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Más de 70 compañías provenientes de Europa, Brasil y China han mostrado interés por la zona franca cubana del puerto de Mariel, al oeste de La Habana, que a finales de enero último inauguró su terminal de contenedores. 

De acuerdo con la Oficina Reguladora de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), más del 50% de las solicitudes de inversión recibidas hasta el cierre de enero último provienen de países europeos, con España, Italia y Rusia a la cabeza, así como de Brasil y China.

Por regiones, Europa ha mostrado el mayor interés con 54%, seguida de Latinoamérica (29%) y Asia (17%).

La directora de la Oficina, Ana Teresa Igarza, precisó que de las 72 solicitudes directas de inversión, 35 ya están «encaminadas», 17 se encuentran en «proceso de análisis» y las otras 20 fueron «desechadas».

Igarza apuntó que los sectores priorizados son los unidos "al desarrollo tecnológico de alto impacto, que signifiquen exportaciones de productos de mayor valor agregado, como el biotecnológico o farmacéutico".

Las peticiones de inversión en la ZEDM se centran hasta ahora en los sectores de la industria ligera, la de envases y embalajes, la química y sideromecánica, la de materiales de construcción, logística y farmacéutica.

Considerado un eslabón fundamental para el desarrollo del país, el puerto de Mariel cuenta desde el pasado 27 de enero con una moderna terminal de contenedores.

La primera etapa de la terminal fue inaugurada entonces por los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y de Cuba, Raúl Castro, en ocasión de celebrarse en La Habana la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Tras su apertura, empresas cubanas y brasileñas firmaron memorandos de entendimiento para el desarrollo en la ZEDM de la industria de envases y embalajes, la producción de cigarros, la biotecnología y la farmacéutica.

Cuba promociona el proyecto con un régimen tributario preferencial para atraer nuevas inversiones en esa área de 465,4 kilómetros cuadrados.

Entre las facilidades que se dan en Mariel están la plena protección y seguridad a los inversores, y la autorización para la libre transferencia al exterior de los recursos financieros y utilidades sin gravámenes ni recargos adicionales.

La normativa que regula la Zona exime a las compañías asentadas allí del impuesto a la fuerza de trabajo, a las utilidades por 10 años y a la venta durante los primeros 12 meses de operaciones.

Luego de la primera década se impondrán tributos del 12% sobre las utilidades, y a los 12 meses el tipo impositivo para las ventas será del uno por ciento.

Cuba considera que la ubicación geográfica de la ZEDM es ventajosa para una amplia actividad comercial, ya que está rodeada de 32 importantes puertos de América Latina y el Caribe.

«Será una zona especial de clase mundial», auguran las autoridades de la isla al hablar de este proyecto económico que convertiría a Mariel en una zona franca similar a las creadas en China en la década de los 70. 

(Fuente: americaeconomia)