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9:16:18 p.m.

Altos funcionarios de Cuba y Estados Unidos se reunirán nuevamente este mes, luego del inicio de conversaciones en enero, para abordar temas del restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en ambas capitales.

Durante una comparecencia ante la comisión de relaciones exteriores del Senado, dedicada a la nueva política cubana del presidente Barack Obama, la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, quien encabezó la delegación de su país a las conversaciones sostenidas en La Habana los días 21 y 22 de enero, dijo que el progreso fue limitado en ese encuentro, pero anunció que las partes planean reunirse nuevamente este mes.

Es probable que las conversaciones se desarrollen en Washington, trascendió.

La audiencia en que compareció Jacobson está presidida por el senador republicano Marco Rubio, crítico del giro de la actual administración en la política hacia la Isla.

En una entrevista divulgada el lunes por la televisión cubana y reproducida en Granma el martes, la jefa de la delegación de la Isla en las conversaciones con Estados Unidos, Josefina Vidal Ferreiro, reiteró la voluntad de diálogo de La Habana pero insistió en que “las cuestiones de orden interno en Cuba no son negociables, como no son negociables para ningún otro país”.

“No se puede pretender que para mejorar las relaciones con Estados Unidos o para avanzar en ese largo y complejo proceso que vamos a tener por delante hacia la normalización de las relaciones, Cuba va a negociar cuestiones de orden interno a cambio de una política de Estados Unidos que ellos mismos han reconocido como fracasada, ni vamos a negociar cuestiones de carácter interno, de la soberanía cubana, por el levantamiento del bloqueo”, declaró Vidal Ferreiro. 

La directora general de la Dirección General de Estados Unidos en el Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que en el proceso en curso “no se puede aplicar un enfoque de lo que se llama en diplomacia de quit pro quo, yo te doy algo y tú me das algo, no se puede aplicar con automatismo, teniendo en cuenta que hay muchas más cosas que desmontar del lado de Estados Unidos que del lado de Cuba”.

“En Cuba no tenemos sanciones contra empresas o ciudadanos norteamericanos, tampoco tenemos un territorio ocupado en Estados Unidos que podamos cambiar por el territorio ocupado en la base naval en Guantánamo, no tenemos programas financiados desde Cuba con vistas a influir dentro de la situación de Estados Unidos o a promover cambios en el orden interno de Estados Unidos, no tenemos transmisiones radiales y televisivas ilegales, especialmente concebidas desde Cuba hacia Estados Unidos (…) Hay un grupo mayor de políticas y de medidas que hay que cambiar del lado de Estados Unidos que del lado de Cuba”, dijo.

Tras considerar que no hay un cambio en los objetivos de la política hacia la Isla, la funcionaria afirmó que luego del 17 de diciembre “pasamos de la etapa de una confrontación abierta, con políticas muy agresivas y hostiles, a una etapa en la que hemos decidido que vamos a restablecer relaciones para buscar solución a algunas de esas políticas hostiles que permanecen y que deben cambiar en esta nueva fase que abrimos”.

“No van a desaparecer las contradicciones, no van a desaparecer las diferencias políticas entre Cuba y Estados Unidos, que son profundas; no van a desaparecer las divergencias de concepciones, por tanto no van a desaparecer las fricciones, los problemas. Pero sí se supone que vamos a transitar hacia un periodo en que cuando restablezcamos relaciones, vamos a dotarnos de mecanismos que no existían —que no existen todavía, pero que se supone que los vamos a construir—, para lidiar con esos problemas, con esas dificultades, con esas fricciones de manera civilizada, para buscarles solución de manera conjunta, aun cuando no desaparezcan las diferencias”, señaló la alta responsable cubana.

(Fuente: CC)