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Las potencialidades demostradas por los especialistas villaclareños, y la cátedra de profesionalidad acumulada, hacen que la provincia se convierta en uno de los cinco polos habilitados en el país para el desarrollo de la cirugía oncológica.

Así trascendió durante la II Jornada Territorial Dr. Adalio Chaviano in Memóriam, que dedicó el peso de su sesión a los tumores de colon y de próstata debido a su incidencia.

Según valoraciones del doctor Ernesto Romagosa Bermúdez, al frente del servicio de urología oncológica en el hospital universitario Celestino Hernández Robau, las neoplasias relacionadas con la próstata ocupan el segundo lugar dentro de las afecciones de la rama en la provincia, solo superado por los contratiempos en pulmones.

Sus factores condicionantes aún no están bien definidos, pero hay augurios vinculados con las comidas ricas en grasa, dietas inadecuadas, la propia genética del individuo, y los basamentos hereditarios que multiplican las posibilidades de este tipo de tumor.

Aunque la palabra cause conmoción el profesor Romagosa Bermúdez aclaró que no todo proceso conlleva a una cirugía, y que siempre que se actúe en estadios incipientes el cáncer de próstata puede curar e incidir en la supervivencia, a pesar de que en otros países un tratamiento sobrepasa los 60 000 dólares.

Otra noticia esperanzadora es que ya se aplican en Villa Clara determinadas técnicas para un mejor estudio de la enfermedad hacia la fase curativa, y el panorama resulta prometedor siempre que se cuente con el apoyo directivo del resto de las instituciones de Salud.

También satisface la realización de estudios clínicos de una vacuna terapéutica en Camagüey, si se tiene en cuenta que las enfermedades malignas ocupan la primera causa de muerte en los predios.

Aproximadamente el 30 % de los decesos por cáncer están asociados a cinco factores de riesgo: índice de masa corporal elevado, consumo reducido de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y de alcohol.

Significativas resultaron, además, las conferencias impartidas por las doctoras Esther Lucía de Armas Ramírez y Ana de la Torre Santos, respectivamente. En todos los casos con énfasis en la prevención, y en lo mucho que aún falta por hacer, a tenor de que estas afecciones aparecen cada vez más en edades más tempranas. 

Un rasgo distintivo del «Celestino Hernández Robau» es que resulta pilar en el aporte de pacientes a los estudios clínicos que realiza el país en su lucha contra el cáncer, en una provincia donde más de 10 000 enfermos sobreviven con diversos tipos de neoplasias.

(Fuente: Vanguardia/Ricardo González)