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11:21:01 p.m. 

Un buque militar lanzó por accidente un torpedo de entrenamiento en un astillero nuclear de una base militar del Reino Unido. Si alguien hubiera estado dentro hubiera sido un choque total para ellos: toda la pared del contenedor fue destruida. Si el torpedo hubiera estado armado habría muerto mucha gente. 

El accidente sucedió en la base de Devonport, en Plymouth, donde se mantiene la flota nuclear británica. La fragata HMS Argyll realizaba ejercicios y de repente lanzó un torpedo Sting Ray, que es un torpedo ligero que mide unos 2,6 metros y pesa 267 kilos. 

Normalmente los Sting Ray están equipados con 45 kilogramos de explosivos, pero en este caso era un torpedo de entrenamiento que no llevaba su carga peligrosa, así que todo el daño que causó fue una pared destruida. 

El accidente no produjo víctimas, informó el portavoz de la Marina Real. «Nadie ha sido herido. No había nadie en el lugar», se dice en el comunicado del portavoz. «El torpedo causó un daño menor a la defensa del territorio adyacente». 

«Si alguien hubiera estado dentro hubiera sido un choque total para ellos: toda la pared del contenedor fue destruida», escribió el periódico Plymouth Herald. «Si el torpedo hubiera estado armado (…) habría muerto mucha gente». 

Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del accidente y las medidas a tomar para evitar tales accidentes en el futuro, añade el comunicado. 

(Fuente: RT)