20150312014247-turistas-capitolio-claucamp.jpg

 

8:39:42 p.m.

Muchas publicaciones hablan hoy de “riadas” u “olas” de estadounidenses que —luego del anuncio del 17D y con la entrada en vigor de nuevas regulaciones hacia Cuba el pasado 16 de enero— llegan a la Isla para conocer un destino con imágenes que parecen “congeladas en el tiempo” y al que se ha hecho más fácil el acceso a raíz de la nueva política de la administración Obama.

Cuba está de moda, sin dudas. Turoperadores y agencias de viajes reportan un auge en el interés por saber del país, conocerlo. En La Habana se ha podido ver en las últimas semanas desde altos funcionarios y líderes del Congreso de Estados Unidos hasta celebridades como Paris Hilton y Naomi Campbell o los roqueros de The Dead Daisies. Conan O’Brien hizo olas en TV e Internet con su show desde la capital cubana. Los Orioles, los Medias Rojas y al parecer otros clubes de béisbol analizan venir en pre-temporada, y en junio debe llegar el New York Cosmos con su empuje mediático y el veterano Raúl González, el Ángel de Madrid.

Una reciente encuesta de la compañía global de marketing MMGY, reseñada por el medio especializado Skift, aporta una visión más asentada y señala que, efectivamente, tras el anuncio del pasado 17 de diciembre hubo un repunte drástico del interés por los viajes al país caribeño; sin embargo, aunque se ha mantenido el impulso, la demanda se ha ido atemperando a las circunstancias reales que marcan hoy las relaciones entre ambas naciones.

De acuerdo con el sondeo de MMGY, una de cada cinco personas (19%) consideraría tener unas vacaciones en Cuba en los próximos dos años. Los millennials (la Generación Y nacida entre los avanzados 80 y hasta la orilla del 2000) muestran el porcentaje más alto (27%) de respuestas favorables sobre los viajes a la Isla, mientras que los de la Generación X (Gen Xers, nacidos entre inicios de los 70 y mediados de los 80) reflejan un 24%.

“Si esos números son noticias estimulantes para turoperadores y aerolíneas que buscan poner en marcha tours y servicios aéreos a la Isla, está aún por ver”, señala Skift.

Según el análisis, los estadounidenses mostraron porcentajes de interés por Cuba superiores a la media en las semanas siguientes al anuncio presidencial del pasado 17 de diciembre, y luego del anuncio de nuevas regulaciones a mediados de enero, pero el empinado ascenso "no fue sostenido, algo que no sorprende a estas alturas pues no ha habido un aumento significativo en el número de vuelos, y tampoco ha aparecido un modo nuevo o más fácil para reservar viajes u hoteles online”.

Grandes aerolíneas han mostrado interés en ampliar servicios al país caribeño y pasar de los actuales vuelos chárter a enlaces regulares, pero advierten sobre el tiempo que toman los arreglos para acuerdos de servicios aéreos. Los vuelos chárter (1), con un notable crecimiento en los últimos años, conectan a varias ciudades de Estados Unidos con Cuba (2), pero se trata de vuelos privados contratados por turoperadores y a precios más altos que la media.

El motor de búsquedas y reservas de viajes Kayak, una subsidiaria de Priceline, incluyó desde enero en sus páginas detalles de vuelos —con conexiones a través de terceros países— y más de 300 hoteles en Cuba. No obstante, Kayak —que reportó “un significativo interés en los viajes” a la Isla— ofrece solo información: de seguir el proceso de reserva, el usuario es redirigido a sitios de otras compañías para completar su compra.

CheapAir.com, una agencia de viajes online, comenzó a vender el 26 de febrero vuelos para viajes personales a Cuba, afirmando ser la primera compañía de su tipo basada en Estados Unidos que ofrece boletos aéreos a la nación antillana.

El día inicial, la compañía reportó 10 000 búsquedas para vuelos a Cuba, la mayoría de viajeros buscando reservas desde Miami International Airport, la puerta de salida más cercana a la Isla (16% de las búsquedas), los aeropuertos del área de Nueva York (13,5%) y Los Angeles International Airport (7%).

Los viajes turísticos a Cuba siguen estando prohibidos para los estadounidenses, pero las nuevas reglas en vigor desde enero permiten a los viajeros que estén dentro de una de las 12 categorías establecidas por la ley visitar la Isla sin necesitar una aprobación caso por caso —como se requería anteriormente—, solo sirviéndose de una licencia general.

Igualmente, permiten a los agentes de viajes —legalmente por primera vez en décadas— reservar vuelos a Cuba. Sin embargo, dado que ninguna aerolínea estadounidense opera vuelos directos regulares a la Isla —solo chárters—, CheapAir.com debe armar paquetes de dos vuelos, que dan acceso al país caribeño con conexiones a través de terceras naciones (preferentemente Canadá y México).

Aunque algunas navieras han armado ya itinerarios posibles, hecho cálculos sobre puertos disponibles e, incluso, mencionado inversiones necesarias en infraestructura, la reacción del sector de cruceros ha sido quizás la más conservadora. Ejecutivos recordaron que aún no son posibles las escalas y algunos estiman que tomará años consolidar operaciones regulares en Cuba. En el área de la hotelería, analistas señalan un déficit de opciones para el viajero estadounidense habituado al lujo, o a la wifi y la internet omnipresente y rápida.

Antes del 17 de diciembre, Sojern, una plataforma global líder en la captación de datos de viajeros, colocaba a Cuba en el puesto 19 en cuanto a búsquedas más populares de estadounidenses sobre destinos del Caribe. Luego, a fines de enero de 2015, Cuba aparecía en el lugar 16, muy lejos aún de los primeros escaños de la lista, ocupados por Puerto Rico, República Dominicana, Jamaica, Islas Vírgenes de EEUU, Bahamas, Aruba y Sint Maarten (que repiten del 1 al 7 en ambos momentos).

Más allá de estos números, los datos parecen confirmar las visiones a futuro que impone la realidad en el tema Cuba-Estados Unidos: muchos anuncios, perspectivas y deseos, pero no muchas certezas mientras lentamente se van desmontando las cercas y armando los puentes.

En las búsquedas online —según Google Trends (3)— lidera La Habana, pero le siguen los destinos aún lejanos al estadounidense que busca el turismo sin apellidos —no viajes con fines estrictamente culturales o educativos sino con generalidad de opciones, libre albedrío— o simplemente vacacional: Cayo Coco, Cayo Santa María, Cayo Largo y Varadero. 

Tras un pico y una caída abruptos de las búsquedas referidas a Cuba en torno al 18 de diciembre, ha prevalecido una línea estable hasta marzo (con dos puntos altos menos espectaculares coincidentes con la publicación de las nuevas medidas el 16 de enero y la primera ronda de conversaciones días después, el 21 y el 22). 

Un dato interesante del sondeo de MMGY: el 46% de los entrevistados dijeron que considerarían cambiar sus planes de vacaciones para visitar Cuba en lugar de otros destinos del Caribe en los próximos dos años. Solo el 14% dijo que no lo haría. Cuba aparece en el corto o mediano plazo, pero no de inmediato. Y contrariados por las restricciones, muchos interesados quieren gozar de más flexibilidad para su primera experiencia en la Isla.

Mientras se destraban viejas y oxidadas bisagras, mientras siguen su curso iniciativas en el Congreso para liberalizar los viajes y otros esfuerzos, las aguas van tomando su curso y de un lado y otro del Estrecho de la Florida la atención parece irse inclinando más a la llegada de pasos concretos y menos a la carrera de anuncios a futuro. 

“Vienen los americanos”, siguen diciendo muchos en La Habana. Y sí, vienen, siguen llegando, pero no en olas. Cuándo se romperá el dique es una pregunta que todos —viajeros, agentes de viajes, aerolíneas, hoteleros, cuentapropistas— siguen haciéndose sin que por ahora haya una respuesta. 

Notas:  

(1) La firma de datos del sector de la aviación OAG estima que la demanda actual para vuelos chárter (en ambos sentidos) entre Cuba y EE.UU. es de 400 000 pasajeros, con el mayor volumen correspondiente a cubanoamericanos. Según OAG, en 2014 unos 18 000 viajeros volaron entre los dos países en líneas regulares, mayormente partiendo de Miami International Airport y haciendo conexión en Nassau, Bahamas, y Gran Caimán, Islas Caimán.

(2) En 1999, bajo la administración Clinton, Estados Unidos autorizó vuelos directos a Cuba desde Nueva York y Los Ángeles. También operaban vuelos desde Miami. En marzo de 2011 se sumaron a la lista los aeropuertos de Tampa, San Juan, Dallas Ft. Worth, Chicago, Atlanta, Pittsburg y Baltimore.

(3) Estadísticas de Google indican que los viajes aéreos abarcan el 28% de las búsquedas online relativas a Cuba en el segmento de viajes, mientras que destinos ocupan el 19%, agencias y servicios de viajes el 15%, y hoteles y otros alojamientos solo el 6%. Los cinco estados con mayor cifra de búsquedas sobre la Isla son Florida, Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y California, y los destinos más buscados La Habana, Cayo Coco, Cayo Santa María, Cayo Largo y Varadero.

(Fuente: CC/Darío Carrazana)