US$ 10 millones a Jack Warner (uno de los implicados), que en la acusación del FBI a la FIFA se describía como “un alto mando de la FIFA no identificado”.

Esto acerca cada vez más el caso al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, ya que se vincula con la acusación a Warner de aceptar un soborno para ayudar a que Sudáfrica fuera la sede del Mundial de 2010.

Sin embargo, en la acusación, Valcke no está identificado como uno de los co-conspiradores del caso, y no fue procesado por ningún delito. Danny Jordaan, jefe ejecutivo de la candidatura de Sudáfrica para el Mundial 2010 y actual presidente de la federación de fútbol de dicho país, dijo que ese dinero no fue un soborno, sino un pago legítimo para una fundación del deporte en el Caribe.

La declaración de Valcke de que él no autorizó la transferencia no deja claro si estuvo involucrado en el hecho, pero la acusación dice que el oficial no identificado “causó” que el pago se realizara. Por otro lado, Delia Fischer, una vocera del comité financiero de la FIFA, dijo que fue Julio Grondona, el gerente del comité de ese momento, quien autorizó el pago.

En su discurso de reelección como presidente de la FIFA la semana pasada, Blatter se refirió a la transferencia detallada en el párrafo 192 de la acusación. “Definitivamente, ese no soy yo”, declaró, “yo no tengo US$ 10 millones”.

Valcke ya había estado envuelto en una controversia financiera en 2006, cuando un juez de Nueva York sentenció que él y otros mintieron repetidamente en negociaciones de esponsoreo con MasterCard y Visa. Sin embargo, Valcke nunca fue procesado con ningún cargo criminal y un mes más tarde Blatter lo nombró secretario general de la FIFA, pocos días después de llegar a un acuerdo con MasterCard.

En la acusación se detalla que en 2004 el gobierno de Sudáfrica acordó pagar a Warner US$ 10 millones a cambio de su voto para que este país fuera el anfitrión del Mundial de 2010. Warner votó por Sudáfrica, pero como el país no pudo pagar, por lo que, según la acusación, fue la FIFA que pagó el soborno a Warner en 2008, utilizando así un dinero que podría haber sido destinado a Sudáfrica para la realización del campeonato.

Jordaan dijo que el dinero fue enviado a cuentas de Concacaf, la organización que rige el fútbol de Norteamérica y América Central, como un apoyo de Sudáfrica para el fútbol de esos lugares. Warner, en esos momentos, era el presidente de la Concacaf y, por lo tanto, controlaba todas las cuentas del ente. La fiscalía dice que Warner tomó parte de esos US$ 10 millones para uso personal, aunque este mantiene su declaración de inocencia.

(Fuente: Contrainjerencia)