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6:09:48 p.m. 

La ausencia casi total de réplicas del terremoto que devastó Nepal el pasado sábado es la única buena noticia al término de la tercera jornada de emergencia por la tragedia, mientras la policía informó que los muertos son más de 4.000 y los heridos 7.500.

La cifra de víctimas mortales es enorme pero los socorristas y las organizaciones humanitarias la consideran sólo provisoria, destinada lamentablemente a aumentar.

Según el número de los distritos afectados, las víctimas pueden fácilmente llegar a 6.000".

En tanto, los niños en peligro y sin techo son estimados en millones. Para UNICEF, son un millón los pequeños que necesitan asistencia.

También a un millón llegan para el ministerio del Interior las personas que quedaron con sus casas destruidas o gravemente dañadas.

El gobierno, frente a la enorme cantidad de problemas a afrontar, trata de reaccionar pero tiene medios escasos y sigue haciendo llamados a la comunidad internacional, que respondió de inmediato pero se le pide que haga mucho más.

India, China, Francia, Estados Unidos y España son algunos de los países que han enviado a Nepal expertos, productos de primera necesidad y medios, incluidas unidades de cinofilia para localizar a eventuales sobrevivientes debajo de los escombros.

Toda esa movilización solamente permitió salvar a una única persona, una mujer extraída con vida de las ruinas de un edificio de la capital.

Por su parte, Italia —tras el anuncio del aporte de 300.000 euros para elementos de primera necesidad— dispuso la partida desde la base de la ONU en Dubai de un vuelo de la Cooperación italiana con bienes por valor de 100 mil euros.

Cerca del Everest, dos helicópteros piloteados por dos italianos llevaron al valle desde los campos bases a varios alpinistas y algunos cadáveres.

Frente a las exigencias tremendas por la gente que acampa al aire libre, en plazas, jardines y zonas rurales, los socorristas parecen impotentes.

Existe escasez de agua, alimentos, tiendas, mantas, medicinas y personal especializado médico y paramédico capaz de intervenir para resolver problemas de los heridos que yacen dentro y fuera de hospitales, sin recibir, aún hoy, ayuda.

El temor es que las condiciones higiénicas alarmantes de estos cientos de miles de personas puedan causar, tarde o temprano, epidemias que se difundan rápidamente atacando a los más débiles: niños y ancianos.

El ministerio de Defensa anunció que el 90% de los 100.000 hombres que integran las fuerzas armadas fue movilizado y trabaja en Katmandú, en las ciudades satélites y en la región de Gorkha, cercano al epicentro del sismo, en el Valle de Langtang y en la zona de los campos base del Everest.

Es en esas zonas, donde por ahora los socorristas están totalmente ausentes, que de a poco se tendrá una real dimensión de la tragedia nepalesa.

(Fuente: ANSA)