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"Numero zero" (Número cero), la nueva novela de Umberto Eco, presenta un periodismo convertido en una máquina de fango, con noticias que "no es necesario inventar, basta con reciclarlas" y un destino para los diarios de "parecerse cada vez más a un semanario".

Se trata de la novela más corta de Eco —poco más de 200 páginas frente a las por lo menos 500 con las que acostumbró a sus lectores— y la más cercana a nuestro tiempo, los años 90 y el escándalo de "Tangentopoli" (sobornos en Italia).

El libro cuenta la preparación de un diario, llamado Domani (Mañana), y un libro, "Domani: ieri" (Mañana: ayer) que nunca saldrán, poniendo bajo la lupa el mundo de la información actual.

Escritor de impresionantes ventas con "El nombre de la rosa", que superó los 30 millones de ejemplares en el mundo, Eco tiene sus obras traducidas a más de 46 idiomas.

"Numero Zero" es una novela sobre el mal periodismo, llena de ironía y de golpes de efecto sobre la historia de Italia. Como la investigación que, partiendo de la presunta existencia de dos Mussolini, quiere demostrar que el cadáver exhibido en Piazzale Loreto no era el del "duce".

También hay misterios y páginas oscuras, que van de la logia P2 a la muerte del papa Juan Pablo I (Albino Luciani), pasando por la CIA y los terroristas de las Brigadas Rojas.

"La cuestión es que los diarios no están hechos para difundir sino para cubrir las noticias", se subraya en el libro.

A cinco años de "El cementerio de Praga", protagonizado por un cínico falsificador antisemita, la séptima novela y 43o. libro de Eco vuelve a un tema que desde siempre apasiona al semiólogo, filósofo y escritor: lo falso y la mentira.

"No lo niego, pero mi padre me acostumbró a no tomar las noticias por verdaderas. Los diarios mienten, los historiadores mienten, la televisión hoy miente" y también "la ciencia miente", dice uno de los protagonistas de la historia.

El libro, publicado por Bompiani y entre los títulos más esperados de 2015, se desarrolla entre abril y junio de 1992, inmediatamente después del escándalo de "Tangentopoli", que estará en el centro del número uno del diario Domani.

El editor, de apellido Vimercate, controla hoteles en la costa adriática, casas de reposo, canales locales con televentas, subastas y shows improbables.

Para él Domani podría ser también un instrumento de extorsión más que de información. El compromiso es hacer salir 12 números cero en pocos ejemplares, que pongan en problemas a los salones de las finanzas y la política para luego cerrarlo a cambio del ingreso en estos ambientes.

El director Simei lo sabe, como el periodista Colonna, un "ghost writer" fracasado a quien se confía la redacción paralela del libro "Domani: ieri", que el director cree puede representar una inversión para su futuro.

Entre los redactores están Maia Fresia, ex colaboradora y de una revista de rumores, Romano Braggadocio, especializado en revelaciones escandalosas, Cambria, un ex cronista de policiales, y Lucidi, ex colaborador de revistas que nadie conocía.

(Fuente: ANSA/ Mauretta Capuano)