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Anima Mundi es uno de los pocos grupos de Rock cubanos que ha logrado salir de las fronteras de la isla, llevando su música a importantes escenarios europeos, y con una sonoridad que le hace único de su tipo en la isla. Hablamos con el guitarrista y fundador Roberto Díaz.

—¿Los orígenes de Anima Mundi?

—Comenzamos como agrupación en 1996, la primera integración la conformábamos estudiantes, en aquel entonces del Instituto Pedagógico Enrique José Varona. Tenía la idea de hacer una banda de Rock Progresivo que no era muy común en Cuba, se sumaron muchas personas, pero a través del tiempo no todos tuvieron el mismo interés de seguir, y la banda ha sufrido desde entonces varios cambios de alineación.

—¿Cuanto tiempo ya?

—En escena 15 años. Empezamos un poco antes compilando material, buscando instrumentos, organizando los demos.

—¿Por aquí fue su entrada a la música?

—No, yo incursionaba en la música ya desde antes. Hice muchos grupos de rock locales, toque con otras bandas como invitado, me moví mucho en esta escena de saltar de un grupo a otro, hasta llegar a mi proyecto propio.

—¿Trayectoria discográfica?

—Hicimos en los inicios tres demos, luego vino el primer disco. Lo empezamos a grabar en el año 2000 y salió en el 2001…

—Este disco se caracterizó por la influencia de la música celtica, mezclando con música cubana, new age.

— Sí. Había gaitas, flautas celtas. Hicimos con esta producción muchos conciertos por toda cuba. Luego de esta sonoridad entre el rock progresivo y la música celta, nos empeñamos en un segundo álbum regresando así a nuestros orígenes del rock sinfónico, un disco muy trabajoso, nos demoramos 7 años en terminarlo, por cambios de alineación, tuvimos que agenciarnos de nuestra propia infraestructura para materializar el proyecto.

—¿La época más difícil de Anima Mundi?

—Claro, el disco era algo así como el señor del universo en sanscrito, la conciencia universal. Lo firmamos con Musea, una disquera francesa,  y llegó a situarse en las primeras listas del rock progresivo. Teníamos que llegar a esta disquera especialmente, porque las nacionales no estaban interesadas en el género, a no ser las especializadas. Después lanzamos The way, que fue el que nos llevó a las grandes giras internacionales.

—¿Y el más reciente?

Lamp Lighter. Nuestro cuarto álbum de estudio, y lo hicimos con un sello holandés, Amus. Lo presentamos en nuestra tercera gira internacional

—¿Como defines el rock progresivo?

—Fue el que surgió como fruto de las inquietudes artísticas de los músicos, se salió del contexto puramente del rock and roll, y de textos que tienen que ver con situaciones callejeras, temas sexuales o del amor sentimental. Se deriva hacia una búsqueda artística, por eso el primer nombre que tuvo este movimiento fue Art Rock, se vinculó con las artes visuales, la literatura, la búsqueda estilística, y sobre todo con la música sinfónica, experimental, electroacústica, espacial, se salió de los predios del rock and roll.

—Revistas especializadas lo han llamado traidor, porque ha colindado con otras artes.

—Este género ha tenido como que salvaguardarse a sí mismo, ir creciendo independiente, las publicaciones y los festivales son diferentes, ha sido defendido por un movimiento inclusive de prensa.

(Fuente: Havana Times /N.Hernández)